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APENDICE I:

Plan de Prevención en Problemas de Conducta

  • 1. Introducción

  • A realizar en el ámbito de centro, teniendo como origen el Claustro de Profesores y ámbito el trabajo de Atención Directa al alumno, con las evidentes implicaciones familiares.

    Sin pretender algo imposible como es el eliminar esta serie de problemas sí creemos viable su mejora en tanto forman parte del proceso educativo del alumnado, así como también la no-aparición de algunas (prevención primaria) a través de la adopción de las medidas oportunas de carácter organizativo, tutorial o de cambio de actitud de alumnos y profesorado en general.

    • La intención para este curso es la de definir de forma consensuada este Plan y ponerlo en marcha.
    • Pensamos que se encontraría actualizado durante el curso próximo. En este actual correspondería su definición inicial (primer trimestre y parte del segundo) y puesta en marcha (resto del curso) entendiendo que ambos extremos han de darse de una manera práctica y aplicada en la realidad.

    Diseño del Plan de Prevención en Problemas de conducta. Temporalización y contenidos de referencia.

    Explicación y seguimiento.

    Septiembre 1999: Planteamiento inicial y presentación al Equipo Directivo. Se pretende obtener una aprobación inicial, para proponerlo posteriormente al Claustro de Profesores.

    A su vez, se detecta el interés, apertura, rechazo, etc. del ED a este tipo de actuaciones, así como las expectativas que puedan tener ante el mismo; se recoge alguna iniciativa que pueda haber, explicaciones acerca de la conveniencia o no, nivel de acuerdo, etc.

    Octubre 99: Presentación a Claustro de Profesores (*), con carácter informativo y de aprobación, en su caso.

    Se informa un poco más en detalle, se trata de hacer una introducción a la elaboración del Plan. Esto es algo que, sobre la marcha iremos haciendo entre todos. Durante este mes os daré un pequeño documento de dos o tres folios, con carácter informativo y que unifique nuestras ideas, acerca de los Problemas de Conducta y lo que es un Plan de Prevención. También lo acompañaré de un pequeño cuestionario para que lo cumplimentéis individualmente aunque en una sesión conjunta, con el fin de que dialoguéis al respecto e intercambiéis vuestras opiniones"

    " Un Plan de Prevención implica la adopción de medidas con carácter general, que podrán ser puestas en marcha desde la tutoría, el Departamento de Orientación, el Equipo Directivo, los Educadores, la Familia, etc., pero siempre con carácter general y que podrán incidir en un alumno concreto o en varios. Por esto nuestras expectativas al respecto deben ser acordes las unas con las otras, y tomárnoslo muy en serio, si no es así, lamentablemente nuestro trabajo no habrá servido para nada"

    "Hemos de saber por tanto si queremos o no, si estamos dispuestos a colaborar o no, qué pensamos acerca de los demás, etc., si no partimos de la apertura a trabajar juntos (y esto implica compartir expectativas, repartir tareas, ser responsables, etc.) no podremos hacer este trabajo del Plan dado que su diseño es en el ámbito de centro". Por otra parte, diremos también que no se trata de hacer algo para luego ponerlo en marcha. Ni de esperar algo externo que va a solucionar nuestros problemas. Se trata de hacer nosotros mismos un diseño "sobre la marcha", que afectará diariamente a nuestro trabajo, que tendrá como punto de partida nuestro cambio de actitudes ante los problemas de conducta en unos casos y, en otros, la percepción de que el desarrollo en el niño con problemas de conducta es algo dinámico, que no vamos a solucionar de inmediato, pero que podemos ir modificando, reduciendo en su frecuencia e intensidad y en último extremo, previniendo de cara al futuro. Además, obtendremos una "radiografía" de algunos aspectos conductuales que se dan en nuestro alumnado y que observamos en general en el centro"

    "Nos lo tomamos con tranquilidad, desde el Departamento podremos ir -condicionado a nuestra disponibilidad horaria y otros trabajos que tenemos que hacer- también comentando casos particulares, vosotros lo iréis haciendo en las reuniones de claustro, informando a los padres, contando con la Trabajadora Social, conmigo; adoptando el Claustro los cambios en las medidas organizativas o estructurales que se estimen oportunos, etc. Pero todo esto (como veréis, puede ser algo importante) no "de golpe y desde fuera", sino conforme a las necesidades y posibilidades y desde nosotros mismos y nuestro alumnado actual. Indudablemente, podrá ser útil también para épocas posteriores e incluso para otros colegas."

