Consejos para superar el divorcio

 

Para que la experiencia del divorcio sea lo menos dolorosa posible, es importante primero conocer qué significa realmente la disolución del matrimonio. Luz Yolanda Tortolero Peña Alfaro, psicoterapeuta, fundadora y directora general de CEDHAP, Terapia México (Centro de Desarrollo de Habilidades Psicolinguisticas) nos recuerda que el matrimonio es un vínculo afectivo que dos personas crean para compartir intereses, conversar y dirigirse hacia un futuro con respeto, sinceridad, confianza en el otro, libertad, solidaridad, flexibilidad y diversión, demostrando amor cada día.

Existen muchos factores que determinan si un matrimonio está funcionando. Tal y como nos comenta Tortolero, es necesario que la pareja muestre flexibilidad a la hora de compartir costumbres y hábitos que ya se tienen desde antes.

La diversión, la actividad sexual satisfactoria, la familia y los amigos, el tiempo dedicado a uno mismo y al matrimonio, los puntos de vista, los valores y la adaptación a la vida en pareja en vez de en solitario determinan el equilibrio y la felicidad en un matrimonio.

El problema surge cuando nos desilusionamos con nuestra pareja y nos damos cuenta de que lo que esperábamos de esta persona no coincide con lo que realmente es.

Las reacciones frecuentes después de un divorcio

Cuando un matrimonio termina las reacciones más comunes son, tal y como nos comenta Tortolero, la desesperanza, la depresión, la culpa, la incertidumbre, el miedo a la soledad, el enfado, la ira, la venganza, las conductas autodestructivas tales como los trastornos alimenticios o el consumo de alcohol o drogas, las conductas obsesivas de control tales como el espionaje, la agresión física, y por último la difamación dentro de los círculos sociales y/o las redes sociales.

Estas reacciones nos demuestran que con el fin del matrimonio puede llegar a surgir una relación de víctima y agresor. La psicoterapeuta nos recuerda que, para ponernos de acuerdo con nuestra ex pareja, son precisamente las conductas agresivas las que deberíamos evitar.

Cuando el matrimonio que desea separarse tiene hijos

El divorcio suele ser más sencillo cuando la pareja no tiene hijos en común, pues de lo contrario continuará el contacto entre ambas personas por lo menos hasta que los niños sean mayores de edad. La obligación de llamar a tu ex pareja para ponerte de acuerdo con él sobre quién pasará tiempo con los hijos el próximo fin de semana dificulta el ya de por sí difícil proceso de la superación del divorcio.

“Se recomienda tomarse un tiempo de duelo para desahogar el dolor, cicatrizar las heridas, valorar lo bueno de esa relación, agradecer lo poco o mucho que se haya vivido y decidir salir del caparazón para volver a vivir aprendiendo lo que debe dejar de hacer y lo que a partir de hoy sí puede”, nos recomienda Tortolero.

“Cuando se tienen hijos, recomiendo primero aceptar que toda la vida van a ser los padres y por tanto empezar a tener la disposición, por el bienestar de los niños, de comunicarse saludablemente iniciando acuerdos de convivencia o visitas con sus hijos, [y] también los [acuerdos] relacionados con la manutención, la educación, la salud, el seguimiento de rutinas en horarios ya establecidos, entre otros”, añade.

También nos recomienda hablar con los hijos para que entiendan que no tienen la culpa de que mamá y papá ya no sigan juntos. Nos recomienda decirles lo siguiente: “cuando mamá y papá se conocieron, se amaban pero con los años surgieron problemas que ya no pudieron resolver y que por ese motivo determinaron separarse”.

Queda prohibido, tal y como nos recuerda la psicoterapeuta, utilizar a los hijos para transmitir necesidades económicas o para actuar como espías de la ex pareja.

¿Cómo supero este cambio tan doloroso en mi vida?

Con el divorcio llega la imposibilidad de un futuro juntos, y esta decisión duele porque en el momento del “sí, quiero” no pensasteis que habría un final. Existen algunos pasos fundamentales que recomienda Tortolero, y que describimos a continuación.

