SENTIRSE MEJOR

COMO AFRONTAR LOS PROBLEMAS EMOCIONALES CON TERAPIA COGNITIVA

 

JUAN JOSE RUIZ SANCHEZ * JUAN JOSE IMBERNON GONZALES **
* Psicólogo Clínico
** Psiquiatra
ESMD-UBEDA, Julio de 1996

 

1. LOS TRASTORNOS PSICOLOGICOS

CONCEPTO DE TRASTORNO PSICOLOGICO

Definir que es un trastorno mental, psicológico o emocional, es un problema difícil para la psiquiatría y la psicología clínica. Esa dificultad está relacionada con los distintos criterios que se han utilizado para su definición a lo largo de la historia. Básicamente se refiere a comportamientos que se han considerado "anormales" y que han sido estudiados y clasificados por los profesionales de la psicopatología (estudio de las causas y clasificación de los trastornos mentales).

Históricamente las causas de los trastornos psicológicos se han buscado fundamentalmente en tres modelos o tradiciones muy diferentes: el modelo sobrenatural, el modelo biológico y el modelo psicológico. El modelo sobrenatural, llamado también deontológico, parte de que los trastornos de la conducta están causados por posesión de espíritus o demonios. En este caso el sacerdote o brujo debía diagnosticarlo y expulsar el mal espíritu mediante un ritual exorcista. La idea de la posesión persiste aún en determinadas culturas primitivas y en ciertas religiones (como la católica, aunque esta trata de distinguir entre posesión y trastorno mental). El modelo biológico se originó en la medicina griega hipocrática, y actualmente se le llama también modelo médico. Parte de la concepción de que los trastornos mentales son enfermedades que tienen una causa biológica (bioquímica, genética, física...), fundamentalmente relacionada con el sistema nervioso central o el cerebro. Es el médico especialista en psiquiatría quien lo diagnostica y trata con procedimientos médicos, donde destacan los psicofármacos. El modelo psicológico parte de que los trastornos mentales derivan de determinadas experiencias de la persona a lo largo de su vida que se organizan en forma de estructuras mentales, aprendizajes o significados que generan conductas anormales. Sería el psicólogo clínico el encargado de su diagnostico y tratamiento mediante la terapia psicológica (psicoterapia).

En la actualidad la mayoría de los psiquiatras y psicólogos clínicos suelen considerar que en los trastornos psicológicos o mentales están implicadas causas tanto biológicas, psicológicas como sociales (son los llamados "modelos multifactoriales", "interactivos" o "psicobiosociales"). Según se hable de que determinado trastorno psíquico concreto, el peso de las causas biológicas, psicológicas o sociales será mayor o menor. También el tratamiento en determinados casos suele ser de tipo "interdisciplinar" requiriendo la intervención coordinada de varios profesionales (psiquiatra, psicólogo clínico, asistente social...).

Los dos sistemas de clasificación de los trastornos psicológicos más utilizados y difundidos a nivel mundial (CIE-10 y DSM-IV) definen a los trastornos mentales de la siguiente manera:

La CIE-10 (Décima clasificación de las enfermedades mentales de la Organización Mundial de la Salud de 1993) define a los "trastornos" mentales en función de la presencia de determinadas conductas anormales, lo que la persona hace o dice -criterio psicosocial- o de determinados síntomas de malestar, las señales de malestar que presenta la persona-criterio médico-(Fig.1).
Por su parte el DSM-IV (Manual Diagnóstico y Estadístico de las Enfermedades Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría de 1994) define el trastorno mental en función de sus componentes psicológicos (funciones mentales alteradas) y conductual de un cuadro clínico y de las repercusiones biológicas y de malestar que produce. Por lo tanto se sigue observando un criterio psicológico, el comportamiento anormal, junto con otro médico, la organización en la presentación de los síntomas, el cómo se relaciona entre sí.

-Definición de "trastorno" mental (CIE-10)-

Presencia de un comportamiento o de un grupo de síntomas identificables en la práctica clínica que en la mayoría de los casos se acompañan de malestar o interfieren en la actividad del individuo.

