Sintomatología Clínica
Siguiendo la propuesta de Cruz et al. (2005), a continuación se describirán los síntomas que se presentan dentro del cuadro clínico de la Fibromialgia. Para ello, se hará una división en función de la frecuencia de aparición de los mismos entre los pacientes:
Síntomas compartidos por todos los pacientes:
- Dolor generalizado (síntoma nuclear). Las zonas donde los pacientes refieren mayor dolor subjetivo son el área lumbar y cervical, hombros y caderas. Además, la intensidad es elevada.
- Sensibilidad dolorosa a la palpación en los “puntos gatillo”.
Síntomas compartidos por el 75% de los pacientes:
- Fatiga en ausencia de causa que la justifique, cansancio principalmente matutino, y astenia general.
- Síntomas relacionados con el Sistema Nervioso Autónomo: hipotensión ortostática, taquicardia postural ortostática, sensación de mareo o inestabilidad con los cambios posicionales, e hiperactividad del sistema nervioso simpático (temblor, hipersudoración).
- Rigidez, principalmente por las mañanas.
- Problemas relacionados con el sueño: patrón habitual de sueño alterado (Sueño Alfa-Delta, caracterizado por la irrupción frecuente de ondas alfa (características del estado de alerta con los ojos cerrados) sobre las ondas delta, características del sueño profundo reparador (fase IV no REM).
Síntomas compartidos por el 30%-70% de los pacientes (los síntomas incluidos en este apartado son numerosos, por lo que se citarán aquellos que se consideren más relevantes, para una revisión exhaustiva: Cruz et al. (2005):
- Gastrointestinales: dificultades en la deglución, pirosis, malestar abdominal: colon irritable o dolor abdomino-pélvico.
- Osteomusculares: Síndrome del túnel carpiano, dolor facial y de la articulación témporo-mandibular, hiperlaxitud articular (sobre todo en edad infantil).
- Trastornos psicológicos: depresión, ansiedad, hipocondrías. En este sentido, los síntomas psicológicos merecen una atención especial. Según datos de las últimas revisiones realizadas sobre el trastorno (Revuelta et al. 2010), pese a no quedar claro si la sintomatología depresiva y ansiosa aparece antes, durante o tras el trastorno, esta influye en gran medida en la calidad de vida del paciente, intensificando la percepción de dolor e impidiendo el proceso rehabilitador, retrasando la mejoría del paciente.
- Trastornos cognoscitivos: dificultad para concentrarse, lapsos de memoria, dificultad para recordar palabras o nombres.
- Genitourinarios: vejiga irritable, dismenorrea, síndrome premenstrual, síndrome uretral.
- Neurológicos: sensación de mareo o inestabilidad mal definidos, parestesias, cefalea tensional o difusa. Síndrome de las piernas inquietas: impulso incontrolable de mover las piernas, sobre todo cuando están en reposo.