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Plan de prevención de los problemas de comportamiento
El clautro del Centro de Educación Especial Aidemar así como los distintos profesionales y personal complementario del centro, vienen planteándo un análisis y amplio debate sobre el "asunto" de los problemas de comportamiento y situaciones de crisis que pueden derivar en peligrosas para la integridad de los alumnos/as, ocasionan alteraciones de la convivencia y dificultades "añadidas" en el proceso educativo. Tal sería la justificación principal del Seminario de Formaciión Permanente que, a lo largo del presente curso (se pretende continuar el próximo), y coordinado desde el CPR de Torre Pacheco se ha desarrollado en el contexto del colectivo de profesores con participación del personal complementario del centro. Hemos preferido desarrollar una síntesis con las conclusiones extraídas en numerosas sesiones de trabajo grupal e individual, por considerarlo de mayor utilidad para consulta de otros profesionales. La posible sugerencia de cuestiones alrededor de esta prroblemática que podría definirse por el esquema: CONDUCTA DESAFIANTE <> PLAN DE PREVENCION = AUMENTO DE CALIDAD DE VIDA, motivará ulteriores consultas y reflexiones, para ello, se adjuntan como APÉNDICES otros documentos de mayor o menor extensión. Confiamos en la utilidad de los presentes materiales, así como de la bibliografía básica reseñada, en orden a favorecer el análisis y reflexión acerca de los planteamientos educativos que redunde en beneficio de nuestros alumnos e igualmente, se traduzca en un aumento de la calidad de los entornos educativos.
3.1.- EL CONCEPTO DE: "CONDUCTA DESAFIANTE". En la concepción de los centros y servicios de atención a personas con discapacidad, los modelos de calidad de vida son indispensables de cara a producir intervenciones dirigidas a mitigar las manifestaciones de una conducta desajustada, desde una perspectiva de dignidad y respeto, considerando a la persona discapacitada como el ser humano que ante todo es en unión y relación con otros humanos con los que construye sus competencias. Un porcentaje significativo de personas con discapacidad presentan conductas de tal intensidad, frecuencia o duración que amenazan su salud o la de otros, interfieren con el aprendizaje de una conducta adaptativa/convencional, perturba las interacciones sociales o le impiden el acceso y/o el uso de los recursos de la comunidad. Estos comportamientos culturalmente anormales han recibido el nombre de conductas desafiantes. El concepto conducta desafiante se suma a la política de apoyo a las personas discapacitadas centrada en los derechos de estas personas a una plena inclusión y participación en los contextos en los que su grupo cultural y social se desenvuelve de cara a fomentar una creciente calidad de vida. El término desafiante no hace referencia a conductas realizadas intencionalmente por la persona discapacitada para provocar o retar al interlocutor, sino que el desafío se dirige a los servicios y recursos destinados a su desarrollo personal y social. Un comportamiento desafiante hace que centremos nuestra atención en el contexto en el que se realiza o produce y en los recursos que debemos disponer para favorecer que en el futuro, ante una situación similar, el comportamiento expresado sea ajustado y eficiente en ese contexto. Hablar de conducta desafiante supone tener la permanente actitud de que la conducta es expresión no sólo de la patología que presenta la persona que la realiza, sino también de las relaciones e interacciones de esa persona con su entorno. El término desafiante afianza enfoques de intervención centrados en la construcción de habilidades, en la que la intervención debe ser vista como un desafío a nuestra capacidad de adaptar los entornos en los que viven para hacer comprensible el mundo que le rodea y aprender. 3.2.