Psicología OnlineESMUbedaLibrosPsicoterapia por la PersonalidadLos cuatro enfoques
Después de la anterior exposición cabe preguntarse: "¿Que terapias son las más efectivas? ¿Qué ocurre en la psicoterapia actual?".
Se estima que existen en la actualidad más de 400 enfoques de psicoterapia, que aunque en líneas generales están basados en uno o más de los cuatro modelos anteriores, se postulan a sí mismos como el último grito en la moda de la psicoterapia. Y esta tendencia continúa en nuestro mercado de oferta de servicios competitivos.
Por otro lado la investigación de los resultados de la psicoterapia, demuestran los siguientes hechos: (Luborsky, 1975; Lambert y cols. 1986, 1992):
Los anteriores resultados de la investigación en psicoterapia ha cuestionado muchos tópicos al uso por cada escuela de tratamiento y ha contribuido al nacimiento del "enfoque integrador en psicoterapia". Norcross (1986) propone que una serie de factores han contribuido a esta nueva tendencia, en alza desde los años 80:
Dentro del movimiento integrador en la psicoterapia actual, aparte del eclecticismo asistemático, donde el terapeuta selecciona las intervenciones según sus preferencias o experiencias, y que poco tiene que aportar al desarrollo de la psicoterapia, destacan TRES enfoques integradores: Los factores comunes, la integración teórica y la integración técnica.
(1) LOS FACTORES COMUNES:
Parten de la inducción lógica de que en las distintas psicoterapias hay una serie de procesos y factores comunes a todas ellas que explicarían este efecto general similar. Los autores más destacados en esta línea son los clásicos Alexander y French (1946) y su concepto de "experiencia emocional correctiva" y J. Frank (1961) que concibe a la psicoterapia como un medio compuesto de determinados "mitos" (teorías) y "rituales" (procedimientos) institucionalizados que tienen como fin reducir la "desmoralización" del paciente.
Frank en su obra "Persuasión y curación" (1961) expone los seis factores comunes, según su investigación, que son comunes a todas las psicoterapias y que explicarían los resultados similares:
Uno de los autores más prometedores en esta línea es Marvin Goldfried, psicoterapeuta cognitivo-conductual de vocación integradora. Su propuesta (Goldfried, 1996) se dirige a plantear que los terapeutas de distintas escuelas pueden mejorar sus terapias si están abiertos a las aportaciones de sus colegas de otras escuelas. Por ejemplo, los terapeutas cognitivos-conductuales pueden mejorar la terapia si están atentos a la relación interpersonal entre ellos y sus pacientes, la transferencia /contra-transferencia; y los terapeutas psico-dinámicos pueden mejorar el manejo de síntomas específicos mediante procedimientos cognitivos-conductuales. Es importante que los terapeutas compartan sus hallazgos.
Además, Goldfried (1996) expone que en los acercamientos integradores aparecen una serie de dificultades que hay que superar:
(2) LA INTEGRACIÓN TEÓRICA:
Los terapeutas que defienden la integración teórica parten de la idea de que al unir dos o más enfoques de psicoterapia surgirá una mejor psicoterapia que las precedentes. Tratan de integrar sobretodo los elementos teóricos o conceptuales de las diversas psicoterapias, así como las técnicas que de ellas derivan.
La mayoría de los enfoques de integración teórica han estado protagonizados por fusionar los enfoques conductuales y psicoanalíticos, y actualmente los cognitivos-conductuales y los psicoanalíticos. Ya en los años 30, también Alexander y French, se propusieron traducir la terapia psicoanalítica a términos del aprendizaje pavloviano, aunque su trabajo pasó desapercibido en aquella época.
En los años 50, el impulso anterior fue continuado por los trabajos de Dollard y Miller que en su obra de 1950 "Personalidad y Psicoterapia" dieron un paso más allá de la mera traducción de los términos psicoanalíticos a conductuales. Su meta fue la de articula runa teoría unificada de las neurosis y su tratamiento, bajo la vertiente conjunta psicoanalítica y conductista. Las polémicas entre las escuelas de psicoterapia marginaron también estos intentos integradores, que fueron retomados en los años 80.
Actualmente, según Feixas y Miró (1993) parecen ser tres los enfoques de integración teórica dominantes: la integración teórica hibrida (p.e la psicoterapia psico-dinámica cíclica de Watchel), la integración teórica amplia (p.e el enfoque integrador de Héctor Fernández) y la integración meta-teórica (p.e el integracionismo teórico progresivo de Feixas y Neimeyer).
