Profecías autocumplidas o Efecto Pigmalión

¿Por qué decir a los hijos frases tan pesimistas como 'eres muy torpe' o 'seguro que llegarás tarde' tiene consecuencias tan negativas? ¿Por qué asegurar a un alumno que se le dan muy mal las matemáticas hace que el estudiante ni se plantee elegir la rama de ciencias y tecnología para sus últimos dos años en el colegio?

La teoría de la Profecía Autocumplida nos demuestra que las creencias sobre una persona se vuelven realidad, aunque no sean verdaderas realmente, porque la persona intenta que su conducta tenga coherencia con estas creencias a pesar de que no sean ciertas.

Personalidades determinadas desde antes

En Ashanti, un pueblo en Ghana Central, cada niño recién nacido recibe el nombre correspondiente al día de la semana en el que nace. Estos nombres son espirituales y llevan características de personalidad. Por ejemplo, los niños que nacen el lunes reciben el nombre de Kwadwoy, un nombre que tiene las siguientes características de personalidad: tranquilos y pacíficos. En cambio, los niños que nacen el miércoles se llaman Kwaku, un nombre que indica un mal comportamiento.

Un psicólogo quiso comprobar si los niños caracterizados desde un principio como tranquilos o problemáticos, cuando todavía no habían llegado a mostrar estos rasgos de personalidad, se convertirían en adultos con buena o mala conducta. El psicólogo descubrió que hubo más delincuentes llamados Kwaku que estaban registrados en los Tribunales Juveniles por haber cometido un delito.

¿Un nombre determina nuestra personalidad? ¿O la creencia de que un niño llamado Kwaku (que significa mala conducta) tendrá malos comportamientos, lleva a los demás niños y adultos a tratarle como un niño problemático y este trato lleva al niño a comportarse mal?

Esta teoría no sólo se ve en el pueblo de Ghana Central, pues también se hace realidad en las aulas de cualquier colegio.

Efecto Pigmalión en las aulas

No es casualidad que, cuando los profesores intuyen que algunos alumnos específicos sacarán mejores resultados en los exámenes, estos estudiantes tengan mejores notas. Este trato diferente motiva a los alumnos a poner más dedicación en sus estudios, mientras que los demás estudiantes no se esfuerzan tanto.

Si un profesor (de matemáticas, de lengua, de gimnasia) cree que su alumno es capaz de lograr buenos resultados, permitirá que los logre. Lo peor que podemos hacer a un niño es hacerle sentir que no podrá ser mejor.

La indefensión aprendida: “nunca lo lograré, así que mejor ni intentarlo”

Cuando las personas no creen en nosotros, no tenemos motivación para esforzarnos más. Creemos que ningún esfuerzo será suficiente para lograr nuestros objetivos.

Experimentamos una indefensión aprendida cuando dejamos de esforzarnos por lograr un objetivo determinado porque consideramos que, independientemente de nuestro esfuerzo por lograrlo, no lo conseguiremos.

Abrir puertas en vez de cerrarlas

La teoría de la Profecía Autocumplida nos indica que las creencias erróneas sobre nosotros mismos pueden cerrar puertas que deberían haber estado abiertas. Nosotros mismos o las personas que nos rodean pueden tener estas creencias que nos limitarían si las creemos. Para lograr ser la persona que podemos llegar a ser, debemos cuestionar la veracidad de estas creencias y la lógica detrás de ellas.

El problema de estas creencias es que nos impiden conseguir el puesto de trabajo con el que soñamos, o aprobar los exámenes de una carrera que nos apasiona. Si nosotros mismos o si nuestra familia nos tratan como si nunca conseguiremos lo que de verdad deseamos, nuestra conducta estará en la misma dirección que estas creencias falsas y como consecuencia no conseguiremos el trabajo o el aprobado que deseamos.

Si queremos tener los mejores resultados y si deseamos que nuestros hijos, padres, hermanos y amigos triunfen, necesitamos creer que lograrán todo lo que se propongan. Ellos notarán nuestras creencias positivas y adoptarán una conducta de acuerdo con las creencias optimistas. Solamente debemos tener confianza en nosotros mismos y en los demás, y lo que parece imposible dejará de tener esta apariencia.