Elegir de lo que quieres

 

Psicólogo y psicoterapeuta

En mi artículo precedente escribí sobre problemas que algunas personas tienen con saber lo que quieren y di un método como resolverlos. Si ellas lo han usado con éxito éstas personas van a parecerse más a las otras personas que no tienen ningún problema en pensar de algo que quieren. Pero es posible que entonces aparece el problema de elegir de los deseos que tienen.

Como humanos queremos muchas cosas. ¡Menos mal! Ya escribí antes que es una cosa buena que tenemos tantos deseos porque así tenemos razones de estar activos y experimentar que estamos viviendo. Los deseos nos dan la posibilidad de lograr cosas y son los deseos que nos dan rumbo en la vida. Pero para eso a menudo necesitas elegir porque no todos los deseos van en la misma dirección.

En el sentido literal no es posible viajar al norte y simultáneamente ir al sur. El uno excluye al otro. En mucho de estos casos son los sentimientos deseables que serán excluidos por las cosas que querrías también. Hay muchos ejemplos de esto. Quieres beber unas copas y quieres conducir el coche. Quieres terminar tu tarea pero también quieres descansar o disfrutar otras actividades.

Siempre son dos cosas deseables. Tener una sensación agradable y algo que querrías conseguir. Si eliges el uno estás negando al otro de estos deseos. Ambas cosas al mismo tiempo no van. Normalmente se trata de la lucha tan conocida entre el sentimiento y la razón. ¿Tomas un empleo que te gusta más o uno que da mejores perspectivas? y ¿Qué hacer cuando estás enamorado de una persona de quien sabes que es mala para ti?

En tal caso yo aconsejo no seguir tus sentimientos sino elegir lo que te parece lo más sensato para hacer. O sea negar lo que sientes y actuar racional. Aconsejo esto a pesar de que sé que debo admitir que quizá los sentimientos sean los más importantes de la vida. Ellos dan color y valor a las cosas. Para ti mismo lograr algo no vale nada sin sentimientos positivos.

Sin embargo cosas que en primera instancia no son atractivas pueden dar sensaciones placenteras más tarde. Eso ocurre cuando estás consiguiendo cosas que querrías realizar. Con eso obtienes experiencias agradables. De modo que elegir entre sentimiento y razón a menudo significa elegir entre la satisfacción inmediata y la gratificación demorada. Muchos creen que la ultima es mejor.

También es mi convicción que la satisfacción de lograr cosas es preferible. Los efectos positivos de eso son más duraderos que solamente disfrutar sensaciones placenteras. Lo que sientes depende de las circunstancias que están cambiando continuamente de modo que las sensaciones satisfactorias son fugases. En cambio conseguir algo de largo plazo da satisfacción cada vez que has venido más cerca de tu meta.

No obstante hacer lo que es sensato tiene una desventaja también. Actuar racional es mucho más difícil que seguir tus sentimientos que normalmente no cuesta ningún esfuerzo. Aunque es algo que te parece mejor todavía puedes adivinar la resistencia de cierta inconmovible barrera interior tan rígida como un freno apretado. Vencerla no va a ser sencillo pero estoy convencido que puedes lograrlo con un método sistemático que escribiré en otra ocasión.

Será una lucha que vale la pena. Lograr tus aspiraciones no solamente te dan sensaciones de satisfacción del deseo sino también de estar contento contigo mismo. Aunque para eso el deseo debe de ser algo que puedes hacer tu mismo. No es malo querer cosas deseables como ganar el gordo, encontrarte con la pareja de tus sueños y apreciar algo que otros han hecho para ti, pero en el sentido psicológico las cosas que puedes lograr con tus propias actividades son preferibles.

Las cosas que obtienes sin actividades propias te hacen sentir que estás dependiente de otros o de las circunstancias que están fuera de ti. Al contrario las cosas que puedes conseguir con tus propios esfuerzos te dan la posibilidad de experimentar éxito, independencia y autocontrol. Además saber que puedes satisfacer tus propias necesidades ayuda a tu fe en ti mismo y así contribuye a tu autoestima.

Arriba he dado consejos con elegir los deseos que según mi opinión son mejores. Sin embargo no voy a hacerlo sobre todos los deseos. Hay deseos de gran importancia como tener una buena salud y ser feliz que no se puede elegir. Eso aplica también a todos los sentimientos que son cosas que te ocurren fuera de tu voluntad. Aunque se puede influenciarlos de manera indirecta.

Con tus actividades puedes determinar lo que ocurre en tu vida y tus sentimientos son dependientes de eso. Así es importante elegir qué quieres hacer. Sin embargo a menudo no necesitas elegir entre deseos porque ellos no se están excluyendo el uno al otro. Eso aplica a deseos de terrenos distintos de la vida. Por ejemplo se puede tener objetivos sociales y simultáneamente querer cosas en tu trabajo o estudios.

Sin embargo tienes que escoger entonces cuánto tiempo y cuanto esfuerzo quieres invertir en cada una de esas cosas. Pero de esas elecciones no quiero dar consejos porque creo que de estos asuntos de la vida personal es mejor que cada persona elija por sí misma y así decida qué vida quiere vivir. La misma aplica a otras cosas personales como qué profesión vas a ejercer o la pareja con quién quieres compartir tu vida.

Además de esos asuntos normalmente hay muchas posibilidades de que no existe una alternativo buena o mala sino una preferencia personal. Entonces tienes verdaderas opciones con que eres totalmente libre de elegir. Parece que debe de ser fácil si cualquier alternativa es buena. Sin embargo para muchos no lo es. Ellos se preguntan: ¿Cómo lo haces, elegir?