La Teoría de la Desintegración Positiva y la Alta Capacidad

Según Piechowski (1986), la Alta Capacidad Intelectual (en adelante ACI) es un fenómeno multidimensional que engloba la interrelación entre talentos específicos, eventos favorables del entorno, y características únicas de personalidad. El énfasis tradicional en la educación de estos sujetos se ha centrado en la identificación de estudiantes con alto potencial cognitivo tal como es medido por los test de inteligencia estandarizados y por los test de rendimiento. Esto ha resultado en un énfasis en las destrezas intelectuales, en las destrezas en general, y muy poco en la imaginación y sentimientos de estos estudiantes (Piechowski, 1979). Generalmente, se ha realizado un acercamiento a la imaginación en términos cognitivos, y ningún acercamiento a los sentimientos.

Históricamente, la expresión de intensos sentimientos ha sido percibida como un signo de inestabilidad emocional (Lombroso, 1905) más que como una evidencia de una rica vida interna. El abandono o despreocupación sobre el aspecto emocional de la ACI puede entenderse por el tradicional punto de vista occidental de considerar emoción y cognición como fenómenos separados, e incluso algunas veces como fenómenos contradictorios. Solo recientemente, a partir de la década de los 80 del siglo pasado se empieza a prestar algo de atención a la relación existente entre los fenómenos de emoción y cognición y a su impacto combinado en los individuos con alta inteligencia (Silverman, 1993). Sensibilidad e intensidad emocional se suelen citar como rasgo distintivo de muchos niños con AC, especialmente los altamente dotados (Clark, 1997; Piechowski, 1991).

Una de las características básicas de los superdotados es su intensidad y el expandido campo de su experiencia subjetiva. La intensidad, en particular, debe ser entendida como una característica cualitativamente distintiva. "No es una cuestión de grado sino de diferente cualidad de la experiencia: más vívida, absorbente, penetrante, compleja… “(Piechowski, 1991, p.2).

Según Sommers (1981), el retrato de la persona emocionalmente intensa, tal como emerge de la investigación, contrasta significativamente con el punto de vista tradicional. El retrato revela que un alto nivel de responsividad emocional puede estar asociado a una avanzada organización cognitiva. Todas las estrategias cognitivas encontradas están relacionadas con la habilidad de responder más emocionalmente, señales de una más alta organización de la conciencia- una conciencia que podría estar gobernada por un bien estructurado sistema de valores, obligaciones y creencias, pero no por estimulaciones momentáneas.

Las personas altamente dotadas y talentosas pueden ser enérgicas, intensamente constantes y concentradas en sus metas y propósitos, y dotadas de una vívida intensidad emocional. Todas estas observaciones nos llevan a la cuestión de si existe una particular relación entre habilidad intelectual e intensidad emocional y también nos podemos preguntar si la intensidad emocional es parte de alto potencial intelectual, o es parte de las características de personalidad de las personas con ACI.

En el campo de la educación de niños altamente dotados a menudo no es bien sabido que esta alta capacidad tiene una subestructura emocional, así como una subestructura cognitiva: la complejidad cognitiva da lugar a la profundidad emocional. Los niños superdotados no sólo pensar de forma diferente de sus compañeros, también sienten de forma diferente. Piechowski explica esta diferencia en la forma de sentir como intensidad; un campo expandido de experiencia subjetiva. "La intensidad, en particular, debe entenderse como una característica cualitativamente distinta. No es una cuestión de grado, sino de una calidad diferente de experimentar: vívida, absorbente, penetrante, que abarca una forma compleja  de ser excitante y temerosamente vivo". (Piechowski citado en Silverman, 1993. p. 3).

Conceptos clave de la Teoría de la Desintegración Positiva (TDP)

La intensidad emocional puede entenderse como una característica positiva presente en los  niños con ACI en el contexto de la teoría de Dabrowski del desarrollo emocional. El desarrollo emocional es producto de la interacción entre el Potencial de Desarrollo (En adelante, PD) del individuo y el medio ambiente. El PD está constituido por los talentos de la persona, su inteligencia, cinco formas de sobreexcitabilidades (que definimos más adelante) y la capacidad de transformación interior. (Dabrowski 1967; Piechowski 1979).

