PROYECTO DE PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA EN EL FÚTBOL

Dr. Jorge Garzarelli

 

Vivir en Democracia es una aspiración de la mayoría de los seres humanos y dentro de este sistema político-cultural, asistir a partidos de futbol o a cualquier otro deporte es una forma más de vivir la vida dignamente.

Acceder a la cancha con amigos, padres, hijos, con mujeres (las que de a poco van incrementando su presencia en el futbol argentino), para poder vibrar con las mejores emociones, sobre todo cuando ganamos, o por el simple hecho de disfrutar de uno de los deportes más espectaculares, es parte de la vida de los argentinos, ya que el futbol, junto al tango con Gardel y Piazzola, son dos mitos entrañables de nuestro pueblo.

Pero, no todo es tan romántico. Las ya "famosas y malditas barras bravas", que generan heridas, muertes y otra serie de consecuencias nefastas en nuestra sociedad, operan con tanta impunidad que le hacen dificultosa a la Justicia cumplir con sus propósitos.Por este motivo, la emergencia de algunos proyectos de prevención de la violencia institucional, muestran la necesidad urgente de invertir este proceso destructivo, en donde grupos "técnicamente organizados" producen el profundo malestar que todos ya conocemos y que aparentemente sería imposible de disolver.

En combinación con el Sr.Carlos Alberto Balbe, un amante del futbol y apasionado por la justicia, hemos convenido en presentar por este medio, un proyecto que consideramos viable por su amplia articulación nacional y posiblemente internacional.

Primer paso

EL mismo consistiría en que durante el proceso de venta de entradas, les sean solicitados los respectivos documentos de identidad (DNI o CI) a los compradores, con la identificación de a qué sector asistirían, los que previamente serían señalados por una bandera con el color respectivo a la entrada vendida.

Segundo paso

Estas entradas con los respectivos datos personales, serían a "posteriori" volcados en una matriz que como padrón general permitiría conocer quiénes son los que asisten a la cancha en tales o cuales partidos y o a tales y cuales clubes. Esta matriz tendría también la posibilidad de ser intercambiada con otros clubes por medio de los programas informáticos respectivos y de este modo tener una visión más global y totalizadora de todos aquellos que dentro de la cancha delinquen en el "modus operandi" que venimos soportando y sufriendo.

Tercer paso

En el caso de acciones delictivas como el de las barras bravas, sería mucho mas inmediato el detectar al actor o actores de las mismas, teniendo en cuenta los controles previos, los que una vez reconocidos entrarían en la "red de control" establecido.

De este modo el accionar policial y judicial podrían verse favorecidos en sus actividades posteriores. Ya existe en TV. una publicidad en que la Policía apunta a que la inseguridad es un problema de todos. Por supuesto que esta venta de entradas "particularizada" no sería solamente para los argentinos sino también para los extranjeros, ya que nuestro país abierto al mundo alberga miles de ellos.

Cuarto paso

Reconocidos los autores, el club, podría con total libertad ejercer el famoso "derecho de admisión" con las positivas y esperadas consecuencias.

En nuestra área contamos con personal especializado que ya ha realizado trabajos de informática sobre un número de aproximadamente 4 millones de afiliados a instituciones oficiales y que conocen en todos sus puntos este proyecto.

Opiniones en contra

Es probable que quien lea superficialmente este posible proyecto indique que afectaría a los derechos humanos. En este caso, recordamos a quienes piensen de este modo, tengan en cuenta que para comprar electrodomésticos o ropa, asistir a ciertos espectáculos culturales, comer en ciertos restaurantes, pagar en supermercados, etc.etc. también se nos piden nuestros documentos sin que por ello consideremos afectada nuestra intimidad.

Beneficios

Consideramos que los beneficios estarían en relación directa con el conocimiento de quienes son, simpatizantes, socios, hinchas, fanáticos o delincuentes.

Las entradas se podrían vender en el club, o en otras bocas de expendio tal como las entradas de teatro, en locales de primer nivel o puntos determinados.

Se evitaría la entrada a la cancha de todos aquellos que son delincuentes con o sin captura ya que quizás eviten mostrar su documentación.

Internet podría ser un excelente instrumento tanto para la compra de entradas anticipadas - modelo europeo – como para la detección de los puntos de acción violentos.

Se disminuirían la reventa de entradas que tantos problemas ocasionan.

Las personas se sentirían más protegidas por las instituciones a las que pertenecen o asisten.

El mismo sistema rechazaría a todos aquellos que intenten acceder a la cancha y que por acciones previas no lo merezcan.

A medida que la violencia desaparezca, los padrones podrán incrementar su cantidad y calidad de personas asistentes a los partidos, lo que favorecería tanto económica como culturalmente a los clubes.

La cancha dejaría de ser "ese lugar" en el que las "pasiones más elementales" se vuelcan sin control sobre el otro semejante en forma indiscriminada y carente de razón y sentido.

Podría realizarse un control y seguimiento de los conflictos a fin de ir ajustando cada vez más las formas de prevención

Un proyecto de esta naturaleza generaría nuevos puestos de trabajo.

Quizás hasta motivaría a que muchas personas gestionen la documentación que los acredite como ciudadanos plenos de derecho.

Sería como entrar a otro país con todo en regla y con fronteras seguras.

El futbol de este modo volvería a adquirir aquel "status" honorable con el que nació allá lejos y hace mucho tiempo en Inglaterra