5. Técnicas Distractoras

Su objetivo es “distraernos” ante pensamientos y sentimientos relacionados con la situación ansiógena. Es decir, “se trata de cambiar la atención desde lo interno hacia lo externo, para que disminuya la ansiedad y poder controlar la situación de una forma mucho más adaptativa y adecuada” La distracción puede consistir en: centrar la atención en los elementos del ambiente verbalizándolos y siendo lo más detallista posible. Ejemplo, “en esta habitación hay una mesa con vasos, las paredes están pintadas de…, en mi habitación hay…, el salón de mi casa está compuesto de... el despacho se compone de, fulanito está hablando de, qué opino yo de lo que estoy viendo o escuchando... en la calle veo…

Es importante combinar una estrategia de distracción con un ejercicio de relajación para reducir la ansiedad en cualquier momento que pueda presentarse, estableciendo así nuevos condicionamientos.