Qué Sucede En El Caso Contrario: Autoestima Sobreinflada

Mantener una buena autoestima es muy sano y es indispensable cuidarla y mantenerla en un estado óptimo. Sin embargo, en exceso puede causar efectos nocivos, similares a los que pueden sufrir las personas con un déficit. Y es que no debemos confundir una alta autoestima con una actitud engreída, que sí puede provocar incomodidad en los demás y generar relaciones desiguales que terminan perjudicando el bienestar tanto propio como del entorno.

Además, normalmente quien se estima en exceso no es muy consciente de ello, y mucho menos de los problemas que le ocasionan. Por este motivo, es muy importante atender a la opinión de los demás. La sobreestimación de uno mismo puede causar una actitud defensiva e intolerante, incluso, hostil de los demás hacia uno mismo y esto puede hacer muchísimo daño a todos.

Una persona que se sobreestima demasiado tiende a minusvalorar a los demás y ello le provocará más conflictos en sus relaciones. Por lo que es muy importante mantener un punto de vista firme pero sin causar daños ni conflictos innecesarios. Es más, el tener en cuenta a los demás despertará en ellos el respeto y admiración que la persona desea, pero de una forma sana y controlada.