La Teoría de la Desintegración Positiva (En adelante TDP) es un punto de partida que podría ayudar a hacer más eficaz la identificación de los niños altamente dotados. La TPD es una teoría del desarrollo de la personalidad que ofrece un enfoque diferente de ver la ACI. La teoría de Dabrowski se centra en el papel fundamental que la intensidad de la experiencia humana ejerce en el desarrollo y subraya específicamente el papel que desempeñan las emociones en el PD individual.

La TPD no es una teoría de la Alta Capacidad, pero proporciona un marco de referencia que puede utilizarse como base para caracterizarla y desarrollar  un método de identificación. Por otra parte, la investigación basada en la TDP ha estado limitada hasta hace no mucho por la existencia de pocos instrumentos de medida basados en ella, y por la longitud y la dificultad de interpretación de los pocos cuestionarios existentes.

Dabrowski basa su teoría en estudios clínicos y biográficos de los pacientes, artistas, escritores, miembros de órdenes religiosas y niños y adolescentes dotados (Kawczak, 1970). Señaló patrones únicos de desarrollo en muchos talentosos miembros de la sociedad (Miller y Silverman, 1987) y se interesó por "la intensidad y la riqueza de pensamiento y sentimiento, la intensidad de la imaginación, sensibilidad moral y emocional [de algunos miembros de la sociedad] mejorado las interacciones con el mundo... parecía estar por encima de la común y promedio en intensidad, duración y frecuencia de aparición "(Piechowski y Cunningham, 1985, p. 154).

Dabrowski (1972) destacó la importancia de las emociones en el desarrollo y creía que era necesaria una teoría del desarrollo humano, "donde los factores emocionales no son considerados simplemente como rebeldes subordinados de la razón sino que  pueden adquirir el papel dominante como moldeadores de desarrollo" (p. 6).

El Potencial de Desarrollo

El Potencial de Desarrollo es “La dotación original que determina el nivel que un individuo puede desarrollar, si sus condiciones físicas y sociales son las óptimas” (Piechowski, 1986).

El nivel que una persona puede alcanzar en su desarrollo está determinado por su PD.

El PD expresa la relación entre el desarrollo individual y un grupo de tres factores principales que influencian dicho desarrollo:

  • Primer factor. Genética y rasgos físicos permanentes (inteligencia, sobreexcitabilidades, talentos especiales, constitución corporal, temperamento) (Locus de control  externo y motivación).
  • Segundo factor. Influencias del entorno social (locus de control externo y motivación).

Estos dos factores son típicamente destacados por la mayoría de las teorías que intentan explicar el proceso de desarrollo. Dabrowski, Kawczak, & Piechowski (1970) describieron las tres posibles interacciones que se pueden dar entre éstos dos primeros factores:

  • Si el PD (primer factor) es indistintamente positivo o negativo, la influencia del entorno es menos (en el proceso de desarrollo) importante.
  • Si el PD no exhibe una cualidad distintiva, la influencia del entorno es importante y puede ir encaminada en cualquier dirección.
  • Si el PD es mínimo o difícil de especificar, la influencia del entorno se puede convertir en decisiva, positiva o negativamente.

Es en el tercer factor en el que Dabrowski difiere de la mayoría de las teorías del desarrollo.

  • Tercer factor. Su actividad es independiente en relación al primer factor (herencia) y al segundo factor (entorno). Consiste en una actitud selectiva respetando las propiedades del carácter y temperamento propios, así como de las influencias del entorno (Dabrowski, 1976). Este factor se expresa inicialmente cuando la persona empieza a resistir sus bajos impulsos y las respuestas habituales características de la socialización. Este factor hace posible la auto-determinación y es necesario para la aparición de la creatividad y el desarrollo avanzado. En palabras de Dabrowski (1976): “El tercer factor emerge de las influencias cruzadas del primer y segundo factor, pero representa una nueva habilidad, irreducible a sus fuentes. El tercer factor confirma y adopta ciertos impulsos innatos y algunos patrones sociales, mientras deniega, rechaza y  relega a la atropía otros impulsos y estímulos. Es crítico, evaluativo y selectivo. El moldeamiento de una  personalidad, libre, independiente y auténtica, es impensable si él”.

