La Actividad Científica Educacional y el Protagonismo de los Bachilleres en la Educación Preuniversitaria

The Educational Scientific Activity and the Protagonism of the High Schools in the Education Preuniversitaria

Resumen

De acuerdo con las transformaciones educacionales que se vienen gestando en la Educación Preuniversitaria, se hace necesario cada vez más impulsar el cambio educativo por vías científicas, a través de la actividad científica educacional. Por la importancia que reviste la formación de las nuevas generaciones es importante, elevar la calidad humana de sus estudiantes, buscando posibles vías que garanticen un verdadero desempeño de éstos, de manera que alcancen una actitud protagónica en sus diferentes contextos de actuación. La formación del protagonismo en los momentos actuales del desarrollo de la sociedad, supone considerar los cambios que han permeado el acontecer educativo de manera significativa y cómo coloca a la escuela de hoy ante la perspectiva de modificar sus métodos de trabajo y perfeccionar el funcionamiento de sus estructuras, centrando los esfuerzos en la formación de un hombre que responda a las exigencias de su tiempo. Inmerso en este proceso, la Política Educacional Cubana trata de superar las concepciones centradas en el docente como eje básico, transmisor de conocimientos supuestamente acabados y busca alternativas que hagan del alumno un sujeto activo, que aprenda de manera creadora.

Palabras claves: actividad científica educacional; protagonismo estudiantil; trabajo científico estudiantil; conciencia estudiantil; sociedades científica estudiantiles.

Abstract

In accordance with the educational transformations that one comes gestating in the Education Preuniversitaria, it becomes necessary more and more to impel the educational change for scientific roads, through the educational scientific activity. For the importance that you had the formation of the new generations it is important, to elevate the human quality of their students, looking for possible roads that guarantee a true acting of these, so that they reach a protagonistic attitude in their different performance contexts. The formation of the protagonism in the current moments of the development of the society, supposes to consider the changes that they have permeated happening educational in a significant way and how it places to today's school before the perspective of to modify its working methods and to perfect the operation of its structures, centering the efforts in the formation of a man that he/she responds to the demands of its time. Immerse in this process, the Politics Educational Cuban tries to overcome the conceptions centered in the educational one as basic axis, transmitter of supposedly completed knowledge and alternative search that make of the student an active fellow that learns in a creative way.

Key Words: educational scientific activity; student protagonism; I work scientific student; it makes aware student; student societies scientist.

La época contemporánea exige que las nuevas generaciones transformen la sociedad a partir de su propia transformación, asumiendo una actitud protagónica, responsable y crítica, produciendo efectos significativos en sus tareas y ocupaciones. Es importante reconocer que el estudiante protagónico en el aprendizaje siente satisfacción por el papel activo que asume, de ahí que para él no solo es trascendental el desarrollo de motivos por las diferentes actividades de aprendizaje en las que participa, sino también siente motivación por su propio desarrollo e interés personal, lo cual posibilita la autorregulación de su personalidad.

El protagonismo es un término muy utilizado en diferentes espacios sociales. El protagonismo ha sido abordado en la literatura pedagógica connotado como intervención activa (Díaz Bordenave, 1985), transparencia metacognitiva, (Labarrere, 2000), capacidad (Domenech, 2002), destacando esencialmente la posibilidad de que el alumno se implique en el proceso con determinado nivel de satisfacción, sin llegar a enfocarlo desde una perspectiva valorativa de carácter reflexivo.

El desarrollo del protagonismo estudiantil constituye un aspecto insuficientemente logrado en el proceso de formación de los estudiantes, como resultado de no explotar las potencialidades del proceso formativo para la atención a la diversidad, de manera que todos los estudiantes puedan participar desde sus propios recursos de desarrollo.

Sobre la parte orgánica del protagonismo Domenech significa; “La forma en que se organiza la enseñanza y el aprendizaje debe darle la oportunidad al estudiante de implicarse en el diseño del sistema de actividades que se realizan en la escuela, dándole al estudiante una participación activa y con mayor autonomía. La comunicación tendría un estilo democrático, estimularía la interacción mutua sobre la base del respeto y permitiría producir ideas, diálogos y reflexiones a favor de la actividad individual y colectiva (Domenech: 2002:209)”.

