ORIENTACIONES A FAMILIARES Y PASOS TERAPEUTICOS
PARA AYUDAR AL ENFERMO ALCOHOLICO

 

Gerardo Aznar Rivera

Psicólogo de Asayar

ASOCIACIÓN DE AYUDA ANTIALCOHÓLICA REHABILITADORA


3. COMO TRATAR Y APOYAR LA SOBRIEDAD

El objetivo ahora es mostrar cómo toda la familia puede tratar y apoyar la sobriedad. Los miembros de la familia tienen una gran variedad de sentimientos y actitudes contradictorias acerca de la bebida. Estos sentimientos y actitudes es necesario que salgan a la luz y se comenten. Las familias también pueden hacer cambios para ayudar a la persona a que mantenga la sobriedad pero sin poner en peligro el propio bienestar familiar. Se deben restablecer los canales de comunicación y cuidarse unos a otros. Las responsabilidades familiares deben redistribuirse. El tiempo de ocio y disfrute debe mejorarse. Por toda esta serie de cosas, es necesario que toda la familia se implique en el tratamiento.

Razones para cambiar

Conseguir cambios es algo difícil para toda la familia. Es necesario tiempo y esfuerzo, asumiendo que existen riesgos, por ello toda la familia debe sentir que sí se necesitan cambios. Deteneos ahora y examinar vuestras razones para apoyar la sobriedad y hacer cambios. Por ejemplo: Todos los miembros de la familia están muy nerviosos entre sí y, además no hablan mucho. La separación es algo que sin duda ocurrirá a no ser que las cosas mejoren. Usad las líneas siguientes para hacer una lista de las cosas negativas que eliminaréis si todo el mundo decide apoyar la sobriedad y hacer cambios.

Las cosas buenas, o reforzantes, seguro que las conseguiréis rápidamente si todos apoyáis la sobriedad y trabajáis unidos.

Haz ahora una lista con las cosas positivas que ocurrirán si hacéis todo esto.

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Confianza

Se necesitarán mucho tiempo para que los familiares puedan confiar en que la persona con problemas de alcohol se mantenga sobria. Lo más normal es que la confianza haya sido sustituida por la duda. Esto es algo natural y debe ser reconocido por todos. Si las personas están nerviosas porque desconfían que su familiar siga bebiendo, es bueno expresarlo de un modo apropiado. Por ejemplo, podéis decir, “Has hecho un gran esfuerzo para permanecer sobrio. He disfrutado estando a tu lado todo este tiempo. Sin embargo, has llegado tarde varias noches después de salir del trabajo y pareces bastante preocupado. Me pregunto si estás teniendo problemas con la bebida otra vez”. Esta forma de expresar la preocupación puede que anime a tu familiar a discutir la situación bastante mejor que si tú estás enfadado, hueles su aliento o si le miras de arriba a bajo y te guardas tus sospechas.

La falta de confianza es desagradable para todo el mundo y puede convertirse en un disparador (sería algo que despierta el deseo de...) de la bebida. Examinemos varios modos por los que la familia y el familiar con problemas de alcoholismo pueden confiar entre sí:

  1. Desarrollando una buena comunicación entre todos los miembros de la familia.
  2. A todos los miembros de la familia se les pueden solicitar contribuciones para crear nuevos caminos de comunicación, alternativas a la bebida o evitar disparadores.
  3. Los familiares deben conocer los objetivos de la persona con problemas de alcohol y cómo piensa cumplirlos. Recordad, es responsabilidad de él o ella el seguir adelante con sus planes.
  4. Los familiares deben guardar respeto y consideración hacia las PPB. Explícale, por ejemplo, que llegarás tarde. Él o ella, puede pensar de modo equivocado y herirse a sí mismo. Las promesas solamente deben hacerse si pueden cumplirse.

Si la familia comprende qué es lo que impulsa a beber a su familiar, cuáles son los cambios que él o ella van a realizar y cuáles son los cambios que espera que la familia lleve a cabo, esto servirá de punto de partida para restablecer otra vez la confianza de la familia con respecto a la PPB al menos durante un cierto periodo de tiempo. Los familiares pueden y deben utilizar las terapias familiares como lugares en los que expresar su falta de confianza y así poder enfrentarse a ella. Sin embargo, la confianza necesita un cierto tiempo para poder recuperarse. Este hecho debe transmitírsele a la persona con problemas de alcohol cada cierto tiempo especialmente si él o ella sienten que la familia no se fía que no beba y se les note a sus familiares que se están preguntando si él o ella continúan bebiendo alcohol.