El desarrollo avanzado se suele dar en personas que exhiben un fuerte PD. El PD representa un conjunto de rasgos genéticos, expresados y mediados a través de la interacción con el entorno. En este sentido podemos destacar tres aspectos fundamentales:

  • Sobreexcitabilidades (Oes).
  • Talentos y habilidades específicos.
  • Una fuerte inclinación hacia el crecimiento autónomo, rasgo que Dabrowski denominó como El tercer factor. (Como hemos visto con anterioridad).

El más evidente y quizá más fundamental componente del PD son las sobreexcitabilidades, una más elevada experiencia psicológica de los estímulos sensoriales resultado de un incremento de la sensibilidad neuronal. Cuanto más grandes sean las sobreexcitabilidades, más intensa es la experiencia sensorial vital. En otras palabras, la persona es más sensible a las experiencias de la vida. (Ver siguiente apartado)

El segundo aspecto importante del PD son las habilidades y talentos específicos, tienden a servir para medir el nivel de desarrollo de la persona. La gente en los niveles más bajos de desarrollo usa sus talentos para alcanzar metas egocéntricas o para subir en la escala social. En los niveles más altos, los talentos y habilidades específicas se convierten en una importante fuerza canalizada por los valores jerárquicos de la persona para expresar la visión que se tiene de la personalidad ideal y de cómo debe ser el mundo.

El tercer aspecto del PD, el tercer factor, es un impulso hacia el crecimiento individual y autónomo. El tercer factor está enraizado en los dos primeros factores (nuestros genes y nuestro entorno) pero es una fuerza independiente, que impulsa a aquellos que lo poseen a trascender las limitaciones de su psicología, las constricciones de su entorno y el ciclo biológico humano.

Dabrowski denominó a este tercer factor como “conciencia activa” ya que está en la base de la selección consciente de nuestra conducta y nos lleva a rechazar las respuestas no deseadas (aquellas que van en contra de nuestros valores) y a reafirmar y fortalecer aquellas que expresan nuestra personalidad ideal.

Dabrowski enfatizó que el papel de los eventos del entorno es más importante cuando las disposiciones genéticas son equívocas. Cuando los potenciales genéticos son fuertes, el entorno juega un papel mucho menor. Dabrowski dijo: “El peor ambiente no podrá detener las más fuertes disposiciones genéticas, el mejor ambiente no puede superar las peores disposiciones genéticas” (Dabrowski, 1976).

El PD como una función de los tres factores se encuentra en casos de desarrollo acelerado. En este caso, el individuo conscientemente trata de trascender las limitaciones del primer y segundo factor y, en el proceso, se va incrementado su autonomía y es capaz de dirigir su propio proceso psicológico de crecimiento.

El PD es particularmente fuerte cuando incluye todas las formas de sobreexcitabilidad, especialmente las sobreexcitabilidades emocional, imaginativa e intelectual, acompañadas de talentos especiales y una elevada inteligencia.

Podemos predecir que un niño con un relativamente alto nivel de sobreexcitabilidad emocional combinada con fuertes sobreexcitabilidades intelectual e imaginativa, poseerá también una alta inteligencia y un rico mundo psíquico interno así como un núcleo elevado de dinamismos autónomos. Es más, los datos clínicos parecen apoyar esta correlación, mostrando que la sobreexcitabilidad intelectual está siempre asociada con una inteligencia superior a la media. (Mika, 2002).

Sobreexcitabilidades

Sobreexcitabilidad[1] (En adelante, OE) es una traducción del término polaco “nadpobudliwosc” que significa superestimulación, en el sentido de una consistente y robusta intensidad (Piechowski, Silverman & Falk, 1985). Dabrowski utilizó el termino sobreexcitabilidad para enfatizar la intensificación de la actividad mental así como la diferente forma de responder, experimentar y actuar características de estas formas de expresión que se alejan y van más allá de la norma (Piechowski, 1986).

