016: Romper el silencio

Licenciada en Psicología y Criminología

016 es  el teléfono  gratuito  al que pueden acceder las  mujeres víctimas de violencia de género y todos los ciudadanos para saber cómo ayudar a estas personas. Es un servicio anónimo  y  confidencial  que  no  deja  huella  ni  en  la  marcación  ni  en  la  factura  del teléfono. Presta información y asesoramiento jurídico  en materia de violencia machista. Al llamar, se escucha una voz en  off  que dice: “Para que la violencia  de género nunca más deje esta señal, la sociedad tiene esta otra… A  la primera señal de maltrato, llama. El teléfono 016 puede significar otra vida”.  Este verano se han presentado 12 muertes por  machismo,  6  más  que  el  año  pasado  en  el  mismo  período  (junio-agosto),  lo  que supone un aumento del 100%.  El 80% de las mujeres asesinadas no habían denunciado maltrato de su pareja. Del total de  víctimas  mortales  durante el 2014, solo 11  habían presentado una denuncia por maltrato, el resto  había  normalizado lo que no es normal, sino criminal.

016.  En  este  artículo  no  pretendo  analizar  la  fenomenología  de  estos  crímenes,  sus motivaciones,  ni  tan  siquiera  sus   consecuencias.  Quisiera  que  estas  letras  sirvan  de aviso urgente a la sociedad: a las familias, amigos, vecinos e instituciones para que las víctimas  de violencia de  género  no sufran en  soledad  una existencia  insoportable  que, cual bola de  nieve,  va in crescendo hasta el  precipicio  de la muerte. La mujer no debe aceptar  la  sumisión,  la  docilidad,  la  esclavitud,  los  golpes  psicológicos  y  físicos  que minan su libertad de vivir con falsos pretextos como el de unidos hasta que la muerte os separe, el  chantaje de los  hijos  o    de las familias. Desgraciadamente  el asesinato separa definitivamente de la vida a cientos de mujeres en España, en donde los vecinos de una mujer  maltratada  y/o  asesinada  afirman  que  nunca  habían  observado  anormalidad alguna.  ¿Nunca  observaron  la  mirada,  el  tono  de  voz  de  miedo  de  esa  vecina, hermana…?  Cualquier  persona  cercana  a   la  víctima  debe  ser  consciente  de  que  su ayuda  es  clave  cuando  sospecha  que  una  persona  está  siendo  agredida  o  escucha frecuentes ruidos o gritos. Solo así se materializa la empatía con la víctima no dejándola en la soledad frente al maltratador.

016.  Llamar al 016 no cambiará  una vida de maltrato ni  aportará  respuestas a todas las preguntas  pero sí ayudará  a la  víctima  a ver una salida, aportará  información sobre los recursos  y  pasos  a  dar  para  poder  empezar  una  vida  lejos  del  maltratador. Sorprendentemente  las  llamadas  a  este  número  de  ayuda  a  la  víctima  de  violencia  de género  han  descendido  este  año  en  comparación  con  el  2013.  Diversos  factores  han podido  influir,  uno  de  ellos  los  recortes,  que  aportan  inseguridad  a  las  mujeres,  las cuales ya no sienten que puedan ser atendidas en situaciones  de riesgo, debido a la falta de  profesionales  o  al  cierre  de  centros,  o  incluso  algo  peor,  que  hayan  sufrido  una victimización secundaria; han sido atendidos por personas no profesionales, no expertas en el tema, por personas que,  aunque con la mejor de sus intenciones, se creen capaces de aconsejar o tratar a  víctimas, únicamente porque ellas se han  considerado en algún momento víctimas también.

016. Como ciudadanos tenemos el deber moral, social, y legal de proteger a las víctimas en general y del maltrato en particular. Es preferible que en algún caso se produzca un error  que  permanecer  impasibles  y  ajenos  al  dolor  y  sufrimiento  de  cualquier  mujer maltratada. Es nuestro deber llamar al 016 cuando creemos que nuestra vecina, amiga, hermana, está siendo maltratada; es nuestro deber denunciar a esas falsas asociaciones o recursos que no ofrecen los servicios por los que reciben  subvenciones  o éstos no se realizan  por  quienes  debería  realizarse;  es  nuestro  deber  no  dejar  que  la  violencia permanezca  en  nuestro  entorno  de  manera  impasible.  Como  bien  expresaba  en  2007 Soledad  Murillo,  exsecretaria  general  de  Políticas  de  Igualdad,  “El  silencio  es impunidad para el agresor y riesgo de muerte para la mujer”.