- INTERVENCIÓN COMUNICATIVA. Los niños discapacitados no son muy distintos de los normales en lo relativo a cómo utilizan sus problemas de comportamiento para influir en los demás. Una conducta problemática puede ser adaptativa, y por eso aparece con tanta frecuencia. Para algunas corrientes de investigación los problemas de comportamiento, en genera,l funcionan como una forma de comunicación primitiva para quienes no poseen o utilizan formas más complejas que les permitan influir en los demás para obtener distintos resultados deseables. La naturaleza intencional de los problemas de comportamiento queda ilustrad por numerosos estudios que documentan el papel de la atención, la evitación o la obtención de cosas concretas en la motivación de los problemas de conducta. La hipótesis de la comunicación plantea que una conducta inadecuada, a menudo, funciona como si fuera una forma de comunicación. La hipótesis no establece que sólo las personas que no hablan utilizan las conductas problemas para influir en los demás. Tampoco establece que los sujetos utilizan sus conducta inadecuadas sistemática e intencionalmente para influir en los demás. La hipótesis viene a ser una metáfora que plantea que una conducta inadecuada a menudo funciona como si fuera una forma de comunicación. La consecuencia es que reforzando las habilidades comunicativas relevantes, resulta posible sustituir la conducta inadecuada, de modo que se hace menos frecuente o se elimina totalmente. Aún cuando no haya una intención subyacente a las acciones de una persona la conducta puede tener o cumplir funciones comunicativas. Dado que una conducta problema posee una finalidad no se puede cambiar con garantía de éxito a largo plazo, sin descubrir cual es dicha finalidad. Debido a que una conducta problema, a menudo, cumple una finalidad para el sujeto que la manifiesta, el objetivo de la intervención es enseñar nuevas formas de influir en los demás, para que dichas conductas ya no sean necesarias. En el contexto social de la comunidad las conductas problema pueden tener muchas finalidades por lo que se necesitarán intervenciones multidimensionales. Es erróneo pensar que utilizando un procedimiento de intervención simple, se pude influir en todos los problemas de comportamiento de un sujeto en comunidad. Dado que el contexto social es tan importante, la intervención no es algo que se hace a la persona, sino algo que se hace con la persona. La intervención implica cambiar sistemas sociales no individuos. Con frecuencia los problemas de comportamiento surgen de un historial de exclusión, de segregación, de falta de control personal y de estilos de vida empobrecidos. El cambio en el estilo de vida es el fin último de la intervención. La Evaluación Funcional tiene como propósito descubrir las razones por las que ocurre un problema de comportamiento. Cuando se descubre a qué propósito sirve se tiene más capacidad para diseñar intervenciones que proporcionen alternativas con sentido para sus problemas de comportamiento. 3.3.- EVALUACIÓN FUNCIONAL. Las dificultades en comunicación tanto verbal como no verbal es una limitación importante para ejercer la regulación del medio social. Una parte importante de las conductas desafiantes en personas con discapacidad es debida a una carencia de códigos de comunicación para conseguir regular en la dirección deseada el entorno. Por lo tanto, la mejor manera de hacer disminuir las conductas problemáticas es enseñar habilidades comunicativas, dado que a mayor "competncia comunicativa" menor probabilidad de aparición de conductas desafiantes. Se dice "competencia comunicativa" para señalar no sólo la posibilidad de emitir cierto lenguaje oral o alternativo, sino que ese lenguaje sea emitido como herramienta de regulación del entorno. El planteamiento basado en la comunicación solamente es apropiado cuando se sospecha que las interacciones sociales influyen en las conductas problemas. El enfoque es relevante para casos de problemas de comportamiento que están influenciados por la atención de los demás, la evitación de situaciones desagradbles y la obtención de cosas concretas. Sin embargo, hay otras variables que se han identificado también importantes como controladoras de problemas graves de comportamiento. La evaluación y planificación de la intervención en problemas de comportamiento controlados por estos factores son complejos y requieren asesoramiento especializado. Todavía se desconoce mucho sobre los problemas de comportamiento como para esperar que un planteamiento sea eficaz de forma universal. La Evaluación Funcional intenta descubrir las funciones sociales por las que ocurre una conducta problema, siendo sus componentes.: la entrevista, la observación directa y la experimentación o análisis funcional. La estrategia de la Evaluación Funcional se resume en tres etapas:
Aún después de que la intervención haya empezado es importante hacer evaluaciones funcionales periódicas, pues las situaciones cambian continuamente. El camino más seguro para confirmar que un factor específico tiene influencia en la conducta problema es a través de la manipulación experimental. Los resutados de la comprobación se utilizan a lo largo del tratamiento para planificar las intervenciones
4.1.- PROCEDIMIENTOS DE INTERVENCIÓN. Los procedimientos de intervención sobre el medio externo (aquellos a los que damos los nombres de: educación, terapia, atención ocupacional), constituyen los núcleos esenciales del tratamiento. Consisten en un amplio conjunto de manipulaciones intencionadas del mundo en el que esas personas viven, y tienen como objetivos: promover su desarrollo, aumentar su bienestar emocional y permitir la adquisición de ciertas destrezas. Las adaptaciones que es necesario realizar son tanto más importantes cuanto mayor es el grado de desviación cualitativa de los procesos mentales de la persona en comparación con los procesos propios del "biotipo estandar". Un modelo de las intervenciones terapéuticas basado en la distinción entre intervenciones internas (propias del sistema institucional médico sanitario), y las externas (propias de otros sistemas que incluyen la educación, la familia y las terapias de corte psicológico) señala que del mismo modo que las intervenciones internas contribuyen a aumentar la eficacia de las externas, éstas no reducen su eficacia a un mero tratamiento sintomático. Ya que por muy afectado que esté el funcionamiento del sistema nervioso central se ve siempre modificado y condicionado por los cambios ambientales. En el tratamiento los procedimientos de control adecuado del medio para producir aprendizaje constituyen actualmente el recurso esencial. Por muy desajustadas que nos parezcan algunas conductas, son suceptibles de analizarse funcionalmente y de observarse mejorías y desarrollos significativos mediante procedimientos de apoyo. Los apoyos se definen por las siguientes características:
La actual tecnología de apoyo conductual, indica que las intensidades y tipos de apoyo proporcionados a las personas con discapacidad, resultan críticos en los esfuerzos de rehabilitación. Sus principios básicos se resumen en varias funciones no aversivas y de apoyo, entre las que podemos destacar:
5. CONCLUSIÓN. Es evidente que la problemática no se aborda con profundidad en esta breve síntesis. El análisis realizado a lo largo de estos meses de trabajo, ha permitido reflexionar sobre un encuadre y estrategias de afrontamiento que consideran una prioridad "el punto de vista del Otro" (alumno con necesidades educativas especiales, persona con discapacidad y/o Retraso Mental...), su Calidad de Vida y la de los Servicios de Apoyo que se le ofrecen. Hemos iniciado un camino que exige continuidad, consenso y coherencia. Por lo demás, hemos podido constatar (una vez más) que no existen "recetas", sino posibilidades de modificación de actitudes, toma de conciencia dsobre el propio rol, análisis de las variables del contexto y su inclusión en el marco de actuaciones integradoras, multidisciplinares, de coordinación de recursos (aunque aquí no se desarrollen: contexto familiar, intervención en salud, contexto sociocultural, afectividad y ocio) que son precisos desde el enfoque propuesto para optimizar su eficacia y alcanzar aspectos tan fundamentales como la generalización y el mantenimiento de los resultados. A continuación incluimos algunos documentos elaborados en el desarrollo de este Seminario y que abarcan desde el "más ambicioso" PLAN GENERAL DE PREVENCION, hasta los materiales más concretos (referidos a un alumno en particular). Confiamos en que puedan servir de referencia a otros/as colegas. En todo caso, agradecemos la atención prestada por el lector. Apendice 1 : Plan de Prevención de Problemas de Conducta Apendice 2 : Proceso de Evaluación Funcional de la Conducta Apendice 3 : Reseña Bibliográfica y Documental |
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