Paul Watchel (1977, 1985, 1987), discípulo de Dollard y Miller, presenta su enfoque de psicoterapia integrando el psicoanálisis con el conductismo (y actualmente con el cognitivismo también). Su tesis central es que los problemas emocionales que incluyen los conflictos y los síntomas, derivan de círculos viciosos, a menudo desarrollados en la experiencia temprana, que se mantienen en la situación actual. El sujeto escoge a la gente con la que se relaciona actualmente para confirmar sus esquemas, fantasías y visión del mundo que arrastra desde la infancia.
Este proceso se relaciona con el aprendizaje de la identidad personal, que además se mantiene por el valor de refuerzo negativo, al disminuir la ansiedad y los conflictos que podrían derivarse de interacciones alternativas consigo mismo y con los otros. La terapia se dirige a cambiar las condiciones actuales que mantiene los círculos viciosos perjudiciales, por un lado facilitando el "insight" de su origen y efectos actuales y experiencias conductuales que proporcionan tanto nuevos "insights" como vías de cambio de la experiencia emocional y relacional.
Watchel combina la teoría y procedimientos de los conflictos inconscientes, la importancia del significado personal y el arsenal conductual para el cambio.
Héctor Fernández (1992) por su parte intenta integrar las distintas psicoterapias bajo el marco de la psicología cognitiva tanto de la escuela del procesamiento de la información como la constructivista. Para ello recurre también a las aportaciones de la psicología dinámica. En su enfoque lo más relevante es el concepto de "Estructura de Significado", de cómo evolucionan desde las experiencias tempranas de la infancia en el contexto del "guión paterno" y el intento del sujeto de construir su propio guión personal. Sus aportaciones técnicas más relevantes pasan por un minucioso análisis de la demanda que determina el tipo de psicoterapia a emplear en cada caso: (1) como "síntoma" (p.e. terapias cognitivas-conductuales y/o médicas-psicofarmacológicas), (2) como "problema relacional" (p.e terapias interpersonales) o como "conflicto" (p.e psicoterapias psico-dinámicas).
Feixas y Neimeyer (1991) son conscientes de los problemas y contradicciones que pueden generar combinar conceptos de distintas tradiciones psicoterapéuticas que de hecho son incompatibles epistemológicamente. Para solventar los problemas derivados de teorías funcionamiento humano distintas y hasta contrapuestas, proponen integrar solo aquellas que sean compatibles a este nivel epistemológico Para este propósito se sirven de la teoría constructivista de G.Kelly y su concepto de "constructos personales ". En sus análisis los enfoques mas epistemológicamente relacionados son el cognitivo-constructivista y los sistémicos.
El integracionismo meta-teórico no solo está representado por el constructivismo, otros intentan usar la epistemología psico-dinámica (p.e Messer, 1986), así como el resto de las cuatro grandes escuelas.
Messer (1998), por ejemplo, destaca como los enfoques clásicos de la psicoterapia, y sus derivados actuales, ponen en marcha una serie de "imágenes o fantasías" sobre lo que se entiende por "ser humano", y como la integración ha de tener en cuenta este aspecto psico-dinámico. En concreto, las terapias humanistas han presentado una visión "romántica" del ser humano, donde este, en base a su experiencia subjetiva hace vencer el bien por el mal, la virtud por el vicio, desarrollándose a sí misma. En esto las terapias humanistas son similares a las comedias románticas del cine, el teatro y la literatura. Por contra, el psicoanálisis presenta una versión "irónica" y más pesimista del ser humano, donde este asiste a su drama personal, llevándole a defenderse con ilusiones y falsas salidas a su malestar. El drama y la tragedia serian el símil a esta visión.
La terapia cognitiva-conductual presenta una visión tecnócrata y optimista de la persona, de base racional y empírica. Los libros y las obras de ciencias serian su referencia.
Para Messer la integración se juega, en gran parte, en el dialogo de estos géneros literarios que proyectan fantasías o imágenes más o menos conscientes de lo que se tiene por "ser humano".
Por ahora, faltan datos que comprueben la efectividad o no de los enfoques de la integración teórica hibrida, amplia o meta-teórica.
(3) LA INTEGRACIÓN TÉCNICA:
Los autores de esta línea también son llamados "eclécticos técnicos". Su interés común gira en torno a la selección de procedimientos terapéuticos efectivos, independientemente de su marco teórico. En esta línea se enmarca la presente obra.