Coincidimos con la autora en tres aristas fundamentales: activa participación de los estudiantes, alto nivel de autonomía en la toma de decisiones y estilo democrático. Estos principios en la organización, desarrollo y control deben estar presentes para que las actividades independientes alcancen un éxito rotundo.

Un elemento fundamental referido por Domenech expresa: “Las actividades docentes y extradocentes deben desarrollarse mediante métodos y procedimientos que promuevan el desarrollo futuro del estudiante y propicie el autocontrol y la autovaloración con su consiguiente formación de valores”. Y. Peña (2005) y M. Acebo (2006) han trabajado con profundidad el tema.

M. Silvestre (2002: 13) refiere en relación con el aprendizaje y protagonismo ideas interesantes: “Lograr que el alumno se desenvuelva en el proceso de aprendizaje de manera protagónica, que adquiera independencia en su comportamiento, implica que haya desarrollado diferentes estrategias de aprendizaje que le permitan la realización exitosa de las tareas y un comportamiento reflexivo en el proceso de aprendizaje. En este sentido la propia realización de las tareas, a partir de la comprensión de qué debe de hacer, cómo lo debe de hacer, el por qué y para qué de cada una de sus acciones, conducirá a que de una forma consciente adquiera en su quehacer las estrategias que requiere para cambiar su comportamiento ante el aprendizaje.

Desarrollo

El protagonismo como proceso es el resultado de la acción interactiva que establece el alumno en el contexto de sus relaciones sociales, el mismo se presenta, no de manera espontánea sino, como resultado de influencia directa y consciente que recibe el alumno de todos los agentes socializadores que intervienen en el proceso de su formación y de manera particular, a partir de las tareas que asume y de las exigencias que encuentra en la escuela.

Se define el protagonismo estudiantil como " una actitud y un comportamiento ante el aprendizaje que se caracteriza porque la participación en el proceso de enseñanza-aprendizaje se realice con independencia y conscientemente en el cumplimiento de las tareas educativas y sociales que impliquen esfuerzo intelectual, reflexionar, suponer, valorar, llegar a conclusiones, y que se tengan en cuenta las necesidades, intereses y motivos de los estudiantes" se infiere que dicho protagonismo es posible si se propicia un proceso de enseñanza-aprendizaje desarrollador, lo que a su vez contribuiría a un aprendizaje desarrollador.

En otros trabajos se hace referencia al que llevan a cabo los estudiantes fundamentalmente. En este sentido se asume la definición de protagonismo dada por el Doctor Rolando Heredia, quien plantea es ´´ Un valor social que se desarrolla desde el proceso de formación y desarrollo de habilidades que de manera gradual le permita encontrar significación social a la actuación individual como resultado de la realidad que le rodea´.´ (Heredia Dominico, R, 2003:44).

Siendo consecuentes con la enseñanza desarrolladora, se asume como: proceso de enseñanza-aprendizaje desarrollador "aquel cuya intencionalidad es la dirección del aprendizaje a través de situaciones en las que se construyen y reconstruyen los saberes con un carácter creativo, logrando una personalidad capaz de desempeñarse exitosamente en la práctica autorregulada y con un compromiso social" (Fernández Soca, 2002, p211) y como: aprendizaje desarrollador "aquel que garantiza en el individuo la apropiación activa y creadora de la cultura, propiciando el desarrollo de su auto-perfeccionamiento constante, de su autonomía y autodeterminación, en íntima conexión con los necesarios procesos de socialización, compromiso y responsabilidad social" (Rojas, 2002, p60); para que el aprendizaje sea desarrollador debe garantizarse el equilibrio entre lo cognitivo, afectivo y valorativo, el tránsito de la dependencia a la independencia y a la autorregulación, desarrollando estrategias para aprender a desarrollar aprendizajes duraderos.

