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GUIA
DE AUTOAYUDA TRAS LOS ATENTADOS DEL 11 DE MARZO
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UNIDAD
DE PSICOLOGÍA CLÍNICA Y DE LA SALUD
FACULTAD DE PSICOLOGÍA - UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID
Fax: 91-394 3113 E-mail:
clinica@psi.ucm.es |
Esta guía está elaborada por los profesionales de
la Unidad de Psicología
Clínica y de la Salud de la Facultad de Psicología
de la Universidad Complutense de Madrid.
Ha
sido elaborada con el objetivo de ayudar a todas las personas por
los atentados terroristas del 11 de marzo. Le agradecemos que colabore
en su difusión para que pueda llegar y ayudar a más
personas.
Es
de libre disposición y gratuita para todas las personas.
1.
¿Qué me pasa?
2. Reacción normal ante un atentado terrorista.
3. ¿Necesito ayuda?
4. ¿Qué puedo hacer? Pautas de actuación.
5. Apoyarte en los demás es importante.
6. Técnicas de autoayuda para controlar el malestar.
7. ¿Y después qué?
8. Guía para padres
1. ¿QUÉ ME PASA?
El
atentado del 11 de marzo en Madrid supone una quiebra de lo que pensamos
que es el mundo: un lugar más o menos agradable donde vivir.
Es posible que a TÚ o a alguien cercano está pasando
malos momentos desde entonces. En esta página puede encontrar
información y ayuda sobre un montón de preguntas y dudas
que TÚ tendrás:
¿Qué
me pasa? Mis problemas son normales. Qué es normal
que se sienta, piense y haga en estas situaciones.
¿Qué
es normal que piense?
Es normal que piense que la vida se
acaba, no tiene sentido, no vale la pena, que todo es cuestión
de suerte. A) Es la forma normal de expresarse y ver las cosas en
estas situaciones B) las personas solemos tener la idea de que el
mundo, pese a las dificultades, es un lugar que merece la pena.
Es
normal que se me vengan a la cabeza imágenes y pensamientos
del desastre que he vivido, aunque yo no quiera y aunque me esfuerce
por evitarlo. Es normal porque ha sido una situación de peligro
muy grande que me ha impactado de forma muy intensa y es difícil
encajarla en mi forma de ver el mundo. También son bastante
comunes las pesadillas.
Es
normal que tenga problemas de atención y de memoria, incluso
que me encuentre raro, como si no fuera yo mismo, porque se me imponen
esas imágenes, y todavía no he tenido tiempo para aprender
a manejarlas.
Una
reacción muy habitual es sentir rabia e ira hacia aquellos
que causaron el atentado. Es normal tener estos sentimientos pero
es importante que no ocupen demasiado tiempo en tu vida o se volverán
en contra tuya.
Me
siento indefenso, me siento culpable porque seguro que podía
haber hecho algo por evitarlo, porque les ha ocurrido a otros y no
a mi. Este tipo de pensamientos que pretenden explicar de forma lógica
lo inexplicable fluyen en mi cabeza sin que realmente existan datos
que lo justifiquen. Son normales, pero lo más sensato es no
darles importancia ni credibilidad. Sin embargo, puedes aprender a
controlarlo utilizando técnicas como: a) STOP
A TUS PENSAMIENTOS o b) TÉCNICA DE DESAHOGO
PSICOLÓGICO
¿Qué
síntomas físicos es normal que tenga?
Tensión, nerviosismo, agitación
taquicardia, vértigos o mareos o fatiga intensa, dolores corporales
difusos e inespecíficos, pérdida de apetito, hipersensibilidad
a estímulos del medio. También es frecuente sobresaltarse
con facilidad, estar irritable, la impaciencia y los problemas de
sueño, de concentración e incluso agresividad hacia
las personas más cercanas.
Todos
estos síntomas son normales ante una situación de amenaza
intensa. Reflejan que nuestro organismo activa al máximo nuestros
recursos físicos para actuar en una situación de emergencia.