    Entrega de información escrita y cuestionarios para la reflexión y el diálogo:

    1. Generalidades sobre la Prevención.
    2. Generalidades sobre Problemas de Conducta y Conductas disruptivas.
    3. Cuestionario para el diálogo

    Noviembre: Descripción de conductas problema I. Inicio del diseño del P.P.P.C

    Diciembre: Descripción de conductas problema II

    Conclusión del "diseño" (no hay que olvidar que, simultáneamente se da la comunicación de experiencias, por lo que no es un trabajo teórico, sino inserto en la realidad)

    Elaboramos el documento en donde se recogen todas las conductas detectadas, para devolverlo a los diferentes grupos de profesores y otro personal con el fin de que reciban la información y procedan a las rectificaciones y sugerencias oportunas (lo adjuntamos en anexo).

    Otro de los objetivos es cumplimentar (sobre todo por parte del profesorado) un estadillo (se adjunta en anexo) en el que puedan aparecer, priorizadas algunas actuaciones que se consideren más idóneas. Esto se hace de tal modo que se extraiga una visión de cuáles son las áreas de origen que se consideran más interesantes para posteriores actuaciones. Esto dará lugar a la definición de cuál es el marco o campo que más orientaciones o actuaciones debe recibir, en conclusión, el marco protagonista en el terreno de la prevención.

    Enero 2000: Planteamiento de soluciones. Análisis de alternativas (Profesores)

    "Puesta en práctica"

    Con anterioridad, efectuamos en el Departamento de Orientación un agrupamiento de las conductas recogidas, el cual se entrega al profesorado y personal de Atención Directa. En este, asignamos con carácter orientativo el marco de actuación que se consideraría viable, a fin de que en los diferentes grupos, se encuadren lo más acertadamente posible las actividades que se sugieran.

    En anexo 2 adjuntamos el modelo de conductas recogidas y sugerencias así como el contenido de la información que se traslada al profesorado en general.

    Febrero: Planteamiento de soluciones. Análisis de alternativas.

    Es continuación del mes anterior, pero se realiza ya a cargo del orientador, a fin de elaborar una propuesta de P.P.P.C. que será la que se incluya en el Proyecto Curricular de Centro..

    Marzo: Estudio de viabilidad.

    La propuesta realizada el mes anterior se difunde a los grupos de profesores para que la vayan informando y aportando sugerencias. Deben de valorar (de 1 a 5) la viabilidad que conceden a cada sugerencia que se hace, así como realizar las sugerencias que sean oportunas para incluirlas en el Plan.

    Abril: Estudio de viabilidad (Profesorado y Atención Complementaria)

    Puede ser continuidad del mes anterior o, en su caso, reservarse para la redacción definitiva por el Orientador para presentar al profesorado y, posteriormente incluir en el P.C.C.

    Mayo: Redacción del Plan (D. Orientación)

    Junio: Presentación a Claustro y aprobación. Planteamiento definitivo.

    (*) con la participación también, del modo que se estime oportuno, de personal de Atención Educativa Complementaria.

    En el desarrollo de todos los contenidos se han de considerar casos individuales y actuaciones que requieren o se proponen. La elaboración de este Plan de Prevención tiene como uno de sus caracteres el tratamiento de casos específicos, en la medida que, lógicamente, el personal implicado quiera.

    No se trata pues de la elaboración de un documento teórico, sino de constatar y sistematizar la experiencia diaria y su actualización, contando para ello con el aporte de un material formativo que continuamente se pondría en práctica.

    "Tradicionalmente no se ha dado prioridad a la prevención dirigida a la totalidad de alumnos, el modelo imperante hacía énfasis en la intervención directa a núcleos parciales de la población educativa, con una tendencia claramente terapéutica.

