Una introducción a la teoría del amor( Cuando muere el amor) - Segunda Parte -

 

El amor no es fácil para nadie. Es complejo y de múltiple esencia y de paciencia, de una paciencia extraordinaria. El amor es un movimiento social, una conducta colectiva, una actitud ante la vida, una razón emocional un aprendizaje continuo, un sentimiento humano racional e intelectual. Y para E. Fromm, el amor es un arte al nivel de otros géneros artísticos.-

Pero el amor es también una filosofía de la vida y una filosofía de la belleza. Y en cierta medida es una metafilosofía, porque el amante debe partir de una filosofía del amor para que su amor sea creativo y autentico. Se empezaría por el amor a la sabiduría, es decir, por la filosofía y por la filosofía del amor en las sabias enseñanzas, por ejemplo, de filósofos y pensadores como Demócrito, Heráclito, Socrátes, Aristóteles, Platón, Plotino y Cristo; y más recientemente en Marx, Reich, Fromm, Russell e incluso grandes activistas sociales de muchos países y de todas los tiempos, desde Cristo y Buda, así como de Gandhi a Mandela.”-

La sabiduría del amor es el camino para llegar a las cosas bellas”, solía decir Platón. Lo que pone de manifiesto la DIFICULTAD ENORME de llegar a la práctica del amor en todas sus formas y de también ser amados así. Decía K. Marx, por ejemplo : “Si amas sin evocar el amor como respuesta, es decir, si no eres capaz, mediante la manifestación de ti mismo como hombre amante de convertirte en persona amada, tu amor es impotente y una desgracia.” Amorosa dificultad que tal vez desanime a quienes no están versados en el tema y sobre todo que puede pensarse que el presente texto se extralimita y que parte de premisas muy subjetivas y personales. Sería yo el primero en desear que así fuese y que me equivocara, pero los hechos deshumanizados sociales y el acontecer social como conductas psicosociales desviadas nos demuestran lo contrario.-

El amor es algo tan serio como la misma muerte, pero a diferencia de este, la muerte es alcanzable y procesal y el amor no lo es, a menos que nos entusiasmemos por aprender a amar, que de ser así, ello implicaría el conocimiento, el saber, la teoría filosófica, el conocimiento psicológico y la comprensión sociológica del amor, es decir, la teoría del hombre (Antroposofía) y la teoría del amor que nos lleva a su práctica, a su ejercicio libre, voluntario y racional (la filosofía del amor y el arte del amor).Por ello decidirse a amar en forma voluntaria y conciente es un gran acto de fuerza humana, de cognición y de fuerza moral de quien anhela amar, pues se requiere de un aprendizaje, de la adquisición de conocimientos que no son simples, pero que tampoco son imposibles. Las grandes personalidades nacionales y mundiales que por amor se entregaron a sus semejantes y que son ya inmortales, tuvieron una gran preparación teórica, intelectual y espiritual previa a su práctica de amor reivindicante y libertario a su prójimo, ante las multitudes y masas.-

Una vez que se logra el aprender a amar verdaderamente en cualquiera de sus modos y formas, trascendemos lo ordinario y lo común y nos fundimos con el universo, siendo su impulso y su energía, porque el amor es lo particular que se universaliza, siendo esto excepcional y maravilloso, algo único, que nos acerca a la divinidad como decía Platón. Por ello es fácil comprender lo efímero y temporal del erotismo como amor, de las pasiones y los enamoramientos que son conductas reflejas, innatas,”instintivas “y de orden bioneurofisiológico y que la mayoría de las personas experimentan con la creencia de que es el amor, de que así es el amor. Incluso, en nuestros días se ha extendido en demasía la sexomanía, y el que grandes masas están convencidas que el amor se encuentra a través de la relación sexual, “de tener sexo”; y las parejas, aun sin conocerse ni tratarse se relacionan sexualmente según la ocasión y se sienten enamoradas, a pesar de que ni siquiera experimentan el amor erótico ,sino la pasión sexual despertada temporalmente, la cual se consuma y apaga sin que se haga algo por mantener la llama encendida y mucho menos racionalizar esa pasión o atracción físico-sexual. 

El “amor” es una gran verdad; y la verdad es el “amor”. Son inseparables y son el camino de la luz humana en un mundo trágico, decadente y absurdo, que contradice la condición y la esencia de lo humano, no como debilidad sino como fortaleza y principio y como base para hacer una humanidad que no sea la vergüenza del “hombre”, su retroceso y su regresión a los primates o su conversión en máquinas del placer, del hedonismo más simplista y corriente, que produce gozo carnal desprovisto de alegría, de la alegría y la felicidad indescriptible que refortífica nuestros sentidos y que lleva al paroxismo mental, espiritual e intelectual cuando se hace el amor erótico, cuando se tienen las relaciones sexuales con todo el amor pleno de que es capaz el ser humano porque ama en todas sus formas y con toda nuestras potencias humanas a la pareja, en el modo o forma que yo llamo “el amor interpareja”,que diferencio del “amor erótico”, sin considerar, por el momento, las otras clases de amor y modos de amar que existen, pero que se conjugan y concentran en este “amor interpareja”, pero también con pleno conocimiento y conciencia de que se pudiese presentar la situación de que el amor interpareja no sea para toda la vida como lo predica el cristianismo desde hace siglos y que así se condicionó históricamente y que sea en los hechos un amor interpareja temporalizado, donde la voluntad puede prolongarlo racionalmente. Historias como “Romeo y Julieta”, la de los protagonistas del amor en los tiempos del cólera,”Love History”, “Un hombre y una Mujer”, “Doctor Zhivago”, “Amigos”, o del filme “Diario de una pasión”, son un bello ejemplo de ese amor interpareja genuino y duradero; y canciones como “Hay amores” cantada por Shakira y el “Breve espacio”, “Yolanda” o “Yo no te pido” de Milanés, nos lo muestran en forma poética y de un romanticismo fino y realista.-

PD.-Recibí de una usuaria de este sitio web unas bellas reflexiones sobre el amar, en las que se pone de manifiesto la permanencia de por vida del amor, supongo que en un amable desacuerdo con que el amor muera. Reitero mi deseo de que las parejas se amaran toda la vida y el amor no acabase o muriese asesinado por determinados actos y conductas. Han habido casos así, de un amor para toda la vida y he sido afortunado en conocerlos; y ello es un aliciente y un ejemplo para quienes se esfuerzan por mantener encendida la luz del amor y del amor interpareja.Gracias.