4. Sustitución De Pensamiento

Se trata de llenar el hueco que ha dejado el pensamiento negativo interrumpido, con pensamientos más positivos y previamente preparados, más realistas, y constructivos.

Cuando se produce la parada o detención del pensamiento, podemos sustituir el pensamiento negativo por uno incompatible o distractorio. Por ejemplo, en vez de “Y si voy a trabajar y me da el ataque de ansiedad” “No podré soportarlo, temblaré, me echaré a llorar” “Qué desastre estas cosas sólo me pasan a mí, debería dejar de trabajar, es el culpable de lo mal que me siento, soy un desgraciado”…, se sustituye por “Pepe Basta” “Pepe respira” “Vale de lamentarse” “Podré superarlo” “Es un nuevo reto en mi vida” “Al principio lo pasaré mal, pero ya me las arreglaré” “Si me relajo veré las cosas de otro modo” “Repetirme continuamente lo mal que me encuentro no me ayudará en nada sino todo lo contrario” “Estoy trabajando en ello, ya lo conseguiré” “Aún es pronto pero quiero superar esto, lo volveré a intentar tantas veces sea necesario” “Dispongo de recursos que antes no tenía” “Voy a intentarlo” “Puedo hacerlo, si otros lo consiguen yo también podré hacerlo” “Con ansiedad se consigue muy poco pero con relajación mucho”… o cualquier otro pensamiento positivo y que nos sea útil. Esto lo podemos hacer con cualquier tipo de pensamiento negativo. Al principio puede parecer complicado pero todo es cuestión de práctica. ¡Todo se aprende!