La actividad constituye fuente esencial de los contenidos psíquicos en el individuo tal y como demuestran: Rubinstein, Leontiev, Lómov, al abordar su papel, estructura y funciones, se vislumbra en los análisis la relación entre sus planos internos y externos, a lo cual se añade la incidencia de otros procesos que en su propio curso coadyuvan a la transformación de la realidad en la que se encuentra implicado el individuo, siendo la comunicación un elemento dinamizador de las necesidades y motivos que emergen en el curso de la actividad. La organización del proceso pedagógico debe posibilitar la concientización del estudiante en relación con su desempeño estudiantil en un momento histórico concreto, elemento que atraviesa todo el proceso formativo del alumno y que le prepara en la consolidación de los niveles de autorregulación requeridos para el desempeño futuro.

Se asume que “la esencia de la concientización está en que los contenidos adquiridos con anterioridad pueden ser actualizados en una situación de aprendizaje dada, sin recurrir necesariamente a los razonamientos que permitieron obtenerlos¨, se requiere orientar los esfuerzos formativos en propiciar espacios de interacción entre el alumno que aprende y todos aquellos que le rodean.

La participación del sujeto en la actividad permite que este ejerza su influencia sobre el objeto y sobre otros sujetos, porque la actividad no existe fuera de las relaciones sujeto – objeto, estando estrechamente relacionada con la acción que despliega el sujeto y donde el estudiante como sujeto de la actividad tiene su personalidad. La participación de los estudiantes en el proceso de enseñanza aprendizaje está presente cuando estos toman parte de su propio proceso de aprendizaje, pero esta ha de ser consciente, activa, comprometida y responsable.

Es consciente cuando demuestra comprensión de lo que tiene que hacer, para qué hacerlo y por qué, desde el mismo momento de la orientación de la actividad de aprendizaje. Cuando manifiesta disposición para realizar mayores esfuerzos por alcanzar los resultados previstos. Cuando toma decisiones expresando juicios y criterios personales y colectivos que le permiten asumir una posición o toma de decisiones. Esta toma de decisiones puede ser presentada con relación al establecimiento de ciertas metas, la distribución de recursos, la realización de determinadas acciones, la evaluación tanto del proceso de ejecución de la tarea como de su resultado.

Es activa la participación del estudiante, cuando está implicado en su crecimiento personal, es decir, es sujeto de su propio aprendizaje. Se manifiesta cuando el estudiante demuestra, según Rico (2002), estar orientado en la tarea a desarrollar, reflexiona, valora, hace suposiciones, llega a conclusiones, argumenta, utiliza el conocimiento, genera nuevas estrategias.

Es comprometida cuando se demuestra conocimiento general de la realidad, de la tarea de aprendizaje a desarrollar, que implica poder determinar las contradicciones, las insuficiencias que se tiene de sí mismo, de manera que desde sus características y cualidades influya sobre dicha realidad para su transformación. Se demuestra, además, el establecimiento y cumplimiento de sus compromisos de participación y sentido de pertenencia, sintiéndose parte de los resultados y adoptando actitudes firmes en su desempeño, en su esfuerzo por alcanzar los mismos, tanto de manera individual como colectiva.

Para propiciar la participación de los estudiantes de manera consciente, activa, comprometida y responsable, tanto individual como grupal, en todas las fases de las actividades de aprendizaje debe preverse en las la actividad científica o investigativa se inserta en la actividad docente con el objetivo de formar integralmente la personalidad de los futuros profesionales-investigadores de forma que se garantice el relevo permanente de la comunidad científica, sobre la base del ejemplo de los docentes en su función investigadora.

La formación científica de las nuevas generaciones se puede realizar por diferentes vías. Entre ellas se encuentra la actividad científica educacional que es fuente de conocimientos y vía para el desarrollo de habilidades; pero también es el medio ideal para que los estudiantes comprendan los principios éticos de la ciencia.

En la experiencia de la autora, partiendo del análisis de la literatura consultada se puede definir la actividad investigativa estudiantil como el tipo de actividad que realizan los estudiantes en el proceso de enseñanza-aprendizaje para adquirir, difundir y aplicar conocimientos, en la medida que se forma y desarrolla integralmente su personalidad.

