Divorcio en la Pareja

Resumen

En este trabajo se pretende analizar y mostrar cuáles son las causas que pueden desencadenar la disolución de una pareja, conocer los factores que producen que las personas tomen la decisión de separarse. Es importante conocer antes que nada, el concepto de pareja que tienen las personas, ya que, tal vez este sea diferente de acuerdo a la ubicación geográfica, nivel socioeconómico, grado de escolaridad, etc.

En la actualidad, nos enfrentamos a la situación de que con frecuencia se consolidan más divorcios, provocando una crisis en la formación de la pareja (Miret, 2009).

Probablemente deduzcamos algunas posibles causas, sin embargo, es importante realizar toda una investigación para fundamentar ese tipo de afirmaciones, partiendo de la formación de una familia primero que nada mediante el establecimiento de una pareja, así como la tipología familiar desarrollada y el tipo de comunicación que se presenta dentro de cada una de ellas.

Palabras clave: Tipología, Comunicación, Familia, Pareja, Disolución.

Introducción

En el siglo XX a nivel mundial, se dieron grandes cambios que impactaron la vida de las personas, a comienzos de este siglo el divorcio fue más aceptado (Axxin & Thornton, 2000), el número de parejas que deciden disolver su matrimonio ha ido en crecimiento en por lo menos las últimas tres décadas, es importante conocer cuáles son los factores que determinan que los cónyuges perciban cierto fracaso en su relación marital.

En la actualidad, las personas  le dan menos valor al matrimonio e incluso, algunos jóvenes creen que el matrimonio ya no es la base de la familia, provocando  una transformación y modificación en la tipología de las familias.

Aún existe controversia entre los factores que propician un divorcio, no se sabe a ciencia cierta si la familia de origen de estos cónyuges influyan para la disolución del matrimonio, es decir, si el hecho de ser hijos de padres divorciados o no pueda repercutir en la decisión de separarse. De la misma manera se ha revisado si es el rol de cada uno de ellos lo que podría desencadenar tal situación, o si son los cambios socio-demográficos como la incursión de la mujer en el mundo laboral los que impulsan esta decisión.

Se revisaron diversos artículos relacionados con el tema del divorcio en una pareja, sin embargo la mayoría enfatizaban en la adaptación de los hijos después de la ruptura matrimonial de sus padres, o en estudios de instrumentos psicométricos que evalúan la adaptación post-divorcio en hijos, la satisfacción o insatisfacción en el matrimonio y otros más donde se estudia el beneficio económico después del divorcio, sin embargo, los más importantes para el tema de factores que propician un divorcio y que se centran es éstos son los siguientes:

Estudio Sociológico sobre la Ruptura Matrimonial en Madrid Capital (1981-84), publicado por Santiago Borrajo, en el que el autor realizó un procedimiento aleatorio para seleccionar una muestra representativa de 345 casos sobre los cuales estudiar las características sociales y demográficas de los matrimonios que se separan, mediante el estudio de los expedientes de divorcio y separación legal existentes en los Juzgados de Familia. De ahí se pudo concluir lo siguiente:

“Fuerte incremento en el conjunto del país, a lo largo del período observado, del fenómeno de la ruptura matrimonial, de forma más acusada en el sexenio de 1975-1981, años en los que se asiste a importantes alteraciones del comportamiento de algunas de las variables demográficas (caída de la fecundidad, interrupción de las migraciones interiores, retorno de emigrantes del exterior, etc.).

Por su parte Miret (2009) en su estudio: Pautas y factores concomitantes en la formación y la disolución de la pareja en España: análisis longitudinal y patrones territoriales, tuvo el objetivo de comprobar mediante técnicas estadísticas de análisis de historia de los acontecimientos, tanto a nivel individual como territorial, qué teoría de la evolución de la nupcialidad es la más pertinente, si las teorías homeostáticas, las de tipo cíclico o las del comportamiento estratégico o racional.

Como conclusión de este estudio Miret (2009): el unirse joven, el escoger el camino de la cohabitación no marital y el no tener o tener poca descendencia son tres factores fuertemente asociados a una alta probabilidad de ruptura de la pareja, pero bien pudiera ser que quien forma una pareja con estas características fuera porque supone a priori que la misma va a tener una duración limitada, considerándose tal vez demasiado joven para la transición definitiva al mundo adulto a través de la formación familiar que conlleva el matrimonio y la fecundidad. (p. 37)

Simó y Solsona (2003), elaboraron una investigación sobre: La importancia de la Participación Laboral como Determinante del Divorcio en España, basándose en los estudios demográficos de las biografías, donde se centraron en tres dimensiones teóricas: el contexto de socialización de los individuos, las características de la unión y las características individuales referentes a su capital humano.

Encontraron que las características de la pareja, desde el tipo de unión, la diferencia de edad entre los esposos, el reparto del trabajo asalariado y doméstico entre los miembros de la pareja, a la presencia y edad de los hijos, son claves para explicar el grado de estabilidad de una pareja. Y concluyeron que: en España, una desviación o alejamiento del modelo de especialización de roles, convierte las uniones en más inestables, tanto si el protagonista es el hombre o la mujer, es decir, tanto si es el hombre el que no tiene un empleo, como si es la mujer la que está trabajando. (p. 255).

Por último, Solsona (2009), elaboró una investigación de corte cualitativo realizado en España sobre las biografías familiares de hombres y mujeres que han vivido la ruptura de una unión en la que hubo hijos, El modelo temático de esta investigación comprende dos ejes analíticos centrales: familia y género, y cada uno de ellos comprende diferentes niveles conceptuales. Después de haber realizado entrevistas piloto, la muestra seleccionada fueron 13 entrevistas a mujeres divorciadas y 13 entrevistas a hombres divorciados. Por lo tanto, concluyó que:

La constitución y disolución de una unión es un buen ejemplo de la borrosidad de los estados y las transiciones, también de la borrosidad del tiempo y del espacio. No es posible dar una datación precisa para la transición del matrimonio al divorcio. Antes y después de la ruptura el matrimonio contiene al divorcio y viceversa. Esta investigación ilustra, tal como afirmó Louis Henry (1993), que el divorcio es una dimensión del matrimonio, y constituye además en sí mismo una institución. La existencia de hijos antes de la ruptura  impide hablar de la disolución de la familia. Los hijos, en la post ruptura se convierten en el núcleo que modela la nueva configuración de relaciones familiares y afectivas, y mediatiza las decisiones respecto a la constitución de nuevas uniones.