“Relación Entre los Celos y la Tendencia Infiel en Jóvenes de 18 A 25 Años”

Julio Svenn Alvarez Rivera, Maria Katia Candia Holgado, Gerson Estefanero Estofanero, Pamela Mariza Franco Rázuri Universidad Nacional de San Agustín-Arequipa

 

Resumen.

Esta investigación esta orientada a conocer la relación entre los celos y la tendencia infiel emocional y sexual. Se describen los tipos y niveles de celos que ocurren tanto en varones como en mujeres, así como también se comprueba como la tendencia a la infidelidad está presente en ambos géneros. Con este objetivo 100 varones y 119 mujeres, entre 18 y 25 años, fueron tomados como muestra para la presente investigación. Se tomó en consideración la relación que puede existir entre los celos y la infidelidad frente al hecho de poseer o no una pareja, arrojando la conclusión que esta influiría en el momento de valorar cierta tendencia o nivel tanto en los celos como en la infidelidad.

Palabras clave: tendencia infiel, celos, psicología evolucionista, géneros.

Abstract

This investigation is aimed at knowing the relationship between jealousy and emotional and sexual infidelity trend. It describes the types and levels of jealousy that occur both men and women, and also check the trend of infidelity is present in both genders. With this objective 100 men and 119 women between 18 and 25 years were sampled for this investigation. It took into consideration the relationship that can exist between jealousy and infidelity against the fact of possessing or not a couple, throwing the conclusion that this would influence the time of valuing certain tendency or both in jealousy as infidelity..

I. Introducción

En México en el 2003, se registro que de 100 matrimonios 11 se convertían en divorcios y para 2005 prácticamente hay 12 divorcios por cada 100 matrimonios. En el Perú el promedio de duración del matrimonio se redujo en los últimos años a menos de la mitad: de 20 años pasó a 10, como máximo. Incluso, muchas parejas esperan hasta cumplir los tres años obligatorios que fija la ley para obtener el divorcio vincular, (INEGI, 2006); y qué decir de Arequipa donde las estadísticas nos indican que los matrimonios fracasan en más del 50% de los casos y que los reincidentes fracasan en el 66% de los casos; (Marco Falconí,2007).Conocer las repercusiones que traen a la sociedad los celos y la infidelidad es importante, ya que la infidelidad es una de las razones principales por las que una pareja rompe su matrimonio; destruyen la confianza de los enamorados y los pilares sobre los que se cimienta una relación. Así mismo los celos representan hostilidad dentro de la convivencia matrimonial, interfiriendo en la relación de los conyugues, asiendo imposible la vida conyugal.

Es así como Buss et al. (1992), Schmitt (1993), Larsen y Westen, (1996) nos indican que la psicología de nuestra especie se ha diferenciado sexualmente, y esto queda particularmente ilustrado por la experiencia subjetiva de celos en ambos sexos. Los hombres sienten celos principalmente debido a la infidelidad sexual de su pareja, ya que este tipo de infidelidad afecta sus posibilidades de reproducción y perduración de genes a través del tiempo. Para las mujeres, la infidelidad emocional es lo que activaría la experiencia de celos, afectando sus posibilidades de sustento y la viabilidad de supervivencia de un hijo, lo cual disminuiría su capacidad de perduración genética (Buss & Schmitt, 1993).

Los celos son las emociones que surgen ante la sospecha real o imaginaria de una amenaza hacia las relaciones que consideramos valiosas (García, Gómez y Canto, 2001), tratándose de un mecanismo psicológico clave para hombres y mujeres. Las experiencias subjetivas de celos son una reacción común en todos los jóvenes ya que comparten con su pareja un compromiso de exclusividad creyendo que “esta” es de su pertenencia. En nuestra realidad encontramos que los jóvenes varones manifiestan un nivel superior de celos frente a actitudes que atenten contra su imagen frente a los demás; mientras que la mujer joven, al ser considerada  como una persona emocional, demuestra sus celos manteniendo un perfil bajo al momento en que se ve amenazada, pero en la privacidad de pareja se presentan las llamadas “escenitas” que afectan la relación dependiendo de la frecuencia de su aparición. Afortunada o desafortunadamente el amor no puede existir sin la reacción de celos entre ambos, ya que para muchos es darle “el sabor” a toda relación estable.

