La Asertividad. Técnicas para decir "no" al consumo de drogas

 

Por: Angel Antonio Marcuello García

Jefe del Gabinete de Psicología de la Escuela de Especialidades Antonio de Escaño (Ferrol-La Coruña)

1. INTRODUCCIÓN

Presión de grupo y consumo de drogas

La presión ejercida por el grupo de iguales es uno de los factores que más se asocian al inicio del consumo de drogas, así como a las situaciones de abuso.

Sin embargo, antes de empezar a hablar sobre las estrategias a seguir, si queremos aumentar la resistencia a la presión de grupo, hay que puntualizar algunas cosas.

Uno de los elementos que todas las investigaciones señalan como relevante en el inicio del consumo de drogas, es la presión ejercida por el grupo de iguales. En esta edad el grupo de amigos y amigas se convierte en un aspecto fundamental para el adolescente. El adolescente es especialmente vulnerable ante la presión del grupo de iguales pues necesita sentirse partícipe de él, compartir los rasgos que lo definen, tener un papel que desempeñar en el mismo, sentirse valorado por sus amigos, etc.

La presión del grupo se manifiesta de diferentes formas. Algunas veces la presión del grupo puede ser negativa o perjudicial. Es el caso, por ejemplo, de la presión para hacer cosas perjudiciales o poco inteligentes, como beber alcohol, fumar, violar la ley o destrozar cosas. El actuar así supone ser aceptado por los miembros del grupo y ganarse el aprecio de sus amigos. El no hacerlo puede entrañar el riesgo de ser expulsado del grupo. Son muchas las estrategias que utilizamos las personas para intentar convencer a otros de que hagan lo que deseamos. A continuación te presentamos algunas de las más habituales. Es importante que el individuo las conozca ya que así le será más fácil darse cuenta cuando le estén intentando convencer.

Estrategia Ejemplo
Ridiculizar
“Eres un gallina”
“No insistáis más, lo que pasa es que es un niñato”
Retar
“A que no te atreves”
“No eres capaz”
Adular, hacer la “pelota”
“Con lo inteligente que eres, no te costaría nada”
Amenazar
“Como no lo hagas, dejaremos de ser tus amigos”
Prometer recompensas
“Si lo haces, te daré lo que quieras”
Insistir
“Venga, ven con nosotros. Di que sí.
Venga. Vamos, anímate. Vente....”
Engañar “Yo ya lo he hecho antes y no pasa nada”

 

Sin embargo, la presión de grupo no siempre es negativa. No siempre que nos intentan persuadir es para hacer algo malo; a veces los otros pueden tener razón, por lo que la forma adecuada de responder a la persuasión no es negarse sistemáticamente a hacer lo que nos piden. El adolescente debe aprender cuándo es conveniente que se resista a la presión de sus iguales y cuándo no es necesario. Primero se debería escuchar lo que nos piden, compararlo con lo que nosotros deseamos y después tomar la decisión por uno mismo, escogiendo lo más conveniente. De esta manera, evitaremos por tanto, las respuestas impulsivas o casi inconscientes.

Pasos para responder a los intentos persuasivos:

  1. Escuchar lo que la otra persona nos dice.
  2. Comparar lo que deseamos hacer nosotros con lo que quiere la otra persona.
  3. Decidir por nosotros mismos lo que debemos hacer.
  4. Comunicar nuestra decisión. Si decidimos no hacer lo que nos piden debemos rechazar la propuesta de forma clara y sencilla. Para ello, es importante poseer la habilidad para decir “no” e imponer unos límites a las actuaciones de los demás si es necesario.

Según se ha demostrado, aprender a decir NO es parte de un proceso a través del cual adolescentes y jóvenes pueden resistirse a la presión negativa de los compañeros. Y eso se puede aprender.

2. EL COMPORTAMIENTO ASERTIVO

Cuando vayamos a decir que “No” a alguien, debemos ser capaces de defender nuestros propios derechos al mismo tiempo que respetar que los demás puedan tener opiniones distintas de las nuestras. Para aprender a decir NO es necesario aprender primero a comportarse asertivamente.