Comunicación

Para la mayor parte de los alcohólicos, uno de los mayores obstáculos para conseguir la sobriedad y mejorar las relaciones será el problema de la comunicación, la cual no ha existido mientras bebía. Las quejas y pequeños sentimientos no comunicados puede que poco a poco comiencen a crecer hasta convertirse en problemas sin solución. Más aún, los familiares puede que estén cometiendo errores al no comunicar lo que sienten por temor a que puedan influir en su sobriedad.

Tenemos que tener en cuenta algunos malos estilos comunicativos que deben evitarse en el futuro:

  1. No escuchar o aparentar que se está escuchando a quien habla (el marido viendo la televisión o leyendo el periódico mientras su mujer le está hablando)
  2. Tomarse a broma problemas serios, (la esposa puede reírse o hacer chistes mientras su marido se queja de sus problemas de trabajo)
  3. Evitar los enfrentamientos para disculpar y/o parecer desesperanzado o deprimido. Esto hace que los miembros de la familia no muestren sus respuestas de enfado y por tanto nunca se enfrentan a los problemas. (La esposa llorando cuando su marido se queja en voz alta de falta de afecto y cariño)
  4. Evitar la discusión de temas importantes a través de atacar con ira y echarle las culpas a los demás (el marido gritando y discutiendo cuando se sienta su mujer para discutir sobre las calificaciones escolares de sus hijos).
  5. No hablar claro, dando respuestas que no tienen mucho que ver con lo que se pregunta. (El marido hablando entre dientes y no expresando lo que siente cuando su mujer y sus hijos están buscando algún tipo de sugerencias para pintar la casa)

La comunicación honesta y directa es la que aumenta la posibilidad de que la sobriedad pueda llegar a alcanzarse. El objetivo a largo plazo es aprender a expresaros del modo más claro posible y aprender a escuchar con empatía y sin enjuiciar a las demás personas. Algunas veces puede ser necesario interrumpir una discusión y continuarla más tarde si los sentimientos de ira se vuelven tan intensos que la discusión se convierte en un círculo vicioso.

La terapia de familia, de pareja y de grupo son los lugares recomendables para desarrollar y mejorar las habilidades de comunicación.

Compartir las responsabilidades otra vez

Las personas dependientes del alcohol y su familia deben reestablecer de nuevo las responsabilidades del bebedor. Él o ella deben nuevamente compartir las responsabilidades de los hijos, el presupuesto familiar y realizar las tareas de casa que le correspondan. Los familiares no deben evitar que la PPB asuma sus responsabilidades, ni deben pensar que el darle responsabilidades vaya en contra de que logre la sobriedad. Alcanzar metas aumenta la autoestima y proporciona la satisfacción del deber cumplido.

Enfrentarse con los problemas de alcohol que afectan a la familia

Existen varias cuestiones referidas al uso social de bebida, y que la familia debe discutir. Toda la familia, incluida la persona con problemas de bebida (PPB), debe hablar sobre los pros y los contras de tener alcohol en casa. La decisión final deberá basarse tanto en lo más conveniente para la abstinencia de la PPB, como en la decisión de tener alcohol en casa para que otros puedan beber, pero en ningún momento olvidar que se debe tener muy presente que, el hecho de que exista proximidad física de bebida ante una persona con problemas de alcohol y que aún no se encuentra lo suficientemente preparada para rechazar una bebida, el impulso o deseo de beber será irrefrenable en los primeros momentos, pues su autocontrol aún no está lo suficientemente instaurado.

Toda la familia debe hablar sobre si debe acudir a la reuniones sociales en las que exista alcohol de por medio y en ese caso decidir si los miembros de la familia beberán delante de la PPB. Este debe ser un tema abierto de discusión, y ser tenido en cuenta cada vez que surja una situación social similar. Los sentimientos van cambiando con el tiempo y algunas situaciones pueden ser más peligrosas que otras.

También es importante decidir y planear por anticipado entre todos qué es lo que es lo que se le dirá a ciertos amigos, determinados vecinos y compañeros de trabajo acerca de la abstinencia.

Igualmente, debéis ayudar a la persona con problemas de alcohol a hacer planes para rechazar bebidas.

Métodos para reconocer y superar las tentaciones

Es muy normal que la PPB siga sintiendo impulsos para beber. Especialmente al principio, al empezar a dejar de beber, puede que no sea capaz de prever los disparadores que puedan presentársele. Puede que, a causa de la falta del consumo de alcohol, a veces note irritabilidad, depresión y tenga a veces reacciones excesivas. En casos extremos la persona hasta puede parecer que está intoxicada (embriagada).

Estos impulsos hacia la bebida no tienen mayor problema si la persona está preparada para ellos y posee alternativas para utilizar si esos impulsos surgen. De este modo cuanto más tiempo esté sobrio y tome mayor conciencia de los disparadores, más fácil le resultará detectarlos y prevenirlos evitando que se vuelvan demasiado fuertes o que realmente le lleven a beber.