    Una actitud cada vez más común en el marco educativo es la de considerar la prevención como un arma para combatir posibles dificultades (...) y para esto es de especial importancia que se lleve a cabo de una forma planificada, sistemática e incluida en el currículo ordinario, y no como actuaciones aisladas y paralelas a la actividad escolar diaria"

    En nuestro caso, hemos de compaginar las actuaciones dirigidas al conjunto del alumnado con aquellas individuales que nos son necesarias. Esto lo podemos hacer diferenciando entre Proyecto Curricular de Centro y Adaptaciones Curriculares Individualizadas.

    Proyecto Curricular de Centro: puede recoger las actuaciones y diseño para las mismas en el ámbito de Centro, dirigidas a la totalidad del alumnado y con indicación, en la medida de lo posible, de los perfiles profesionales más adecuados para su desarrollo y de las condiciones organizativas o estructurales necesarias. Es el Plan de Prevención.

    Adaptaciones Curriculares Individualizadas: recoge las actuaciones precisas, en el ámbito preventivo, que el tutor/a plantea, conjuntamente con el equipo correspondiente, para un alumno concreto durante un periodo determinado, con indicación del seguimiento y evaluación de las mismas. Aquí es donde, como un apartado más, pueden entrar programas de modificación de conducta, actuaciones tutoriales con la familia, etc. siempre con un carácter individual del alumno/a en concreto.

    Para nuestro trabajo en el diseño del Plan de Prevención, podemos considerar el ejercicio práctico de cuanto propongamos, a través incluso de su aplicación en casos individuales y la observación correspondiente, a fin de validar la teoría que elaboramos. De este modo no se trataría de hacer nada ajeno a nuestra realidad así como tampoco de sobrecargar de trabajo a los profesionales. Es más: partiendo de la base de que, de un modo u otro, hemos de hacerlo para la intervención educativa que diariamente realizamos con los alumnos, nuestra reflexión y ejercicio pueden mejorar esta, aportándonos nuevos puntos de vista, sugerencias, cambios de actitudes, adopción de medidas organizativas, etc. que sin duda incidirán en el proceso madurativo de nuestros alumnos y nuestra formación profesional.

  • 2.MODELO PREVENTIVO.-

  • "El modelo tradicional pone bastante énfasis en el diagnóstico. Tras la evaluación psicopedagógica que realiza el orientador se obtiene información sobre el nivel de desarrollo (...) constatando la información que tienen los tutores. Otro de los puntos donde pone énfasis es en la intervención directa que ya presentan problemas o indicios. Por lo general, se plantea como un conjunto de actividades que se desarrollan en el aula, que no siempre cuentan con la planificación debida, ni con el respaldo organizativo necesario, y que se asume por aquellos profesionales que están motivados en el tema"

    "Desde el enfoque que actualmente se pretende impulsar, la prevención tendría las siguientes características:

      • Es asumido por todo el profesorado y recogido en los documentos de centro (P.E.C., P.C.C, P.G.A.).
      • Se desarrolla con actuaciones incluidas en el currículo, no de forma paralela.
      • Es un proceso continuado a lo largo de toda la escolaridad, aunque puede ser más intenso en algunos momento.
      • Abarca todas las dimensiones del individuo (personal, social, motriz, cognitiva...) no sólo el ámbito de las manifestaciones problemáticas. Entendemos que estas surgen por una serie de razones (a veces inevitables o sin solución o cambio posibles) y se dan en un contexto determinado, protagonizadas por alguien que no actúa "dividido", sino en su dimensión personal completa
      • Las áreas se amplían: educación para la salud, hábitos de autonomía, socialización entre iguales, ludoterapia, ocio y tiempo libre, técnicas de relajación...
      • Implica todo el sistema: familia, centro, profesores, cuidadores, entorno...
      • Los tutores están implicados en la elaboración y asumen la responsabilidad de desarrollarlo de una forma sistemática dentro del currículo ordinario.
      • El orientador tiene una función de apoyo técnico y de asesoramiento al profesor con objeto de que pueda intervenir de forma más efectiva en el entorno de aula y centro, salvo en aquellos alumnos que necesiten evaluación actualizada y orientaciones sobre su propuesta curricular.
      • Además, la intervención preventiva debería tener en cuenta todos los factores, no únicamente los del alumno, y que influyen en un desarrollo óptimo del aprendizaje, como pueden ser:
      • -Profesor: aptitudes y actitudes, -Grupo de alumnos, -Diseño y desarrollo curriculares, -Nivel socioeconómico y cultural, -Las familias: expectativas y valores, ----La institución educativa: grado de apertura, flexibilidad, concienciación de los problemas..., -El ámbito de influencia del centro: valores, recursos externos...
  • 3.GUION DE ACTUACIÓN BÁSICA.