La asertividad es un comportamiento verbal (lo que se dice) y no verbal (como se dice), que defiende nuestros derechos personales al mismo tiempo que se respetan los derechos de los demás.

Así, una persona se comporta asertivamente cuando:

  • Conoce cuáles son sus derechos e intereses personales.
  • Los defiende mediante una serie de habilidades de conducta.
  • Estas habilidades le permiten ser objetivo y respetuoso consigo mismo y con los demás.

Los comportamientos no asertivos pueden ser de dos tipos: agresivos y pasivos. Veamos las diferencias entre los tres:

Conducta pasiva

No se expresan los sentimientos y pensamientos, o se expresan de manera ineficaz, negativa e inadecuada (excusas, sin confianza, con temor...). Sólo tiene en cuenta los derechos de los demás.

Conducta agresiva

Se expresan sentimientos, ideas y pensamientos, pero sin respetar a los demás, emitiendo normalmente conductas agresivas directas (insultos, agresión física) o indirectas (comentarios o bromas sarcásticas, ridiculizaciones). Sólo tiene en cuenta sus propios derechos.

Conducta asertiva

Se expresan directamente sentimientos, ideas, opiniones, derechos, etc., sin amenazar, castigar o manipular a otros. Respeta los derechos propios y los de los demás.

Características del estilo de respuesta pasiva, adecuada (asertiva) y agresiva:

PASIVA
ASERTIVA
AGRESIVA

Frases genéricas
No se dice nada o se utilizan
expresiones indirectas.

“Quizás…”, “No tiene
importancia pero…”

Frases en primera persona
Expresión de preferencias y
Ruegos

“Pienso”, “Siento”,
“Me gustaría”

Frases en segunda persona
Acusaciones, críticas y
Exigencias

“Deja de …”, Harías mejor
en…”. “Ten cuidado”

Tono de voz bajo.
Discurso dubitativo y vacilante.

Tono de voz firme y audible
Discurso calmado
Tono de voz elevado
Discurso rápido y atropellado
Contacto visual mínimo
Postura corporal hundida
Contacto visual.
Postura corporal firme pero
relajada.
Mirada fija y agresiva
Postura tensa

 

3. LOS DERECHOS ASERTIVOS BÁSICOS

Quien desee decir NO a las drogas debe partir del reconocimiento de estos dere¬chos asertivos básicos:

  1. Derecho a ser tratado por los demás con respeto y dignidad.
  2. Derecho a poder expresar libremente nuestros sentimientos y opiniones.
  3. Derecho a tomar nuestras propias decisiones, aún a riesgo de equivocarnos.
  4. Derecho a satisfacer nuestras propias necesidades siempre y cuando con ello no perjudiquemos a los demás.
  5. El derecho a cambiar.
  6. El derecho a cometer errores.
  7. El derecho a gozar y a disfrutar.
  8. El derecho a ser independiente.
  9. Derecho a decir “NO” sin sentirse por ello culpable o egoísta.
  10. El derecho a pedir lo que quiero, dándome cuenta que también los demás tienen derecho a decir “NO”.

4. TÉCNICAS ASERTIVAS PARA DECIR “NO”

Cuando una persona ha tomado la decisión de no consumir, es importante que posea la habilidad para comunicar a los demás este hecho e imponer unos límites a las actuaciones de los demás si es necesario. Para ello hay que:

  • Buscar el momento y el lugar apropiados.
  • Utilizar expresiones verbales correctas: expresión directa, sin rodeos; mensajes “yo”, breve y claro, utilizar modismos del tipo: “lo siento, pero no voy a tomarlo”, “te importaría dejar de meterte conmigo”.
  • Utilizar expresión no verbal, lenguaje corporal asertivo (tono de voz firme y tranquilo, contacto ocular, distancia cercana al interlocutor). Se trata de decirlo de forma amable, respetuosa y positiva, sin ser autoritario.

A continuación vamos a conocer algunos procedimientos que nos ayudaran a comunicar a los demás de una forma asertiva nuestra decisión de “No” consumir.

