El Test del Árbol

Test del Arbol

El dibujo del árbol es un test de proyección gráfica lanzado por Karl Koch, afirma que el dibujo del árbol es una grafología menos  sutil, menos elaborada, pero que en ciertos casos permite ver lo que aquella no logra.

Esta prueba proyectiva, puede ser utilizada sin menos resistencias a su dibujo por los niños, jóvenes y también adultos.

Pero detrás de esa simpleza del árbol van apareciendo plasmados en el papel los diferentes elementos básicos que configuran la estructura de propio YO. El árbol dibujado es un reflejo de la verdadera esencia personal del que lo ha dibujado.

FORMA DE APLICACIÓN

Puede aplicarse a cualquier edad, si bien, en el caso de los niños más pequeños, es a partir de los 5 o 6 años, coincidiendo con la consolidación de las habilidades básicas de dibujo, cuando adquiere mayor relevancia ya que es cuando el árbol aparece con todos sus elementos.

Para el test de árbol se puede utilizar una hoja común de papel en blanco. El instrumento será un lápiz, también se podrá utilizar si el sujeto lo desea, goma de borrar y lápices de colores.

Para realizar el test basta pedirle al niño: Dibuja un árbol a tu gusto, para evitar preguntas que perturben la espontaneidad del dibujo, se puede añadir: Puedes pintar lo que quieras, tienes absoluta libertad; en cualquier forma que lo hagas estará bien, siempre que sea a tu gusto y según tu propia idea.

Después de realizado el primer dibujo, se le puede pedir que dibuje otro árbol “distinto al primero”. Se tendrán en cuenta los aspectos contenidos en los dibujos. Las señales discordantes no se anulan, sino que se complementan.

No existe límite de tiempo para su ejecución.

EL ESPACIO Y SU DIVISIÓN IDEAL

Con Max Pulver se tornó clásica la división ideal de la superficie del papel en zonas:

Zona superior: Alto, que se relaciona con lo espiritual( Intelectual, ético,…)

Zona mediana: del corazón, de los afectos, sensibilidad ;

  1. centro izquierda. El pasado, el yo, que encamina hacia lo que fue
  2. Centro derecha. El futuro, el tú, el mundo exterior

Zona inferior: de lo material, instintivo, infraconsciente.

La línea del horizonte es la línea del tránsito del consciente (Sobre la tierra) hacia el inconsciente (Bajo la tierra).

El DIBUJO DEL ÁRBOL EN CONJUNTO

La propia estructura del árbol tiene cierta analogía con la estructura del cuerpo humano: La copa (la cabeza); el tronco (el tronco humano) y la raíz o la parte inferior de la copa (los miembros inferiores)

Copa, tronco y raíces son los componentes globales del árbol.

Cómo en todos los test las señales sólo valen si se analizan en conjunto.

EL TAMAÑO DEL ÁRBOL

Quien se siente o desearía ser grande, dibuja en tamaño grande. El tamaño es el sentimiento del YO, del propio valor.

Dibujo pequeño: Sentimiento de inferioridad o modestia

Dibujo grande:  Orgullo, vanidad o deseo de superación del sentimiento de inferioridad.

EL SUELO

Árbol sin suelo: Significa estar desarraigado, falta de apoyo o de estabilidad

Línea del suelo

Características: Interpretación

Suelo en forma de colina: Se evidencia y se ve mejor lo que está arriba de una colina, egocentrismo, desconfianza.

Suelo circunscrito: es otra forma de egocentrismo, menos obstensible, desconfianza, separación, retraimiento.

Horizonte lejano: Cuándo la línea del horizonte no está en la base  del árbol sino que está sobre ella, el sujeto se aleja de la realidad exterior, hay pasividad.

Suelo ascendente: Subir es penoso y crea distancia. Reserva, distancia, difícil adaptación.

Suelo descendente: Dificultad de mantenerse en línea recta, voluntad débil, falta de firmeza.