Mientras sigamos valorando la situación como amenazante es
muy posible que la activación y, por lo tanto, los síntomas,
continúen. La ansiedad puede dispararse por indicios que recuerdan
la situación, tales como olores, ruidos, horas del día.
Sin embargo, puedes aprender a controlarlos utilizando TÉCNICAS
DE AUTOAYUDA PARA CONTROLAR EL MALESTAR
¿Qué es normal que haga?
Comienzo a evitar todo aquello que me
recuerda de una u otra manera lo que ha pasado (lugares, personas,
situaciones, etc.) Es normal que sea así pues estas situaciones
me generan ansiedad y no enfrentarme a ellas me alivia y me hace sentirme
mejor. Sin embargo, aunque de manera inmediata me ayude, a largo plazo
puede limitar mi vida y a cronificar mi malestar.
Es
normal sentir un “embotamiento emocional”, incapaz de
sentir nada, como falto de sentimientos, incluso incapaz de llorar
o de contar lo que me pasa. A veces, los sentimientos y pensamientos
dolorosos pueden ser tan intensos que tu mente los bloquea y puedes
incluso llegar a olvidar algunos aspectos del acontecimiento.
Es
normal que en el intento de sentirse mejor recurra al alcohol o algún
fármaco. No hay nada malo en el consumo moderado. Pero si sus
hábitos de bebida cambian a raíz de la experiencia,
pueden enlentecer el proceso de recuperación y causar problemas
en sí mismos.
2. REACCIÓN
NORMAL TRAS UN ATENTADO TERRORISTA
Cuando
se pasa por un suceso traumático, como puede ser una atentado
terrorista, las personas pueden reaccionar de diferentes formas. La
mayoría tienen sensaciones y emociones que le generen malestar
y que van a cambiar a lo largo del tiempo, aunque no todos presentamos
las mismas respuestas.
ESTO ES NORMAL. ESTA ES LA FORMA QUE
TENEMOS DE REACCIONAR ANTE UN SUCESO IMPACTANTE
EL
IMPACTO:
La mayoría de las personas respondemos
adecuadamente durante el suceso traumático. Reaccionamos para
proteger nuestra propia vida y la de los demás. ESTO ES UNA
RESPUESTA DE SUPERVIVENCIA.
Sin embargo, a veces juzgamos que nuestra actuación durante
el desastre no ha satisfecho nuestras expectativas y las de los demás.
ESTO
ES NORMAL, NO SE JUZGUE
EL
SHOCK:
La primera reacción una vez pasado
el peligro puede ser el desorden. Nuestras reacciones en esta fase
pueden ser:
-
LLANTO
-
NUDO EN LA GARGANTA
-
ANGUSTIA
-
VACIO EN EL ESTÓMAGO
-
GRITOS
-
MAREO
|
-
LAMENTOS
-
DOLOR DE CABEZA
-
CONFUSIÓN
-
QUEDARSE PARALIZADO
-
DESCONTROL
|
ESTO
PUEDE APARECER, AÚN ASÍ ES NORMAL
DESPUÉS
DEL SHOCK:
A
partir de aquí, algunas personas preferimos no pensar en lo
que ha ocurrido y planeamos actividades como si no hubiese pasado
nada.
ESTA
NEGACIÓN AYUDA A HACER MENOS FUERTE EL IMPACTO DEL SUCESO
Otras personas podemos sentir un gran malestar que puede manifestarse
de diferentes formas:
o PESADILLAS
E IMÁGENES CONSTANTES DEL SUCESO.
o DESESPERANZA O DESESPERACIÓN.
o DIFICULTADES PARA DORMIR O DESPERTARES BRUSCOS.
o SENTIMIENTOS DE IMPOTENCIA.
o IRRITABILIDAD.
o SENTIMIENTOS DE CULPABILIDAD O RABIA.
o TRISTEZA.
o DIFICULTADES PARA RECORDAR DETALLES DEL SUCESO.
o ESTADO MUY ELEVADO DE ANSIEDAD.
o MALESTAR FÍSICO.
o FALTA DE APETITO.
o NECESIDAD DE EVITAR SITUACIONES, PERSONAS, PENSAMIENTOS, CONVERSACIONES,
… ASOCIADOS AL SUCESO.