Esta actividad debe ser diseñada a partir de los intereses y potencialidades individuales de los estudiantes en función de las necesidades de la escuela. Además, el docente debe aprender a dirigir la actividad científica de sus estudiantes; esto lo puede lograr en las clases, los concursos y principalmente en las sociedades científicas y la preparación complementaria.

Se han realizado innegables esfuerzos en este sentido, dando lugar a un proceso de transformaciones en la educación que ha colocado al país en una mejor situación, sin que se hayan alcanzado con la calidad requerida los objetivos propuestos, declarados como modelo social ideal y que determinan la formación integral de la personalidad del bachiller.

Influencia de la actividad científica educacional en la formación científica del bachiller.

Para estudiar la influencia que tienen en la formación de la personalidad del bachiller las actividades investigativas que realiza como parte del proceso docente, es preciso analizar desde posiciones psicológicas y pedagógicas, cada uno de estos conceptos de forma general, cómo se concatenan entre sí y con qué otros conceptos se vinculan.

La personalidad, no es dada al hombre, “se desarrolla como reflejo individual del conjunto de relaciones sociales, de las condiciones histórico sociales de la vida” (Colectivo de Autores, T1: 269). Esta característica de la personalidad le permite a la escuela cumplir el encargo a ella asignado por la sociedad, expresado muy sintéticamente por José Martí: “Educar es preparar al hombre para la vida” (Pérez, JM, TVIII: 281) es formar su personalidad mediante la actividad docente.

La educación presupone formar al hombre para que asuma determinadas actitudes ante las diversas situaciones de la vida; su tarea es inculcar esa predisposición a partir de convicciones, habilidades y valores. Le corresponde después a la sociedad en general reforzar y favorecer que el hombre asuma esas actitudes y juzgarlo por su conducta.

Al igual que otros autores R. M. Álvarez, en su libro: Hacia un currículo integral y contextualizado, coloca las actitudes entre los componentes del contenido de la enseñanza, determinando el carácter curricular de su formación y destaca que las concepciones tradicionales de la educación no han prestado importancia a los componentes no cognitivos de las actitudes (Álvarez, 1997: 28). Por otra parte Á. Vázquez resalta la importancia de que se “declaren las actitudes como parte de los objetivos a alcanzar por medio de la educación”. (Vázquez, 1997: 199)

La educación tiene como fin la formación y el desarrollo del hombre y de la cultura en interrelación dialéctica. Este proceso se realiza a través de la socio individualización. La educación tiene que preparar al hombre para la vida y como condición de ella para el trabajo, que constituye una vía para el logro de un fin más amplio: la formación cultural integral.

“La educación constituye un fenómeno social que se manifiesta en múltiples formas, como praxis social y a niveles sociales totalmente distintos. No se limita a determinada época de la vida ni a una esfera de la vida. Se manifiesta tanto de forma espontánea como de forma institucionalizada y organizada”. (Blanco.1997: 6).

En la escuela, la educación se organiza y concreta fundamentalmente en las actividades del proceso de enseñanza - aprendizaje, para profundizar en la estructura de la actividad y su influencia en la formación de la personalidad, analizaremos este concepto y los que de él se derivan.

Por otra parte V. González Maura, en Psicología para Educadores, plantea que la actividad - proceso en que se forma y desarrolla la personalidad -“...transcurre a través de diferentes procesos que el hombre realiza guiado por una representación anticipada de lo que espera alcanzar” (1995: 92) y añade que de una actividad, pueden derivarse varias acciones y que una acción, puede a su vez formar parte de varias actividades.

Esto explica que se puedan concebir acciones a cumplimentar en varias actividades docentes como clases, sociedades científicas, círculos de interés y otras porque el objetivo específico de cada una de estas acciones puede contribuir a alcanzar objetivos diferentes, en correspondencia con las distintas actividades, claro está, el contenido y la contextualización de las acciones será diferente así como las operaciones que se realicen en cada una de ellas.