La línea del suelo puede dar otras formas. La combinación e intensidad de las formas dará el significado adecuado

LAS RAÍCES

Dibujar raíces es acentuar la fijación al suelo. . Constituyen también el elemento oculto. La transición entre las emociones más íntimas y el mundo exterior.

La raíz suele asociarse a la parte más instintiva, de sentimientos más primarios, correspondería a lo que Freud denominó “Ello”.

Unas raíces proporcionadas y bien dispuestas en la base del tronco suponen seguridad, buen contacto emocional con la familia. El niño se siente querido. Cuando se omiten (a partir 8 o 9 años aprox.) y en función del tamaño del tronco, pueden señalar fragilidad, temor, miedo al mundo externo.

EL TRONCO

Es el elemento más identificado con el “Yo”. En él han de plasmarse la percepción que uno tiene de sí mismo y también el grado de seguridad o confianza que se tiene para afrontar los retos del mundo externo. Los troncos débiles, estrechos, irregulares, bajos o deformes muestran un carácter débil, influenciable, que afronta con temor un mundo externo que es asumido como hostil. Por tanto, el tronco débil puede ser un indicador de problemas emocionales.

Muchos niños con grandes carencias afectivas o que han sido objeto de maltratos, suelen pintar un tronco con un agujero en medio para simbolizar inconscientemente su vacío emocional .

Características:         Interpretación:

 Según el trazo:        

Tronco recto: Rigidez, autocontrol, disciplina, reservado. Tronco con líneas onduladas: Flexibilidad, sociabilidad. Carácter dócil. Si las líneas son muy retorcidas puede significar sufrimiento emocional, sentimientos de culpabilidad, ansiedad.

Altura:     

Tronco bajo: Carácter internalizante, precaución ante el mundo exterior, senzillez, modestia, acomodación, poco espíritu de superación. Tronco alto (largo): Inquietud por proyectarse hacia el exterior, para crecer, extroversión, ambición e idealismo.

Ancho:      

Tronco con ancho proporcionado (según el resto del árbol): Equilibrio, templanza, seguridad en sí mismo, autocontrol, capacidad de planificación.

Tronco delgado: Inestabilidad (en especial si el troco es una sola línea), debilidad, inseguridad, timidez, retraimiento, poca iniciativa, pensamiento rígido, debilidad mental (según edad).

Tronco grueso: Firmeza, extraversión, autoridad, energía, seguridad en uno mismo. Si es muy grueso puede ser síntoma de rasgos negativos relacionados con la exaltación del propio "Yo" (narcisismo, autoritarismo, agresividad, individualismo, terquedad, obstinación).

Tronco más grueso arriba: Se relaciona con personas idealistas, espirituales, con gran capacidad de concentración.

Tronco más grueso abajo: Carácter tranquilo, materialista.

Tronco ensanchado en el medio: Expresión de posible pérdida de control, impulsividad.

Tronco estrechado en el medio: Inhibición, posibles represiones.

 Inclinación:     

Hacia la derecha: Se relaciona con patrones extrovertidos, sociables, pero también (según sea el dibujo) con impulsividad y poca reflexión.

 Hacia la izquierda: Introversión, cerramiento, conservadurismo, rutinario, rechazo de lo novedoso.

Forma:     

Tronco de una pieza (a partir de los 11/12 años): se relaciona a falta de sensibilidad, de empatía, inseguridad, infantilismo, funcionamiento primitivo.

Tronco abierto en la base: Impulsividad, inestabilidad emocional, también (según tipo de dibujo) agresividad.

Tronco en forma angulosa: Carácter irritable, poco paciente, susceptible, fácil enfado.

Otros elementos:     

Sombreado: Depende de cómo se efectúe puede estar relacionado con sensibilidad artística o, cuando se ha sombreado totalmente quedando el tronco negro, con posibles sentimientos de culpa o remordimientos internos.