LA
REELABORACIÓN Y ACEPTACIÓN:
Si
todo sigue el curso previsto esto es el final de la crisis. Es cuando
integramos la experiencia traumática dentro de nuestra historia
de vida. Los pensamientos y sentimientos se han identificado y expresado.
Y podemos tener recuerdos y sentirnos tristes, pero ya hemos recuperado
el equilibrio y las riendas de nuestra vida.
3.
¿NECESITO AYUDA?
Algunas
personas necesitan ayuda para superar un suceso traumático.
Las personas que han vivido directamente la tragedia, jóvenes,
personas que han pasado por otras desgracias o personas sensibles
suelen necesitar ayuda profesional.
Ese
puede ser su caso si después de unos días:
o Se
siente muy tenso o con miedo la mayor parte del tiempo
o No puede hacerse cargo de su trabajo
o Bebe demasiado
o Sufre sobresaltos
o No puede dejar de pensar en el suceso
o Se enfada continuamente con las personas de su entorno
o No encuentra placer en nada
o Se comporta de forma muy distinta a como lo hacía antes del
suceso.
En
el caso en que muestre alguno de los síntomas anteriores, sería
aconsejable que completara el test de estrés que le ofrecemos.
ESCALA DE SÍNTOMAS DE ESTRÉS AGUDO
Después
de un suceso traumático pueden aparecer algunos de los siguientes
síntomas. En cada uno de ellos coloque una cruz en el casillero
que mejor describa su estado actual.
| |
Nada |
Un
poco |
Bastante |
Mucho |
| 1.
Siento que la horrible experiencia que tuve está ocurriendo
otra vez |
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| 2.
Esta sensación me viene a menudo sin que me de cuenta |
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| 3.
Tengo pesadillas y recuerdos horribles de lo que sucedió
(imágenes, pensamientos,...) |
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| 4.
Me comporto como si el suceso estuviera ocurriendo otra vez. |
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| 5.
Me mantengo lejos de los lugares, actividades o personas que
me recuerdan lo que pasó. |
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| 6.
Me esfuerzo para ahuyentar pensamientos, sentimientos o conversaciones
asociadas al suceso. |
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| 7.
A veces siento que lo que ha pasado es irreal |
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| 8.
Me siento confuso y aturdido. |
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| 9.
Me siento como si estuviera separado de mi cuerpo |
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| 10.
Soy incapaz de recordar detalles importantes o específicos
del acontecimiento |
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| 11.
Soy incapaz de expresar lo que siento |
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| 12.
No siento nada. |
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| 13.
Me sobresalto y me siento muy mal cuando algo me sucede sin
previo aviso. |
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| 14.
Me cuesta trabajo dormir o me despierto con facilidad |
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| 15.
Me enfado con facilidad |
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| 16.
Me cuesta concentrarme o prestar atención |
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| 17.
Estoy pendiente de cualquier cosa que pueda ocurrir |
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| 18.
La mayor parte del tiempo estoy nervioso y tenso |
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| 19.
Me siento culpable porque no me ha pasado nada |
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| 20.
Me siento culpable por lo que he hecho o he dejado de hacer |
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| 21.
Me siento impotente |
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| 22.
Siento rabia o rencor por lo que ha pasado |
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Este
test le va a ayudar a conocer qué síntomas sufre asociados
al suceso traumático y a decidir si necesita ayuda. Es importante
que sepa que estos síntomas son normales durante los primeros
días.
En esta misma guía Ud. puede
encontrar pautas de actuación para reducir estos síntomas
y encontrarse mejor.
Si después de una semana Ud.
sigue marcando “Bastante” o “Mucho” en 5 o
más síntomas, es probable que necesite consultar con
un profesional.