Las Oes son intensidades innatas que indican una aumentada habilidad para responder a los estímulos, encontrándose en un alto grado en los individuos creativos y dotados. Las Oes se expresan en una incrementada sensibilidad, conciencia, e intensidad, y representan una diferencia real en la construcción de la vida y en la cualidad de la experiencia.

Dabrowski dejó la más amplia y completa descripción de las cinco formas de Oe aceptadas actualmente en su libro escrito en polaco en 1959 titulado Social-Educational Child, en su segunda edición de 1964, la Oe se define por las siguientes características:

  1. Una reacción que excede al estímulo.
  2. Una reacción con una mayor duración que la media.
  3. Una reacción que suele no estar relacionada con el estímulo (p. ej. Una imagen fantástica en respuesta a un estímulo intelectual), y
  4. Una inmediata experiencia emocional relacionada con sistema nervioso simpático (aceleración cardíaca, dolor de cabeza, temblores, etc.)

Este componente del PD necesita de una consideración especial, es frecuentemente observado en individuos altamente dotados, pero de igual forma frecuentemente incomprendido.

De acuerdo con Dabrowski, la Oe es una capacidad más alta que la media para experimentar los estímulos internos y externos, y está basada en una más alta que la media responsividad del sistema nervioso.

Dabrowski identificó dos formas de Oe (general y limitada), y cinco áreas de intensidad – Psicomotora, Sensitiva (Sensual), Intelectual, Imaginativa, y Emocional. Una persona puede poseer una o más de ellas. “Aquel que manifiesta algunas formas de Oe, ve la realidad de una diferente, más fuerte y de más diferentes maneras”  (Dabrowski, 1972). Experimentar el mundo de esta forma única puede conllevar grandes alegrías y algunas veces grandes frustraciones. Las alegrías y partes positivas de ser sobreexcitable necesitan ser celebradas. Algunas frustraciones y partes negativas pueden ser tratadas de forma positiva y usadas para facilitar el crecimiento del niño.

Las tres últimas formas de Oe son cruciales para el tipo de desarrollo avanzado que postula Dabrowski como característico de muchos sujetos con ACI, particularmente de aquellos cuyo rendimiento, no necesariamente es recompensado con fama o eminencia, pero si les permite alcanzar el más alto nivel de crecimiento emocional y moral.

Sobreexcitabilidad Psicomotora

La primera clase de Oe es la  psicomotora (en adelante, Poe). Con esta Oe el individuo tiene el “regalo” de un alto suplemento de energía como el mostrado en el discurso rápido, estar activo y constantemente en marcha, en movimiento, sin cansancio. Pero es diferente a la hiperactividad, porque el niño hiperactivo tiende a perder el control voluntario sobre la atención y el comportamiento, mientras el niño que es alto en Poe es simplemente muy activo, careciendo de otros síntomas de hiperactividad. Son capaces de focalizar la atención y de concentrarse intensamente cuando están interesados (Silverman, 1993).

La Poe es una aumentada excitabilidad del sistema neuromuscular. La intensidad psicomotora incluye la capacidad para ser activo y energético”(Piechowski, 1991), suplemento de energía demostrado por el habla veloz, ferviente entusiasmo, intensa actividad física, y necesidad de acción (Dabrowski & Piechowski, 1977; Piechowski, 1979, 1991). Cuando se sienten emocionalmente tensos, los individuos fuertes en Poe pueden hablar compulsivamente, actuar impulsivamente, portarse mal, mostrar hábitos nerviosos, presentar instintos intensos, organización compulsiva o ser extremadamente competitivos. Pueden obtener gran placer de sus conductas y de su entusiasmo físico y verbal, pero los demás pueden encontrarlos insoportables. En casa y en el colegio parecen no estar nunca quietos.

En su forma “pura”, es una manifestación del exceso de energía; pero puede también ser el resultado de la transformación de la tensión emocional en formas de expresión psicomotora. Casos de tics o auto-mutilaciones, por ejemplo, sugieren Poe, originada por la tensión emocional.