En un dialogo desarrollado por jóvenes universitarios sobre el tema se infirió que en nuestra realidad la experiencia sexual, en el varón, es vista como algo importante por su propia “cultura machista” ya que así tendrá mayor aceptación por su mismo genero (grupo de amigos) considerándolo hasta como un “macho alfa” entre ellos; mientras que en la mujer, varias experiencias sexuales, es calificada negativamente señalándola como una mujer promiscua. El varón puede tener hasta derecho a una aventura fuera de la relación afectiva de pareja y quizá la mujer aunque se entere de esto lo deja pasar ya que para ella lo mas importante es que el se mantenga a su lado. La infidelidad sexual es mas aceptada y atribuida al varón que a la mujer, por lo cual será mas aceptada por ellas; a diferencia de la infidelidad emocional, que en general es mas aceptada por los hombres.

Patricia García Leiva (2001), en su investigación “Reacción de celos ante una infidelidad: diferencias entre hombres y mujeres y características del rival”. Indica que existen  algunas diferencias en la manifestación de celos de hombres y mujeres ante dos supuestas infidelidades, sexual y emocional .De acuerdo con su hipótesis de partida, la infidelidad sexual es la que más celos e ira genera tanto a hombres como a mujeres, lo que coincide con su planteamiento sociocultural:”la agresión al elemento pasional supone la amenaza a la exclusividad de la relación amorosa”. El análisis de las diferencias de género refleja una reacción de ira y de celos menores en los hombres ante la infidelidad emocional.

Por otro lado, la Infidelidad es tomada como la ruptura del compromiso de exclusividad sexual o emocional de uno de los componentes de una relación afectiva, por la intervención de una tercera persona; su concepción es vista de distinta forma según el medio social en que se desarrolla una persona (Sahagura, 1996 y Riso ,2005).

Trodjman (1989) ubica el origen de la Infidelidad en “los sentimientos negativos, de venganza o tedio de un cónyuge hacia otro.

Algunos estudio realizados en torno a la infidelidad indican que el 55% de los varones han sido infieles alguna vez en la vida, y el 45% de las mujeres, también. Por supuesto, estos datos revelan que ha habido un incremento en el índice de infidelidad que se presenta en las mujeres jóvenes (Scarf, 1987; citado en Zumaya, 1994).Según Gómez, algunos estudios revelan que en 8 de cada 10 parejas ha habido por lo menos una infidelidad, sin embargo, solo uno por ciento de los divorcios ha sido provocado por este motivo (Gómez, 2003).

Boyland (1972),  señala la fuente de la infidelidad en “un fuerte sentimiento de soledad provocado por el abandono de la pareja.  La simple curiosidad de experimentar lo prohibido, la comunicación deficiente entre la pareja, el estrés, la falta de deseo o pasión, comprensión, las frustraciones sexuales, el desvanecimiento del romanticismo inicial y los conflictos no resueltos de la vida cotidiana son el caldo de cultivo en donde crece la infidelidad y a la que todos estamos expuestos; y a la vez,  Juan Antonio Barrera Méndez  (2003) asevera que algunas de las causas que impulsan a las mujeres a cometer un acto de infidelidad son: La comunicación deficiente con la pareja, el enamorarse de una persona, el sentirse sola, la falta de comprensión de la pareja, las experiencias traumáticas de la vida infantil, los celos desproporcionados por parte del otro, el haber vivido reglas de comportamiento muy estrictas durante la infancia, entre otras.

