LA ASERTIVIDAD

 

1. Etimología

Asertividad es una palabra que no lo encontraremos en el diccionario, tan solo “asertivo” que significa “afirmativo” y que proviene de “aserto” que es la “afirmación de la certeza de algo” y que deriva del latín “assertus”.

Carlos Mora Vanegas en su artículo “La importancia de la Asertividad” menciona que ésta significa la “afirmación de la propia personalidad, confianza en sí mismo, autoestima, aplomo, fe gozosa en el triunfo de la justicia y la verdad, vitalidad pujante, comunicación segura y eficiente”

Olga Castanyer Mayer-Spiess en su libro “La asertividad, expresión de una sana autoestima” cita que hay muchas definiciones de asertividad. “Una de las más clásicas es ésta: La asertividad es la capacidad de autoafirmar los propios derechos, sin dejarse manipular y sin manipular a los demás.”

En “Colección 150 pergaminos”, nos dice Miguel Ángel Cornejo respecto a la asertividad: “La palabra asertividad tiene su origen en el vocablo aseverar, que según el diccionario de la Real Academia Española significa: ‘Declarar o afirmar positivamente, con seguridad y con sencillez y fuerza’ lo que yo siento, pienso y quiero, por lo que la conducta asertiva consiste básicamente en la expresión adecuada de cualquier emoción que no sea la ansiedad hacia otras personas, convirtiéndose así en el arte de relacionarse con los demás para lograr alcanzar la intimidad.”

Podemos deducir entonces que la asertividad es una habilidad, una capacidad que está relacionada con la autoestima, que está estrechamente ligada al respeto y al cariño por uno mismo y, por ende, a los demás.