(Fig. 1)

CARACTERISTICAS DE LOS TRASTORNOS PSICOLOGICOS

Existen dos signos o indicadores que nos pueden avisar de la presencia de un trastorno psicológico: la presencia de emociones dolorosas (sentimientos de ansiedad, depresión o irritación crónica) y la aparición de conflictos continuados en las relaciones sociales o familiares (Fig.2).

El sufrimiento psicológico además puede adoptar múltiples formas (H. Fernandez-Alvarez, 1992) según la persona que lo padezca le encuentre o no sentido o explicación al malestar que padece. Existen una primera forma de padecimiento a los que las personas encuentran explicación o sentido (p.e sacrificio ante situaciones límites, una huelga de hambre...etc.) que no suelen ser catalogadas como trastornos psicológicos. Una segunda forma de padecimiento consiste en que quién los sufre no termina de explicárselo o darle sentido (por lo general se trata de trastornos afectivos de tipo depresivo o ansioso).Un tercer grupo, más problemático, son los casos donde la persona que padece el malestar si le encuentra sentido a su sufrimiento, pero aquellos que le rodean no se lo encuentran (por lo general se trata de casos de trastornos mentales graves como las psicosis). Y por último, el cuarto grupo, se caracteriza más bien por hacer sufrir a otros, independientemente del grado de malestar subjetivo de esa persona (se suele relacionar con trastornos graves y antisociales de la personalidad). El grupo de personas que no encuentran sentido a su malestar suele ser quienes más solicitan la ayuda de los servicios de psiquiatría y psicología, seguidos de aquellos que aún encontrándole un sentido, este no es validado por aquellos que le rodean.

Entre las personas que no ven sentido a su malestar emocional o a sus conflictos relacionales suele ser típico la presencia de una o varias respuestas crónicas de carácter emocional: la ansiedad, la depresión y la ira.

La ansiedad implica la preparación de la persona ante situaciones que percibe erróneamente como amenazadoras o peligrosas haciendo que esta se prepare para defenderse o escaparse. El pensamiento y las imágenes del individuo ansioso se caracteriza por exagerar las posibilidades de peligro de un acontecimiento interno (p.e el que una señal de malestar indique la aparición de un infarto inminente) o de un acontecimiento externo (p.e la posibilidad de ser rechazado por otros). También este pensamiento suele hacer que se minusvalore la propia capacidad de hacer frente a la situación. A nivel emocional la persona se siente nerviosa, con deseos de huir de la situación vivida como peligrosa. Su conducta puede incluir la inhibición del habla, la conducta de escapar o la inquietud motora. Su cuerpo puede responder, mediado por su sistema nervioso central y autonómico, con síntomas como la sudoración, taquicardia, dificultades respiratorias, tensión motora, insomnio, etc.

El estado depresivo supone más bien una reducción del nivel de respuesta de la persona ante los acontecimientos de su vida. La persona está centrada en pensamientos e imágenes en torno a sus pérdidas, incapacidad, fracasos o indefensión. Por lo general mantiene una baja autoestima y está centrada en una visión negativa de sí misma, su vida y su futuro. Pueden aparecer también pensamientos o deseos suicidas A nivel emocional predomina el estado de ánimo depresivo, con perdida por los intereses y actividades habituales, una dificultad para disfrutar de las actividades habituales, y a veces también sentimientos de culpa, ira o ansiedad. La conducta de estas personas se caracteriza por un abandono de sus actividades habituales o por un descenso intenso de las mismas. Trastornos como la pérdida del apetito, las alteraciones del sueño y la pérdida del interés por el sexo, también son característicos del estado depresivo.

La ira crónica consiste en un estilo de conducta centrado en la defensa y ataque directo o indirecto ("disimulado" p.e por la ironía). Se caracteriza a nivel de pensamientos e imágenes de condena o críticas hacia el ofensor, y exigencias sobre que no debería haber actuado de una manera determinada. A nivel emocional la irritación tensa la musculatura corporal y la dispone al ataque verbal o físico, aparecen sentimientos de rencor y venganza. La conducta se dirige a atacar verbal o físicamente al supuesto ofensor. El cuerpo suele responder con una elevación del ritmo cardiaco, la tensión sanguínea aumenta, la respiración se acelera, y pueden aparecer trastornos del sueño, de la alimentación y de otras necesidades corporales, la rumiación obsesiva sobre el hecho que se exige no debería haber ocurrido, las críticas al ofensor, los planes de venganza y una especial facilidad para "saltar a la más mínima".

