Primeras conclusiones : Educacion para la paz

(Investigación(2008-2013) FACULTAD DE PSICOLOGIA PSICOPEDAGOGIA Y ARTE DRAMATICO DE LA UNVERSIDAD DEL SALVADOR. (Dr.Jorge Garzarelli)

FUENTES

Después de la evaluación de las encuestas realizadas en esta investigación durante los que los años pautados /Ver ficha técnica) y los artículos derivados de las mismas (Ver artículos) publicados en diversos medios, elaboraciones personales sobre el temas, mas los aportes que devinieron de los encuentros, en las jornadas y actividades vinculantes, mas las reflexiones obtenidas por parte de profesionales (Ver Comisiones) y publico en general, a lo que se añade el análisis de los materiales oficiales consultados tenidos en cuenta, y basándonos en la lectura de la realidad socio-política-cultural y religiosa de las sociedades que conformar los países en la actualidad y la relectura reflexiva de la “mass-media” en cuanto a situaciones particulares y generales tenidas todas estas articulaciones como fuente de información directa para el presenta trabajo se; se puede destacar como significativo y evidente que:

La paz es un valor posible en forma relativa y vinculado a los procesos históricos. La misma junto a sus valores de sostén: La verdad, la justicia, el amor y la libertad están constantemente “·trabados” y degradados por pactos de naturaleza negativa en la referencia con la vida no solo de los humanos sino de toda forma en el planeta

En artículos del autor sobre la Paz y la Ecología se ha tratado este tema en forma reiterada.

Muchas personas consideran que la paz podría lograrse mediante pactos y acuerdos substanciales pero la realidad muestra otra cara. Consideremos que en la primera guerra mundial murieron 10.000.000 personas, en la segunda 50.000.000 de personas y no llevamos la cuenta acaso de la tercera guerra mundial bajo la forma de guerras de guerrillas y terrorismo, lo que además, causa la injusticia permanente del hambre, los campos de refugiados y la amenaza constante de muerte que sufrimos todos los seres humanos aun los que estamos lejos de una guerra establecida. Nuestro país lo ha sufrido directamente en los últimos años.

Casi definidamente (90%) las encuestas han señalado que la paz no es ausencia de conflictos, los que por la misma naturaleza humana – la agresividad y la violencia  conforma parte de su estructura. Esto teniéndose en cuenta tanto desde una perspectiva singular y personal como en comunidades y países cuando no continentes. A mano tenemos Africa y Medio Oriente, entre otros.

Una duda grande asiste a la duración de la paz en forma continua, factor que se vincula directamente al ítem anterior.

Que la paz no justifica la guerra ( a pesar de ser su continuo contrario), es señalado como imposible (95%) en la población encuestada, por lo que puede inferirse que otros tratamientos deberían aplicarse juntos a los habituales, constantes y verificados procesos de interacción negativa existentes entre los países. Y esto es desde que tenemos “memoria escrita”.

El mismo porcentaje se aplica con relación a que es imprescindible paz interna para el logro de la paz externa. El más brillante paradigma es el pensamiento y obra sobre del noble Mahatma Ghandi.

Que haya. distintos tipos de paz tendrá que ver con un análisis más exhaustivo de los “rincones” (nichos socio-ecológicos) en los que vivimos los seres humanos en relación con factores providenciales generales y puestos al servicio de nuestra existencia.

Un estudio interdisciplinario sobre este tema es de una importancia innegable para la constitución de un equilibrio relativo que aclare y pongo a nuestro alcance dispositivos e instrumentos eficaces para la consolidación de una paz temporal.

De aquí que los estudios realizados con relación a la paz merecen ser proyectados a todos los ámbitos posibles. La Educación programática y constante, adecuado a los momentos históricos en este sentido es, uno de los propósitos de esta investigación.

Investigación que de acuerdo a su etimología (“in-vestere”:seguir las huellas) deberá considerarse siempre en todos los puntos de partida hasta el momento y posibilitar su proyección hacia un futuro mejorado.  

A esta altura merece mencionar que, esta investigación tiene entre otros de sus objetivos favorecer todo tipo de Educación en los que la Paz sea el paradigma principal.

Entre los ideales que pudieron inferirse en este estudio, se encuentra la posibilidad de vivir en paz, cualesquiera fuera esta. No es una aspiración secreta, sino evidente y que ha podido ser verificada en el transcurso de este trabajo.

Los valores asociados a la Paz son permanentes y los manifiestan todas las personas en los proyectos de sus diferentes instituciones, aunque algunas se desvían totalmente de sus objetivos primarios para caer en acciones indignas y repudiables para con la condición del ser humano.

Que la paz no justifica muertes (tanto en sus formas particulares como la violencia de género y la violencia doméstica y generales, terrorismo de estado, guerras, etc. todas  de naturaleza aberrante), es una aspiración mayoritaria (85%, en su forma negativa) que no parece compadecerse con su realidad histórica.

Salvo la muerte por accidentes, enfermedades, epidemias, etc, el 97% de la población niega totalmente lo que “algo” (factor sujeto a revisión) justifique aquí la controvertida pena de muerte con todas las connotaciones morales y éticas concurrentes.

