Diferencias entre TDA-H y problemas de comportamiento e intervención

En nuestra sociedad tendemos a usar el término Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad para definir a todo aquel niño que es más inquieto que el resto en cuanto a nivel psicomotriz.

Definición de TDA-H

Según el DSM-IV-TR (APA, 2001), los criterios aplicables para diagnosticar el TDAH son los siguientes:

A-1) Presenta seis o más de los siguientes síntomas de falta de atención durante al menos 6 meses con una intensidad superior a la que normalmente manifiestan las personas de su misma edad:

- Desatención:

  • No suele prestar atención a los detalles. Comete errores frecuentemente en el colegio, el trabajo u otras actividades.
  • Le cuesta mantener la atención en tareas o actividades de tipo lúdico.
  • Parece que no escucha cuando se le habla.
  • Intenta evitar realizar tareas que le suponen un esfuerzo mental sostenido (actividades escolares o tareas domésticas).
  • Pierde objetos frecuentemente (ejercicios, lápices, libros, juguetes, etc.)
  • Es descuidado en las actividades de la vida diaria.

A-2) Presenta seis o más de los siguientes síntomas de hiperactividad-impulsividad durante un periodo mínimo de 6 meses con una intensidad superior a la que normalmente manifiestan personas de esa edad:

- Hiperactividad:

  • Suele mover en exceso las manos y los pies o no se está quieto en el asiento.
  • No suele permanecer sentado en las situaciones en las que se espera que lo esté.
  • Suele correr o saltar en situaciones en las que no es propio hacerlo.
  • Tiene dificultades para realizar actividades o juegos tranquilos.
  • Suele estar en movimiento y actuar como si tuviese un motor en marcha continuamente.
  • Suele hablar en exceso.

- Impulsividad:

  • Suele dar respuestas precipitadas antes de que se hayan terminado de formular las preguntas.
  • Le cuesta esperar su turno y respetar las colas.
  • Suele correr o saltar en exceso en situaciones en las que no es propio hacerlo.
  • Suele interrumpir a los demás y entrometerse en las actividades de otros.

B) Algunos de estos síntomas que causaban alteraciones estaban presentes antes de los 7 años.

C) Algunas alteraciones provocadas por los síntomas se presentan en dos o más ambientes (escuela, casa o trabajo, por ejemplo).

D) Deben existir pruebas de que hay un problema clínicamente significativo del funcionamiento social y académico o laboral.

E) Los síntomas no están presentes exclusivamente en el transcurso de un trastorno generalizado del desarrollo, esquizofrenia o cualquier otro trastorno psicótico, y no se explican mejor por otro trastorno.

Además del DSM-IV-TR, existe otra clasificación diagnóstica, CIE-10, para definir este trastorno.

Pautas de intervención en TDA-H por parte de los padres

Un niño hiperactivo necesita:

  • Una familia con normas claras y bien definidas.
  • Que representen una exigencia adaptada a la medida de sus posibilidades.
  • Ambiente ordenado y organizado.
  • Sereno, relajante y cálido.
  • Una familia que reconozca el esfuerzo realizado por el niño.
  • Que le anime a situarse y a organizarse.
  • No dejarse manipular por los caprichos del niño.
  • Manteniendo los límites educativos de forma racional, estable e inamovible.
  • Que le faciliten estrategias resolutivas de problemas.

Para cumplir bien el papel que les corresponde, los padres necesitan:

  • Un diagnóstico temprano de la situación en la que se encuentra su hijo.
  • Información sobre el grado de afectación de su hijo.
  • Tener presente que el problema tiene solución, pero hay que tomar las medidas oportunas.
  • Disponer del asesoramiento adecuado sobre aspectos educativos generales y específicos del trastorno.

En manos de los padres está:

  • Coordinar el intercambio de información entre el neurólogo, el psicopedagogo y el profesor del aula.
  • Promover un ambiente familiar estructurado.
  • No activar al niño con su comportamiento.
  • Poner límites educativos correctos, adecuados a la capacidad del niño.
  • Crear buenos hábitos de estudio.
  • Fomentar el reforzamiento positivo.
  • Generalizar la utilización de autoinstrucciones.
  • Favorecer el contacto controlado con otros niños.

Estas pautas de intervención son extraídas del libro: ORJALES VILLAR, ISABEL. Déficit de atención con hiperactividad. Madrid: CEPE, 1999.

Definición de problemas de comportamiento

Los niños pequeños son inquietos y excitables. Su vitalidad simplemente forma parte del ser joven. No es nada por lo que haya que preocuparse.

A veces, son tan activos que hacen la vida difícil a sus padres y a otros niños. Un niño así puede ser exigente y dictador.

Frecuentemente responden vigorosamente al hambre y a otros malestares. Su llanto es, a menudo, fuerte e intenso. A veces son difíciles de consolar cuando están inquietos y presentan dificultades para consolarse ellos solos.

Factores que influyen en el comportamiento y pautas de intervención por parte de los padres

  • Cuando los padres no disponen de tiempo para dedicar a sus hijos por sus obligaciones o preocupaciones, no pueden jugar con ellos de forma constructiva y, cuando lo hacen, les dicen continuamente que se callen o, por el contrario, son demasiado permisivos y les dejan hacer lo que quieran para no contrariarlos. Los niños aprenden de esto que deben ser traviesos o ruidosos para conseguir algo de atención de su madre o padre.
  • Es importante tener reglas sencillas sobre lo que está y no está permitido. Si nunca se dice lo que está permitido o no, los niños pueden aprender a librarse de lo que no les gusta siendo ruidosos o comportándose de forma inadecuada.
  • Puede ayudar a los padres y a los niños tener muy pocas reglas pero que sean muy claras. Si ambos padres se involucran, necesitan estar de acuerdo sobre estas reglas y ser consistentes y justos cuando digan no, así, ayudará a los niños a saber lo se espera de ellos.

Cuando vemos a un niño con estas características solemos decir que se trata de un niño hiperactivo y, habiendo conceptualizado ambos términos, sabemos que no es correcta la denominación. Estamos usando el término hiperactividad equivocadamente para hablar de niños con problemas de comportamiento, y el problema radica en que la intervención en ambos casos es cualitativamente diferente.

La característica fundamental de un niño con TDA-H es un déficit de atención y la de un niño que tiene problemas del comportamiento es la dificultad de asumir responsabilidades y respetar normas y reglas.

La finalidad de la realización de este artículo es facilitar la comprensión de lo que es el TDA-H, la diferencia con respecto a los problemas de comportamiento y la facilitación de pautas de intervención en ambos casos.

Para finalizar, decir que todos los niños, independientemente de sus circunstancias, edad y sexo, son niños. Oscar Wilde decía que el mejor medio para hacer buenos a los niños es hacerlos felices.