-Los dos signos de los trastornos psicológico-
  1. Presencia de emociones dolorosas crónicas (ansiedad, depresión, ira...).
  2. Presencia de conflictos duraderos en las relaciones sociales, familiares o de pareja.

(Fig. 2)

CAUSAS DE LOS TRASTORNOS PSICOLOGICOS

La conducta psicopatológica tiene dos tipos de causas: biológicas y ambientales. Estas causas se suelen combinar en la mayoría de los trastornos psicológicos, llamándose a los modelos que la estudian "multifactoriales".

Uno de estos modelos es el llamado de "Vulnerabilidad-Estrés" (Suben y Spring, 1977), que quizás sea el más compartido por la mayoría de los psiquiatras y psicólogos clínicos para dar cuenta de los factores causales de los distintos trastornos (Fig.3). El modelo referido propone que los trastornos suponen una crisis en el funcionamiento psicobiológico de la personas con una cierta vulnerabilidad (disposición o características de personalidad) ante determinados estresares (situaciones que generan tensión y necesidades de adaptación). La vulnerabilidad incluye predisposiciones determinadas genéticamente que a su vez influyen sobre, por ejemplo, determinados niveles de sustancias bioquímicas en el cerebro del individuo. También incluyen procesos y habilidades psicológicas, como la capacidad atencional, los procesos de memoria, los estilos de pensamiento personales y las habilidades de conducta para afrontar determinadas situaciones. Se supone además que esos factores se pueden consolidar y hacerse más persistentes en las épocas tempranas de la vida, donde la maduración del sistema nervioso está iniciándose y las influencias ambientales provenientes del medio sociofamilar pueden dejar una fuerte huella.

El ambiente actual de la persona (incluyendo tanto factores psicosociales como físicos) desencadena los trastornos, en función de lo vulnerable que sea el sujeto a ellos, haciendo que la reacción de la persona a estos esté mediatizada por sus disposiciones biológicas (p.e determinados niveles de sustancias bioquímicas cerebrales) ,su reacción corporal global, sus procesos psicológicos básicos (p.e estilo de pensamiento y capacidad atencional) y sus habilidades de afrontamiento (p.e sus métodos para resolver problemas). Además los recursos externos, como el apoyo familiar, de los amigos o la existencia de servicios sociales o sanitarios disponibles, van a modular el mejor o peor manejo de las dificultades. Si esos procesos medicinales (la vulnerabilidad o disposición personal) y la disposición de recursos externos no son adecuados o accesibles, el resultado será el trastorno psicológico o la aparición de determinadas enfermedades. Esto no solamente puede ser válido para las llamadas "enfermedades mentales”, sino también para las enfermedades médicas, en general.

Modelo de vulnerabilidad-estres

Factores causales tempranos (1)

Vulnerabilidad personal (2)

  • Alteraciones genéticas
  • Experiencias socio familiares
  • Factores biológicos (p.e alteraciones bioquímicas)
  • Factores psicológicos(p.e capacidad atencional, estilo de pensamiento y habilidades de afrontamiento)

Factores actuales desencadenantes (3)

Fallo en los recursos personales o de apoyo social (4)

  • Psicosociales(p.e tensiones familiares)
  • Físicos (p.e infecciones)

 

Trastorno psicológico y/o enfermedad física (5)

(Fig. 3)

