¿Qué es la fobia social?

 

 

Por supuesto definir esto es fácil y al mismo tiempo difícil. Son muchos los matices que rodean a cualquier problema psicológico haciendo que el tema tome otro significado diagnóstico. Entiendo que sería necesaria una evaluación profesional para determinar y asignar de forma más válida el diagnóstico, pero se supone que aquí se trata de información divulgativa, así que vamos con ello.

 Según el DSM-IV (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Barcelona. Masson S.A. 1995) podemos definir la Fobia o ansiedad social como:

"Temor persistente y acusado a situaciones sociales o a actuaciones
en público por temor a que resulten embarazosas"

Las características principales serían:

  • Miedo a ser evaluado negativamente en situaciones sociales.
  • Miedo a actuar de un modo que sea humillante.
  • Respuesta de ansiedad cuando la persona se expone a situaciones sociales temidas.

 En la Fobia Social es importante que el adulto reconozca que sus temores son excesivos o irracionales. Al igual que en otros trastornos si la reacción emocional es congruente con el contexto no cabría pensar en que es un problema.

Algunos datos de interés sobre la Fobia Social son:

  • La edad de comienzo suele ser antes de los 25 años.
  • Afecta a un 10-15% de la población general.
  • La duración media del tratorno suele ser de 16 a 19 años.
  • La Fobia Social se asocia con otros trastornos psicológicos.

 Entre los miedos más frecuentes en la Fobia Social podemos señalar:

  • Hablar en público.
  • Escribir en público.
  • Hablar en un grupo pequeño.
  • Comer en público.
  • Ser el centro de atención.

Entre las consecuencias negativas asociadas a la Fobia Social podemos resaltar:

  • Bajo rendimiento escolar.
  • Dificultades laborales.
  • Empobrecimiento social.
  • Uso de alcohol.
  • Depresión.
  • Agorafobia.
  • Ideación e intentos suicidas.

 Los criterios diagnósticos de la Fobia Social son:

A: Temor persistente y acusado a situaciones sociales o a actuaciones en público por temor a que resulten embarazosas.

B: La exposición a estos estímulos produce casi invariablemente una respuesta inmediata de ansiedad.

C: El individuo reconoce que el temor es excesivo o irracional. Puede que esto no suceda con los niños.

D: Se evita las situaciones sociales o actuaciones en público aunque a veces se pueden soportar con sumo terror.

E: Esta evitación o ansiedad ha de interferir marcadamente en la rutina diaria del individuo.

F: En personas menores de 18 años los síntomas han de persistir al menos 6 meses.

G: La evitación no se debe a efectos fisiológicos directos de una sustancia o a una enfermedad médica y no pueden explicarse mejor por la presencia de otro trastorno mental (ej. Trastorno de angustia, ansiedad de separación).

H: Si hay otro trastorno mental (ej. Tartamudez, etc.), el comportamiento de evitación no se limita a la preocupación por su posible impacto social.

En uno de los apartados de los criterios anteriores se hace referencia a que los síntomas descritos no se pueden explicar mejor por la presencia de otro trastorno. Es por esto importante establecer lo que se llama Diagnóstico diferencial. Así, en la Agorafobia también se evitan situaciones sociales pero la diferencia está en que en la Fobia Social se evitan aquellas que se consideran pueden ser causa de evaluación por parte de los demás.

 Cuando concurren Fobia Social y depresión se puede valorar si el temor social aparece desde el principio. En este caso estaríamos ante una depresión que se complementa con la Fobia social que ya estaba. Si por el contrario, el temor social no es el tema principal tendríamos que valorar la posibilidad de depresión como cuadro central y en el que se presenta cierta ansiedad social.

 En el tema del alcoholismo hay que destacar que muchas personas con Fobia social recurren al alcohol como forma de superar su ansiedad social.

 Ciertos autores diferencia entre timidez (alga más generalizado, más global) y Fobia Social en la que los temores se centran en situaciones sociales.