La altura como factor de riesgo que predispone la elección de la alimentación rica en carbohidratos: Efectos en la salud

Resumen

La altura como factor de riesgo que predispone la elección de la alimentación rica en carbohidratos en México: Efectos en la salud.

Introducción: Habitantes a más de 1500 msnm, requieren en su alimentación, mayor aporte de energía, ya que su demanda, por la situación medioambiental es mayor. Esta influirá en la mayor prevalencia de diabéticos tipo 2 entre los habitantes de altura, debido a que el control del consumo de alimentos ricos en carbohidratos, se constituye en uno de los pilares básicos de su prevención. Realizamos un estudio comparativo descriptivo transversal entre poblaciones de altura y costera; el objetivo es examinar sí la orografía repercute en un mayor número de casos de diabetes 2. Material y métodos: Estudio comparativo descriptivo porcentual sobre preferencias alimentarias entre 205 habitantes de valles y litoral, usuarios de servicios de nutrición del IMSS, ≥ 20 años.

Palabras clave: Alimentación. Carbohidratos. Hipertensión. DM-II. Orografía

Introducción

Cerca de 140 millones de personas viven por encima de 2500 msnm en el mundo, de los cuales, hay un 26% en América central y América del sur. La vida en las grandes alturas está influenciada por diversos factores ambientales. En este ambiente, los alimentos con un contenido predominante en carbohidratos, son importantes debido a la necesidad de adaptación por lo que constituyen la base de la mayoría de las dietas, especialmente para las personas con menos recursos en los países en desarrollo; estos alimentos generalmente suministran el 70%, o más, del consumo energético de la población. Por el contrario, en los Estados Unidos y en Europa, menos del 40% de la energía proviene de carbohidratos.

México, por su orografía, presenta una gran variedad de condiciones medio- ambientales y en consecuencia diversidad alimentaria; esta se da en parte por necesidades nutricionales de sus habitantes, según vivan en valles o en la costa. Además, la falta de ingresos es una de las causas más importantes que impiden a la población obtener una dieta adecuada y variada. El maíz es un carbohidrato complejo, a la par, que asequible económicamente, es saciante y con un alto contenido calórico, constituyéndose en la base de la alimentación del pueblo mexicano (94% de la población). Según el INEGI los siguientes alimentos enumerados constituyen los nueve primeros productos alimentarios básicos en México:

  1. Tortilla de maíz
  2. Tomate rojo (jitomate)
  3. Huevos
  4. Refrescos
  5. Leche
  6. Frijol
  7. Cebolla
  8. Papa
  9. Pan de dulce

La vida en altura representa una situación de mayor demanda energética para el individuo compensándola con diferencias morfológicas y físicas (1). La respuesta endocrina, a la exposición crónica a la altura, tiende a promover cambios en las concentraciones de hormonas en sangre, como el incremento de la insulina o la glucosa en ayunas (2).

Estudios encuentran, que en el nativo de altura existe una menor glicemia que en nativos costeños, aunque, la captación de glucosa por las células está aumentada. Un ejemplo de menor glicemia ha sido observado en Cerro de Pasco (4.340 msnm, en Perú), que consumen una dieta de 762 gramos de carbohidratos, mientras que a nivel del mar es de 502 gramos (3,4). También en altura, la fosforolización (o almacenamiento de energía) está bloqueada (5,6) y la acumulación de lactato frente al ejercicio es menor (7). En la prueba de tolerancia a la glucosa se ha encontrado que cuatro minutos después de inyectar glucosa, los nativos de altura presentan una elevación máxima de mayor magnitud que en costa y la caída de glucosa posterior a esta ocurre con mayor velocidad, concluyéndose que la utilización de glucosa es mayor en la altura (5,6): “De ahí su necesidad de aporte de carbohidratos como forma de compensar este ciclo”.

Woolcott y Castillo (2008) confirman la presencia de una menor glicemia basal en los sujetos nativos y residentes permanentes de la altura comparados con la glicemia de los sujetos del nivel del mar. Esta menor glicemia persistiría incluso durante estados preprandiales. Sin embargo, los procesos que determinan la regulación de la glicemia en la altura como consecuencia de la ingesta de alimentos (secreción de insulina e incretinas) es un campo inexplorado todavía. Los datos provenientes de estudios controlados, discutidos en esta revisión, sugieren “Que existe una mayor sensibilidad sistémica a la insulina en la altura, que podría explicar, en parte, la menor glicemia en la altura. No obstante, estos resultados necesitan ser confirmados. Ciertamente, se necesitan más estudios acerca de la fisiología del metabolismo de la glucosa en el habitante de la altura. Un conocimiento más amplio en este campo permitirá comprender mejor la fisiopatología de las enfermedades relacionadas con las alteraciones de los niveles de glicemia (hiperglicemia o hipoglicemia)” (8). Sin embargo, estos mismos autores en el año 2014, publican una investigación, donde encuentran que a mayor altura se produce un decremento de la diabetes, señalando, con respecto a la población mexicana, que habitantes de san Antonio, Texas a 198 msnm tenían una mayor incidencia en diabetes tipo 2 que los habitantes en México DF a 2240 msnm (9).