Los varones presentan un nivel alto de tendencia a la infidelidad sexual y las mujeres presentan un nivel alto de tendencia hacia la infidelidad emocional.

Siguiendo estos estudios,  en la presente investigación  buscamos determinar si los varones presentan una experiencia subjetiva de celos mayor que las mujeres ante una infidelidad sexual de su pareja, y si la evocación de celos en mujeres es mayor que en los hombres ante una infidelidad emocional de su pareja.

La finalidad de esta investigación fue establecer la relación entre la tendencia infiel  y los celos en jóvenes de ambos géneros; para conocer el impacto social de ambos, ya que son una de las causas principales del declive de los matrimonios actuales, o la poca valoración a las relaciones afectivas.

Metodología

  1. Sujetos
  2. Se trabajo con una muestra intencional de 100 varones y 119 mujeres jóvenes que oscilen entre las edades de 18 a 25 años con grado de instrucción superior y de nivel socioeconómico medio.

  3. Tipo  y  Diseño de investigación
  4. Esta investigación es Ex post facto por que estaremos registrando la relación que existe entre las tendencias hacia la infidelidad y los niveles de las experiencias subjetivas de celos.
    Se utilizó el diseño descriptivo comparativo, puesto que no manipularemos ninguna variable, limitándonos a observar y describir los fenómenos estudiados (sociales y sexuales) y compararemos la relación existente entre los fenómenos estudiados. 

  5. Métodos y Técnicas de Investigación
  6. Para esta investigación estaremos utilizando el Método de Observación Sistemática con el uso de escalas y cuestionarios.

  7. Materiales
  8. Se aplico 2 escalas y un cuestionario. La primera  Escala de medición de la intensidad de celos, creado por Rocío del Pilar Apaza Evedos y Sandra Gaóna López (2005) .Se utiliza para medir las intensidades de los celos que experimentan y manifiestan las personas en sus relaciones afectivas. Esta conformado por 27 ítems constituido sobre la base del modelo teórico cognitivo conductual por los aspectos que incluyen los celos como lo cognitivo, lo afectivo y lo conductual. Su aplicación es de preferencia individual, en un tiempo aproximado de 20 minutos.

La segunda Escala de medición de Tendencia hacia la infidelidad emocional y sexual”. Creado por Rocío del Pilar Apaza Evedos y Sandra Gaóna López (2005). Se utiliza para medir las intensidades de predisposición  de las tendencias hacia la infidelidad emocional y sexual que experimenta y manifiestan las personas en sus relaciones afectivas. Esta conformado por 36 ítems, 19 para medir la tendencia hacia la infidelidad emocional y 17 para la tendencia hacia la infidelidad sexual, constituidos sobre la base fundamental del modelo cognitivo conductual por los aspectos que incluye en la tendencia infiel como lo cognitivo, lo afectivo y lo conductual. Su aplicación es de preferencia individual, en un tiempo aproximado de 30 minutos.

Y por último se utilizo el Cuestionario de las diferencias de celos según el Género. Creado por David Buss, Randy Larsen, Drew Westen y Jennifer Semmelroth (1992). Se emplea para identificar el tipo de celos que cada persona siente ante la idea de una infidelidad, de acuerdo a su condición de varón o mujer. Este cuestionario está conformado por 6 dilemas de opción forzada, entre las alternativas A y B; sobre la base del modelo teórico evolutivo que pretende describir el tipo de infidelidad por el cual las personas se sientan más afectadas. Es aplicable en jóvenes varones y mujeres de forma colectiva, durante un tiempo aproximado de 7 minutos.

II. Procedimiento

Para realizar la investigación nos dirigimos a algunas instituciones y establecimientos de la Universidad Nacional de San Agustín de la ciudad de Arequipa. Se seleccionó de manera Intencional al mismo número de varones y de mujeres.

Luego de aceptarse la petición, se acordó con los directores de las diversas instituciones los horarios para realizar la aplicación de las encuestas. Luego se coordinó con los sujetos su participación.

