Una caracterización de la conducta homosexual: el caso femenino en la ciudad de México

 

Autores : Liliana Martínez V., Yanet Rodríguez R., Héctor R. Santiago H. y José Gabriel Sánchez R

Carrera de Psicología Facultad de Estudios Superiores Zaragoza

Universidad Nacional Autónoma de México

Palabras clave: lesbianismo, sexualidad, sexualidad femenina, homosexualidad.

RESUMEN

Fuera de una consideración moral o religiosa, el comportamiento sexual humano en lo general, y en lo particular la homosexualidad femenina puede ser objeto de un acercamiento científico. En su estudio puede observarse, con bastante claridad los efectos de varios factores: de la fisiología, de la cultura, de los motivos personales, entre otros. Dentro de todos éstos, se ha observado que algunos tienen mayor impacto, por ejemplo, el de la educación y la cultura tiende a ser considerable; pero queda la interrogante sobre algunos otros, particularmente en las manifestaciones de la conducta sexual femenina. Por lo tanto, el objetivo de este trabajo consistió en indagar en torno a preguntas del siguiente tipo: ¿es posible encontrar un estereotipo del comportamiento homosexual femenino?, ¿qué elementos lo caracterizan?, ¿cómo se asocian variables como la escolaridad, la ocupación, la religión y el desarrollo sexual?, ¿en cuanto a su actividad sexual, como califica la mujer lésbica el grado de placer en condiciones heterosexuales versus homosexuales?, entre otras. Se encuestó a 152 mujeres de conducta lésbica, cuya edad oscilaba entre 15 y 58 años, seleccionadas mediante un muestreo por accidente. El instrumento empleado fue un cuestionario diseñado ex profeso, compuesto por 119 variables agrupadas en 6 categorías. El análisis de los resultados, grosso modo sugiere que la homosexualidad femenina, al igual que la heterosexualidad, presenta una variabilidad compleja en sus manifestaciones.

La sexualidad ha sido una preocupación humana desde la antigüedad hasta nuestros días; ha sido plasmada en diferentes obras, ejemplo de ello son las pinturas repestres, las esculturas en piedra como la venus de Willendorf y las egipcias, templos hindues, y las pinturas griegas, las cuales proyectan su filosofía para vivirla y practicarla. Sin embargo hasta hace relativamente poco tiempo la sexualidad humana es objeto de estudio sistemático y científico para distintas ciencias como la fisiología, anatomía, filosofía, psicología, antropología, etc; los primeros trabajos se deben a W. Reich ; M. Mead; Hite; S. Freud; Kinsey, Master y Johnson, entre otros, siendo pioneros en este rubro y por ende los principales contribuyentes de sacar a la luz, datos concernientes a este tema.

Dentro de la sexualidad existen variantes que pueden detectarse y por ende clasificarse. Lejos de cualesquiera consideración moral, es posible encontrar diversas manifestaciones que son propiciadas por el grupo social o cultural, como la relación heterosexual, que es la mas frecuente en la especie humana y del reino animal. Otras posibilidades son la paidofilia, gerontofilia, necrofilia, homosexualidad, etc.

Respecto a esta última ha recibido distintas definiciones, que parten desde la popular hasta la científica, y en este caso todas coinciden, como aquella relación sexual que se da entre personas del mismo sexo (cf. Mccary, 1983. pp. 266).

La homosexualidad, ha sido tratada a través de la historia de manera característica y peculiar, que responde al énfasis y espíritu de la época y el lugar. Algunas explicaciones la sugieren como una cuestión ritual, otras una manifestación maligna, una herejía, un desorden o trastorno mental, una perturbación, una perversión, una desviación, hasta llegar a la actual consideración de ser una orientación diferente de la sexualidad.

Según D. W. Cory (1970), asienta que la palabra homosexualidad tanto para hombres como mujeres se utilizará para hacer referencia a la práctica, de la actividad sexual y a la excitación psicológica que hace desear el acto sexual o el establecer una relación afectiva con personas del mismo sexo.