4.
¿QUÉ PUEDO HACER?
Aunque
es lógico que en estas situaciones lleguemos a pensar que da
igual lo que hagamos, con nuestra manera de actuar podemos facilitar
la aceptación de lo que ha pasado y prevenir problemas futuros.
•
Acepta sentirte mal. Es normal en una situación como esta.
• No intentes buscar explicaciones lógicas a lo ocurrido.
• Pasa tiempo en compañía de otras personas. Es
más fácil superar las situaciones difíciles cuando
las personas se proporcionan apoyo mutuo.
• Comenta lo que ha pasado con personas cercanas. Pide apoyo
y ayuda a tus familiares, amigos, vecinos....
• Si te sirve de ayuda, habla de cómo te sientes
• Si no puedes hablar, escríbelo
• Tómate tiempo para llorar si lo necesitas. Para sentirse
mejor a la larga es bueno dejar que estos sentimientos afloren en
lugar de retenerlos o esconderlos.
• Vuelve a tu rutina cotidiana. Intenta organizar tus actividades
para los próximos días.
• Enfréntate lo antes posible a lugares y situaciones
que te recuerden lo que ha pasado, aunque lo pases mal.
• Ponte pequeñas metas. Haz una cosa cada vez en lugar
de intentar hacerlo todo al mismo tiempo.
• Intenta descansar y dormir lo suficiente (en situaciones como
esta es necesario dormir más de lo habitual).
• Haz algo para sentirte un poco mejor (un baño caliente,
tomar el sol, escuchar música, un paseo, jugar con el perro,...)
• Haz algo que te ayude a sentirte útil: dona sangre,
aporta dinero para las víctimas del atentado, participa en
las acciones en respuesta a esta situación,...)
• Intenta aislarte en algunos momentos de lo que sucede a tu
alrededor (apaga la tele y distráete con algo que te guste).
5. APOYARTE
EN LOS DEMÁS ES IMPORTANTE
Lo
primordial en este momento es que cuentes lo que estás
sintiendo. Seguro que tienes cerca personas que pueden ayudarte
a expresar tus emociones: tus padres, hermanos, pareja, tus
hijos, tu vecino, compañeros de trabajo.
Es
importante que te apoyes en personas con quien puedas
contar cuando lo necesites, que te muestren su cariño y con
quien puedas hablar de ti mismo, de tus preocupaciones y tus temores.
En
tu entorno puedes tener a personas que estén experimentando
sensaciones similares a las tuyas. Es bueno que os
ayudéis entre todos y expreséis vuestras emociones.
En definitiva sois los que mejor os entendéis y el mejor apoyo
en este momento.
Más
tarde necesitaras relajarte, olvidar tu problema y distraerte. Busca
a alguien con quien compartir esos momentos. Pueden ser personas que
no han vivido tan de cerca como tú el suceso.
Probablemente son las que mejor te pueden ayudar a desconectar de
lo que ha sucedido.
6. TÉCNICAS DE AUTOAYUDA PARA CONTROLAR EL
MALESTAR
6.1
RESPIRACIÓN PARA DISMINUIR ANSIEDAD
Ansiedad y miedo son respuestas normales
que activan síntomas mentales desagradables, tales como una
sensación de indefensión, confusión, aprensión,
inquietud y pensamientos negativos que se repiten. Ambos también
activan síntomas físicos que van desde la simple tensión
muscular hasta la taquicardia, pasando por dificultades para respirar,
sensación de ahogo, sensación de inestabilidad o debilidad,
acaloramiento o escalofríos, sudor, náuseas y molestias
abdominales.
OBJETIVOS:
Cuándo sientas algunos de estos síntomas u otros similares
puedes utilizar la respiración como método sencillo,
rápido y fácil para reducir estos niveles de malestar.
¿CÓMO
HACERLO?:
• Todo el ejercicio debes realizarlo despacio y tranquilamente.
• Coloca una mano en el estómago.
• Coge aire suave y lentamente por la nariz durante 2 ó
3 segundos.
