¿Cómo llego hasta el final?

 

¿Sabes tú cómo mantenerte enfocad@ en algo que deseas?

¿Sabes cómo perseverar, luchar y empujar hasta que lo logres?

¿Cómo llegas a la meta sin desvanecer?

Adivina, yo tampoco sé.

Lo que sí sé es que cuando QUIERES y CREES en algo con todo tu corazón, que sabes que va a ser bueno, efectivo, será útil a los demás, simplemente no ves otra opción y nunca está de más intentarlo.

Pero no solo es intentarlo, muchas veces podemos empezar, pero no lo llevamos a término, o tenemos tantas ideas en la cabeza que luego surge otra y otra y otra y no terminamos ninguna. No podemos negar que nosotros los seres humanos estamos llenos de creatividad y de ideas, pero éstas no valen un peso si no la ejecutamos y, sobretodo, demostramos que era una idea válida.

Cuando emprendemos un proyecto, me dí cuenta de que hay varios puntos a tomar en cuenta:

Punto 1: me gusta lo que hago. No hay nada mejor que disfrutar y gozarse el trabajo que uno hace o el proyecto que se inicia. Cada paso, cuando hay placer en ello, es un escalón hacia la felicidad, por más tortuoso que sea, ni siquiera te das cuenta.

No es bueno estar involucrad@ en algo que nos desagrada, cuando no me siento bien con mis funciones, no estoy dando mi 100%, el sentimiento que surge es frustración, rencor y apatía ante las asignaciones, se me hará difícil colaborar con mis compañeros y, al final, es posible que tengas que irte del lugar ya sea porque te han sacado con una mano delante y otra detrás por haber explotado o porque no aguantas y te da por renunciar.

Punto 2: Quiero hacerlo y sé lo que quiero. Dicen que “querer es poder”, lo dicen mucho, ¿verdad?, pero es que es cierto, aunque le agregaría que si hay $$$$$$, mucho mejor. Lo cierto es que la primera motivación debe venir del deseo de lograr un objetivo, de querer hacer algo que impacte, tenga o no una recompensa y, sobretodo, estar clar@ con lo que deseas ( a la corta o a la larga, siempreeee, habrá una recompensa, asegúralo, incluso el aprendizaje de saber cómo no hacerlo, ya es una recompensa).

Punto 3: Yo creo en mí, yo creo en mi proyecto: la única forma de hacer valer tus derechos y reflejar confianza en tus seguidores, es cuando crees primero en lo que haces, te mantienes actualizada y, sobretodo, cuando lo demuestras al nivel que los demás empiezan a creer en tu producto. Puedes hacer algo muy bonito, pero si las personas no lo ven funcional, no lo consumen, siempre desean comprobar de qué forma les va a servir.

Punto 4: Busco los medios para llevarlo a cabo: ¿Que te dan miedo las deudas? Ooohhh, a todos, pero, si no somos millonarios, la manera de lograr lo que queremos es simplemente, endeudarnos sabiamente. Ahora, si tienes los medios, vas de robo. Además, si te relacionas con las personas adecuadas, puedes encontrar en ellas un apoyo a tus propósitos.

Me encanta una frase de una prima muy querida que siempre me dice: “para salir de líos, solo hay que meterse en ellos”. Reflexiona esto.

Punto 5: La recompensa está en el final: el proceso se disfruta, pero tu alegría estará en completar lo que soñaste y en utilizar tus conocimientos en beneficio de los demás.

Para que este artículo llegara a tus manos, no sabes todo el esfuerzo que he tenido que hacer, me quedan pocas pestañas, a veces ni dormía bien, recibí muchos comentarios de desánimos cuando cambié de carrera: ”pobrecita, se va a morir pobre”, “aayyyyy oye eso, Psicólogaa, bueeenooo!”,  ¡y qué decir de mi especialidad! “Musicoterapiaaa!, ¿Qué es esooo?”, “no ombe, haz otra especialidad que deje más, aquí eso no existe”, “ya yo ví!”.

Me endeudé hasta la taza, pero siempre creí y sigo creyendo que es posible, sigo aprendiendo cada día, porque nunca dejamos de hacerlo, mi satisfacción está en toda la ayuda que puedo brindar con mi aprendizaje, cuando mis familiares y allegados en ocasiones me escuchan en la radio o me ven en la TV, dicen con orgullo que me conocen, jajajaja, es super divertido, pues de muchos de ellos recibí los comentarios, encima de que estos conocimientos son los que pagan las cuentas.

Muchas veces nuestro miedo a perseverar en algo va muy ligado al temor de lo que pensarán por probablemente tener una idea loca y genial, más la carga de energía que debemos invertir; a veces podemos pensar que ya no tenemos tiempo, nos consideramos mayores (por no decir viejos) para lograr lo que soñamos pero, ¿y si tuvieras solo un mes de vida, seguirías pensando lo mismo? O sea, ¿te consideras así de mayor? No creoooo.

La vida es una, si no lo intentas y te arriesgas ahora, ¿Para cuándo lo estás dejando?, ¿te dará satisfacción en un futuro el recordar y darte cuenta que pudiste hacer algo impresionante primero para ti, y no lo hiciste? Al final, siempre hay uno de dos resultados: o funciona, o no funciona, pero no dejas de intentarlo.

Muchas personas pueden tratar de desanimarte diciendo que no hay novedad, que ya todo está hecho, que la creatividad no existe pero, algo te puedo decir, es posible que en cuanto a material físico, todo exista, tal vez pienses que puedes tener una novedad y luego descubres que hay más personas con ideas parecidas, pero, ¿no te das cuenta? para algo tienes cabeza, a ver, solo piensa, Dios rompió el molde contigo, tu originalidad va a depender de la transformación que hagas de lo que ya existe, del sello personal que pongas y de la astucia que tengas para promoverlo; simplemente, no hay nadie como tú y TU, sí que eres únic@.