Relaciones Ambivalentes

 

Autora: Vanessa Gómez Fernández (Psicóloga - Sexóloga)

RELACIONES AMBIVALENTES: ni contigo, ni sin ti.

"A veces el camino más largo pueden ser los casi 46 cm q hay entre la cabeza y el corazón" - Dan Bobisnki.

Las parejas estilo “ni contigo, ni sin ti”,  son aquellas que no pueden estar juntas y a la vez, no pueden finalizar completamente la relación. Reconocemos a estas parejas porque tienen en común que finalizan y retoman la relación numerosas veces, que un miembro de la pareja busca el compromiso mientras que el otro miembro está en una indecisión: sí, pero no, a la vez que en la relación predominan los sentimientos de incertidumbre, desequilibrio, inseguridad e insatisfacción.

Cuando nos encontramos dentro de una relación de este tipo, intentamos buscar explicaciones y causas para entenderlo. Según Walter Riso, existen 4 causas por las que las personas mantienen una relación ambivalente:

  1. El apego sexual: cuando la sexualidad es lo que existe en la pareja, se produce una atracción-rechazo. Una vez cubierta la necesidad sexual, las otras áreas de la relación, como son la intimidad y el compromiso están demás, por lo que ante cualquier manifestación de estos componentes, la persona ambivalente huye.
  2. La intolerancia a la soledad: se produce cuando una persona no puede gestionar su soledad y necesita de otra para rellenar ese vacío, por lo que cuando la pareja está a su lado, comienza a echar de menos la soledad e independencia de la que disfrutaba antes y por consiguiente, se aparta de la pareja. Una vez en la distancia, se siente solo o sola y busca nuevamente a su pareja para completar ese vacío, convirtiéndose en un círculo vicioso.
  3. Miedo al compromiso: generalmente la persona ambivalente no comenta a su pareja que no quiere comprometerse, por lo que aparentemente la relación parece equilibrada, pero cuando ésta va evolucionando, pasando a ser más íntima y a profundizar en niveles más personales, la rechaza y pone distancia.
  4. La culpa: la persona no es capaz de terminar su relación, así que cuando están separados, se muestra encantadora y cariñosa con su pareja, pero cuando está cerca, al no querer ocupar ese lugar, se enfada y manifiesta rabia.

¿QUÉ HACER SI ESTAMOS EN UNA RELACIÓN AMBIVALENTE?

El estar inmersos en una relación ambivalente genera desgaste emocional y sufrimiento, sobre todo para la persona que desea una relación más equilibrada y comprometida. Este autor propone una serie de estrategias que puedes llevar a la práctica para afrontar una relación en la que la ambigüedad afectiva está presente:

  • Rechaza el desamor: es normal que en algún momento de nuestra relación surjan dudas acerca de si te quieren o no, pero que se convierta en una constante no es justo ni saludable para la relación. Si tu pareja te desprecia y te demuestra desamor frecuentemente, intenta alejarte, sé que es difícil, pero estar con una persona con la que no te sientes amada o amado hace mucho daño y no te lo mereces.
  • Sé independiente emocionalmente: cuando decidas poner fin a este círculo de amor/desamor, descubrirás que tienes más control sobre tus emociones y no te sentirás manipulada o manipulado. Las emociones que sientas serán las tuyas propias y no se verán influidas por el estado de ánimo de tu pareja.
  • Intenta no buscar explicaciones: esta estrategia es la más utilizada, se pretende buscar las causas y explicárselas a la pareja con la finalidad de que cambie y se comprometa en la relación. Si la habéis puesto en práctica, habréis comprobado que no tiene los resultados esperados. Esta pauta está relacionada con la siguiente:
  • Eres la pareja y no su terapeuta: las personas que sufren una relación ambivalente intentan ayudar a la persona que no quiere comprometerse. Buscan ejemplos favorables en otras personas, investigan sobre el tema… En realidad, quién tiene la duda o el conflicto sin resolver es tu pareja. Tú tienes claro que amas a esa persona, así que sea tu pareja la que decida despejar sus dudas.
  • Objetividad: cuando estamos enamoradas o enamorados damos más credibilidad a las palabras que a los actos. Piénsalo. Si nos ha prometido que va a cambiar, que todo irá mejor y que nos demostrará más cuánto nos quiere… ¿lo ha hecho? Si la respuesta es NO o puede que haya cambiado durante un corto período de tiempo, pero después ha vuelto a su actitud distante, ¿por qué va a cambiar ahora?

Sé que salir de una relación ambivalente es muy difícil, a la vez que doloroso, ya que la forma de amar “ni contigo ni sin ti”, produce un “enganche emocional” del que es complicado desligarse. Pero si quieres disfrutar de una relación comprometida, en la que sientas que te quieren y valoran y en la que no sufras por amor, proponte un cambio. Si ves que por ti misma o ti mismo no puedes, acude a una profesional que te guíe y acompañe en el proceso de construir un concepto sano y equilibrado del amor y de las relaciones afectivas, para que puedas disfrutar del Amor.

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