En lo concerniente a la homosexualidad en mujeres se tiene poca información. La homosexualidad femenina o lesbianismo es caracterizado por la relación y atracción sexual o emocional entre las mujeres. El término de lesbianismo o proviene del nombre de la isla griega de Lesbos, lugar en que vivió Safo, principal

exponente que hace alución a este respecto escribiendo poemas de amor dirigidos a mujeres. Ejemplo: "Con la suave Venus, En delicioso lecho, Dormí entre rosas, Dormí amorosos sueños..." (O'neill, C.1960).

Alfred Ch. Kinsey (1939), observó que no existe una clara separación entre el comportamiento heterosexual y el homosexual. En encuestas de la época, el 10% de las mujeres y el 28% de los hombres admitían tener comportamientos homosexuales y un 37% de los hombres estar interesados en la homosexualidad. Otro ejemplo en la investigación sobre la conducta sexual fue Masters y Johnson quienes trabajaron sobre la respuesta sexual en 1954.

No hay duda de que existen hombres morfológicamente muy feminoides y mujeres viriloides, incluso puede suceder que ello conincida con tendencias homosexuales y en ese caso nos sentaríamos a pensar que tales tendencias resultan de la situación orgánica, sin embargo, no es raro encontrar sujetos morfológicamente ambiguos, incluyendo la voz que tienen tendencias exclusivamente heterosexuales, es más común todavía ver homosexuales que presentan una morfololgía completamente normal, el comportamiento gestual puede engañar. Tal muchacho habla como mujer, se menea al caminar, es afeminado… en pocas palabras hace constantemente, por lo general sin desearlo inconscientemente y a pesar suyo, el papel de una caricatura de mujer. En efecto, al observarlo se nota de inmediato que actúa y que exagera. Ahora bien, el examen somático, genético y hormonal es completamente normal (cf. Oraison, M. 1978, pp. 97). Al parecer la cuestión de la homosexualidad remite a un estereotipo de comportamiento y de arreglo personal, además de ubicarla exclusivamente en la modalidad masculina,

pero ¿qué pasa en la parte femenina?, ¿es posible encontrar un estereotipo del

comportamiento homosexual femenino?, ¿qué elementos lo caracterizan?, ¿qué pasa en cuanto a la escolaridad, su ocupación, su religión, su desarrollo sexual y en su actividad sexual, como califica el grado de placer en condiciones heterosexuales versus homosexuales?, ¿qué otras variables estarían asociadas con la homosexualidad femenina?, entro otras. Por lo tanto, el objetivo de este trabajo fue indagar sobre el comportamiento homosexual en mujeres en torno a estas preguntas. Se pretendió, tener un primer acercamiento a esta temática debido a la escacez de investigación al respecto, específicamente en la población mexicana.

En México, apenas si se han hecho intentos por aproximarse al estudio de la sexualidad, en general, y aun menos respecto a las variantes de ésta (cf. Gómez Robleda 1948; Muñoz, 1961; Ramírez S; 1977; Döring, 1994; Santiago H., y Sánchez, G., 1996, entre otros).

La importancia del desarrollo de este tipo de estudios radica en: conocer la respuesta sexual, en lo general, y de la homosexualidad femenina, en lo particular, de la mujer mexicana.

METODOLOGIA

Sujetos:

Participaron 152 mujeres, que admitían ser lesbianas, miembros de organizaciones lésbicas, discotecas y cafeterías, entre los 15 y 58 años, las cuales colaboraron de manera voluntaria. El tipo de muestreo fue accidental. No hubo ningún tipo de incentivo ni remuneración económica.

Escenario:

  • El centro de reunión social llamado El Closet de Sor Juana, organización lésbica que ofrece actividades culturales y terapia de grupo.
  • La cafetería Las Virreynas y discotecas para homosexuales.

Materiales e instrumentos:

  • Material de papelería.
  • Cuestionario impreso de tipo estructurado compuesto por 119 variables, diseñado para fines exclusivos de esta investigación, dividido en preguntas que se clasificaban en 6 categorias:
  1. Datos generales.
  2. Gustos y preferencias
  3. Desarrollo y actividad sexual
  4. Relaciones sociales y familiares
  5. Cortejo y relaciones afectivas
  6. Autoconcepto y percepción de su preferencia sexual.