La aplicación de la prueba se dividió en dos momentos: primero se dio se dio las instrucciones de la primera prueba (Escala de medición de la intensidad de celos  y Escala de medición de Tendencia hacia la infidelidad emocional y sexual), se procedió a la resolución de dicha prueba tomándonos un tiempo de 15 minutos.  Al concluir la primera prueba se procedió a indicar la instrucciones de la segunda (Cuestionario de las diferencias de celos según el Género)  y se procedió con su desarrollo, lo que duro alrededor de 10 minutos.

Para realizar la investigación nos dirigimos a algunas instituciones y establecimientos de la Universidad Nacional de San Agustín de la ciudad de Arequipa. Se seleccionó de manera Intencional al mismo número de varones y de mujeres.
Luego de aceptarse la petición, se acordó con los directores de las diversas instituciones los horarios para realizar la aplicación de las encuestas. Luego se coordinó con los sujetos su participación.
La aplicación de la prueba se dividió en dos momentos: primero se dio se dio las instrucciones de la primera prueba (Escala de medición de la intensidad de celos  y Escala de medición de Tendencia hacia la infidelidad emocional y sexual), se procedió a la resolución de dicha prueba tomándonos un tiempo de 15 minutos.  Al concluir la primera prueba se procedió a indicar la instrucciones de la segunda (Cuestionario de las diferencias de celos según el Género)  y se procedió con su desarrollo, lo que duro alrededor de 10 minutos.

III. Resultados

Para evaluar la relación entre las dos variable: sexo del participante (hombre o mujer) y tipo de infidelidad elegida (sexual o emocional), se realizó:

En primer lugar se realizó la Identificación los niveles de las tendencias de infidelidad sexual y emocional y los niveles de experiencias subjetivas de los celos en función del género obteniéndose que Tanto en varones como en mujeres se reflejan algunas diferencias en la manifestación de celos, sexuales y emocionales, ante los dos tipos de infidelidades sexual y emocional, aunque la intensidad sea distinta.

Luego se procedió a buscar   Relación entre Los Niveles de Celos con La Tendencia a la Infidelidad Sexual y Emocional según género, obteniendo:

  1. Tipos de celos
  2. Grafica Nº 1: tipos de Celos según género

    En esta grafica podemos observar, dos tipos se celos sexuales y emocionales.
    Respecto a los celos sexuales se aprecia que los varones presenta una mayor predisposición a  hacia a los celos sexuales (58.5%) en comparación con las mujeres que obtuvieron un (26%). Esto se debe a que los varones en su mayoría brindan una mayor importancia al papel sexual de las relaciones afectivas.

  3. Comparación de tipos de celos entre ambos genero con y sin pareja
  4.  

    Grafica Nº 2: tipos de Celos en mujeres y varones con y sin pareja

    En el presente grafico podemos observar los dos tipos de celos en  mujeres y en varones, separándolos en dos grupos por cada género con enamorado(a) y sin enamorado(a).

    En términos generales se observa  que la mayoría (74%) de mujeres presentan celos emocionales resaltando en este nivel las mujeres sin enamorado (80%). 

    Se obtuvo que los varones muestran una mayor predisposición a los celos sexuales. Resaltando los varones con enamorada (62%).
    También se puede observar que las mujeres presentan un mayor nivel de celos emocionales en comparación de los varones que presentan un mayor nivel de celos sexuales.

  5. Comparación de tipos de celos entre ambos genero con y sin pareja
  6. Grafica Nº 3: Comparación de los niveles de celos según el género

    En el presente grafico observamos que tanto en hombres como en mujeres, obtenemos los tres niveles de celos. La puntuación más pronunciada es en el nivel moderado en ambos géneros (58%) lo que significa que tanto en varones como en mujeres los celos juegan un papel importante dentro de las relaciones de pareja.