Agujero en el centro en jóvenes representa a menudo, vacío interior, fragilidad emocional, problemas personales de tipo afectivo (según edad con padres o parejas). Heridas, manchas

Cuando en el tronco aparecen manchas que el niño describe como heridas fruto de enfermedad o accidentes en el árbol, puede estar proyectando sufrimiento interno (probablemente de tipo emocional), carencias afectivas y también temores hacia el futuro. Hay que valorar también la posibilidad de malos tratos físicos o psíquicos.

LAS RAMAS Y LA COPA

El tronco y las ramas desnudas son la perennidad, lo duradero.

Las ramas, las hojas y demás elementos de la parte superior del árbol constituyen las estructuras que se alzan sobre el tronco (sobre el “Yo”) y revelan la calidad e intensidad de las relaciones hacia el mundo exterior. Puede interpretarse como símbolo de los brazos y de la dirección de las aspiraciones. También del estado de ánimo actual.

Según su forma nos describirán a una persona que se adapta al exterior, se comunica eficazmente con los otros o, por el contrario, adopta una posición de retraimiento y defensa de su propio ego ante las amenazas externas.

En algunos dibujos (en especial, la de los niños más pequeños) las ramas pueden ser sustituidas por la copa. En otros aparecen conjuntamente. La copa, según algunos autores (Mauricio Xandró en Tests Gráficos), se relaciona con el autoconcepto y el mundo de las ideas. En este elemento se reflejarían además posibles conflictos actuales.        

Características:         Interpretación:

Ramas hacia arriba: En general se asocia a optimismo y extraversión. También con el plano de las ideas y las aspiraciones. Unas ramas ascendentes que se proyectan hacia el cielo pueden ser muestra de ansias de crecer, de interactuar con el mundo. No obstante, si las ramas acaban en forma de punta o muestran dientes de sierra pueden señalar impulsividad, agresividad, el entorno externo es visto como hostil y hay que defenderse (ver árbol 5)

Ramas hacia abajo: Las ramas caídas tienen un primer significado como expresión de un estado decaído, pesimista, de desamparo o desasosiego. Sin embargo, cuando son dibujadas con cierto refinamiento y detalle (tipo sauce llorón) pueden estar asociadas a personas refinadas, detallistas, muy sensibles y con tendencia a la tristeza.

Ramas ascendentes y descendentes simultáneamente: Persona influenciable, con poco criterio, inestable, sumisa. Se considera muestra de la presencia simultánea de euforia y desaliento que debe interpretarse según las otras claves. Si las ramas se cruzan con predominio de formas angulosas: impulsividad, tendencia a la crítica ajena, baja tolerancia a la frustración, conductas externalizantes.

Ramas y ramificaciones delgadas: Dependiendo de la edad: sencillez, sensibilidad. Si son extremadamente finas: cerramiento afectivo, timidez (especialmente si no hay hojas).

Ramas y ramificaciones gruesas: Si son proporcionadas al árbol y bien dibujadas: seguridad, confianza en el futuro, ideas claras, constancia. Si se bifurcan: se relacionan con buenas capacidades imaginativas y plásticas (siempre que se efectúe dentro de un dibujo proporcionado en sus diferentes elementos).

Ramas abiertas: Extraversión, tendencia a analizar el entorno con iniciativa. También (según forma del trazo) impulsividad.

Ramas cerradas: En general, introversión, cerramiento, necesidad de auto-protección frente al mundo exterior.

Ramas cortadas: Debe interpretarse dentro del dibujo en su conjunto ya que puede tener distintos significados. A menudo se asocia a: baja auto-estima, complejo de inferioridad, problemas de relación afectiva, pero también a terquedad u obstinación.

Ramas que surgen del tronco: Suelen estar presentes en los dibujos efectuados por adolescentes. Desde una perspectiva psicoanalísta se explica como una manifestación de la sexualidad en desarrollo. Puede también expresar la necesidad de buscar su propio camino (búsqueda de la propia identidad) a partir del "Yo" representado por el tronco.

