Rescatar su relación de pareja

 

Cuando la relación con su pareja está en crisis, muchos quieren hacer algo para salvarla. Algunos de ellos buscan ayuda de un psicoterapeuta como yo. Entonces aconsejo no hablar de los problemas. Eso parece raro de un psicoterapeuta cuyo trabajo es hablar. Pero estoy convencido que en la mayoría de las veces hablar no contribuye a mejorar la relación con problemas sino que le causa daño.

Hablar es bueno para relaciones cuando con eso se divierten. Hablar de esa forma es una buena manera de mantener contacto. Entonces el contenido de lo que se habla es de interés secundario. Normalmente se intercambian cosas cotidianas o algo en que ambos están interesados. Aguantar esta forma de hablar en una relación con dificultades es bueno para no alejarse más de la otra persona.

Sin embargo hablar de los problemas con el objetivo de resolverlos a menudo tiene el efecto de agravar los problemas. No es agradable hablar de una relación problemática. El tema es negativo porque se habla sobre la cosas que no van bien y a menudo uno dice que no le gusta. Sobre todo la conversación sobre las irritaciones se convierte fácilmente en una lucha que cabe perfectamente en una mala relación.

Mejor que hablar es hacer cosas. O sea, tratar de resolver los problemas de una forma más activa que hablar. Normalmente no son las palabras que van a mejorar la relación sino las acciones. Aunque halagos y frases cariñosas pueden dar sentimientos positivos esos carecen de la naturaleza duradera que es esencial para una buena relación de pareja.

Pero si uno quiere hacer algo, la pregunta más importante es qué hacer. Claro que deben ser acciones distintas que resulten en efectos positivos y esas normalmente son cosas que uno suele hacer en una buena relación. Para eso aconsejo pensar en algo que haría si la relación con su pareja fuese sin problemas. Además debe ser algo que puede hacer usted mismo, que no será fácil de imaginar.

Mucho más fácil es pensar en las cosas que podría hacer el otro y cómo él otro podría mejorar la relación con un cambio de sus comportamientos. "Sí él haría eso, que bueno fuera." o "Todo sería mejor si él no hiciera eso." o "Si él haría más …", esos son los pensamientos tan comunes en cualquier relación con problemas. Hasta costará esfuerzo de no pensar en esa dirección.

Porque en malas relaciones uno está confrontado constantemente con el comportamiento del otro que da irritación. Eso está delante en la mente y por esa razón causa una tendencia muy fuerte de pensar en un cambio de lo que hace o deje de hacer el otro. Además esos pensamientos pueden ser muy convincentes. Entre ellos hay algunos que llevan a buenas ideas, cosas que de veras podrían mejorar mucho la relación.

Sin embargo las posibilidades de que las sugerencias al otro sean apreciadas son muy limitadas. No importa cuál era su intención o no, con decir lo que podría hacer el otro para mejorar la relación, se está acusando al otro que él no lo ha hecho por sí mismo. Se puede esperar que a su pareja no le gustará oír eso y es probable que las ideas de usted no serán tomadas en serio, por más buenas que sean.

Por esas razones prácticas no diga nunca lo que podría hacer el otro. No insinúe de cualquier manera que el otro es culpable aunque esté plenamente convencido de que los problemas han sido causados por su pareja. Es mejor evitar ese asunto. Yo sé que eso será una tarea difícil porque entonces hay que desistir de la irritación que querría exteriorizar.

Las preguntas que más convienen son: ¿Qué puedo hacer yo? Y ¿Cuáles son mis posibilidades de hacer cosas para mejorar la relación? Intente responder estas preguntas también si cree que ha hecho todo ya. Claro que eso no puede ser la verdad. Siempre queda la posibilidad de hacer más cosas y cosas mejores. Hay que inventar algo. Use su creatividad.

La única razón válida de no pensar en algo para rescatar la relación es si su pareja quiere terminarla. Entonces ningún esfuerzo será útil. Eso a veces no es tan fácil de enterarse porque es posible que su pareja quiere abandonarle pero no se atreve a admitirlo. Sin embargo no saque esta conclusión demasiado pronto porque a menudo hay alguna ambivalencia del otro con qué todavía quedan posibilidades.

No es difícil imaginar que para rescatar su relación usted tiene que hacer cosas que su pareja va a apreciar. Algo que la otra persona quiere que haga. De modo que se necesita saber qué es lo que quiere el otro. Parece más obvio preguntárselo al otro pero aconsejo no hacer eso. Normalmente semejante pregunta engendra irritación porque su pareja considerará esa conducta como una carencia de atención.

No sólo porque es común que preguntas inducen interpretaciones negativas en relaciones malas es mejor de pensar en algo uno mismo. Así usted sea el más activo y eso es más confortable para su pareja porque entonces ella no tiene que pensar en soluciones. También para usted es una ventaja tomar la iniciativa porque con eso no depende de lo que hace el otro y no necesita esperar.

Sin embargo siempre queda el riesgo que lo que haga usted no será apreciado porque nunca se sabe qué está en la mente de otra persona aunque es alguien que conoce muy bien. Si eso ocurre no se moleste. Va a pensar inmediatamente en otra cosa, hágalo y observe el resultado hasta que haya encontrado algo que funcione bien. De modo que aplique usted el método de ensayo y error.

Creo que es bueno enfatizar que sus acciones no necesitan ser originales o especiales. No es malo traer flores o un regalo, pero esas cosas buenas normalmente son excepcionales y para mantener una relación necesita hacer cosas apreciables con una regularidad. Así lo mejor es hacer cosas buenas para la vida cotidiana porque ellas son de mayor importancia para una relación de pareja.

Además es importante hacer cosas juntas. Para eso haga usted proposiciones y esas tampoco tienen que ser exclusivas. No necesita visitar un restaurante caro o ir a un hotel bien situado. Son cosas que pueden dar una experiencia muy agradable que sea estimulante para la relación pero esos acontecimientos carecen de naturaleza duradera. Para su relación es mejor hacer cosas agradables en la vida diaria en casa.

Si ha hecho algo que ha sido apreciado, o propuesto algo que fue un éxito, su relación ha mejorado un poco. Entonces los problemas no habrán desaparecido pero cualquier paso contribuye a la solución. Esa manera de resolver los problemas cuesta tiempo, no es tan repentino como después de remover una causa. Sin embargo soluciones causales normalmente no existen en cosas tan complejas como las relaciones entre humanos.

Hay una gran diferencia entre los problemas mecánicos y los de los seres vivientes. Los últimos están determinados por muchísimos factores. De modo que los cambios en estas cosas tan complejas no son reacciones sencillas sino son los resultados de un desarrollo que es un proceso más gradual. Aunque resolver los problemas así no es espectacular, lo que cuenta es el resultado.

Con los pequeños pasos se va a rescatar su relación lentamente, contrario a una eternidad de buscar y hablar de una causa asumida de todos los problemas. Encontrar acciones apreciadas y cosas para hacer juntos o en la presencia del otro de forma satisfactoria, no sólo es bueno para mejorar su relación. También se puede usarlos para iniciar una buena relación. Pero eso es otro tema.