  1. No te sientas culpable. Fuisteis una pareja, no una persona. Por lo tanto, dos personas han sido responsables de la disolución del matrimonio. Si las dos personas fueron responsables de mantener el amor, las dos personas son responsables de que los sueños compartidos no se hayan hecho realidad.
  2. Desahógate. No tiene nada de malo si estás en la calle y no puedes contener las ganas de llorar.
  3. Recuerda que este dolor no siempre será un proceso lineal. Normalmente los primeros meses después del divorcio serán más difíciles, pero también es posible tener recaídas. Muchas personas que están pasando por un divorcio pueden tener la sensación de estar mucho mejor y, de repente, sentirse prácticamente igual que en las primeras semanas.
  4. Acepta que en algunas fechas señaladas podrías sentirte peor. Las recaídas después de haberte sentido mucho mejor son una reacción inesperada que puede suceder en una fecha importante como un cumpleaños, un aniversario, las celebraciones de Navidad o el Día del Padre o de la Madre, porque estos días vienen con recuerdos intensos que se echan de menos. Es importante aceptar que estos episodios de tristeza pueden suceder, y que son completamente normales.
  5. Acepta la situación. Es importante aceptar las consecuencias del divorcio en vez de negarlas. Si tu ex pareja ya no te ama, acepta esta realidad.
  6. Pierde el apego a todo lo vivido durante el matrimonio. Es el momento de desprendernos de los momentos felices, pues por una razón están en el pasado. Es el momento de vivir el presente.
  7. Aprende. Hay muchas lecciones que podemos sacar del divorcio y, si aprendemos de nuestros errores y reconocemos en qué nos equivocamos, qué hicimos mal y qué no hicimos, evitaremos cometer los mismos errores en el futuro.
  8. Separa ideales de realidades. Tortolero nos recuerda que podríamos haber idealizado a nuestra ex pareja, y que los ideales (nuestras expectativas) podrían haber estado demasiado altos.
  9. No te hagas la víctima. En vez de sentir odio o rencor, y en vez de culpar a tu ex pareja de todo lo que no está yendo bien en tu vida ahora mismo, encuentra la manera de ser feliz y de mejorar todo lo que no te gusta de tu vida. La situación siempre será la misma, y no puedes hacer nada por cambiar el hecho de que estéis divorciados, pero podrás llevar mucho mejor esta situación si la ves desde un punto de vista positivo, que si la ves desde el rencor.
  10. Dale otro significado a tu vida. “No es lo mismo resignarse que re-significarse, es decir, reconstruirME, porque la vida continúa y tengo derecho a ser feliz”, nos recuerda. Para construir una vida diferente deberemos aprender a vivir de otra manera, disfrutando de la vida y dando las gracias a todas las oportunidades y experiencias que tenemos en nuestro día a día. Siente ilusión por todas las maravillosas experiencias y por todos los cambios increíbles que están por llegar a tu vida.
  11. Disfruta de lo que te hace feliz. Agradece el hecho de tener hijos fantásticos (en el caso de que tengáis hijos en común), siéntete realizado al tener un trabajo que te encanta y pasa más tiempo con tus amigos y familiares.

¿Qué hago si estoy teniendo dificultades en mi matromino?

Tortolero nos recuerda que podemos tener dudas y tristeza aunque haya habido violencia en el matrimonio, o aunque haya habido convivencia solamente por el bien y por la felicidad de nuestros hijos. Si no sabes si el divorcio es la solución, la psicoterapeuta recomienda plantearte las siguientes preguntas:

  1. ¿Soy feliz en mi matrimonio? ¿Amo a mi pareja?
  2. ¿Qué estoy haciendo YO para disfrutar de mi matrimonio?
  3. ¿Qué estoy dejando de hacer YO para disfrutar de mi matrimonio? ¿Qué puedo cambiar?
  4. ¿Qué pilares se han fracturado en mi relación de pareja? ¿Quiero reconstruirlos? Si no, ¿qué me lo impide?
  5. ¿Los hijos están viviendo un modelo de familia agresora o disfuncional que podrían repetir cuando crezcan? Si tu respuesta es afirmativa, necesitaréis plantear ciertos cambios. Pregúntate qué modelo de familia deseas que tengan tus hijos, y comunica estos pensamientos a tu pareja.
  6. ¿Debo pedir ayuda a un especialista para apoyar a mi pareja a amarse a sí mismo, y a tener un matrimonio en el que prime la dignidad y el respeto?

Reconoce si necesitas ayuda profesional

Acudir a un psicólogo no debería ser un tabú, a pesar de que desgraciadamente aún persisten opiniones negativas sobre recibir ayuda profesional.

“Se recomienda pedir ayuda profesional cuando la comunicación entre la pareja está completamente fracturada y es imposible lograr un acercamiento cordial ya que ambos desean tener el control”, nos recomienda Tortolero.

“Cuando la ira, el resentimiento, el odio, la desesperación, la tristeza [o] la venganza son sus “armas” y la flexibilidad y la prudencia están descartadas, es conveniente solicitar un conciliador o psicoterapeuta especializado para que lleguen a acuerdos favorables y equilibrados para ambos”.