Para determinar las acciones que se deben realizar en la actividad investigativa estudiantil se partió del modelo del egresado: un hombre que asuma actitudes éticas ante la ciencia, que utilice los resultados científicos en beneficio de la sociedad y, un diagnóstico de las dificultades y sobre todo de las potencialidades.

El modelo Histórico – Cultural de Lev Vigotsky reconoce que el medio social en que se desarrolla la personalidad e influye en su actuación. Esto demanda reforzar el trabajo que la escuela realiza y, por esto, tiene que existir un vínculo muy estrecho entre la escuela y la comunidad. Especialmente para la formación científica se deben establecer vínculos estrechos entre la escuela y los centros de investigación. Los estudiantes deben conocer y reconocer a personalidades del quehacer científico local.

Todo lo anterior lleva a pensar que el contenido de las acciones formativas que integren la actividad científico-educacional debe propiciar el aprendizaje de los conceptos y categorias fundamentales de la investigación científica, la formación de las habilidades intelectuales, prácticas y comunicativas, favorecer el desarrollo de la creatividad, así como la formación de los valores y actitudes que conforman la personalidad de del profesional-investigador que requiere la sociedad socialista cubana.

Esto responsabiliza al preuniversitario con la formación y desarrollo de un ciudadano culto integralmente, que comprenda el mundo en que vive, que posea criterios propios acerca de las ciencias y con ello demuestre alta responsabilidad en sus modos de actuación. Este debe ser el objetivo de la educación científica en el preuniversitario cubano, que se encamina al desarrollo de una sólida formación básica, para que aprecien la extraordinaria riqueza de la actividad investigadora y tengan una visión tan profunda de la ciencia; cuanto lo permitan la edad, el nivel cultural de partida y lo requiera el contexto en que han de vivir. Al hablar de formación, es necesario reflexionar que el problema no consiste en las aptitudes de los estudiantes para asimilar la cultura acumulada por la humanidad, sino en brindar, de forma sistemática, diferentes formas de actividad y comunicación, que lo encausen hacia su desarrollo individual, dando oportunidad de manifestarse adecuadamente en la vida social.

Se asume que formación integral es el proceso de preparación del estudiante para que asuma, de manera independiente y creativa, la asimilación y actualización constante de conocimientos y habilidades que le permita modos de actuación acorde con las necesidades sociales. (R. Addine, 2006: 53)

En Cuba, el objetivo de la formación integral y con ello la labor de potenciar la cultura general, donde se considere que las ciencias son parte de esa cultura que se necesita, no es tarea imposible, ya que existe un gobierno y organizaciones centralizadas que, junto a la labor de la propia escuela, pueden lograr que el estudio de las ciencias se convierta en un verdadero gozo intelectual de adolescentes y jóvenes.

El mundo avanza rápidamente a niveles de complejidad inimaginables y, con ello, aparecen retos y desafíos jamás pensados. Para afrontar estos retos mundiales, los individuos no solo necesitan un cúmulo de conocimientos científicos realmente significativos (Leontiev 1981; Ausubel 1981; A. Labarrere 1998), sino y tal vez, lo más importante, una gran capacidad para aplicarlos, relacionarlos y recombinarlos convenientemente. Los cambios son tan rápidos e importantes que ya no es posible, como en otros tiempos, aprender lo suficiente en unos años de educación formal para estar realmente preparado para enfrentar los nuevos retos sociales; sobre todo porque los conocimientos, en muchas ocasiones, llegan obsoletos a los estudiantes, totalmente desligados de la práctica social.

En la Educación Preuniversitaria, como en otros niveles de educación, la dirección del proceso está a cargo del profesor, que promueve dentro del grupo el aprendizaje de todos los estudiantes desde una concepción de atender lo individual desde la diversidad, que puede hacer eficazmente si realiza sistemáticamente el diagnóstico pedagógico integral. Precisamente a partir del conocimiento que tiene de cada uno de los integrantes del grupo, se estructura la clase favoreciendo el cumplimiento de las metas estatales y las posibilidades concretas de cada uno.