Dabrowski estaba profundamente interesado en la auto-mutilación como un fenómeno que sugería una más alta sensibilidad que la media y mostró la coexistencia de tendencias auto-mutiladoras, creatividad y fuertes tendencias hacia el desarrollo en un selecto grupo de individuos creativos (Dabrowski, 1937).

Según Dabrowski, en las personas con Poe, el más leve de los estímulos evoca una fuerte reacción. Ser tocados entre una multitud, discutir en la cola de un cine, en un atasco de tráfico, por ejemplo, les puede causar una gran frustración y enfado y una respuesta desproporcionada. Estos individuos están inconscientemente motivados para  buscar una gran estimulación, porque cuando su tensión interna es demasiado baja experimentan un estado de ansiedad y de incomodidad interna.

La persona con Poe experimenta un estado de “deprivación nerviosa” por lo que busca desesperadamente la estimulación adecuada, y si no la encuentra, incluso la inadecuada, para restablecer su equilibrio y eliminar su estado de ansiedad y disgusto interno.

Los niños, que sobresalen en independencia y exhiben tendencias a la rebelión en la escuela, son más frecuentemente individuos con Poe. Sus dificultades son particularmente fuertes en la adolescencia, pero también son abundantes en otros períodos. Durante la adolescencia, la Poe toma la forma de absentismo escolar y vagabundeo. En el trabajo escolar y en el empleo adulto estos individuos se caracterizan por baches o interrupciones en las tareas laborales. (Dabrowski, 1964)

Muchos investigadores han visto que las descripciones de Dabrowski de la Poe tienen muchos puntos en común con los síntomas de lo que hoy se conoce como Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

Es por ello que los sujetos ACI con Poe pueden ser mal diagnosticados como sujetos con TDAH.

Sobreexcitabilidad Sensitiva

La sobreexcitabilidad sensitiva (en adelante, Soe) se expresa como una aumentada experiencia sensual de placer o displacer que emana de la visión, gusto, tacto, paladar, y audición (Dabrowski & Piechowski, 1977; Piechowski, 1979, 1991). Aquellos con Soe tienen una mucho más expansiva experiencia de sus inputs sensuales que las personas corrientes. Poseen una incrementada y temprana apreciación de los placeres estéticos como la música, el lenguaje, y el arte, y ello deriva en un inacabado deleite de sabores, olores, texturas, sonidos y visiones. Pero debido a esta aumentada sensibilidad, pueden sentirse sobrepasados por la estimulación o incómodos con el input sensorial que les llegada del entorno.

Cuando están emocionalmente tensos, algunos individuos altos en Soe pueden darse atracones de comida, pueden malgastar el dinero en compras, o sentir la sensación física de ser el centro de atención (Dabrowski & Piechowski, 1977; Piechowski, 1979, 1991). Otros pueden retraerse de la estimulación y huir del contacto buscando la soledad y tranquilidad.

En la forma limitada de Soe, la inusual intensidad de reacción se limita a una sola esfera sensitiva (visual, táctil, auditiva u olfatoria); la forma global, por otra parte, acompaña a toda la estructura del carácter y a todos los sentidos por igual.

Los niños con Soe en su forma global poseen una incrementada necesidad de tocar y ser tocados, abrazados y besados, frecuentemente presentan signos precoces de interés sexual, les gusta flirtear y seducir a edades tempranas.

Según Dabrowski, a estas personas les gusta ser el centro de atención, se presentan a otros sin pudor e inician conversaciones con facilidad, y son propensas a la auto-adulación y las confabulaciones. La parte negativa de las personas con Soe abarca la falta de habilidad para la reflexión, la planificación y el esfuerzo sostenido (viven el “aquí” y “ahora”).

En el ámbito de las relaciones interpersonales se caracterizan por una excesiva sociabilidad y baja tolerancia a estar solas, falta de interés por la vida de los demás, baja empatía, falta de responsabilidad y creencia de ser “el centro del universo”.

