Consejos para ser mejor persona

 

La intención de solucionar nuestros defectos y acentuar nuestras virtudes nos puede llevar a tener el tipo de vida con el que soñamos y, por lo tanto, a ser más felices de lo que ya somos. Siempre es importante reflexionar sobre qué nos gusta de nosotros mismos y qué nos gustaría cambiar de nuestra personalidad y estilo de vida. Si quieres mejorar como persona, amigo, trabajador, pareja o simplemente conocido, sigue leyendo.

Cómo mejorar como persona

  1. Ten gestos amables con los demás. Te aseguramos que te sentirás mucho mejor contigo mismo si piensas en los demás en vez de tomar las decisiones que solamente te harán sentir mejor a ti. Por ejemplo, cuando llegas a casa cansado del trabajo, ya estás en el ascensor a punto de marcar el número de tu piso y te das cuenta de que un vecino acaba de entrar al portal, es probable que desees marcar el botón cuanto antes, y podrías pensar que esta decisión te hará sentir mejor, pero la decisión que realmente te hará sentir bien contigo mismo es esperar a que el vecino llegue al ascensor. Invita a un amigo o familiar a tomar un café, ayuda a tu padre cuando necesite que alguien haga un recado mientras esté en el trabajo o en el médico, y ten paciencia en el supermercado cuando una persona mayor tarde en pagar y colocar sus alimentos en las bolsas.
  2. Madruga. Algo tan sencillo como levantarte a las 6 de la mañana tendrá un efecto notable en el resto de tu día porque te sentirás más productivo y animado, te alimentarás mejor, te sentirás más optimista y estarás más satisfecho con tu estilo de vida.
  3. Haz ejercicio. Puedes elegir de entre muchos tipos de deportes (patinar, salir a correr, apuntarte a un gimnasio, nadar...)
  4. Escucha a los demás. Muchas personas tienen tanto que decir, que se olvidan de que la otra persona también tiene algo que comentar. Este tipo de conversaciones se convierten en monólogos en vez de diálogos. Averigua quién es realmente la persona con quien estás hablando, ten paciencia cuando te esté contando una situación que ha vivido e intenta no interrumpir mientras esté hablando. Te sentirás mejor contigo mismo.
  5. Da las gracias cuando hablen bien de ti. Muchas veces, por inseguridad, reconocemos que no pensamos de la misma manera cuando un familiar o amigo nos comenta lo mucho que nos favorece la ropa que hemos elegido para ese día, o lo bien que trabajamos incluso en situaciones de estrés. Reconoce que cuando estas personas hablan bien de ti, es porque están siendo sinceras. En vez de decir que no creemos que somos tan buenos como ellos creen, deberíamos dar las gracias por las palabras que nos han dedicado.
  6. Organízate bien. Lleva una agenda contigo a todas partes y anota todas las citas que vayas a tener a lo largo de la semana. Sé realista sobre el tiempo que necesitas para cada actividad que has anotado y asegúrate de tener un poco de tiempo libre antes y después de cada actividad (por si surge algún imprevisto). Estar organizado y establecer una rutina te ayudará a sentirte más animado y feliz.
  7. Aprende a perdonar. Es importante aceptar nuestras emociones (determinadas situaciones nos harán llorar, reír, sentirnos enfadados... y esto es normal), pero aprende a no darle más importancia de la que se merecen estas situaciones. Perdonar a las personas que se han equivocado nos hará sentir mucho mejor, y tenemos que recordar que nosotros también nos equivocamos muchas veces a lo largo de nuestras vidas. Al igual que sabemos que nos merecemos una segunda oportunidad, tenemos que reconocer que los demás también la merecen.
  8. Sé amable con los demás. Te sentirás mucho mejor contigo mismo si nunca olvidas dar las gracias cuando el camarero coloca sobre tu mesa un plato delicioso, y si siempre pides perdón si sin querer te chocas con alguien en la calle. Recuerda que los demás también están cansados, también trabajan muchas horas y también serán más felices cuando las personas se portan bien con ellos. Todos necesitamos estos pequeños gestos que alegrarán nuestro día. Dar las gracias y pedir perdón son gestos que aprendemos desde que somos pequeños, y que nunca deberíamos olvidar.
  9. Ponte en el lugar de los demás. Puede que tú quieras quedar después del trabajo, pero trata de entender que, si tu amigo sólo quiere quedar los fines de semana, es porque después de trabajar posiblemente esté demasiado cansado.
  10. Intenta hacer felices a los demás. No hace falta pagar a tus padres un viaje por toda Europa (¿aunque quién no quiere recibir una sorpresa como esa?), pues para hacer feliz a alguien no es necesario gastar dinero. Puedes preparar un regalo en casa que sea muy especial porque lo has hecho tú mismo pensando en lo que le podría gustar a esa persona. ¿Algunas ideas? Coloca en un envase los ingredientes de tu receta favorita, cierra el envase y escribe los pasos a seguir para preparar ese plato que tanto te gusta. Si conoces a alguien que está buscando trabajo y sabes de una empresa que está buscando a alguien con su mismo perfil, no dudes en comentárselo porque le encantará recibir esta noticia.
  11. Cuídate. Organiza tu habitación, viste la ropa que tanto te gusta (no hace falta esperar a que surjan acontecimientos especiales para ponerte tus zapatos favoritos), aliméntate bien y dedica al menos una hora al día a una actividad que te encante como, por ejemplo, la lectura.
  12. Ríete de ti mismo. Recuerda que nadie es perfecto y que tienes todo el derecho del mundo a equivocarte y a aprender de tus errores.