La actividad científica educacional que el alumno realiza es resultado de una comunicación con el grupo y el maestro, se realiza a partir de una orientación que se forma en la interacción con los demás, se controla su marcha y resultado en el intercambio y confrontación grupal, con la participación del docente. Teniendo en cuenta este principio, se afirma que las actividad científica educacional es además, un actividad pedagógica profesional de dirección, que se planifica dentro del proceso pedagógico, ocurre en situaciones grupales de cooperación, en una dinámica propiciadora del cambio, no sólo individual, sino también grupal que contribuyen al crecimiento grupal. Por ende toda actividad que se diseñe responde a un sistema de motivos y se realiza a través de un sistema de acciones, cada una de las cuales, a su vez, se relacionan con determinados objetivos, los que deben guardar estrecha relación con el sistema de motivos de la actividad.

Para estructurar las acciones formativas con carácter integral y transdisciplinar a nivel de centro, se hace necesario partir de las exigencias que se plantean desde el Ministerio de Educación y tener en cuenta las particularidades y potencialidades de cada grupo de estudiantes, de cada asignatura y de cada actividad docente que se pueda realizar, e incluirlas todas como parte de la estrategia educativa, para garantizar que se concreten en el micro currículo (planificación de la actividad investigativa concreta que deben desarrollar los estudiantes).

En resumen, el sistema de acciones formativas al que se refiere es un conjunto de acciones coherentemente integrado que permite la preparación del bachiller, en su tránsito hacia la vida laboral, para la investigación y el empleo de la ciencia y la técnica en sus futuras esferas de actuación profesional, dentro de los principios de la ética científica cubana.

En nuestra concepción didáctica (la integradora),se asume que la formación científica de la personalidad de los estudiantes como futuros profesionales-investigadores, se gesta en la actividad investigativa estudiantil como actividad científico-docente que no puede limitarse a la instrucción y al desarrollo científico del estudiante, sino que debe influir en su modo de actuación. Al sistema de hábitos y habilidades, se le denomina también: sistema de experiencias de la aplicación de los modos de actuación, en este sentido, se puede afirmar que el término se adecua más a los aspectos que abarca este tipo de contenido, pues en el proceso de enseñanza, el estudiante no sólo adquiere hábitos y habilidades, sino que también se apropia de acciones y de operaciones, por tanto el contenido del proceso de enseñanza – aprendizaje incluye tanto hábitos y habilidades, como otras acciones y operaciones que aunque no alcancen estos niveles de desarrollo, forman parte de la actuación del individuo. De ahí que sea más adecuado utilizar el término modos de actuación.

Los modos de actuación superan el saber, abarcando el saber hacer. Estos modos de actuación pueden ser prácticos cuando se trata de acciones y operaciones externas, e intelectuales cuando se trata de acciones y operaciones internas. También pueden ser generales o particulares, los primeros forman parte de diversos tipos de actividad, los segundos sólo forman parte de actividades específicas. (Parra Rodríguez, J.F., 2007).

No es suficiente saber y saber hacer, es necesario que se incluya como parte del contenido aquellos elementos que van dirigidos a que el estudiante aprenda a buscar nuevos conocimientos y métodos con vistas a solucionar nuevos tipos de problemas a través de innovaciones y soluciones creadoras, como se concreta en las sociedades científicas de la Educación Preuniversitaria.

Conclusiones

Se fundamenta en este artículo la relación que se establece entre el logro del protagonismo estudiantil y la actividad científica educacional; el alumno que se apropie de forma protagónica de la experiencia socio-histórico y cultural, como centro del proceso pedagógico, garantizará su participación y protagonismo en las actividades y sistema de relaciones de la escuela, lo cual es premisa esencial para su formación y el cumplimiento del fin y objetivos de la Educación Preuniversitaria.

La planificación de las acciones para los estudiantes estará en constante intercambio de criterios y podrán reforzar normas de comportamiento, de atención personal y de atención a los otros, por lo tanto demostrarán mayores conocimientos y habilidades. Las acciones posibilitaran a los estudiantes interactuar con las fuentes de información que los doten de una cultura general e integral, a partir de la coherencia que exige el proceso de formación de los estudiantes y su puesta en práctica.

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