Sobreexcitabilidad Imaginativa

La sobreexcitabilidad imaginativa (en adelante, Ioe) refleja un aumentado papel de la imaginación con una rica asociación de imágenes e impresiones, frecuente uso de símbolos y metáforas, facilidad para la invención y la fantasía, visualización detallada, y sueños elaborados (Dabrowski & Piechowski, 1977; Piechowski, 1979, 1991). Usualmente los niños con alta Ioe mezclan realidad y ficción, o crean sus propios mundos privados con compañías imaginarias y dramatizaciones para escapar del aburrimiento. Encuentran difícil permanecer “enganchados” dentro del aula donde la creatividad y la imaginación son secundarias y donde prima el aprendizaje del rígido currículo académico. Pueden escribir historias y dibujar en vez de realizar sus deberes o participar en las discusiones en clase, o pueden tener dificultad para terminar sus tareas cuando alguna idea increíble les hace desconectar e irse por la tangente.

Según Dabrowski, estos niños pasan por dificultades en la escuela, especialmente en áreas que no le interesan, pueden reaccionar con tristeza, falta de apetito e incluso depresión debido a los requerimientos escolares y pueden ser considerados extraños, distraídos y enfermizos por sus compañeros.

Los niños con Ioe suelen madurar más lentamente que los demás y en su edad adulta pueden presentar síntomas de inmadurez y a diferencia de los sujetos con SOe sus aproximaciones e intereses sexuales aparecen mucho más tardíamente e incluso pueden estar totalmente ausentes. Si se da una primera aproximación sexual suele ser un completo fracaso y si buscan pareja sexual suelen decantarse por personas mayores en edad y más maduras que les protejan en el mundo real.

Estos sujetos suelen mostrar interés por las artes estéticas como la pintura, la poesía, la escultura, la música, etc. A la vez que muestran un escaso interés por los deportes, es por ello, que prefieren pasar tiempo a solas o con un grupo muy reducido de iguales con sus mismos intereses.

Según Dabrowski, estos individuos pueden llegar a perder la capacidad de distinguir entre sus sueños y la realidad. La Ioe combinada con la sobreexcitabilidad emocional intensifica la tendencia a la prospección y la retrospección, así como el mal ajuste a la realidad externa, esto suele llevar a la desintegración positiva.

Sobreexcitabilidad Intelectual

Las manifestaciones de sobreexcitabilidad intelectual (en adelante, InOe) están asociadas con una intensificada y acelerada actividad de la mente. Sus más fuertes expresiones están más relacionadas con esforzarse por comprender, probar lo desconocido y el amor a la verdad que con el aprendizaje per se y el rendimiento académico. Concebida en estos términos, la InOe es la menos común entre las cinco formas de OE según constató Dabrowski (1972).

La InOe conlleva la persistencia preguntando sobre todas las cuestiones, el amor por el conocimiento, descubrimiento, análisis teórico y síntesis, independencia de pensamiento. No es lo mismo que el CI, que es la habilidad para resolver un problema. La InOe es el amor por resolver el problema. (Ackerman, 1997).

En cuanto al aprendizaje destacan la curiosidad, concentración, capacidad para sostener el esfuerzo intelectual, voracidad lectora e inicio de lectura de libros difíciles a una edad temprana, gran variedad de intereses.

Es la menos común de las OE y una de las que menos implicaciones clínicas conllevan. Es el tipo OE que se asocia más frecuentemente con la excepcionalidad intelectual y las habilidades académicas en niños (Dabrowski, 1964).

La existencia de InOe normalmente no crea especiales dificultades ni retos clínicos ni de desarrollo, aparte de un posible desarrollo no balanceado en el que predomine un acercamiento a la vida más teórico que práctico, y una posible disincronía entre la madurez intelectual y otras formas de madurez. La InOe puede asociarse con cierta inmadurez socio-emocional (infantilismo positivo). (Mika, 2002).

La forma global de InOe se encuentra frecuentemente en individuos con características de personalidad mixta introversión/extraversión. Cuando la InOe se combina con las sobreexcitabilidades emocional e imaginativa puede llevar al desarrollo de una rica estructura mental con múltiples talentos y una gran autoconciencia.

La forma limitada de InOe se suele encontrar en sujetos con características de personalidad esquizoide y fuerte introversión, y se caracteriza por el desarrollo de la capacidad intelectual en un campo muy específico. Este desarrollo suele conllevar dificultades en la vida que pueden acabar en una desintegración negativa, o a un bloqueo del crecimiento mental.