• Nota cómo se llenan los pulmones y siente cómo
el vientre se hincha levantando la mano.
• Mantén el aire dentro de los pulmones contando mentalmente
hasta tres.
• Expulsa lentamente el aire por la boca y tarda 3 ó
4 segundos hasta vaciar completamente el aire de tus pulmones.
¿DURANTE
CUÁNTO TIEMPO?
• Repítelo hasta tres veces seguidas.
¿DÓNDE
HACERLO?
• Las primeras veces que lo practiques hazlo en un lugar tranquilo,
sin nada que te distraiga y sin ruido.
• Después de los primeros ensayos es conveniente realizar
el ejercicio en situaciones que te provoquen malestar.
¿CUÁNTAS
VECES AL DÍA?
• Tres ó cuatro veces al día.
¿CUÁNDO
HACERLO?
• Puedes hacer respiraciones profundas en diferentes momentos.
• Practícalo sobre todo en las situaciones en las que
te encuentres nervioso y tenso.
6.2
DESAHOGO PSICOLÓGICO
Las
reacciones psicológicas que estás experimentando (como
encontrarte desconcertado o desorientado, revivir imágenes
de la lo que ocurrió, sentir ansiedad, irritabilidad, no poder
dormir, no poder parar, etc.) son reacciones normales ante una situación
anormal.
Has
vivido una amenaza para tu vida, tu integridad física y psicológica
o para la de otras personas, e incluso has podido vivir la pérdida
de alguien cercano. El recuerdo de lo que has vivido, del atentado,
no lo vas a olvidar nunca; eso no quiere decir que sea siempre tan
doloroso.
Es
importante que sepas también, que los síntomas psicológicos
que experimen-tas pueden ser tratados. Para ello es necesario aprender
a verlo de otro modo. El objetivo de esta técnica es el cambio
de los pensamientos asociados con la situación traumática,
que implican emociones negativas tales como ira, rabia, odio, deseo
de venganza, miedo o temor; así como culpa o atribución
de responsabilidad (¿por qué se me ocurrió cambiar
de planes?, ¿por qué cogí o dejé de coger
ese tren?, ¿podría haberlo evitado?, ...).
Además,
es conveniente saber que abordar cuanto antes estos síntomas
puede ayudar a que no se produzcan más reacciones de ansiedad
en otras situaciones y a que no se mantengan de forma prolongada en
el tiempo.
¿PUEDO
HACER ALGO PARA ESTAR MEJOR / QUÉ PUEDO HACER?
Nadie
nos ha enseñado cómo tenemos que reaccionar o enfrentarnos
a estos sucesos. Por eso, puede parecer que reaccionemos de forma
extraña. Por ejemplo, que intentes no pensar en lo ocurrido
y rechaces hablar del tema, aunque no lo consigas. Es una reacción
habitual con la que intentas librarte del desasosiego.
Evitar
pensar, evitar hablar de lo ocurrido no son modos eficaces de olvidar,
al contrario, eso hace que el recuerdo vuelva a nosotros con más
fuerza.
Pensar
y recordar para poder asimilarlo y darle un sentido, es muy importante.
Contar lo que has vivido, la historia que describe tu experiencia
personal, ayuda a integrarla, de forma adecuada, en tu vida.
Para
contar esta experiencia de forma que realmente te ayude a superar
tu angustia debes tener en cuenta algunos aspectos:
1. Cuéntalo
en primera persona. Es a ti a quien le ha ocurrido, eres tú
quien ha sufrido, visto o sentido todo lo que pasó en ese momento.
2. Cuéntalo
en presente. Es fundamental revivir el suceso como si estuviera ocurriendo
en el mismo momento en que lo imaginas/relatas.
