Hacia la Degradación Mental

"... Van en aumento los trastornos mentales en jóvenes"

MÉXICO, D.F. (apro).- En los últimos 40 años y con mayor énfasis en la década reciente, las enfermedades mentales han aumentado progresivamente y se presentan cada vez a edad más temprana.

Los principales trastornos que se han atendido tienen relación con la depresión y psicosis, pero también con la esquizofrenia y el trastorno bipolar….”

No hace mucho en mi país, México, se publicó en la prestigiada revista nacional de circulación semanal llamada “Proceso” ,a principios de agosto del presente año, un reportaje que expone el aumento gradual de los tránstornos mentales en los jóvenes, en este caso, en la juventud mexicana, que sufren principalmente de depresión, psicosis, bipolaridad y esquizofrenia. Ello me hizo reflexionar en que hace algunos años ya insistía en que las nuevas generaciones estaban sufriendo una paulatina degradación mental-conductual (refiriéndome en esos años a los jóvenes anglosajones y poniendo como ejemplo hechos noticiosos que reseñaban violencia atípica infantil y juvenil en EUA y países europeos); y que ello se reflejaba en sus cambios conductuales que los llevaba hacia una cosmovisión apática y de experiencias y vivencias centradas en la libido como totalidad y unicidad de la existencia, así como en el consumo de tabaco, drogas y alcohol.

En ese tiempo este fenómeno y problema sociopsíquico ya lo veía venir en México pero de manera todavía lejana. Sin embargo la estrepitosa emigración de millones de mexicanos a los EUA en los últimos veinte años aceleró la transculturación y el fenómeno del narcotráfico y con ello-entre otros factores-la asimilación de la”cultura”norteaméricana de millones de compatriotas que no rebasan en el presente los 45 años de edad y que van y vienen a los EUA y cuyos hijos también han asumido ese rol peregrino pero con una transculturación, aculturación e imitación de las conductas interconflictivas que vive los estaudinenses y demás grupos sociales de emigrantes latinos y de otras nacionalidades.

Lo anterior es, en mi concepto, una de la multiples causas que han influido en los cambios psicológicos que se han observado en los jóvenes mexicanos en su conducta emocional y en una de sus vertientes: la violencia de género. Otras causas, por supuesto, han sido la influencia estaudinense sobre la población mexicana no solo por su cercanía geográfica sino por ser México un país satélite de los EUA, así como también el uso de los medios masivos y electrónicos, sobre todo en las grandes orbes como las zona metropolitanas del Distrito Federal (D.F), Monterrey, Tijuana, Ciudad Juárez, Guadalajara y Acapulco; siendo otras de las causas, también; el tabaquismo, el alcoholismo, el consumo de marihuana de los progenitores y la descontrolada contaminación ambiental-atmósferica de esas zonas urbanas que es donde se han detectado la mayor incidencia de casos, así como de igual modo a la drástica desnutrición infantil con riesgos de anemia cerebral que vivieron los niños nacidos en el lapso de los años 70s a los 90s, a raíz de la grave recesión económica que vivió México en esos 30 años y a que esos antaños niños son los jóvenes y adultos jóvenes del presente, son los millones de mexicanos que ahora presentan cuadros de transtornos mentales-emocionales y de los cuales un considerable porcentaje presentan enfermedades mentales(en 1992 había en México, de acuerdo a la entonces Secretaria de Salubridad y Asistencia, cinco millones de niños desnutridos y con problemas de salud). Nos alcanzó, pues, el destino.

Es el caso que ahora, en nuestros días, según la revista” Proceso” van en aumento los tránstornos mentales de los jovenes mexicanos. Y ello sin contar que hace más de una década, en estimación de la OMS y la Secretaria de Salud (SS) de México establecían que en el país el 47% por ciento de la población mexicana padecía de algún transtorno emocional y de este porcentaje un 10% sufrían de alteraciones mentales severas. Y eso que aún no se disparaba la narco violencia feroz y brutal y la inseguridd publica con que se vive ahora prácticamente en todo el país que lo coloca en en un estado de psicosis social que ha derivado en una disfuncionalidad sociopsiquica grave cuya constante es una  violencia infrahunmana sobre todo en la población juvenil, a la que ya me referí en un artículo en otro artículo reciente.

Creo que la situación es muy preocupante, a mí en lo particular me preocupa demasiado la salud mental y física del mundo y con mayor razón la de mis compatriotas mexicanos,latinoamericanos y de USA; máxime que en los próximos diez años la causa número uno de muerte en México y latinoamérica no será el cáncer sino por los transtornos mentales.Y más aún porque no existe en el país la cultura de la higiene mental, ni la gente tiene los recursos economicos para tratarse clinicamnte, ni el gobierno dispone de las suficientes instituciones de rehabiliatacion mental y carece de un programa nacional de salud e higiene mental. ¿Estaremos ante una degradación mental de las nuevas generaciones?. Por desgracia parece que así es, sobre todo en los países occidentales y occidentalizados. Por ello es que sigo insistiendo en la necesidad urgente de que la cuestión de la salud y la higiene mental sean un asunto de Estado, que sean un asunto de salud publica y se establezcan programas y planes para la preservación y rehabilitación de la estabilidad mental y conductual de la niñez, la juventud, los adultos y los adultos mayores acorde a las necesidades y circunstancias de cada país y región.Tambien he propuesto la intermultidisciplinidad profesional de los nuevos psicólogos y que los planes de estudio en las universidades sean afines en duración y practicas a los que se llevan en la carrera de medicina, dada la complejidad de la psiquis humana y su evidente degradación no solo en México sino en otras latitudes. De continuar esta incidencia cabe preguntarse ¿hacia dónde iremos?.