  • Partimos siempre del principio de que el problema es tal o cual conducta, no tal o cual niño. Todos y cada uno de estos pasos (u otros que se determinen)debe quedar por escrito:

      1. Definición del problema (descripción, topografía...). Definición correcta, que tratemos lo que realmente es, no lo que suponemos o derivamos.

      2. Búsqueda de información sobre el problema (evaluación y análisis).
      3. Planteamiento de alternativas de solución (posibles intervenciones)
      4. Análisis de las diferentes alternativas (pros, contras, validez social...)
      5. Elección de una alternativa y toma de decisiones para actuar (posibilidades, efectos...)
      6. Si la alternativa es viable (si no lo es, se plantea otra), se ejecuta dicha alternativa (realización de la intervención)
      7. Seguimiento (resultados, valoración, redefinición de la situación...)

    Cuestionario para el diálogo:

    El presente cuestionario tiene como objetivos facilitar el diálogo acerca de los Problemas de conducta y el Plan de Prevención para las mismas y unificar o aproximar nuestras opiniones. Si procuramos responder sincera y profesionalmente a las cuestiones, podremos iniciar una toma de conciencia conducente a soloucionar y facilitar problemas concretos de nuestros alumnos, que ya hoy se dan y que, en muchos casos, son sólo el comienzo de otros más graves que, que con nuestra intervención de ahora se podrían corregir o aminorar.

    Para cualquier actuación que se desarrolle es muy importante tomar previamente conciencia y una actitud de compromiso con la misma. Esto hace posibles dos cosas muy importantes: la eficacia y la realización humana de quien desarrolla las actuaciones. Si no es así, la eficacia se ve reducida al mínimo o a la dimensión institucional exigible y, la realización humana apenas se da.

    A continuación se exponen las cuestiones: podéis cumplimentarlas o no (mejor si lo hacéis). El cuestionario no es para nadie nada más que para nosotros.

    1. Qué son Problemas de conducta. Qué son conductas disruptivas.
    2. Ejemplos de actitudes ante estas conductas (enumerar 6 o 7). ¿Con cuál me identifico yo más a menudo?
    3. ¿Qué es un Plan de Prevención? ¿Para qué puede servir? ¿Quiénes estarían implicados en su elaboración?
    4. ¿Quiénes estarían implicados en su elaboración?

    Descripción de conductas problema

    El objetivo que pretendemos es definir y, posteriormente poder agrupar, las conductas objeto para nuestro Plan de Prevención. Conforme a la dinámica de trabajo que venimos llevando, procede asociar las conductas que definamos a aquellos alumnos/as que creemos que las manifiestan o que las podrían manifestar.

    Planteamiento de soluciones. Análisis de alternativas.

    A las conductas que hemos definido procuramos ahora idear las soluciones en ámbitos de actuación más adecuadas. Esta elaboración la haremos en los siguientes pasos:

    1º). Soluciones o ámbitos que proponen los profesores

    2º). Estudio y asesoramiento del D. Orientación acerca de estas propuestas.

    (Interno, consulta externa, información, adopción de acuerdos)

    3º). Estudio de viabilidad.

    por el Departamento de Orientación, por los profesores)

    Elección de alternativa y toma de decisiones para su puesta en práctica.

    Actuaciones de carácter preventivo ante su aparición, desarrollo y/o complicación

    A) INTRODUCCIÓN.-

    A veces se dedica más tiempo en el aula al mantenimiento de la disciplina, a la evitación de circunstancias discordantes o incluso peligrosas para la integridad física de los alumnos que al trabajo propiamente constructivo. Es más: cuando los problemas de conducta son patentes e inevitables, incluso la organización y directrices generales han de salvar estas situaciones. Es por ello que, tras la adopción de normas preventivas, el trabajo puede tornarse en más constructivo al ser menores los riesgos, no obstante de pretender algo más importante aún: la prevención de conductas que, una vez aparecidas, difícilmente y no sin grandes esfuerzos desearíamos que desaparecieran.