    Cabe resaltar la presencia de celos graves o severos  mayor en el genero masculino (14%), eso nos hace pensar que los varones poseen una tendencia de mayor predisposición a conjeturas imaginarias o de fantasías donde se involucran a terceros, en actos donde los más afectados son ellos.

  7. Relación entre niveles de celos y tendencia a la infidelidad sexual y emocional en ambos géneros
    1. Género masculino 
    2. Tabla Nº 1: Relación entre niveles de celos y tendencia a la infidelidad sexual y emocional en varones

      En la presente tabla se muestra como los hombres presentan en su mayoría un nivel normal de celos. Más de la mitad de ellos (50.5%) muestran un nivel alto de tendencia a la infidelidad sexual puesto que considerarían que no constituye la esencia de infidelidad.

       

    3. Género Femenino
    4. Tabla  Nº 2: Relación entre niveles de celos y tendencia a la infidelidad sexual y

      En la presente tabla se muestra como las mujeres presentan en su mayoría un nivel moderado de celos. Las mujeres muestran en su mayoría (60%) un nivel de celos moderado y dentro de ellas una tendencia a la infidelidad emocional alta (68.3%). Un valor importante es que dentro de las mujeres con Celos Severos muestran mayor tendencia a la infidelidad Sexual y una mínima respuesta frente a una tendencia a la infidelidad emocional lo que demostraría como los celos, en las mujeres, esta mas relacionado con la Tendencia hacia la Infidelidad Sexual.
      Luego se realizo la Comparación de  la tendencia a la infidelidad sexual y emocional en función del género.

  8. Comparación de la tendencia hacia la infidelidad emocional en varones y mujeres con y sin pareja
  9. Grafica Nº 4: Comparación de la tendencia hacia la infidelidad emocional en varones y mujeres con y sin pareja

En el presente grafico podemos observar los tres niveles de tendencia a la infidelidad emocional en las mujeres, ambos grupos (con y sin pareja) presentan una normal predisposición hacia la tendencia a la infidelidad emocional resaltando en las mujeres sin enamorado (67%). En el caso de las mujeres con enamorado hay que resaltar el hecho que también sacan un porcentaje relativamente elevado en el nivel medio de tendencia a la infidelidad emocional (56%).

Por otro lado los varones, separándolos en dos grupos varones con enamorada y sin enamorada, presentan una normal predisposición a la tendencia a la infidelidad emocional (48%). Sin embargo hay un alto porcentaje que consideran que la parte afectiva no es relevante dentro de la relación (nivel bajo  42%)

IV. Discusión

Los resultados descritos anteriormente  reflejan algunas diferencias en las manifestaciones de celos de hombres y mujeres ante dos supuestas infidelidades, sexual y emocional; así como también la mayor tendencia hacia la infidelidad sexual por parte de los hombres y la mayor tendencia hacia la infidelidad emocional por parte de las mujeres. De acuerdo con nuestras hipótesis, la infidelidad sexual es la que más celos generan a hombres mientras que para las mujeres  la infidelidad emocional seria la que más les provocaría celos.

Los Celos, en este tema interesante, pero poco. Los estudios muestran la posibilidad de que  los factores biosociales y genéticos se fundan, modelando la conducta humana.En relación a los tipos de celos tanto hombres como mujeres los presentan. Al ser los celos una emoción tan intensa puede ocasionar las personas reacciones extremas como lo demuestran las investigaciones de  White, Mathes, Cols. (1985) citado por Worchel y  Cols. nos indican que tanto hombres como mujeres en situaciones imaginarias de pérdida de la pareja preferirían la situación de perdida  por una fatalidad que  a manos de un rival, esto nos demostraría la importancia de la experiencia subjetiva de los celos en la vida diaria. Otra consecuencia desencadenada por los celos es la violencia de pareja como lo demuestra la investigación de  Daily y Wilson (1989) citado por Worchel y  Cols. donde la principal causa del maltrato en las mujeres son los celos del esposo; aunque las mujeres también pueden presentar un alto grado celos, Daily nos demuestra que no de una manera tan agresiva. Hombres y mujeres no solo manifiestan sus celos de manera distinta sino que también tienen distintas causas. Esto corrobora los datos encontrados en nuestra investigación. Otro factor que debería ser investigado con mayor profundidad  es el hecho de que la existencia o no de la pareja,  afecta de manera distinta los tipos y niveles de celos que se muestran tanto en varones como en mujeres, nosotros intentamos dar un panorama general de cómo la existencia de esta pareja puede afectar la manifestación de los celos.

