Psicología OnlineESMUbedaLibrosPsicoterapiasPsicoterapia y Psicofármacos (II)
Nosotros no hemos encontrado ni una sola refererencia bibliográfica entre psicoterapia humanista y psicofármacos. Quizás esto se deba a la tradicional aversión de las corrientes humanistas por las tecnologías.
Como apunta Marroquín (1982) al describir el enfoque de psicoterapia humanista de Carkhuff, ha habido una confrontación clásica , dualista y hasta maniquea entre la tecnología (más interesada por los resultados que por el proceso) y el humanismo (más interesado en el proceso que en el resultado) . Esa dicotomía, aplicable a nuestro entender a la relación entre psicoterapia humanista y psicofármacos, se ha debido a la ausencia ética de la tecnología y al rechazo tradicional del humanismo de la tecnología, considerada mecanicista. Es Carkuff, uno de los autores humanistas que hablan de "la creación de una tecnología humanista", centrada en el desarrollo de los recursos humanos. No basta con proclamar la finalidad de ayuda auténticamente humana. Es necesario confrontar la efectividad de los distintos sistemas de ayuda. Esto es aún más necesario donde las respuestas básicas del sujeto están bloqueadas; y por lo tanto limitada su rango de libertad. La tecnología (y en este caso la intervención farmacológica) adquiere un carácter humanista si favorece el crecimiento humano. El crecimiento humano abarca no solo el potencial del sujeto, sino también sus capacidades físicas, emocionales e intelectuales.
Cuando la capacidad del sujeto esté bloqueada por limitaciones de procesos psíquicos-físicos, y por lo tanto su rango de libertad ; la intervención técnica (entiéndase en el caso de los psicofármacos) es éticamente defendible. No se trata sino de una nueva versión del principio hipocrático.
Una postura más radical del movimiento humanista, que conecta con la anti psiquiatría de los años 60, supone que los trastornos mentales son simples desviaciones de las expectativas culturales dominantes , que pasan por la "reconversión interesada de enfermedades" . Los psicofármacos vendrían a ser camisas de fuerzas que intentan atar la desviación, al servicio de las instancias de control. Esta postura radical ha sido fuertemente contestada por los estudios transculturales que identifican procesos psíquicos alterados similares a diferentes culturas y momentos históricos. No se trata desde esta última posición de negar las diferencias culturales , que las hay, sino de identificar también las semejanzas en lo humano.
El debate sobre la "naturaleza humana" subyace a la anterior polémica