3. Describe
TODO lo que viste, sentiste, oíste y pensaste. Es decir, todo
aquello que el suceso generó. Para ayudarte a relatar esta
experiencia puedes intentar responder a algunas de estas preguntas:
a. ¿Cómo describirías lo que ocurrió?
b. ¿Dónde estabas?
c. ¿Con quién?
d. ¿Cuánto duró?
e. ¿Qué hacías en ese momento? ¿Qué
hiciste para sobrevivir?
f. ¿Cuáles fueron tus primeros pensamientos?
g. ¿En qué pensabas cuando te evacuaban?
h. ¿Qué pensamientos persisten en tu mente?
i. ¿Qué sentías en ese momento?
j. ¿Qué sentiste después de que ocurriera todo?
k. ¿Cómo te sientes ahora?
4. Debes
saber que no se trata de un interrogatorio, ni de una búsqueda
de hechos; sólo dejar que fluyan tus recuerdos del suceso.
Puede ser difícil recordar algo tan duro, pero será
útil para que afloren pensamientos y emociones que tienes que
cambiar.
5. Centrarte
en las emociones puede ayudar a que las comprendas mejor y a que se
vayan diluyendo poco a poco. No se trata de dejar de sentir, sino
de que los sentimientos puedan ser soportables.
6. A
medida que leas, escuches o hables de lo sucedido podrás comprobar
cómo las emociones van siendo más llevaderas. Por eso,
es importante hacer el ejercicio tantas veces como sea necesario.
Comprobarás cómo cada vez es menos difícil pensar
o hablar de ello.
7. Existen
varias maneras en las que puedes llevar a cabo el relato de tu experiencia.
Todas ellas son válidas. Elige aquella que te haga sentir menos
incómodo:
a.
Escribe la historia como si de un diario se tratase.
b. Grábala de una sola vez o poco a poco, y después
escúchalo.
c. Cuéntaselo a una persona cercana para ti.
¿QUÉ
ASPECTOS IMPORTANTES TENGO QUE TENER EN CUENTA?
Dentro
del proceso de recuperación:
1. Es
normal que tengas recuerdos invasivos, con los que intentas dar significado
a la experiencia.
2. Es normal que niegues lo ocurrido. La aceptación del trauma
requiere un tiempo. La negación es un paso previo necesario.
3. Es normal que tengas sentimientos de rabia o culpa. Que sientas
que te estás volviendo loco o que puedes perder el control.
Éstas son reacciones normales ante lo que le ha ocurrido.
Recuerda
que estas pautas te van a ayudar a comprender y asumir lo que ha sucedido
y lo que puede sucederte. También, qué hacer respecto
a ello.
Debes
saber que es normal también:
1.
Que los síntomas empeoren antes de mejorar: por ello,
no te asustes si inicialmente sientes un gran malestar. A medida que
pienses y/o hables sobre lo que pasó notarás cómo
puedes controlar, reducir y eliminar los síntomas. El agravamiento
inicial de los síntomas, a veces, es un paso necesario para
superar lo que pasó.
2. Que la sintomatología puede no desaparecer por completo
o para siempre, pero que con el paso del tiempo se hará
tolerable.
3. Aunque parezca difícil de creer, se puede sacar algo positivo
de la experiencia y de tu esfuerzo por enfrentarte a ella.
6.3 ¡STOP! A TUS PENSAMIENTOS
A
partir de esta fecha te asaltan ideas y pensamientos sobre lo ocurrido
que no te puedes quitar de la cabeza, no sabes qué hacer porque
siguen apareciendo constantemente y cada vez te agobian más.
Realmente
los pensamientos pueden pararse y tu puedes hacerlo. Hay cosas que
los interrumpen, el timbre de la puerta o el sonido del teléfono,
es decir, prácticamente cualquier cosa lo suficientemente intensa
como para llamar nuestra atención puede hacer que dejes de
pensar en lo que tu cabeza estaba ocupada en ese momento.
OBJETIVOS:
Este ejercicio te va a ayudar a parar los pensamientos que aparecen
muchas veces, que no te puedes quitar de la cabeza y que te ponen
triste, disgustan o aumentan tu nerviosismo, pero que no te ayudan
a solucionar ningún problema.