Respaldando nuestra investigación, David Buss  y colaboradores (2000), realizo una investigación en 14 países en 5 continentes, donde, desde un enfoque evolucionista explican los celos y su desarrollo, entendido así, como una forma de defensa, ante la duda de  paternidad dado por los varones y mujeres, ambos para evitar un infidelidad potencial, concluyendo en que los varones tendrían  mayores celos ante una infidelidad sexual y las mujeres  mayores celos ante un infidelidad emocional.

Respecto a  la infidelidad nuestra investigación demuestra que tanto varones como mujeres están presentan cierta tendencia hacia la infidelidad. En el caso de los varones inferimos que estos presentan una mayor tendencia hacia la infidelidad sexual, por el contrario las mujeres presentan una mayor tendencia hacia la infidelidad emocional   otra perspectiva nos muestra Gomes (2003) que asevera que en ocho de cada diez parejas ha habido por lo menos una infidelidad sin embargo, solo el uno por ciento de los divorcios ha sido provocado por tal motivo.

Ambos géneros son vulnerables a infidelidades tanto sexuales como emocionales, considerándose que en estos últimos años los índices de infidelidad han incrementado, puede deberse a los fuertes cambios sociales: citamos la participación resaltante de la mujer en ámbito laboral, el control de la natalidad fuertemente promocionado por sectores estatales, la falta de comunicación entre parejas por la tendencia a la independencia en la singularidad de géneros y ´´la incapacidad para relacionarnos en forma adecuada y realista (Zumaya 1994).

Resultados similares obtuvieron García P. y Gomes l. (2001) que han reflejado como los hombres toleran mejor una infidelidad emocional, y las mujeres prefieren vivir una infidelidad puramente sexual. Diversos autores defienden que para las mujeres el sentido de sí mismas y de su propia dignidad está fundado en su Capacidad para crear y mantener relaciones, por lo que tienden a proteger la continuidad de la misma (Millar  1987, Pines y Friedman, 1998). De este análisis se podría deslumbrar una: preocupación, amenaza y ansiedad más alta ante la infidelidad emocional para la mujer, mientras que el hombre se siente más avergonzado, infravalorado e inferior ante lo sexual.

Ante esta situación cabe resaltar que tanto los celos como la infidelidad se encuentran presentes de manera marcada en nuestro contexto, pudiéndose ser el resultado de una cultura machista que reprime las conductas emocionales del hombre y las expresiones sexuales en las mujeres, o desde un punto de vista evolucionista sería el resultado de un mecanismo de defensa innato. Siendo importante realizar replicas de este estudio en otros contextos, debido a que la realidad social varia de un lugar a otro, también es importante tomar en cuenta el paso del tiempo pues este puede cambiar los estilos de vida de las personas que afectan los constructos relacionados a estos temas. Finalizamos proponiendo que las futuras investigaciones analicen otras variables que pueden influir a la manifestación de las emociones  en los participantes como el hecho de tener o no tener  una pareja afectiva estable, la concepción religiosa, los estilos parentales, el estrato socioeconómico, la cultura machista o feminista del contexto social, los valores impartidos por la familia, el grado de instrucción, entre otros que pueden proporcionar resultados significativos que abran nuevas puertas a la explicación de las manifestaciones tanto de los celos como de la infidelidad. 

V. Referencias