Procedimiento:

Los cuestionarios se aplicaron en forma de entrevista, de manera individual en un lapso aproximado de 30 minutos cada uno. Todos se aplicaron vespertinamente, de martes a domingo, sin la presencia de terceros. Las instrucciones estaban por escrito e incluían los objetivos de la investigación. Cuando la entrevista fue en una discoteca o en la cafetería, siempre se procuró, que la entrevistada no hubiera ingerido bebidas alcohólicas.

ANÁLISIS DE DATOS

Con los datos obtenidos se realizó un análisis de frecuencias para establecer cuales son las variables que caracterizan la conducta lésbica. Los resultados obtenidos fueron los siguientes:

Respecto a la variable edad, se tiene que la media es de 25 y la moda de 24 años de edad, el valor mínimo fue de 15 y el máximo de 58 años.

México, ésta es la religión que más predomina en la población.

Para religión, se puede apreciar que el valor más alto fue del 63% que hace referencia a la categoría de católica. Se debe, seguramente, a que en México es la religión predominante.

Porcentaje homosexuales mexico

Para escolaridad, se tiene que un porcentaje mayor 28.3 % tienen el nivel de preparatoria concluída y el 11.2% tiene un nivel de licenciatura en el área de las artes plásticas (q.v., figura 3).

Llama la atención que en el orden de la progenitura, los valores máximos corresponden para el último lugar con un 24% y el 23% son primogénitas.

Considerando que en esta muestra la mayoría de los sujetos son adolescentes o jóvenes, para la variable de estado civil, se tiene que el 90.1% son solteras y el 5.3% viven con sus parejas mujeres .

Para la variable ocupación, el 33 % son estudiantes, el 20 % ejercen de manera profesional, y el 18 % son empleadas.

En cuanto a su desarrollo sexual, se tienen las siguientes variables, primero la edad en que se presentó la menarca, la media fue de 12.5 años y la moda de 13 años.

Respecto a la variable, edad en que se marturbó por primera vez, se obtuvo que el 29% fue hasta los 15 años, el 25% hasta los 20 años, y el 23.7% comentó que no lo ha hecho.

Para la variable edad de la primera excitación que experimentaron, la moda fue 12 años y la media de 15 años.

Respecto al motivo que provocó esa primera excitación, el 26% respondió que fue al ver a una mujer, sin tener contacto con ella, el 22% fue el contacto con una mujer (un roce, beso, abrazo), y el 15% fue el contacto con un hombre.

La variable con quien tuvieron su primer contacto sexual no coital, arrojó un 60 % que fue con un hombre, mientras que el 37 % que fue con una mujer.

La variable relativa a que edad tuvieron su primer contacto lésbico no íntimo o coital, se obtuvo una moda de 15 años y una media de 17.5 años.

Respecto a la variable edad en que tuvieron conciencia plena de su preferencia sexual, la cual no implicaba aceptarse como homosexual, el promedio fue a los 20 años y la moda a los 18 años.

Sobre que las hace ser lesbianas, el 71.1% considera que es porque su orientación sexual es hacia los mujeres y el 15.8% contestaron que se debe a la naturaleza porque así nacieron, no fue algo que ellas escogieron.

En la variable edad en que tuvieron su primera relación íntima o coital con una mujer, el 45 %, tuvo su primera relación entre los 16 y 20 años, el 18% entre los 21 y 25 y antes de los 15 años, el 16 %.

La variable has tenido relaciones sexuales coitales con hombres, el 21.1% reporta que no las ha tenido porque no les llama la atención el estar con un hombre en ninguna condición, el 12.5% dijo que sí las ha tenido por amor; y con el mismo valor del 10.5% cada una, comentaron que si las tuvieron para definirse y por curiosidad.

Respecto a cual es el nivel que alcanzaron las mujeres al haber tenido una relación coital con un hombre, el 25% calificó como regular la satisfacción, mientras que el 24% la califico de baja; el 23 % la calificó de nula; el 13% no contestó.

Respecto a la variable que expone el nivel alcanzado al tener una relación íntima o coital con una mujer, el 67% alcanzaron el nivel de intenso y el 23% un nivel alto; el 5% la marca como regular y el 5% no contesta. No se obtienen frecuenias para bajo y nulo.