¿CÓMO
HACERLO?:
• Elige una palabra que normalmente utilices para terminar alguna
conversación o discusión con alguien “basta”,
“para”, “ya” o “se acabó”.
Utiliza siempre la misma palabra.
• Cuando tengas un pensamiento que quieres parar, di o piensa
la palabra elegida, e imagina como si una cortina u ola blanca invadiera
tu mente.
• Comienza seguidamente una tarea o actividad que necesite cierta
concentración y te ayude a distraerte de esos pensamientos.
Utiliza cualquier actividad que te ayude a evadirte de esos pensamientos.
Algunas tareas que te pueden ayudar son:
- Fíjate en un objeto e intenta describirlo minuciosamente
con sus formas, texturas, colores...
- Cuenta de 100 hacia atrás de siete en siete.
- Realiza una actividad agradable como llamar a un amigo o recuerda
una situación en la que te lo hayas pasado bien e intenta recordar
las conversaciones, la gente que había e incluso que llevabas
puesto.
¿CUÁNDO
HACERLO?
• Repítelo tantas veces como aparezca el pensamiento
molesto o desagradable.
¿DÓNDE
HACERLO?
• En cualquier lugar donde te encuentres y te invada este tipo
de pensamientos.
7.
¿Y DESPUÉS QUÉ?
•
Ahora no es el momento de preocuparse por el futuro, pensar en ello
no te ayudará
• Es mejor ocuparse de lo que hay que hacer en las próximas
horas
TEN
CLARO QUE:
• Con el tiempo, la mayoría de la gente aprende a superar
estas situaciones. Seguro que tú también puedes
• Después de algún tiempo será más
fácil encontrar soluciones
• A veces es útil asociarse y compartir experiencias
con personas en tu misma situación
• En caso de necesitarlo, siempre puedes buscar ayuda profesional
8. GUÍA PARA PADRES
Los
niños son una víctima muy especial de los atentados.
Algunos los sufren directamente: la muerte de un familiar, padres,
hermanos, tíos, etc., o de compañeros de colegio, supone
en su vida una ruptura difícil de asimilar. Pero todos los
niños de España se están enfrentando a una situación
y a unas imágenes enormemente duras e incomprensibles. Vamos
a plantear algunos consejos dirigidos a padres y familiares para ayudarles
a afrontar esta situación.
8.1. ¿QUÉ DECIR A UN NIÑO?
- Nunca
mentir. No se le puede decir que han chocado unos trenes, o que
su padre se ha ido de viaje y tardará mucho en volver. Pensemos
que el niño no es tonto ni sordo, y probablemente va a conocer
la verdad a través de otras personas, a veces de manera más
cruda y más dolorosa. Cuando esto sucede se siente engañado.
Si hay alguna mala noticia que dar al niño, ¿no es
preferible que lo hagan las personas a las que el niño quiere
y en las que confía?
- Decirle
sólo aquello que el niño pueda entender. Debemos tener
en cuenta la edad del niño y su nivel de comprensión,
tan absurdo sería dar explicaciones excesivas a un niño
de 3 años como evitarlas en uno de 11.
- No
dar más información que la que el niño necesite
y pueda asumir. En general es el propio niño el que marca
los límites, preguntando más o cambiando de tema.
- Siempre
responder a las preguntas que nos haga el niño sobre lo que
ha pasado. Cuando se trata de la muerte de alguna persona próxima,
puede ser que no se atreva a preguntar, y en ese caso, aunque no
pregunte hay que decírselo.
8.2.
¿CÓMO DECÍRSELO?
- Con
naturalidad, sin buscar situaciones solemnes o revestir los hechos
de un dramatismo añadido.
- Poco
a poco, explorando lo que el niño ya conoce y lo que piensa
o teme. Para las noticias mas graves se pueden fraccionar, de manera
que pueda ir asimilando poco a poco, primero el atentado, luego
que hay personas de su familia heridas y luego que han muerto.