- “Sencillamente di no”

Consiste sencillamente en decir “No” ante cualquier petición que no nos agrade, para que nadie nos manipule. La palabra “sencillamente” se refiere a que no hace falta darle muchas vueltas para decir ciertas cosas, ya que basta con un NO. No hay que poner morros y enfadarse con el grupo.

¿Cómo hacerlo?

  • Decir que NO: un no sencillo y rotundo.
  • Si la otra persona insiste en su petición, continuar diciendo una y otra vez que No empleando nuevas formulas: No, que va, Ni hablar, De eso nada, Que no, etc.

Ejemplo:

· “Toma, prueba ésto con nosotros”
NO
· “¡Venga, pruébalo!
“NO gracias”
· “ ¡Pero si lo vamos a pasar guay!”
“Lo siento. NO me interesa....”
· “ ¡ Venga no seas borde!”
“Perdona, pero ya sabes que NO”
· “Todo el mundo las toma, ¡venga pruébalo!”
“No, no me líes, he dicho que NO”
· “Pero si no pasa nada, ¡anímate!
“Muy bien, pero NO quiero....”
· “ ¿Es que nos vas a dejar a todos colgaos?”
“Lees mis labios. NO”

- “Disco rayado”

Consiste en la repetición de las palabras que expresan nuestros deseos, pensamientos, etc., sin enojarnos ni levantar la voz y sin hacer caso de las presionen o intentos de desviación por parte de la otra persona. Es como si tuviera grabada la respuesta automática, y ¡no hay nada que hacer! ya que suscita en el otro la resig¬nación que, ante una máquina, no vale la pena insistir pues repetirá lo grabado cuan¬tas veces sea necesario y sin atender a nuevos mensajes.

¿Cómo hacerlo?

· Repetir la frase que exprese nuestro deseo sobre un aspecto concreto, aunque no aporte demasiadas explicaciones.
· Repetirla una y otra vez, siempre de forma serena, ante las intervenciones de la otra persona.

Ejemplo:

· “Toma, prueba ésto con nosotros”
“Lo siento. NO me interesa....”
· “¡Venga, pruébalo!
“Lo siento. NO me interesa....”
· “ ¡Pero si lo vamos a pasar guay!”
“Lo siento. NO me interesa....”
· “ ¡Venga no seas borde!”
“Lo siento. NO me interesa....”
· “Todo el mundo las toma, ¡venga pruébalo!”
“Lo siento. NO me interesa....”
· “Pero si no pasa nada, ¡anímate!
“Lo siento. NO me interesa....”
· “ ¿Es que nos vas a dejar a todos colgaos?”
“Lo siento. NO me interesa....”

- “Ofrecer alternativas”

Consiste en proponer algo positivo, que guste a la gente. Aunque a veces el presentar una alternativa se parece mucho a “cambiar de tema”, el ofrecer algo positivo que guste a la gente supone una cierta riqueza de ofertas y un cierto poder de arrastre.

¿Cómo hacerlo?

- Buscar algo atractivo y proponerlo con entusiasmo.
- Insistir sin decaer ante la posible reacción negativa de los demás.
- Buscarse el apoyo de alguien dispuesto a seguir lo propuesto.

Ejemplo:

“Toma prueba ésto con nosotros”
“Que os parece si mejor hacemos una apuesta a ver quien aguanta más bailando”

- “Para ti - Para mí”

Es una técnica que se emplea cuando al manifestar nuestra negativa, podemos ser objeto de presiones, agresiones verbales o críticas injustas para intentar manipularnos. Cuando la empleamos conseguimos dos cosas: no enfadarnos cuando otros/as nos critican, y que no se salgan con la suya.

¿Cómo hacerlo?

Partimos de una situación en la que otra persona nos hace una petición que no queremos acep¬tar. Por ejemplo: Un amigo nos ofrece una pastilla de éxtasis y le manifestamos nuestro deseo de no consumir.

· Paso previo: EXPLICACIÓN + DECISIÓN.
"No me apetece tomarla, gracias"
Ante cualquier insulto o crítica injusta que nos dirija el otro, por ejemplo: "eres un cobarde, no te atreves..." :

· Primer paso: PARA TI + (Repetir lo que dijo la persona que critica): "Para ti seré un cobarde".

