Cómo evitar el estrés en verano

 

El verano es probablemente la época del año más ansiada y esperada por muchos. Sinónimo de vacaciones; el sol, la playa, descubrir nuevas ciudades o vivir nuevas experiencias se convierten el motor del resto del año. No obstante, organizar correctamente nuestras vacaciones o saber afrontar la vuelta a la rutina pueden suponer un importante reto para muchos de nosotros.

¿Qué es el estrés y cómo nos afecta?

Aunque parezca increíble, cada vez son más las personas que sufren los síntomas del estrés en su vida cotidiana y, más concretamente, en su puesto de trabajo. Según un estudio de la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y Trabajo realizado en 2015, el 28% de los trabajadores europeos se ve envuelto en situaciones de estrés en su día a día. Según el informe, esta circunstancia, a la larga, puede desembocar en el Síndrome de Burmout, entendido como el desgaste profesional sintomatizado en fatiga crónica o ineficacia, que ya sufren el 20% de los trabajadores europeos.  

Pero, ¿qué es el estrés y cómo repercute en nuestra rutina? Según el Colegio General de la Psicología de España, podemos definir el estrés como el proceso que se pone en marcha cuando una persona percibe una situación como amenazante o desbordante de sus recursos.  Entre sus principales indicadores, las respuestas fisiológicas de tipo involuntario como el aumento de la tasa cardíaca, la presión sanguínea o la actividad respiratoria. Por otro lado, se asocian al estrés otros mecanismos emocionales, somáticos, cognitivos y comportamentales. Según apuntan, éste no siempre tiene consecuencias negativas, ya que en ocasiones representa una excelente oportunidad para poner en marcha nuevos recursos personales, fortaleciendo así la autoestima e incrementando las posibilidades de éxito en futuras ocasiones. De hecho, consideran el estrés necesario, pues es la fuerza que nos ayuda a avanzar en nuestra vida, cuya clave reside en aprovechar dicha fuerza así como saber detectar cuando este estado se repite con frecuencia.   

Por otro lado, el llamado Estrés Térmico Temporal es aquel que aparece en situaciones y ambientes especialmente calurosos y que exige esfuerzos desmesurados a los mecanismos de los que disponemos para mantener la temperatura interna en 37º C. Trabajar bajo estas condiciones, puede llevarnos a una mayor probabilidad de que se produzca un accidente en el trabajo, así como dolencias relacionadas con el calor como el agotamiento, calambres, deshidratación o erupciones cutáneas.

Consejos para combatir el estrés en verano

  • En primer lugar, para evitar situaciones especialmente estresantes es importante planificar tus vacaciones con antelación. La falta de tiempo unida a los preparativos de un viaje que llevamos mucho tiempo esperando, pueden convertirse en motivos que aumenten tu nerviosismo y descontrolen tu paz interior. Gestionar correctamente tu tiempo de ocio te permitirá llegar a todos aquellos asuntos que consideres importantes, relegando a un segundo lugar lo que te resulte menos interesante.
  • Desconectar totalmente de aquello que nos une al trabajo durante el periodo vacacional (teléfono de empresa, tablet, correo electrónico, etc.) Dedica gran parte del tiempo de tus vacaciones a aquellas actividades que te aporten bienestar y placer. Ir a la playa, practicar deporte o compartir momentos con familia y amigos son esenciales para sacar el máximo rendimiento a tu descanso vacacional.  
  • Aprovecha que tienes más tiempo libre al día y aumenta las horas de descanso diarias. Dormir, descansar y comer correctamente ayuda a sentirse relajado y evitar la ansiedad y el nerviosismo durante el día a día. Incluso es interesante practicar alguna actividad de relajación como pueda ser una sesión de yoga o pilates.
  • Una vez finalizadas las vacaciones, trata de normalizar los cambios. Es decir, se consciente de los plazos y no asumas como una derrota el fin del periodo de descanso. Recuerda todo lo vivido con una sonrisa y como una fuente de energía para afrontar la nueva etapa.
  • Una vez te incorpores a tu puesto de trabajo, trata de organizar tus tiempos y gestionar eficientemente tu trabajo. Intenta volver a la rutina gradualmente, evitando así la conocida ‘depresión postvacacional’.