En un estudio llevado a cabo por Sherpa LY, et als, encontraron que la prevalencia general de síndrome metabólico en altas altitudes, entre los agricultores y pastores del Tíbet, fue menor en comparación con otros nativos de menor altura, mientras que sus componentes (hiperglucemia, obesidad y la presión arterial alta) fueron mayores en relación a otras poblaciones (10).

Con respecto a la hipertensión, esta es más frecuente entre los habitantes de altura.El mecanismo parece estar relacionado con el incremento de la síntesis de catecolaminas en la montaña (11,12). Si en la diabetes tipo 2 está afectado el modo en como el organismo procesa los carbohidratos, en hipertensión varios mecanismos provocan que dietas ricas en carbohidratos la eleven a través de la insulina alta (13), concluyéndose que la HTA es una patología frecuente en la altura (14).

Como se ha comentado, La vida en las grandes alturas está influenciada por diversos factores ambientales, como una menor presión barométrica, hipoxia, frío, menor humedad, mayor exposición a radiaciones de diverso tipo, mayor estrés oxidativo y carencia de algunos micronutrientes como el yodo. El principal de estos factores es la hipoxia, ante la cual, el nativo de altura ha desarrollado cambios adaptativos a nivel antropométrico, pulmonar, hematológico, cardiovascular y también metabólico para asegurar una adecuada oferta de oxígeno a nivel tisular, con ciertas diferencias de intensidad, según la raza. La circunstancia altura predispone a consumir más carbohidratos con respecto al litoral, lo que justifica que condiciones de salud como diabetes e hipertensión sean porcentualmente mayores entre sus habitantes.

En México hay un 9.2% de adultos de 20 años o más con diabetes, entre ellos un 7.5% tienen diabetes tipo 2 -se estima un 6% más sin diagnosticar-, en relación directa con el tipo de alimentación. Un 31.6% de habitantes tiene hipertensión y el 4.3% presentan ambas (15). Si bien es sabido, que en la aparición de la diabetes tipo 2, juegan factores genéticos, socioculturales y socioeconómicos y, entre ellos, están las costumbres alimentarias (16,17), la hipótesis de este estudio es que la altura y la necesidad de adaptación a sus condiciones hacen que sus habitantes ingieran más alimentos ricos en carbohidratos, lo que explicaría la alta incidencia en estos padecimientos. Por ello, entrevistamos a sujetos que acudieron a servicios de nutrición (por cualquier condición) del IMSS en el estado de Oaxaca, tanto en valles como en litoral, con el fin, de conocer si se da un mayor consumo de carbohidratos en altura y observar si la prevalencia en diabetes tipo 2 e hipertensión es mayor. Según el Censo de 2010 realizado por el INEGI, Oaxaca cuenta con 3.801.962 habitantes, de los cuales 751.194 radican en la costa (lo que equivale a que un 20% de la población no viva en altura). De entre la población (≥20 años), un 20,9% presenta diabetes detectada, y un 30,8% hipertensión. El muestreo de los valles se realizó en las regiones de la Sierra Norte, Sierra Sur, Cañada, Mixteca y Valles Centrales y del litoral en la Costa, Istmo de Tehuantepec y Papaloapam.

Material y métodos:

Escala de consumo diario de alimentos, elaborada para este proyecto basada en las recomendaciones para la prevención alimentaria de la diabetes de la Asociación Americana para la Diabetes (ADA en sus siglas en inglés) (21) y adaptada a las preferencias y usos alimentarios de población mexicana. Se realizó un estudio comparativo cuantitativo descriptivo transversal. La Muestra consta de 205 adultos usuarios por cualquier motivo de los servicios de nutrición del IMSS del estado de Oaxaca, de 20 años o más, de los cuales un 32.68% habita en valles y un 67,32% en las poblaciones costeñas. Selección: Muestreo aleatorio convencional. Instrumentos: Entrevista de elaboración propia sobre preferencias y consumo alimentario. Análisis de datos: Análisis descriptivo porcentual.