Sobreexcitabilidad Emocional

La sobreexcitabilidad emocional (en adelante, EOe) suele ser la primera en ser observada por los padres. Se refleja en una aumentada intensidad de sentimientos, emociones extremas y complejas, identificación con los sentimientos de otros, y una fuerte expresión afectiva (Piechowski, 1991). Otras manifestaciones incluyen respuestas físicas como dolores de estómago y rubor o preocupación por la muerte o depresión (Piechowski, 1979).

Las personas con EOe tienen una remarcada capacidad para las relaciones profundas, muestran un fuerte apego emocional hacia las personas, lugares y cosas (Dabrowski & Piechowski, 1977). Tienen compasión, empatía y sensibilidad en las relaciones personales. Aquellos con fuerte EOe están completamente seguros de sus propios sentimientos, cómo estos crecen y cambian, y suelen tener diálogos internos y practicar juicios sobre sí mismos (Piechowski, 1979, 1991).

Los niños con alto EOe suelen ser acusados de “sobre-reaccionar”. Su compasión y preocupación por los demás, su obsesión en las relaciones personales, y la intensidad de sus sentimientos pueden interferir en sus tareas diarias como los deberes o las tareas domésticas.

La EOe conlleva una experiencia emocional de las relaciones interpersonales. Estas relaciones se pueden manifestar como un fuerte apego a las personas, pero también a las cosas animadas e incluso a los lugares.

Los niños con alta EOe muestran a edades tempranas un fuerte afecto por la vida, suelen llorar con facilidad, muestran signos de ansiedad y depresión, fuerte apego hacia las personas, animales, objetos y lugares.

La sensibilidad de los sujetos con EOe suele incrementarse como resultado de experiencias vitales difíciles, y puede llevar a un extremo auto-análisis, y tendencias a la meditación y el aislamiento.

Según Dabrowski, en algunos individuos con dominancia de la EOe, la ansiedad crónica acompañada de una excesiva timidez puede convertirlos en personas con una personalidad dominante que les conduce a una excesiva autocrítica, desconfianza y sensibilidad al rechazo.

Como el resto de las OEs, la emocional también puede manifestarse de dos formas: La global – como fina y elevada sensibilidad de la consciencia; y limitada – en forma de fobias, compulsiones, excesivo auto-análisis y ansiedad.

Dabrowski, como se vio anteriormente, introdujo el concepto de OE psíquica que él caracteriza como reacción exagerada y consistente a estímulos externos e internos que parecía limitado a ciertas dimensiones (Piechowski, 1975).

Utilizó las OEs  para subrayar la intensificación de la actividad mental, así como el tipo diferencial de respuesta, experimentación y actuación que se distinguen como formas características de expresión más allá de la norma (Piechowski, 1986; Piechowski & Colangelo, 1984).

Estas OEs son indicadores de desarrollo potencial (DP) y por lo tanto de alta capacidad. Dabrowski (1972) destacó la importancia de las OEs  intelectual, emocional e imaginativa sobre las  Oes  psicomotora y sensual. Además, dijo que la OE emocional debe ser al menos tan fuerte como todos las otras OEs para alcanzar el nivel más alto de desarrollo.

Dabrowski veía a los sujetos con ACI como un subgrupo especial de personas, un subgrupo propenso a experimentar una desintegración positiva. Esta oportunidad, según Dabrowski, presentaba tanto posibilidades creativas como riesgos para el desarrollo de la persona. Si la persona fallaba en su “travesía” a través de estos riesgos podría producirse una depresión, adicción o suicidio. Por lo que Dabrowski abogaba por la creación de un entorno de soporte y apoyo.

Las investigaciones de Dabrowski indicaban que los adultos eminentes y creativos, así como los estudiantes superdotados presentaban altos niveles de sobreexcitabilidades. (Dabrowski, Kawczack & Piechowski, 1970). La presencia de OE es un indicativo del PD de la persona, esto es, de su potencial para desarrollar su personalidad.

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