Crisis de Valores en las Empresas

(Estrategias de Sentido Común de Excelencia empresarial)

Esta crisis económica mundial ha hecho que  ingenieros, licenciados o técnicos se encuentren en situación de desempleo, pero también ha hecho que los que no lo estén puedan sufrir el abuso diario por parte de empresarios oportunistas. Los comentarios que se escuchan desde diferentes centros de trabajo van en esta dirección: se está exprimiendo, excluyendo, y abusando de las personas que trabajan y es una de las razones por las que es muy difícil una disminución de las tasas de paro.

A pesar de ello, aún existen empresas que cuidan a  sus trabajadores, como su principal valor, y si pasamos casi  10 años de media, es decir, una séptima parte de nuestra vida, consagrada a la jornada laboral, se convierte en un aspecto fundamental para nuestro bienestar  el podernos sentir cuidados en nuestro entorno laboral.

Walt Disney parece tener el secreto del éxito, afirma que poner “magia” en nuestras carreras, organizaciones y vidas es simple: liderazgo excepcional que inspira a los empleados, deleita a los consumidores y alcanza resultados económicos extraordinarios. Nadie sabe más acerca de esta clase de liderazgo que Lee Cockerell, quien dirigió las operaciones del Walt Disney World Resort durante más de una década,  y que ha recogido en el libro Ponga magia en su empresa (Empresa Activa) las diez estrategias de sentido común desarrolladas por Disney.

Disney

Algunos de estos “secretos” son:

- La estrategia empresarial debe ser racional, sólida y muy estudiada. Los productos y servicios pueden imitarse fácilmente, y si la ventaja competitiva de su empresa se apoya sólo en  ellos, está corriendo un riesgo. La ventaja competitiva reside en productos y servicios de calidad. Para ello es necesario crear una cultura de atención y  respeto, centrada en las personas. Por ejemplo, en Walt Disney Resorts, interesa averiguar lo que piensan sus Invitados (clientes) sobre su estancia así que se leen, sí…se leen, los miles de cartas que reciben.

- Convertir en política de empresa la búsqueda de la excelencia en el liderazgo. Existe una diferencia fundamental entre gestionar y liderar, la capacidad de gestión es esencial para conseguir resultados, pero no es suficiente para alcanzar la excelencia. Ésta requiere un liderazgo ejercido con sentido común. Los buenos lideres son ecologistas: crean un hábitat laboral sostenible –tranquilo, claro, fresco y limpio, sin contaminación, sin productos tóxicos, -en el que todo el mundo crezca. No permita el trabajo mal hecho ni pase por alto el rendimiento profesional en su empresa. Los verdaderos profesionales cuidan su aspecto personal y hacen lo correcto aunque nadie los vea. Eso significa todo el tiempo; no puede ser un profesional a tiempo parcial, y no puede actuar de forma profesional sólo cuando está bajo los focos. Haga este ejercicio que se realiza en los cursos del Disney Institute: Cierre los ojos e imagine que entra en las dependencias de su empresa como si fuera un extraño. ¿Qué ve?, ¿Un aspecto acogedor y limpio?, ¿Empleados concentrados o distraídos?. Todos los detalles cuentan. Mucha gente relaciona la marca con un producto o un logotipo, pero la autentica marca son los empleados. ¿Son los empleados competentes? ¿Tienen una formación adecuada? ¿Dan una imagen profesional?.

-  Los buenos líderes tienen la suficiente humildad para admitir lo que no saben, y los grandes líderes buscan constantemente nueva información. Por muy inteligente y dotado que usted sea, siempre habrá alguien que le supere en al menos un aspecto importante de su trabajo. Los lideres inseguros rehúyen a estas personas; los grandes líderes las buscan. Estar en presencia de una persona con dotes excepcionales puede ser profundamente estimulante, pero también suscitar sentimientos de rencor y envidia; los grandes líderes  no permiten que las inseguridades personales se interpongan en el camino del éxito. No temen ser eclipsados por un subordinado de talento, sino que están orgullosos por contratar a personas de tanta valía. Conclusión: Contrate a los mejores entre los mejores. No puede querer jugar en primera con un equipo de segunda.

- El liderazgo empieza por el respeto a todas las personas. Este mensaje se transmite y se enseña en los programas de Disney Institute; un centro de formación que acoge  a todo tipo de profesionales de distintos sectores para  inculcarles su dinámica de trabajo. Esta filosofía empresarial defiende que “no es magia lo que hace que todo funcione, si no que es nuestra forma de trabajar lo que origina la magia”. Si quiere perder excelentes empleados, menosprécielos a menudo y tome decisiones prescindiendo de ellos, pero recuerde que como líder, es el responsable último de los resultados. A nadie le gusta trabajar para líderes que se valen de sus cargos para perseguir victorias personales que a largo plazo supongan un perjuicio para la compañía. La gente respeta a los líderes que escogen sus batallas y reconocen sus errores cuando los cometen.

La cultura de su organización es el producto de la gente que trabaja en ella, y cualquier suma o resta alterará el resultado. Haga lo necesario para no perder nivel.  Un líder debe tomar decisiones desgarradoras desde el punto de vista emocional, como prescindir de empleados de confianza que no tienen un buen nivel, pero no puede permitir que nadie se “esconda” dentro de la organización. No les está haciendo ningún favor;  los empleados mediocres requieren que les dedique más tiempo porque constantemente tiene que ayudarlos, formarlos y arreglar sus estropicios. Recuerde: en primer lugar “Primun non nocere” (No hacer daño), porque los lideres que menosprecian a sus empleados hacen daño no solo a las empresas sino al conjunto de la sociedad.

- Un síntoma habitual de la estructura organizativa defectuosa es el excesivo tiempo dedicado a las reuniones”. Si sus empleados se quejan de la inutilidad de estas reuniones, probablemente deba revisar su contenido, su frecuencia y quién participa en ellas. La mejor manera de evaluar su efectividad es conocer la opinión sincera de los que asisten a ellas. Como líder, tiene que estar alerta y atento a las quejas de sus empleados.

- Los verdaderos profesionales evitan la tentación tan extendida de competir con sus compañeros en lugar de colaborar de verdad con ellos;  eligen sus batallas con inteligencia; no pierden el tiempo en pequeñas discrepancias y enfados, sino que guardan las energías para asuntos de verdadero peso.

- Observe bajo diferentes prismas su proyecto a fin de enriquecer su visión del mismo. Se trata de un ejercicio práctico para analizar bajo tres filtros diferentes y adquirir una triple visión de nuestra propuesta:

• El soñador

• El realista

• El crítico

La información adicional que generan los diferentes puntos de vista puede ayudar a tomar una decisión respecto a la marcha del proyecto y resolver debilidades que antes no se habían identificado.

Sin estos valores y un sólido entrenamiento en liderazgo para aplicarlos, posiblemente Walt Disney World no hubiera sobrevivido a estos turbulentos años de crisis económica con la extraordinaria reputación  y ventaja competitiva  de que goza actualmente. Y lo mejor: estas estrategias de sentido común funcionan no solo en el mundo empresarial, sino también en organizaciones sin ánimo de lucro, escuelas, organizaciones religiosas, en la vida vecinal, el ejército,….e incluso en la educación de los hijos.