Resultados:

Tal y como observamos en la tabla 1, el análisis porcentual de los datos generales de la investigación nos arrojan los resultados de que el 43.28% de los habitantes de los valles prefieren alimentos ricos en carbohidratos, frente al 39.85% de los habitantes de la costa (DE=1,72). El consumo de otros alimentos es del 19.40% en la altura y son ingeridos por un 18.84% en el litoral (DE=0,28). Con respecto al consumo indistinto de todo tipo de alimentos, un 37.31% de los habitantes de los valles responden afirmativamente ante este hábito de consumo, frente al 41.30% (DE=1,96) de los costeños. Por lo que no se encuentran diferencias significativas.

Con respecto a la prevalencia de la diabetes tipo 2, la padecen un total de 8,31%, lo que coincide con los resultados nacionales, la distribución por orografía fue de un 19.40% de sujetos en valles y un 7.97% en litoral (DE=5,71) (Tabla 2). Es en esta dolencia, donde se producen las diferencias significativas entre ambas poblaciones. La hipertensión arterial se encuentra en el 16,2% de la población, la mitad de lo esperado según la encuesta nacional, distribuyéndose en un 16.41% para los habitantes de altura frente al 15.94% en la costa (DE= 0,22) diferencia que, aunque esperada, no es significativa.

Discusión:

De los resultados, se observa que, aunque se da un mayor consumo de carbohidratos en la población de altura, no se considera un resultado significativo, como tampoco se observa en el consumo de otros alimentos, sin embargo, sí se da una mayor variabilidad en el consumo de alimentos entre los habitantes de la costa, lo cual se considera una conducta saludable.

Así mismo, la presencia de una prevalencia del 19,40% de sujetos con diabetes tipo 2 en los valles, frente al 7,97% de los habitantes costeños, no concuerda con los estudios realizados hasta la época sobre la prevención de la altura frente a la diabetes, así mismo, los resultados en los hábitos alimentarios no parecen ser los responsables de la mayor prevalencia de la diabetes en la altura, en nuestra población. Con respecto a la hipertensión, no se encontraron diferencias significativas entre ambas poblaciones.

Si bien es sabido, que en la aparición de la diabetes tipo 2 juegan factores genéticos, socioculturales y socioeconómicos, para esta investigación nos centramos en la orografía como un factor ambiental que provoca necesidades adaptativas en el organismo a tener en cuenta ante el abordaje de la prevención e intervención de esta patología endocrina.. Su prevalencia obtenida, mayor en sujetos de valles, se explica por las condiciones medio-ambientales que influyen en la elección nutricional, medida para este estudio por el consumo preferente de carbohidratos por su valor adaptativo energético. Sin embargo, en nuestro estudio, aunque haya un mayor porcentaje de consumo de carbohidratos en las personas que viven en los valles, no justifica la diferencia de 9.43pp por encima en prevalencia de diabetes. La diferencia entre las prevalencias de hipertensión, entre ambos grupos, corrobora la hipótesis de la mayor afectación de esta en altura, sin ser significativa.

Los resultados nos dejan entrever que la dieta adecuada de consumo variado de alimentos, clave para la prevención de ambas patologías, está siendo incumplida en la población más vulnerable por su necesidad de adaptación, la altura. En el litoral observamos una tendencia alimentaria variada, con efectos positivos en la salud al presentar menor prevalencia de diabetes tipo 2, pero sin ser, tampoco, significativa la relación.

Se pretende, con este estudio breve, a través de una relación causal simple, un acercamiento al factor altura como variable riesgo para los padecimientos de diabetes tipo 2 e hipertensión, por el mayor consumo de carbohidratos como necesidad energética. Quedan abiertas varias incógnitas a desarrollar que ameritan estudios multidisciplinarios donde se incluyan diseños de investigación experimental, etnográfica, etc. con el fin último de obtener nuevas herramientas para el abordaje e intervención en estos padecimientos como es la adaptación de la dieta a la región y sus características biopsicosociales.

Referencias

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  2. Barnholt KE, Hoffman AR, Rock PB, Muza SR, Fulco CS, Braun B, Holloway l, Mazzeo RS, Cymerman A, Friedlander AL. Endocrine responses to acute and chronic high-altitude exposure (4,300 meters): modulating effects of caloric restriction. AM J Physiol Endocrinol Metab. 2006 jun;290(6):e1078-88. epub 2005 dec 27.

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Tablas

Tabla 1: Preferencias alimentarias

preferencias alimentarias

Tabla 2: Prevalencia de diabetes tipo 2

prevalencia de diabetes tipo 2