Intentando definir la amistad

 

La relación de amistad suele considerarse un tipo de vínculo de menor impacto en la vida afectiva de las personas que otras experiencias. Tener una pareja o la conexión con la familia en general tiende a recibir mayor importancia. Las amistades son regularmente un contacto del que se goza mayor libertad para prescindir de él. No ata, no compromete, su obligatoriedad es reducida. Se basa en la voluntad de cada participante. Los acuerdos comúnmente son difusos, imperan los imaginarios sociales de la amistad antes que su definición específica. Eventualmente se consensuan las ideas y en pocos casos se reglamentan.

La amistad es polisémica en la medida que puede distinguirse por la carencia de lazos supuestamente de baja profundidad. Pocas son las leyes que le otorgan algún reconocimiento jurídico, como la ley de sociedad de convivencia que en la ciudad de México se promulgó en el año 2006, en la que se contemplaron diversos alcances legales derivados de una relación, no obstante, en un sentido estricto, deja fuera distintas variantes amistosas, en tanto que condiciona el vínculo a compartir un espacio físico  entendido como hogar.

Artículo 2.- La Sociedad de Convivencia es un acto jurídico bilateral que se constituye, cuando dos personas físicas de diferente o del mismo sexo, mayores de edad y con capacidad jurídica plena, establecen un hogar común, con voluntad de permanencia y de ayuda mutua.[1]

Ser amiga o amigo tiene lagunas legales en gran parte de los grupos humanos,  incluso se puede decir que no existe, salvo para matizar hechos jurídicos, comerciales, penales, laborales o familiares. Pero sustancialmente no llega a recibir una atención central, pese a que cotidianamente se puntualiza entre quienes se ejerce lo que debe ser tal relación. Se invoca a un estado inherente a la amistad para elementos agradables y otros no. Para eso son los amigos, se dice desde varios momentos: como expresión de quien justifica una acción benéfica hacia la instancia agradecida. También se emplea como reproche, dónde estabas en los malos tiempos. Otra consideración es la de un espectador que sostiene la ausencia de amistad en un nexo del que él no participa, o bien, como certificador de lo que él describe como amistad de gran valía, siendo la figura de este espectador la representación simbólica de la sociedad y su respectiva concepción de amistad.

Fraternos amigos

La consanguinidad tiene un enorme valor atribuido en las sociedades occidentales, como reminiscencia de mandatos emitidos por la naturaleza, lo que conduce a la elaboración de imágenes e ideas con escasa racionalidad, bajo principios que conceden voluntad a la naturaleza. Lazos de sangre, se le denominaba no hace mucho para sostener que la vinculación sanguínea supuestamente provocaba que las personas mantuvieran conexiones de afecto de por vida. Diversas leyes también así entienden la consanguinidad como el lazo que supone una estrecha relación, según incondicional, que se mantiene por encima de cualquier otra forma de coexistir. Por ejemplo en el delito de encubrimiento se entiende:

Artículo 400 del Código Penal Federal de México, capítulos II, III y IV

II. Preste auxilio o cooperación de cualquier especie al autor de un delito con conocimiento de esta circunstancia, por acuerdo posterior a la ejecución del citado delito;

III. Oculte al responsable de un delito, los efectos, objetos o instrumentos del mismo o impida que se averigüe;

IV. Requerido por las autoridades, no dé auxilio para la investigación de los delitos o para la persecución de los delincuentes…

No se aplica cuando el acusado de encubrimiento mantenga relación consanguínea, cónyuge, concubina y parientes colaterales o amistad derivada de motivos nobles. Como se observa se privilegia la consanguinidad sobre la relación amistosa, la cual queda sujeta a cierta opacidad al condicionarla a motivos nobles. ¿Es decir, que la amistad será admitida si y solo si se dedican a causas altruistas o de desarrollo social? ¿Qué son esos motivos nobles? Tampoco hay demasiada atención en aclararlo.

En este sentido, la amistad ocupa un carácter eminentemente vago en distintos planos, social y legal. El ámbito educativo tampoco le ofrece importancia, la involucra implícitamente al promover valores como la solidaridad o el compañerismo, de manera superficial, en el mejor de los casos enfatiza la construcción del compañerismo, que es un buen avance, pese a que esta relación demanda adscripción a un grupo particular.

Celebrando la amistad

Celebrando

La amistad tiende a ser adjudicada como lugares sociales de regocijo, de placer, de júbilo, con poca rutina. La indiferencia recibe poca tolerancia, cuando se suscita detona rápidamente reclamos, exigencias de sensibilidad, lo que en comparación con otras relaciones la coloca con cierta obligatoriedad de ingredientes emotivos, relevantes. La amistad parece no concebirse para ritmos invariables, por ello recibe alta exigencia de intensidad. La amistad se entiende como un estado que se prolonga de la festividad y se envuelve de afecto. Aunque se le mira disminuido en amor, su origen del latín amicitas  se deriva de amare, amar, por lo que etimológicamente la amistad sí es una experiencia amorosa. El vínculo amistoso es una conexión efusiva, de regocijo y festiva. Se celebra la presencia del otro como compañía de gozo. }

Tipología de la amistad, según Aristóteles

  1. Amistad por interés. La conexión se suscita por la potencial conveniencia que el acercamiento arroje. Independientemente de que se consume un beneficio el interés realiza un llamado a la unión, incluso puede no consumarse la recompensa esperada, ya que es la expectativa la base de un proximidad.
  2. Por placer. El goce es el sustento de la relación. Quizá sea el tipo más representativo. Como se ha mencionado, los momentos de gratificación en la amistad suelen ser un sello de unión y del propio sentido.
  3. Por utilidad. Se concretan ciertas funciones en la relación. El lazo no es algo fijo, acarrea beneficios operativos de diversos alcances, entre la supervivencia y el desarrollo

El propio Aristóteles propone que la amistad perfecta es aquella con los elementos de bondad e igualdad, salvo que la reduce a la condición varonil, ignorando la amistad con participación femenina.

La amistad deberá ser incluida como un espacio social más significativo ante las variantes de construcción emocional y cognitiva indispensables para la existencia humana.

Referencias