A.A. Lazarus con su "terapia multimodal y L.E. Beutler con su "psicoterapia sistémica ecléctica" (llamada también psicoterapia prescriptiva), son sus dos representantes actuales más importantes.
También hay que mencionar los trabajos de Prochaska y DiClemente (1984, 1986) que seleccionan las técnicas de intervención en función de tres variables: (1) Procesos de cambio (condicionamiento, aumento de conciencia, etc.), (2) Estadios de cambio en los que está el paciente (pre-contemplativo, contemplativo, de acción o mantenimiento) y (3) Niveles de cambio (sintomático, de significado personal, relacional, etc.). Lo relevante en este enfoque es ajustar la intervención al estadio en el que se haya el paciente en la terapia.
La terapia multimodal de Lazarus (1984) es un tipo de terapia cognitivo-conductual que incorpora técnicas efectivas de otros enfoques. La selección de los procedimientos de intervención parte de un análisis multimodal del funcionamiento personal del paciente. Lazarus distingue siete sistemas en el funcionamiento humano: biológico, afectivo, sensorial, imaginativo, cognitivo, conductual e interpersonal. En cada caso concreto se rastrea el funcionamiento e interrelación de esos sistemas, y se seleccionan las intervenciones adecuadas a esa interacción y secuencia de funcionamiento.
En Estados Unidos, la terapia multimodal es el tercer enfoque más popular entre los psicólogos, junto con el psicoanálisis de Freud y la terapia racional emotiva conductual de A. Ellis. Su enfoque tiene un alto aval empírico de investigación clínica.
Es una línea común a los eclécticos técnicos, considerar lo irrelevante del diagnóstico psiquiátrico para la selección de la psicoterapia adecuada a cada caso. Ni los DSM, ni los CIE proporcionan guías para la selección del tratamiento, salvo en caso de patología biológica. De modo alternativo, el estudio del perfil personal de cada paciente y su funcionamiento proporcionan claves útiles para la intervención.
El enfoque de L.E. Beutler se basa, como será descrito con más detalle en el capítulo 3, en la selección de distintas psicoterapias según ciertas características de personalidad del paciente. A diferencia de Lazarus, aunque ambos son eclécticos técnicos, en su enfoque se seleccionan tipos globales de psicoterapia y no técnicas específicas, además Beutler parte de la tradición experimental de la investigación en psicología de la personalidad, mientras que Lazarus se centra en la investigación clínica.
Los enfoques del eclecticismo técnico han sido criticados en varios puntos, a nuestro juicio erróneamente, por lo que veremos:
El error de los críticos, que en su mayoría provienen del eclecticismo teórico (p.e Messer, Neimeyer) es ver contradicciones donde no las hay. Estos autores parten de teorías del funcionamiento humano que no tienen en cuenta las diferencias de personalidad entre los pacientes, y que dan cabida a las aparentes contradicciones que ellos creen observar en la selección de los procedimientos. Las teorías cognitivas constructivistas de corte estructuralista (p.e Guidano, Gonsalves) son participes de este error. Otros constructivistas, a su manera, y siguiendo la teoría de la personalidad de Kelly, han llegado también al eclecticismo técnico, donde las intervenciones se ajustan a las construcciones específicas de cada cliente.
Nosotros apuntamos que toda psicoterapia que no tenga en cuenta las diferencias de personalidad entre los pacientes, está condenada a reducir su efectividad. Considerar la personalidad conlleva percibir la riqueza que aporta cada psicoterapia al paciente específico, y como cada una de ellas se puede ajustar mejor, como un traje a medida, a cada uno de ellos.
Enfoques |
Concepto central |
Aportación básica |
Metáfora narrativa |
Críticas centrales |
|---|---|---|---|---|
Psico-dinámico |
Inconsciente |
Transferencia y Contratransferencia |
Drama e ironía |
1.Escasa base empírica 2.Actitud casi-religiosa de sus instituciones |
Cognitivo-Conductual |
Ley del refuerzo |
Estrategias de modificación de conducta |
Ciencia y tecnocracia |
1.Hipomanía de aplicabilidad 2.Reduccionismo |
Humanista |
Empatía |
Estrategias de trabajo con emociones |
Romanticismo |
1.Mas procesos que resultados 2.Ingenuidad |
Sistémico |
Sistema |
Causalidad circular |
Historia de una familia |
1.Olvido de factores personales 2.Menor aplicabilidad de lo pretendido |