    Pretendemos en suma que:

    • el profesorado y demás profesionales dispongan de un repertorio referencias y consideraciones que les facilite y ayude, con su selección en la dimensión positiva de su trabajo,
    • que los demás agentes de intervención y otros de dirección, dispongan también de esta información (supervisión, coordinación) y de otra específica que facilite y haga más viable y enriquecedora la convivencia en el centro, dentro de la dimensión educativa que le da su razón de ser.

    La articulación de las actuaciones que se indican a continuación queda a expensas del interés y necesidad de las mismas y a su implantación progresiva en el currículo y proyecto educativo.

    Se enmarcan en una perspectiva ecológica de intervención (multidisciplinar e interprofesional), basándonos en la consideración de que muchas conductas disruptivas podrían considerarse como "conductas ineficaces más sus consecuencias (...) son el resultado de la incapacidad para resolver una situación de la vida diaria" (Cidad, 1986). Pensamos que actuando en dichas situaciones así como también en el desarrollo de las capacidades que exigen su resolución, estas conductas podrían ser "más eficaces" y, por tanto las consecuencias de la ineficacia, menor o incluso ausente. De aquí derivamos el aprendizaje del comportamiento y la no – aparición por tanto de la disrupción en la conducta.

    Enmarcamos las actuaciones en tres ámbitos de decisión o de ubicación de estas, son:

    • Estructural
    • Directivo
    • De intervención directa: Acción Tutorial e Intervención directa individual /grupal

    B) ÁMBITOS DE ACTUACIÓN

    • Estructural

    Hace referencia al equipamiento, relación con otros centros o instituciones y que puede incluirse en la estructura organizativa o de funcionamiento habitual, instalaciones, etc. Señalamos las siguientes actuaciones:

    1. Eliminación o disminución de barreras arquitectónicas, de mobiliario y de comunicación: toda actuación que se haga en este sentido facilita la integración y movilidad de todos los componentes de la Comunidad Escolar, siendo esta integración y movilidad elementos claves para el desarrollo personal. Este, previene la aparición de conductas no adaptadas al contexto general. Cabría hablar de una dimensión ecológica, de una definición de ambientes donde deseamos trabajar y esto implica conocer métodos para lograr ambientes determinados. Al respecto, hacemos las siguientes sugerencias:

      1. Preocupación por mantener sistemas de comunicación fluidos entre el personal que trabaja con el alumnado dentro de la estructura, es decir no dejar esta comunicación a expensas de la iniciativa individual, lo espontáneo, lo esporádico, etc. ideando momentos fijos y en espacios concretos. "No tenemos un día de reunión, pero siempre que lo deseamos hablamos", es una expresión que debería de preocuparnos, pues indica la inexistencia de canales de comunicación participativos. Sería mejor "nos vemos todos los ... a las..., aunque ayer me fue imposible acudir a la cita. No obstante, esta mañana lo hemos hablado..."
      2. Evitando o canalizando el porqué de situaciones de aislamiento, potenciando la planificación colectiva y cooperativa (aquí es muy importante el papel del "representante", que puede adquirir carácter rotatorio, pues agiliza y canaliza el tratamiento y traslado de muchos temas, reparte el protagonismo, descarga tareas, etc.
      3. Fomentar los espacios proclives y facilitadores a actuaciones colectivas, equipándolos, dotándolos convenientemente y haciéndolos acogedores y en buen estado de uso (salón de actos, gimnasio, recibidores, etc.), evitando a su vez que las "zonas de paso" (pasillos, recibidores, accesos...) resulten ciegas, faltas de decoración, frías, etc.
      4. En general, las barreras propias de arquitectura y mobiliario para el alumnado.