La variable, cuales son lo elementos que posee una mujer, los cuales despierten su deseo sexual, el 30.3% contestó que, el cuerpo bonito, "buenas", el 13.8% argumentó que sus sentimientos, y el 12.5% dijo que lo femenino que proyecta su persona.

DISCUSIÓN

Los datos sugieren que la homosexualidad femenina, al igual que la heterosexualidad, presenta una variabilidad amplia en su manifestación y en esto coincide con lo reportado por Sánchez et al (2001), para la sexualidad femenina. Los patrones de comportamiento son esencialmente iguales entre homosexuales y heterosexuales, por ejemplo, para que se inicie una relación de pareja (denominada así por ellas mismas), una de las partes toma la iniciativa cortejando, flirteando, en general atendiendo a la otra parte, en tanto que la parte atendida juega un papel más bien pasivo; aunque cabe señalar que ellas no reconocen la existencia de roles como los que se dan en una relación heterosexual. Otro aspecto que confirma lo anterior, se refiere al elemento que despertaba su deseo sexual, ya que las respuestas que proporcionaron son del tipo que dan las personas heterosexuales: el aspecto físico, principalmente. Dato que coincide con lo reportado por Kinsey (1939).

Hay variables que llaman la atención, por ejemplo el lugar de la progenitura, se encuentra que las primogénitas y las últimas tienen una frecuencia mayor a 20%, convendría investigar mas exhaustivamente esta variable. Al igual que la edad en la que se descubrieron o tuvieron conciencia plena de su preferencia sexual. Otra variable interesante resultó ser el nivel de excitación alcanzado en una relación, en el caso de las que han tenido relaciones heterosexuales, el nivel máximo alcanzado es el de regular con un 25%; en tanto que, cuando la relación ha sido con una mujer el 67% reporta haber alcanzado el nivel de intenso. Convendría explorar mas esta línea, ya que sugiere un hedonismo manifiesto.

En términos generales, resulta ser ésta una primera aproximación para la elaboración de una caracterización del comportamiento sexual de las lesbianas, aunque debe señalarse que concurrieron algunas variables, que podrían hacer de este un estudio exploratorio o piloto.

En general, conviene ampliar el tamaño de la muestra, regionalizarla, disminuir el periodo de la investigación y modificar algunas variables e incluir otras como aquellas, que permitieran indagar respecto a la relación social e íntima que tienen con su circulo social y con su pareja respectivamente. Además de prestar atención particular a cada uno de los rubros de este trabajo, eventualmente elaborando otros instrumentos para obtener datos específicos.

La falta de información respecto a la diversidad sexual implica un mal conocimiento, entendimiento y comprensión de la misma, en este sentido, el atender las variantes de la homosexualidad serían dignas de otro estudio, por ejemplo para que al hablar de homosexualidad no se confunda con trasvestismo; que la referencia fuera para hombres y mujeres de la misma manera, que no se atribuya a gestos, ademanes o amaneramientos desprovistos de otros elementos que la gente supone por esto, es una determinante para hablar de ella o suponerla. Por lo tanto, investigar más acerca de los elementos sociales, psicológicos y biológicos, como una causa o causas que generan esta preferencia, es algo que también debe seguirse haciendo.

Referencias

Cory, D. W. (1970). Enciclopedia del comportamiento sexual. Vol. II México: Editorial Diana.

Döring, M. T. (1994). El mexicano ante la sexualidad. México: Distribuciones Fontamara.

Gómez Robleda, J. (1948). Imagen del mexicano. México: SEP.

Mccary, (1983). Sexualidad humana. México: Editorial El Manual Moderno.

Muñoz, S. R. (comp) (1961). México en la cultura. México: SEP.

O'neill C.(1960). ¿Qué sabe usted de Safo?. México: Libro Mexicano Editores.

Oraison, M. (1978). La cuestión homosexual. Buenos Aires (Argentina): Editorial La Aurora.

Ramírez, S. (1997). El mexicano. Psicología de sus motivaciones. México: Grijalbo.

Sánchez, R. G., Santiago, H. H., Martínez, V. L., y Ávila S. C. (2001). El perfil sexual de la mujer mexicana. Revista de Psicología Mexicana. 18 (1).