Copa pequeña: (en relación al árbol) Introversión, timidez, miedo al exterior (ver árbol 1)

Copa grande: (en relación al árbol) Extraversión, imaginación, interés para relacionarse con el mundo exterior, idealismo. Si es muy grande: Difícil control de la fantasía, narcisismo, vanidad, exhibicionismo.

Copa proporcionada: Equilibrio entre introversión y extraversión, reflexividad, realismo, gusto por los detalles, equilibrio.

Copa con trazos ondulados:  Si son proporcionados y suaves: Adaptabilidad, paciencia, comprensión, gusto por las actividades tranquilas.

Cuando las ondulaciones se presentan muy concentradas: Retraimiento, protección hacia el exterior, necesidad de mantener el propio espacio, sociabilidad muy selectiva

Si la copa aparece aplastada en su parte superior: Sentimientos de desesperanza, sumisión e indefensión ante la presión del mundo externo.

Copa en forma angulosa: Según el trazo exacto: Introversión, terquedad, tendencia a la polémica, impulsividad.

OTROS ELEMENTOS

Elemento: Interpretación:

Follaje     

No suele encontrarse en los niños más pequeños e incluso en adultos. Su presencia, según la edad, puede indicar, buen nivel de inteligencia, capacidad de concentración, gusto por los detalles, aptitudes plásticas, vivacidad, deseo de actividad. También perseverancia, pensamiento obsesivo.

Si el follaje es irreal, carácter caprichoso, gusto por la fantasía, desconexión con la realidad, necesidad de disimular ciertas características de su personalidad.

Cuando se dibujan hojas cayendo del árbol: temperamento sensible, timidez, melancolía, inestabilidad, susceptibilidad. También (según dibujo): impulsividad, baja tolerancia a las frustraciones, dependencia emocional de los otros.

Presencia de Frutos

Cuando se han dibujado frutos reales (cerezas, naranjas, manzanas, etc...), simbolizan la productividad, las ganas de madurar, el deseo de dar y hacer felices a los demás.  En general se asocia a personas muy sociables, altruistas, generosas y trabajadoras. En adolescentes también se relaciona con la necesidad de mostrar las propias capacidades y la búsqueda de resultados inmediatos.

Si los frutos se dibujan en el suelo: sentimientos de decepción, añoranza, inquietud, temor, agitación emocional.

Pequeños animales, Sol y otros detalles

Deben interpretarse dentro del dibujo en su conjunto. Los pequeños animales suelen pintarlos niños con buen soporte afectivo, preocupados por los sentimientos y cuidados hacia los otros (están más presentes en los dibujos de las niñas). El sol algunos autores lo entienden como el símbolo del padre. Cuando aparece en el dibujo significaría que se reclama su presencia para que se ocupe de forma más activa del árbol

Otros accesorios

Nidos, aves, casuchas, adornos etc…son propios del mundo infantil, humorismo, bromas, mordacidad.

Paisaje

Es una dilución dl modelo propuesto que se pierde un poco en el conjunto: comunicabilidad, fuga de la realidad, sueño, fantasía. Cuanto más intenso es el paisaje, más pasa el árbol a ser un accesorio y el significado del paisaje se acentúa.

EL INDICE DE WITTGESTEIN

El psiquiatra alemán Wittgestein, propone que se divida la altura total del árbol por el número de años del sujeto examinado. Se obtiene así un número índice, por ejemplo, árbol de 18cm de altura, dibujado por un joven de 18 años:

18:18=1

Si en el dibujo hay particularidades notables por ejemplo una rama cortada, un corte en el tronco, a los 10,5 cm de altura, a comenzar por la base, se divide esa distancia por el número índice:

10,5:1 = 10,5

A los diez años y medio de vida el dibujante debe haber sufrido algún trauma especial.