Estimulación Cognitiva

 

Autora: Cristina Roda Rivera

Los programas de estimulación cognitiva son terapias no farmacológicas destinadas a enriquecer y movilizar los recursos cognitivos, funcionales, motores, conductuales y psicosociales de la persona. Se presta atención no solo al paciente, si no al entorno familiar y especialmente al cuidador principal si existiera algún tipo de dependencia.

Ha demostrado ser beneficiosa en tres tipos de poblaciones: población sana, población con deterioro cognitivo leve y enfermos de Alzheimer u otro tipo de demencias.

La estimulación cognitiva en el campo de las demencias se basa en la neuroplasticidad, es decir ,la capacidad que tienen el cerebro para regenerarse y establecer conexiones nuevas.

Es decir, con la estimulación aumentaremos esta capacidad de regeneración neuronal y lograremos no sólo prevenir el avance de la enfermedad, si no frenar su evolución.

Las actividades de estilumlación cognitiva se basa en entrenamiento de la memoria, actividades manuales/creativas, terapia de autocuidado, remotivación, terapias de reminiscencia, estimulación sensorial e integración, etc.

El objetivo de la estimulación cognitiva es favorecer la capacidad del cerebro para regenerarse y establecer nuevas conexiones mediante la presentación de estímulos debidamente estudiados y personalizados, que permitan que el paciente ejercite sus capacidades lo que proporcionará un “despertar” de sus habilidades cognitivas.

Se fomentará por tanto un “envejecimiento activo”, el paciente se sentirá más ágil y más autosuficiente en muchas de sus tareas cotidianas, ya sean de carácter intelectual o físico.