    2. Disposición del ambiente físico (espacio y recursos, abiertos o cerrados) en áreas de actividad y, estas en zonas especializadas, de tal modo que se facilite la adquisición de aprendizajes instruccionales y sociales. Ejemplos:

        1. Patios en los que se represente zonas urbanas o de educación vial,
        2. Clubes o asociaciones con su espacio y mobiliario definido con el consiguiente mantenimiento por parte de los interesados,
        3. Espacios para el ocio nunca como tiempo muerto o de inactividad (sala de música o audiciones, de pintura, de televisión, de cerámica, expresión artística, teatro y mimo...),
        4. Sala de estudio, etc.
      1. Fomentar la colaboración de las familia a través de los llamados "paquetes de tratamiento" o "entrenamiento a padres": identificación de conductas, medición de estas y aprendizaje de otras nuevas, organización de actividades familiares, consistencia y continuidad de métodos educativos, aplicación de técnicas de modificación que puedan ser necesarias, contingencias dirigidas por ellos, etc. Todo esto se hace bajo la coordinación del tutor/a y con el asesoramiento de Trabajador/a Social y Orientador, pero si no forma parte de la cultura del centro, difícilmente puede darse y ser suceptible de desarrollo.

     

     

    • Directivo

    Hace referencia a la supervisión, coordinación y puesta en práctica de actuaciones concretas o indicaciones para esta, así como también por cuanto se refiere a la progresividad (anual, interanual, etc.) en la implantación o generación de situaciones determinadas (por ejemplo, este propio Plan de Prevención). Citamos algunos ejemplos:

    • Potenciar la aceptación entre el alumnado, a través de actividades en las que se den lazos afectivos.
    • Definir y desarrollar la comunicación positiva (facilita un clima de confianza), evitando los comentarios peyorativos, recordatorios insistentes a tareas mal hechas, evitar también expresiones incorrectas o inadecuadas (tacos, gritos, agresividad, etc.)..., estableciendo las normas para todo ello y su uso.
    • Adopción de medidas en aquel absentismo escolar de alumnos que se sabe con problemas de conducta, de ambientes deprimidos, etc.

     

     

    • De intervención directa:

    Nos centramos ahora en actuaciones concretas, de planificación y ejercicio diario. Para facilitar su selección y desarrollo, las ubicamos en tres ámbitos:

    • Plan de Acción Tutorial,
    • de Intervención individual y
    • de Intervención grupal.

    Plan de Acción Tutorial

    A través de este, podemos ubicar la construcción de conductas que deseamos –y pensamos posibles- para el niño/a en cuestión. Se trataría de:

    • Evitar conductas problemáticas que se den (atajándolas convenientemente, previniendo su aumento
    • Construyendo conductas nuevas (si hay de las anteriores, contemplando que sean contrarias a fin de procurarlas excluyentes; si no las hay, con el lógico carácter formativo y también preventivo)

    En su elaboración recordamos para el ámbito preventivo que para construir conductas es preciso definirla operativamente y hacer una descripción detallada del comportamiento que esperamos:

    • especificar objetivos y criterios intermedios de logro; realizar análisis de tareas,
    • seleccionar los reforzadores
    • intervenir cuando la conducta hace su aparición.

    Cuando se trata de varias conductas asociadas, se inicia la intervención por aquella cuyo control pueda resultar clave para el control de las demás.

    Si se trata de conductas independientes se empezaría por la más problemática

    Una vez redactado, es muy importante comentarlo con los colaboradores en el proceso de enseñanza del alumno en cuestión.

    Citamos, a continuación algunos ejemplos de ámbitos y técnicas que pueden utilizarse individual o grupalmente y que encontrarían cabida en el P.A.T.:

    1. Desarrollo de la atención, como elemento fundamental y núcleo curricular
    2. Tratamiento de la agresión, a través de todas las actuaciones y búsqueda de asesoramiento preciso, sin olvidarla ni reducirla a lo imposible, lo inevitable.
    3. Utilizar reforzadores sociales con todo el alumnado, sin excepción: prestarle atención, elogiarle, animarle, etc. cada vez que observemos un comportamiento adecuado o sobre todo novedoso. Ofrecerle demostraciones de afecto, caricias, comentarios positivos, etc. Premiar siempre el trabajo bien hecho.
    4. Combinar los estímulos discriminativos presentes en la situación de aprendizaje con estímulos novedosos y sustitución paulatina de reforzadores artificiales por reforzadores naturales. De este modo se procede con el fin de ampliar la ejecución de la conducta a otros ambientes diferentes a aquel en que se realizó el aprendizaje.
    5. Sobrecorrección: consiste en restaurar los efectos producidos en el ambiente por una conducta problema (por ejemplo, desordenar los objetos colocados en un estante) a un estado mucho mejor que el anterior a la ejecución de la conducta (sobrecorrección restitutiva, en nuestro ejemplo ordenando nuevamente e incluso mejor lo desordenado) y practicando repetidamente las conductas de restauración (sobrecorrección de práctica positiva). Estas actuaciones pueden idearse y formar parte de las actividades programadas para una sesión, un periodo de tiempo, etc. y referirse a cualquier situación posible (ordenación de objetos, clasificación, restauración de objetos rotos, ubicación de mobiliario, relación afectiva...
    6. Planificar y reforzar conductas incompatibles (pero realizables) con la conducta problema o antagónicas con la no deseada (saludar, dar la mano, compartir, participar). Pedirle al alumno que realice estas conductas: hacer un recado, pintar, escuchar música... y aprovechar dichas tareas para prestarle atención y reforzar su conducta (tareas distratorias que le gusten: rompecabezas, dibujos, pinturas, paseos...), siempre ayudándole y colaborando con él.
    7. Modelado de conductas, exponiendo al niño/a a la conducta de un modelo y reforzando esta conducta y la imitación (fraccionando una conducta meta –objetivo- en unidades de aprendizaje secuencialmente ordenadas y reforzando las aproximaciones sucesivas a la meta). En ningún caso, mostrarle la conducta contraria a la que pretendemos (por ejemplo, si no queremos que el niño/a grite, no debemos mostrarle modos de gritar, sino al contrario modelos o modos de no hacerlo utilizando expresiones verbales, corporales, etc.)
    8. Citamos por último, todo entrenamiento en habilidades sociales que podamos procurar al alumno/a.
    9. Relajación. Cualquier técnica, individual o en grupo es aconsejable posibilitando momentos casi terapéuticos muy excepcionales para trabajar con el niño/a.

    Intervención directa individual / grupal

    En este ámbito, junto con el del Plan de Acción Tutorial, es evidentemente donde las actuaciones han de ser más numerosas. En su mayoría son actuaciones de carácter individual, pero podemos entender también que se pueden dirigir a varios alumnos en concreto y a la vez (aunque no formaran parte del mismo grupo clase), individual o grupalmente. Hacemos las siguientes sugerencias:

      1. Emisión de mensajes clara, concreta y directa, evitando instrucciones largas o complejas. Ante situaciones particulares, se debe actuar con firmeza, pero nunca con agresividad (si así lo hiciéramos estaríamos administrándole al alumno el modelo a seguir). Escuchar activamente.
      2. Reforzar, administrando una consecuencia satisfactoria, después de realizada una conducta adecuada o un tiempo sin la aparición de conductas no deseadas. Reforzar sobre todo cuando manifiesta conductas de juego o colaboración con los demás alumnos.
      3. Eliminar un estímulo aversivo o condición de deprivación que sufra el alumno, como consecuencia de la realización de una conducta contraria a la agresividad (pedir perdón, ayudar a reponer un daño, etc.).
      4. Utilizar el procedimiento del Aislamiento cuando se den conductas próximas a la agresividad: amenazar, empujar, molestar. Cada vez que ocurran estas conductas, se le lleva fuera de la clase o a algún lugar donde se pueda encontrar solo y se le deja allí durante unos cinco minutos. Durante el periodo que el alumno está aislado no debe tener distracciones, entretenimientos ni diversiones a su alcance. Es recomendable utilizar un controlador de tiempo con avisador. La salida del aislamiento no deberá de ir acompañada de atención, pero se deberá buscar con rapidez –provocándolas si es necesario- conductas que recompensar una vez se haya vuelto a la situación previa (facilitarle aquello que sabemos que puede hacer bien y que le vamos a recompensar)
      5. Contrato de contingencias. Consiste en la redacción de un compromiso escrito de intercambio de conductas por consecuencias. Pueden ser de tareas y consecuencias aceptadas o de tareas y consecuencias pactadas. Esta técnica, bien utilizada y en los casos oportunos puede dar lugar a resultados sorprendentes. Los contratos pueden tener incluso su texto basado en símbolos o imágenes gráficas.
      6. Entrenamiento en autocontrol (cuando hay pensamiento que lo posibilite): fomentar el autocontrol mediante la adquisición por el niño de la habilidad para desarrollar un mecanismo de pensamiento secuencial. Integra los siguientes pasos:
      • Orientación general.
      • Definición y formulación del problema en términos de conducta.
      • Generar el mayor número posible de alternativas
      • Verificación.

