Te contamos cómo despedirte del estrés

 

Pensamos en el estrés como algo negativo, pero estos nervios son buenos cuando nos ayudan a reaccionar y a actuar. El problema surge cuando estamos tan estresados, que nos sentimos bloqueados y no somos capaces de concentrarnos en estudiar para el examen o en hacer todas las tareas que necesitamos terminar en casa.

¿Por qué tantas personas consideran que 24 horas diarias no son suficientes? ¿Por qué tenemos tanto que hacer? Patricia Benito Castro, psicóloga clínica en Help Psicología y especialista en terapia cognitivo-conductual, nos comenta que posiblemente nos sentimos así porque nos exigimos mucho a nosotros mismos, y tenemos más metas diarias de las que deberíamos.

“Hay que intentar que los objetivos sean realistas y a corto plazo. No podemos intentar ir al gimnasio, quedar con amigos y limpiar la casa, cuando [tenemos] que trabajar 8 horas al día. Hay que establecer prioridades y también introducir en nuestra rutina hábitos de autocuidado que no impliquen exigencia ni deberes”, nos aconseja.

Diferentes tipos de estrés

“El estrés es una reacción emocional del cuerpo que nos hace estar alerta y activos”, nos comenta Benito.

“[El estrés con connotación negativa] fundamentalmente aparece cuando vemos que los aspectos del día a día nos superan y vemos que se nos escapan de las manos”, compara. Este tipo de estrés puede provocarnos un estado de ansiedad, “es decir sensación de ahogo, sudoración [e]  hiperventilación en casos extremos. También problemas con el tiroides y de corazón si tenemos algún problema físico añadido”.

Estar estresados constantemente puede afectar de manera negativa a nuestros hijos y a las personas que nos rodean. Benito nos recuerda que nuestros cambios de humor, nuestra irritabilidad y nuestras críticas y quejas pueden surgir como consecuencia del estrés. Estas reacciones pueden hacernos perder la motivación por completar nuestras tareas diarias, y pueden hacer que los demás no deseen estar con nosotros. 

¿Y si sentimos estrés continuamente?

Benito nos recomienda “intentar tomarnos las cosas con más calma y dar importancia a las cosas en su justa medida, [así como] también permitirnos fallar y no ser tan exigentes con nosotros mismos”.

Es importante organizarnos bien. Si nuestra casa está ordenada, si toda la información que necesitamos está apuntada en la parte correspondiente de nuestra agenda y si sabemos exactamente dónde están nuestras llaves y dónde están los cereales que necesitamos todas las mañanas, el estrés será menor.

También es esencial priorizar, pues si nuestro estrés nos bloquea tal vez es porque planeamos demasiadas actividades para un mismo día. ¿Qué proyectos importan realmente? ¿Cuáles podríamos dejar para más adelante?

¿Otros consejos para despedirnos del estrés? Escuchar música, encender una vela aromática para disfrutar de su aroma especial, tomar , reír o pintar son algunas de las actividades que podemos añadir a nuestra vida para estar más tranquilos. También ayuda rodearnos de animales, caminar y hacer ejercicio: practica el deporte que más te guste, y notarás que el estrés desaparece. Si estás en la oficina y te sientes muy estresado, no esperes: sal y camina un poco.

Además de hacer deporte, también es aconsejable alimentarnos mejor. Si preparamos nuestros platos con antelación, pensando en nuestra necesidad de comer variado, evitaremos tener que pedir una pizza por culpa de la pereza.

Respira profundamente. Notarás que ayuda mucho algo tan sencillo como tomarse unos minutos para concentrarnos en nuestra respiración y dejar de pensar en todas las actividades que tenemos por completar, o todos los recados que nos quedan por hacer.

Duerme entre siete y nueve horas. La única manera de conseguirlo es metiéndote en la cama sin excusas, porque de lo contrario las probabilidades de estar cansado y estresado al día siguiente serán mucho mayores. Si estás muy cansado y te es posible, échate una buena siesta.

Habla con alguien. Si el estrés puede contigo, no permitas que tus preocupaciones te agobien. Habla con tus compañeros de trabajo sobre lo que te inquieta, llama a un amigo, escribe un correo electrónico a tus padres o escribe a tus hermanos por WhatsApp. Hoy en día existen muchas maneras para comunicarnos con los demás, así que no tenemos excusas.