Para la familia es importante reconocer esas situaciones, momentos, etc., que despiertan los deseos de beber y prestar apoyo cuando sucedan. Puede ser útil para los familiares reconocer los disparadores, alternativas y propósitos de su familiar con problemas de alcohol y asimismo sugerirle a él o ella que usen esas alternativas para conseguir que las ganas de beber disminuyan y poder alcanzar lo que quieren sin necesidad de alcohol.

El mejor método es no sentir pánico ni reaccionar de modo alarmista sino que de forma calmada hacer más consciente al familiar de esos impulsos hacia la bebida y prestarle tu ayuda para seguir adelante sin recurrir al alcohol. Lo importante no sólo es si él o ella van a beber sino si están pensando hacerlo.

Mejorando el uso del tiempo libre

Tanto la familia como el enfermo deben disfrutar durante la sobriedad. Para conseguir una sobriedad de calidad es necesario convertir la misma en una fase más placentera que los periodos en los que se bebía. Es importante que todos los familiares disfruten estando unos al lado de los otros para que todos los cambios sean más fáciles y posibles de realizar.

Se necesita tiempo para planear los propósitos individuales y colectivos de disfrute del tiempo libre para toda la familia. ¡¡Intentad nuevas actividades!! ¡¡Experimentad!! ¡¡Lograd un compromiso!!

EJEMPLO: Si tu esposa quiere ver una película determinada y tú un partido de fútbol haced las dos cosas. La acompañas al cine una noche y ella va contigo a ver el partido otro día. En la familia todos habéis trabajado muy duro. Por ello que no se os olvide daros algún tipo de compensación realizando actividades con las que podáis disfrutar. ¡¡Estas actividades son muy buenas alternativas también!!

Hacer cumplidos

Cuando hacemos algo por nuestros propios medios o con la ayuda de los demás, es bonito tener a alguien que nos diga que estuvo bien y que apreció nuestro trabajo. Ayuda a tener interés para volverlo a hacer otra vez. Por ejemplo: si tu marido te invita a cenar se sentirá bien si le dice, “Me lo he pasado de maravilla esta noche. La cena fue deliciosa. Gracias por una noche tan feliz”.

No olvides que el recompensarse unos a otros hace que todo el mundo se sienta bien y continúe realizando cambios constructivos.

Reconocimiento y desarrollo de los cambios

Es importante para todos los miembros de la familia renunciar a los viejos métodos de comportamiento que no resultaron de gran valor en el pasado. Se ha aprendido a identificar los cambios que tanto tú como tu familia os gustaría que se produjeran en vuestra relación.

Ahora estáis comenzando a hablaros unos a otros otra vez, disfrutando de vuestra mutua compañía una vez más. Incluso te resulta más fácil ser bueno para tu esposo/a e incluso haceros cumplidos de vez en cuando.
Para conseguir que las cosas sigan por el buen camino, es importante hace una lista de todos aquellos cambios que te gustaría que cada miembro de la familia realizase.

Algunas reglas generales para recordar a la hora de hacer listas de cambios y premios son:

  1. Habla de los cambios que quieres con tu pareja para asegurarte de que los acepte y comprenda
  2. Pide los cambios y premios que quieres de verdad, y no lo que crees que tu pareja quiere.

La siguiente es una lista que resume los cambios que los miembros de la familia pueden llevar a cabo para mejorar la calidad de la sobriedad y de las relaciones familiares:

  1. Procurar mejorar la comunicación expresando del modo más directo posible los pensamientos y sentimientos de cada uno de vosotros. Interrumpir la conversación si se vuelve demasiado conflictiva y retomarla más tarde.
  2. Escuchad cuidadosamente unos a otros, respetando las diferencias de opinión.
  3. Reservar un momento del día sólo para hablar.
  4. Establecer objetivos día a día.
  5. Premiaros a corto y largo plazo.
  6. Dedicar algún momento del día sólo para relajaros.
  7. Comenzar a compartir responsabilidades de nuevo.
  8. Esforzaos en mejorar las actividades de ocio y tiempo libre tanto individuales como conjuntas.
  9. Hacer cumplidos para mejorar los buenos sentimientos.
  10. Establecer compromisos de modo que todo el mundo salga ganando.
  11. Desarrollar planes adecuados de seguimiento para poder mantener los cambios alcanzados.
  12. Hablar abiertamente de los problemas relacionados con el alcohol. Tratar directamente de cuándo los miembros de la familia deben beber, de si debe guardarse alcohol en casa, y de si debe irse a ciertos tipos de fiestas o reuniones sociales.
  13. Hablar acerca de las tentaciones e impulsos de beber y apoyar los cambios positivos que se vayan consiguiendo.
  14. Dejar que sea la persona con problemas de alcohol quien asuma la responsabilidad de beber o no beber.