    Se debe de proporcionar la oportunidad de que el niño registre y anote su progreso en determinadas tareas, lo que aumentará su expectativa de éxito (autocontrol):

      1. Tratamiento de la baja autoestima, con cualquier método, fomentando aquello que el niño sabe hacer bien.
      2. Incrementar la eficiencia exploratoria del niño y lograr que emprenda exploraciones multisensoriales de su entorno.
      3. Estimulación del empleo del lenguaje o cualquier sistema de comunicación.
      4. Presentar estimulación novedosa, reducir el número de estímulos y su complejidad, determinar cambios en la intensidad de los estímulos, emplear una sola cadena sensorial (audición o visión) para dar avisos, órdenes y advertencias y relacionar el contenido de las actividades con experiencias y reacciones emocionales.
      5. Asignar objetivos fáciles al principio, para asegurar el éxito y premiar rápida y frecuentemente.
      6. Presentar material comprensible.
      7. Después de un fracaso, reforzar otros intentos que logren éxito.
      8. Concesión de refuerzos de tipo no social al principio. Son preferibles fichas o puntos.
      9. Tratamiento de las reacciones de ansiedad y retraimiento (relajación, separación, introducción secuenciada –que el niño acepte la secuencia- a ambientes nuevos, etc.)
      10. "Cambiar la etiqueta". En el sentido de que el alumno es receptor también de nuestras emociones y juicios acerca de él (y, con el tiempo se adapta y/o responde a esta expectativa ya predeterminada), esta técnica supone "cambiar la etiqueta" del niño, o sea, dirigirle un trato durante un tiempo determinado con un juicio o concepto diferente o muy diferente acerca de él. Esto puede conllevar la aparición de conductas deseables o mejora en su relación, según, con la "nueva etiqueta", busquemos provocar
      11. Empleo de imágenes. Se trata de producir en el niño imágenes que nosotros deseemos, referidas a situaciones o contextos previamente definidos. La repetición e insistencia en ellas puede dar lugar, como en el ejemplo anterior, a la aparición de conductas nuevas o superación o asimilación de otras. Ejemplos de imágenes (conjuntos): imágenes de afrontamiento –éxito en situaciones difíciles-, relajantes –ansiedad, temores-, de maestría –tareas perfectamente realizadas, ante el fracaso o la indefensión-, nocivas -–versivo, evitar conductas negativas-, idealizadas –a largo plazo-, recompensantes –recompensa final-, igualadoras –visualizaciones temidas-, etc.
      12. Inversión del hábito. Consiste en que el niño produzca o emita una reacción opuesta a la conducta no deseada, acto seguido de haberla realizado y con conocimiento de la nueva.
      13. Práctica masiva. Es un procedimiento paradójico que se basa en la repetición consciente o práctica voluntaria de la conducta no deseable hasta que produzca fatiga en el niño. Esto es aplicable para prevenir conductas no deseables que sabemos prontas a su realización inconsciente o automatizada.
      14. Utilización de los compañeros como agentes de modificación: los compañeros proporcionan contingencias (reforzadores) y participan en actividades para hacer de modelos.
      15. Reforzamiento compartido: los compañeros asumen el protagonismo en la administración de contingencias al alumno, convirtiéndose en modificadores intencionales de los comportamientos de los demás.
      16. Economía de fichas (en grupo/aula, o en grupo interclase): una ficha es un reforzador simbólico, que actúa como representante o sustituto de otra recompensa y tiene un valor de cambio, que le otorga la propiedad de proporcionar el acceso a una gran variedad de objetos o actividades estimulantes y motivadoras (reforzadores). Esta técnica puede utilizarse individualmente, aunque el hacerlo en grupo conlleva la posible aparición de nuevos estímulos que aumenten la capacidad de logro.

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