Se han realizado distintas investigaciones sobre la identidad nacional, a partir del año 1995. Se parte de la hipótesis de que la identidad nacional tiene un componente cognitivo relacionado con las representaciones sociales, junto con otro componente afectivo y actitudinal que supone un sentimiento de pertenencia a los distintos grupos.
La identidad nacional se va construyendo a lo largo del desarrollo como todas las identidades sociales.
Alcanzan la identidad social positiva a través de esos componentes utilizándolos en la comparación social, siendo asimilados previamente en su pertenencia a los distintos grupos.
Hemos realizado un estudio acerca de la identidad de los niños sevillanos entrevistando a doce sujetos de edades comprendidas entre los 11 y los 16 años.
Los resultados nos indican que la identidad nacional tiene un componente cognitivo que se manifiesta de forma más patente a medida en que avanzan en edad.
Las conceptualizaciones de los niños más pequeños tienen una tendencia más concreta y anecdótica relacionada con su propia experiencia personal. Con la edad van matizando sus respuestas argumentándolas sobre la base de conocimientos más teóricos y abstractos.