FUNCIONAMIENTO DE LOS TRASTORNOS PSICOLOGICOS

En la mayoría de los trastornos psíquicos existe una estrecha relación entre sus componentes. Existe una relación de influencia mutua entre las respuestas fisiológicas del cuerpo, los pensamientos, los estados emocionales y la conducta de una persona ante una determinada situación o problema. Así, si nos sentimos tristes y deprimidos, nuestro pensamiento será negativo y pesimista, nuestra actividad descenderá y nuestro cuerpo modificará su funcionamiento. De igual manera si nuestro pensamiento o actividad imaginativa está centrado en posibles peligros por ocurrirnos, nuestro estado anímico será ansioso, nuestra conducta tenderá a procurar evitar tales peligros y nuestro cuerpo está preparado para reaccionar con tensión y sobresalto. En la misma línea si ante un problema importante nos encontramos con un no saber actuar de modo eficaz, nuestro pensamiento estará centrado en las preocupaciones e incapacidad, nuestros sentimientos estarán acordes con esa incapacidad y nuestro cuerpo podrá acompañar negativamente a tal reacción. Por supuesto, que también un trastorno corporal (p.e una enfermedad infecciosa, o un trastorno bioquímico) suele afectar a nuestro estado anímico, nuestros pensamientos y nuestra conducta haciéndola más problemáticas. Por ejemplo, determinadas personas tienen un nivel inadecuado de sustancias químicas que conectan el funcionamiento de su sistema nervioso y que hacen que respondan con más problemas emocionales o de conducta ante determinadas circunstancias.
La fuerza mayor o menor de cada uno de esos componentes (ambiente, pensamiento, estado anímico, conducta y reacción corporal) en cuanto a afectar a cada uno de los otros cuatro restantes componentes, estará en función del trastorno específico. Por ejemplo, en determinados trastornos de tipo afectivo, como la psicosis maniaco depresiva, donde parece haber evidencia suficiente de una alteración bioquímica, la reacción del cuerpo afecta a la conducta, pensamiento y sentimientos de la persona de una manera fuerte. Por supuesto que los otros componentes se afectan entre si y a su vez sobre la reacción corporal (p.e la conducta de seguir adecuadamente la medicación y los controles médicos), pero la primera parece tener un mayor peso, por lo que debe de ser tratada prioritariamente (sin olvidar los otros componentes). En otros casos, como por ejemplo los problemas de relación de pareja o muchos trastornos de la conducta infantil parece que la importancia de la conducta y los pensamientos parece mayor (p.e la habilidades de resolución de problemas y las actitudes hacia ellos).Otros problemas como el alcoholismo y las toxicomanías parecen estar muy relacionados con los hábitos de conducta y los componentes ambientales (p.e relaciones familiares). Algunas depresiones (llamadas distimias) parecen tener un fuerte componente cognitivo (pensamientos y creencias disfuncionales). En realidad en cada trastorno la "carga o el peso" de cada uno de los cinco componentes puede ser mayor o menor. De lo que parece haber menos duda es que todos están relacionados. Y esto es verdad también para las enfermedades médicas. Por ejemplo una persona con una enfermedad terminal cancerígena (componente corporal) puede reaccionar con un mayor o menor estado anímico depresivo (componente anímico), unas determinadas actividades para manejar esa situación (componente de conducta) y unos pensamientos más o menos desesperantes (componente cognitivo), también su entorno puede "asimilar y sobrellevar" mejor o peor la nueva situación (componente ambiental) .Se sabe que en las personas con cáncer y mejores estados anímicos la sensación subjetiva de llevar una mejor vida es mayor, incluso las expectativas de vida (medidas en duración de la vida) . También se conoce que en determinadas situaciones de estrés las personas pueden desarrollar más fácilmente determinadas enfermedades (p.e ulceras o enfermedades de la piel).

Así la polémica tradicional de que si un trastorno es físico o es psíquico en su origen está matizada desde esta perspectiva, por la cuestión de "En este trastorno ¿Cómo se relacionan (funcionan) los componentes físicos, ambientales, cognitivos, emocionales y conductuales?". El psicólogo Arnold Lazarus (1983) ha presentado esta relación en su modelo multimodal, donde los distintos componentes del funcionamiento personal se relacionan entre sí. El esquema de esta relación se presenta, algo modificado en la Fig.4.

-Funcionamiento de los trastornos psicológicos-

trastornos psicologicos

(Fig. 4)