· Segundo paso: PARA MÍ + (Decir algo positivo de uno/a mismo/a): "Pero para mí soy una persona que sabe divertirse." Repetir el proceso el tiempo que sea necesario.

- “Banco de niebla”

Es una técnica que se emplea cuando al manifestar nuestra negativa, podemos ser objeto de presiones, agresiones verbales o críticas injustas para intentar manipularnos. Consiste en reconocer la razón o posible razón que pueda tener la otra persona, pero expresando la decisión de no cambiar nuestra conducta. Es huir del riesgo, sin atacar demasiado al que te dice u ofrece algo. De algún modo, se trata de no entrar en discusión.

¿Cómo hacerlo?

· No entrar en discusión sobre las razones parciales, que incluso pueden ser acep¬tables.
· Dar la razón a la otra persona: reconocer cualquier verdad contenida en sus declaraciones cuando nos propone algo que no nos parece conveniente, pero sin aceptar lo que propone.
· Dar la razón y la posibilidad (sólo la posibilidad) de que las cosas pueden ser como se nos presentan. Utilizar expresiones, tales como: “Es posible que...”, “Puede ser que...”.
· Después de reflejar o parafrasear lo que acaba de decir la otra persona, podemos añadir a continuación una frase que exprese nuestro deseo de no consumir: “pero lo siento, no puedo hacer eso”, “...pero no gracias”, “...pero prefiero no tomarlo”.

Ejemplo:

· “ ¡Pero si lo vamos a pasar güay!”
“Puede ser que lleves razón, pero prefiero no tomarlo”
· “ ¡ Venga no seas borde!”
Si, puede ser que yo sea un borde, pero no lo tomaré”
· “Todo el mundo las toma, ¡venga pruébalo!”
Es posible que todo el mundo las tome, pero yo no”
· “Pero si no pasa nada, ¡anímate!
"Es posible que tengas razón y no pase nada, pero no gracias"
· “ ¿Es que nos vas a dejar a todos colgaos?”
“Puede que tengas razón, pero no me apetece”

- RECOMENDACIONES PARA “DECIR NO SIN PERDER AMIGOS”:

1. Ante cualquier petición que no nos agrade, relacionada con el consumo de drogas, decir que NO: un No claro, firme y sin excusas.

2. Repetirlo las veces que sean necesarias (emplear nuevas fórmulas de “decir NO” o utilizar el “disco rayado”):

· “¡Venga, pruébalo!
“NO gracias”
· “ ¡ Venga no seas borde!”
“Perdona, pero ya sabes que NO”
· “Pero si no pasa nada, ¡anímate!
“Muy bien, pero NO quiero....”
· “ ¡Pero si lo vamos a pasar guay!”
“Lo siento. NO me interesa...”
· “ ¿Es que nos vas a dejar a todos colgaos?”
“Lo siento. NO me interesa...”
· “¡Venga tío, enróllate!”
“Lo siento. NO me interesa...”

3. Si es posible, proponer otras alternativas.

· “Toma prueba ésto con nosotros”
“Que os parece si mejor hacemos una apuesta a ver quien aguanta más bailando”

4. Si al manifestar nuestra negativa, la persona que nos intenta convencer, utiliza la agre¬sión verbal y la crítica injusta para intentar manipularnos, podemos utilizar la técnica “Para ti / Para mí” o la técnica “Banco de niebla”:

· “Creo que eres un egoísta”

“Puede que tengas razón y a veces me comporte egoístamente” (banco de niebla).
“Para ti seré un egoísta, pero para mi soy una persona que sabe divertirse” (Para ti/para mí)).

5. Si nos insisten intentando obligarnos, dejar de dar respuestas, marcharnos.

BIBILIOGRAFIA:

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  • LUENGO MARTÍN, Mª ÁNGELES Y COLS. Construyendo la Salud. MEC.
  • MARTHA DAVIS, MATTHEW MCKAY. Técnicas de autocontrol emocional. MARTÍNEZ ROCA. 1998.
  • VALLÉS ARANDIGA A. Y VALLÉS TORTOSA C. Programa de refuerzo de las habilidades sociales III. EOS.