La Importancia De La Autoestima: Cómo Potenciarla

 

Autora: Dª Ana Mª Bastida de Miguel
Licenciada en Psicología - Máster en Psicología Clínica
Psicóloga especialista en psicoterapia por la EFPA
Postgrado en Medicina Psicosomática y Psicología de la Salud
Miembro del SEPCyS
Miembro de la SEPD
Colegiada R-00478 / PAM-008

Un valor imprescindible tanto para niños como para adultos

Autoestima es algo fundamental para nuestro desarrollo personal

Autoestima es quererse a uno mismo y querer a los demás. Significa saber que somos valiosos, que merecemos la pena, que somos capaces, y no sólo saberlo sino afirmarlo, creérnoslo y actuar conforme a esa creencia. Implica respetarnos a nosotros mismos y enseñar a los demás a hacerlo.

Autoestima es un aspecto muy importante de nuestra personalidad, es fundamental para gestar nuestra identidad como ser humano e imprescindible para una buena adaptación social.

El grado en el que las personas tengan sentimientos positivos o negativos sobre sí mismos y sobre su propio valor será determinante a la hora de sentirnos a gusto con nosotros mismos y con los demás.

Autoestima, es el concepto que tenemos de nuestra valía y se va formando en función de todos los pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias que sobre nosotros mismos vamos incorporando a lo largo de nuestra vida. Todas las impresiones, evaluaciones y experiencias que vamos experimentando se van acumulando y van conformando un sentimiento positivo hacia nosotros mismos o, por el contrario, un incómodo sentimiento negativo por no ser lo que nos gustaría ser.

Autoestima es, por tanto, la valoración que cada persona hace de sí misma. Y el valor que cada persona se otorgue a sí misma va a ser de vital importancia tanto para el propio bienestar personal como para las relaciones interpersonales.

Un juicio poco realista y negativo de uno mismo puede ocasionar muchas decepciones y mucho daño y a lo único que nos puede llevar es a mantener un ánimo decaído y carente de optimismo.

Nos sentimos listos o tontos, capaces o incapaces, nos gustamos o no en función de lo que hayamos ido aprendiendo a lo largo de nuestro desarrollo. Esta autovaloración es muy importante, dado que de ella depende en gran parte la realización de nuestro potencial personal y nuestros logros en la vida.

Las personas que se sienten bien consigo mismas, que tienen una buena autoestima, son capaces de enfrentarse y resolver los retos y las responsabilidades que la vida nos plantea. Por el contrario, los que tienen una autoestima baja suelen autolimitarse, sentir que no valen lo suficiente y, en consecuencia, fracasar.

La autoestima se construye con la experiencia de cada uno y es la que permite valorar el autoconcepto que influye en lo que nos decimos a nosotros mismos y que se conoce como el "auto-habla" los "auto-mensajes" las "auto-instrucciones".

Las personas con baja autoestima suelen mantener un auto-habla negativa sobre sí mismas, califican sus acciones por debajo de lo normal y de forma poco realista "No puedo" "No valgo" "Lo hago muy mal"...

Hay que prestar mucha atención tanto a las afirmaciones que cada persona realiza sobre sí misma como a las acciones que lleva a cabo, pues en función de todo ello podremos identificar las que tienen una perspectiva negativa respecto a su autoconcepto y actuar en consecuencia.

La imagen que una persona tiene de sí misma abarca desde su apariencia física hasta sus conocimientos, sus actitudes, sus creencias, sus potenciales, sus habilidades, su capacidad para relacionarse y para resolver problemas...

Si conseguimos valorar las propias cualidades, sin atender demasiado a los defectos personales, podremos mejorar la forma de afrontar tanto las situaciones favorables como las desfavorables.

Además, si conseguimos cambiar la comunicación con nosotros mismos y con los demás de forma que nadie salga perjudicado, todos saldremos beneficiados.

Una persona que no está satisfecha consigo misma no podrá afrontar la vida con la decisión y el optimismo necesarios, lo que desembocará en una falta de confianza no sólo en su entorno sino también en todos los ámbitos de su vida.

Mi autovaloración está influenciada por mis vivencias, por mi historia personal pero sobre todo por la valoración que tanto yo como las personas, que han sido y son, importantes en mi vida hacen de mí.