¿Persiste la Conciencia Después de Morir el Cerebro?

 

Esta interesantísima y nada fácil  cuestión a veces se plantea en la psicología filosófica o racional como ¿qué hay más allá de la muerte?.

Desde mi punto de vista debe de comprenderse la vida y la muerte como dos procesos dialécticamente relativos y absolutos en que uno es el otro y el otro es el uno, en que solo muere lo que vive y solo vive lo que proviene de la muerte de lo vivo; en que la muerte es una continuidad de la vida, una forma de la misma en otras manifestaciones y fenómenos, porque la vida es infinita y la muerte es una pausa, un lapso que sigue direcciones distintas de la misma vida. La vida en todas sus formas y manifestaciones es la eternidad del universo, la vida es eternidad dinámica y diacrónica, la muerte es una desviación momentánea del universo intergaláctico, que se agota en lapsus para la multi-continuidad  de la vida. (Antes de la vida hubo hay y habrá vida y muerte, como después de la muerte hay, habrá y seguirá habiendo vida y muerte. Vida inorgánica y orgánica que equivale a materia y más materia, por lo que en rigor la vida comprehende a la muerte y esta es parte de la vida, no de la existencia, que es otra cuestión).

En ocasiones se hace un uso inadecuado de la ciencia como herramienta de la verdad, del conocimiento y de la libertad, contradiciendo a la misma ciencia y actuando contra la misma realidad natural y física, pasando por alto a leyes fisicoquímicas, como la ley de la conservación y transformación de la materia, y la de la energía, que muestran que la materia y la energía no se crean ni se destruyen y que solo cambian de forma, así misma estas leyes muestran que la materia en todas sus formas al transformarse incrementa su masa y volumen así como aumenta la energía en vez de perderlos o disminuirlos. Así mismo, la relatividad variable del tiempo depende del movimiento de la masa que aumenta su energía y viceversa: La energía en su movimiento próximo a la luz comienza a crear formas complementarias de masa.

La Psiquis o vida psíquica es una propiedad o función de la materia muy evolucionada y que es propiedad de los seres vivos animales, evolucionando en forma cualitativa y superior en el ser humano. Una de las manifestaciones o elementos de la psiquis humana es la Conciencia o autoconciencia o conciencia psíquica, que es un tipo de conciencia diferente a la conciencia lógica, a la conciencia reflexiva, al intelecto y a la conciencia moral, por ejemplo.

Sin cerebro (materia) no hay conciencia (lo subjetivo, lo eidético, lo pneumático, lo gnoseológico); y ésta, la conciencia, por si misma, no produce nada material, ni siquiera una partícula de materia-masa.

Una persona con el cerebro dañado carece de Conciencia: lo mismo que en estado vegetativo o al dormir.

La conciencia se altera con la indigestión y le ingesta de licor y de drogas, lo mismo que con el estado de vigilia prolongado y la falta de oxígeno y de glucosa en la sangre que llega al cerebro, o con un golpe o un traumatismo cráneo-encefálico (fenómenos fisiológicos de la materia cerebral-nerviosa).

Si a un sujeto humano se le bloquea la visión, el oído y se le anestesia el sentido del tacto y del gusto, pierde de inmediato la autoconciencia y las otras formas de conciencia, PREVIAS ALUCINACIONES místico-religiosas, según las creencias del individuo.

Las vivencias, experiencias, estudios y el entorno social-cultural moldean la Conciencia y sus contenidos y formas (El Ser Social determina la Conciencia Social).

Cuando en una persona deviene la "muerte clínica", lo primero que se  daña y cambia de estado bioquímico es el cerebro y SE PIERDEN TODAS LAS FUNCIONES CEREBRALES y con estas la PSIQUIS Y TODO SUS CONTENIDOS. Incluso se han dado casos de personas en estado de coma en que sus órganos vitales ya no funcionan y el cerebro sigue vivo, pero por la falta de las funciones vitales la PSIQUIS NO FUNCIONA y la CONCIENCIA NO SE PRODUCE en NINGUNA FORMA.

Existen cerebros vivos sin actividades psíquicas centrales y superiores (los recién nacidos, los retardados mentales profundos, el estado vegetativo, los animales) pero no existen funciones mentales sin cerebro y sin sistema nervioso central: No hay conciencia sin funciones cerebrales, pero la materia sigue viva y en evolución.

La cuestión a discutirse y que inquieta a mucha gente es qué hay después de la muerte? no cómo se produce la "conciencia" que sigue siendo aún un salto cualitativo desconocido, la cual es un proceso multifactorial: fisiobióquimico y sociohistóríco y cuyo paso a ser, a transformarse en la conciencia es algo que aun no se descubre. La ciencia gradualmente va descubriendo nuevos procesos y fenómenos y alguna vez se conocerá como es que se produce ese sorprendente fenómeno psíquico.

En el sujeto humano social a nivel  individual está presente lo que en lo personal le llamo la “intermulticonectividad psiconeurofisiobiológica” (I.P), concepto categorial que hasta este momento algún psicólogo me haya cuestionado y con el cual me refiero a una relación procesal  interconexa  de índole orgánico-química-psíquica y conductual, movible, de ida, venida, regreso y re-ida en un eslabonamiento de acciones, reacciones y respuestas complejas, ascendentes y descendentes, en una ESPIRAL, a la manera de una galaxia cósmica que hacen al individuo psíquico un ser extraordinariamente único.

Es en esa unicidad o yoicidad en I.P. en la que la psicología teórica, la experimental y la psicología clínica se basan y toman, a esa I.P. como punto inicial de la investigación científica sobre la “naturaleza” de  las manifestaciones de la “Conducta mental” humana, dejando parcial o totalmente al margen el contexto social amplio y estructurado en que vive y existe la persona humana  como individuo, al que pocas veces lo consideran como un ser social complejo, dinámico, con una condición dialéctica y con una enormísima carga social a cuestas que lo mediatiza y aliena. El individuo humano social es una entidad, un ente “sociobiofisioneuropsicogeoecológico”. Y su  conciencia es una propiedad gradual de su Psiquis en forma y contenido de energía bioquímico eléctrica que es "vista" y cuantificada en el EEG y en otros instrumentos de laboratorio de psicología; y que es alterada y “expandida” con el LSD y otras drogas. La “conciencia” jamás se produjo de golpe sino que es y ha sido un proceso gradual cuyos contenidos son análogos a las imágenes de un televisor (pero “producidas” en el cerebro ), que reproducen el entorno aprendido a lo largo de las vivencias y la educación, es decir, a través de la praxis social-individual.

Después de la muerte sigue la VIDA. Antes y después de la VIDA está y continúa la VIDA. Y no me refiero a la reencarnación mal entendida. Cuando menciono la continuidad y la eternitud  de la VIDA y sus intervalos llamados muerte, no estoy hablando de la reencarnación en el sentido de que el alma pasa de un cuerpo a otro o de la llamada transmigración de las almas. En rigor se hablaría de la regenetización y de la recorporatización, y me estoy refiriendo a la materialidad del universo y todos sus fenómenos y a la eternitud e infinitud de la materia, su evolución y complejo desarrollo; y que en rigor la muerte es, son, espacios discontinuos de la materia para continuar su transformación de unas formas a otras llamada vida inorgánica y vida orgánica. La conciencia en cualquiera de sus modos y formas es temporal y limitada en el espacio, pero es asombrosa y maravillosa, es única como fenómeno psíquico humano y nos diferencia total y en mucho de las demás especies vivientes y nos caracteriza y especifica como personas entre los demás.