Como factor altamente positivo dentro de esta encuesta (95) la población invertiría parte de su tiempo en el logro de la paz. Esto debería ser parte de nuestro equilibrio personal y llevado a cabo por los medios idóneos a nuestro alcance.

Puede ser que muchos ideales no puedan consolidarse por falta de conocimientos, oportunidades o de instrumentalización, mas allá de los obstáculos que desde lugares “obscuros” de diversa naturaleza y posiciones geo-políticas presenten credenciales negativas injustificadas para el logro  de una paz duradera. Un ejemplo de esto, son las guerras basadas en ficciones oportunas a sus intereses territoriales, expansivas, hegemónicos, por recursos naturales ambicionados (en países con amplias reservas de petróleo, enormemente ricos con pueblos sumidos en la opresión, el hambre, la injusticia y la indignidad. (Ver artículos).

Que haya (p.13) una dispersión respecto del valor positivo dado a la paz, muestra que este tema no estaría siendo tenido en cuenta pro mucha gente y/o no posea los medios y la información suficiente como para asignarle positividad a este valor.

He aquí nuevamente la necesidad de colocar sobre el tapete (propuesta de este trabajo) estos temas en nuestras sociedades en forma sistemática y metódica desde nuestra mas temprana infancia y pasando por todos los estamentos vitales hasta la madurez en nuestras existencias. De este modo también se añadiría un valor agregado de naturaleza plenamente valorable.

De todos modos el alto porcentaje de los encuestados (75%) y personas en general en forma abierta y espontánea, dieron una respuesta positiva a la pregunta si la paz se aprende, lo que confirmamos de algún modo la hipótesis inicial de que, procesos educativos se hacen imprescindibles. en el seno de nuestras comunidades.

La paz se aprende, no caben dudas.

En una inversión de la pregunta 6ta. (léase la p.15), había una leve digresión, la que será necesario continuar investigando, aunque puede inferirse que la paz externa no alcanzaría para el logro de la paz interna, lo que tendría que vincularse a las problemáticas personales y al estilo de vida disruptivo en el que se encuentra el mundo en la actualidad. Imposible separar a la persona humana de su entorno vital. En este caso, la inseguridad, los robos, los secuestros, la injusticia social, muertes por accidentes, polución ambiental, drogas, etc.etc. en forma conjunta con las catástrofes naturales algunas y o producidas por el hombre (Ver artículos)

Que le hombre es agresivo por naturaleza es un concepto compartido desde los diferentes puntos de vista y teorías psicológicas y parece que la sociedad lo está comprendiendo aunque muchas veces pueda confundirse la agresividad (natural en la estructura físico-psíquica y sociológica del ser humano) con la agresión (agresividad proyectada sobre el otro y otros) y la violencia (cuando la agresión se manifiesta en forma social (barras bravas, delincuencia asociaciones ilícitas, terrorismo y la máxima expresión de la misma, las guerras)   Ver artículos.

El deporte mismo, noble por naturaleza, se ha convertido en un campo de batallas de todo tipo (Ver artículos).

La violencia toca aquí todos los niveles de la Persona Humana (físico.- químico, biológico-psicológico-sociológico-ético moral y espiritual.

Todo indica que a Gran Guerra se interpone entre la Vida y la muerte.

Y la pregunta expansiva de esta dialéctica, es si la maldad humana no tendría límites?

A esto se añade en forma negativa la “mass-media”(TV. diarios, revistas, Internet, etc.etc.)en los que se fomentan “novedosos” estilos, modelos y formas de violencia, aunque la mayoría de los encuestados muestren que, ante esto, los medios son altamente propicias para influir en las personas y comunidades enteraras en forma significativa y sistemática. Todo un “arsenal tecnológico” al mismo tiempo que nos “conecta” actúa para la consecución de una verdadera comunicación, suplantándola por una realidad virtual, que en sumo grado tiene el artificio de la confusión (“el ruido”) a su disposición. Este aspecto no va en desmedro de los avances técnicos que muestran la “inteligentzia” humana pero su mayor peligro está en relación con el uso degenerado de los mismos (Ej. La energía atómica).

Es importante visualizar en la (pag.18) que casi todas las personas encuestadas (80%) sintieron alguna vez en su vida forma de paz. Este es un hecho auspicioso aunque habría que profundizarlo para conocer en qué momento, que tipo de, y que concepción tendría de la misma.

Que todas las religiones buscan o hace algo por la paz (tema a ser mejor investigado) lo aprobó el 75% de las personas, aunque el 25% restante posiblemente se refiere a momentos de la historia de las religiones o a formas aberrantes de las mismas.

La paz no es ausencia de guerra (67.5%) muestra a las claras que los encuestados y otras personas conocen la historia de la Humanidad en la que se sabe que  solo hubo una vez en la misma l89 días sin guerra, durante el Tiempo conocido. Es decir el Tiempo histórico.

La Educación sobre, de, para y en la Paz a nuestro parecer y opinión, es uno de los medios más oportunos y estructurantes para un logro en tal sentido.Estudios realizados en forma interdisciplinaria realizados por todas las instituciones interesadas en la Paz deberían estar inter-conectadas nacional e internacionalmente para brindar a las comunidades en general y en particular a los estudiantes de escuelas primarias, secundarias, terciarias y niveles universitarios una herramienta común de acuerdo a las diversas culturas en que se encuentren enmarcadas.