- Con
el tono emocional adecuado. El niño puede y debe percibir
que los adultos están tristes, o que lloran, que lo sienten
tanto como él, pero que no han perdido el control. No se
pueden decir delante del niño cosas como ”yo también
me quiero morir” o “¿qué va a ser de nosotros?”
.
- Buscando,
difícil de encontrar en este caso, algún aspecto positivo
que sirva de consuelo, del tipo de ”no sufrió nada”,
si es que estamos hablando de un fallecimiento en el acto; o de
que la masacre podía haber sido mucho mayor y hubo suerte
en el retraso del tren, si le estamos explicando el atentado.
- Brindando
siempre el mayor apoyo emocional, el niño debe sentirse apoyado
y querido.
8.3. ¿QUIÉN DEBE HABLAR CON EL NIÑO?
- Las
personas mas próximas, si necesita ayuda profesional para
hablar con el niño pídala, pero piense que el siempre
preferirá que se lo digan su padre, madre o seres más
próximos.
8.4. ¿QUÉ REACCIONES PUEDE TENER EL NIÑO?
- Muchos
niños pequeños, sobre todo los menores de 7 años,
reaccionan sin respuesta emocional, por ejemplo preguntando si se
pueden ir a jugar ya. A veces no lloran ni exteriorizan sus sentimientos.
- Con
frecuencia también en los más pequeños, surge
una pregunta o comentario“egoísta” del tipo “¿y
ahora quien me ayuda a mí a hacer los deberes?”
- Es
muy frecuente en niños de todas las edades que rechacen en
los días sucesivos hablar o comentar lo ocurrido, e incluso
en los más pequeños, que se comporten como si no hubiera
pasado nada.
- Reacciones
frecuentes, incluso en niños, que no hayan tenido víctimas
en su entorno, son las pesadillas, los terrores nocturnos y las
preguntas y preocupaciones de los pequeños sobre la muerte.
- Otras
de las reacciones que pueden presentar los niños dependiendo
de su edad son:
- Desesperanza
- Confusión
- Miedo a la separación de los padres
- Regresar a comportamientos de edades anteriores: chuparse el dedo,
hacerse pis en la cama,…
- Cambios en el comportamiento o en el humor
- Malestar físico
- Juegos relacionados con el suceso
Todas
estas reacciones son respuestas normales a este tipo de situación,
siempre que no sean excesivas o duren demasiado (más de un
mes), en ese caso observe a su hijo y consulte con un profesional.
8.5. ¿CÓMO ABORDAR SIMPLEMENTE EL TEMA DE LOS
ATENTADOS?
- Informe
a su hijo adaptando para esta situación lo expuesto en los
apartados anteriores.
- Es
una buena ocasión para transmitirle algunos valores, como
la solidaridad: enseñarle a que aprecie las conductas solidarias
de tantas y tantas personas. Muchos niños querrán
“colaborar” de alguna manera, con flores o dibujos los
mas pequeños, o asistiendo a las manifestaciones los mayores.
- Explique
claramente a los niños mas pequeños su condena de
lo ocurrido. No se trata de asustarles, sino de que sepan claramente
lo que usted piensa.
- Y
por favor, evite que vean constantemente las imágenes de
cadáveres y heridos de los medios de comunicación,
especialmente de la televisión y si no lo puede evitar enséñele
a respetarlas.
8.6. OTRAS RECOMENDACIONES PARA PADRES
- Mantener
la rutina de los niños sobretodo en sueño y comida.
- Evitar
separaciones innecesarias.
- Mantener
un ambiente calmado y cercano en presencia del niño.
- Dejarle
que juegue con cosas relacionadas con el suceso (por ejemplo: una
ambulancia de juguete, un coche de policía,…). Esto
ayuda a superarlo y a integrarlo en su historia de vida.
- Facilitar
el encuentro con sus amigos.
- Ayudar
a los niños a poner nombres simples a sus grandes sentimientos.
- Tener
conversaciones con el niño en las que se hable del suceso
ajustándose a la edad.

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