Se han realizado distintas investigaciones sobre la identidad nacional, a partir del año 1995. Se parte de la hipótesis de que la identidad nacional tiene un componente cognitivo relacionado con las representaciones sociales, junto con otro componente afectivo y actitudinal que supone un sentimiento de pertenencia a los distintos grupos.
La identidad nacional se va construyendo a lo largo del desarrollo como todas las identidades sociales.
Alcanzan la identidad social positiva a través de esos componentes utilizándolos en la comparación social, siendo asimilados previamente en su pertenencia a los distintos grupos.
Hemos realizado un estudio acerca de la identidad de los niños sevillanos entrevistando a doce sujetos de edades comprendidas entre los 11 y los 16 años.
Los resultados nos indican que la identidad nacional tiene un componente cognitivo que se manifiesta de forma más patente a medida en que avanzan en edad.
Las conceptualizaciones de los niños más pequeños tienen una tendencia más concreta y anecdótica relacionada con su propia experiencia personal. Con la edad van matizando sus respuestas argumentándolas sobre la base de conocimientos más teóricos y abstractos.
La Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) fué creada en 1955 por Albert Ellis, y desde entonces ha adquirido gran prestigio. Junto a la Terapia Cognitiva de A.T. Beck forman la base de lo que actualmente se llama corriente cognitivo-conductual de la Psicoterapia.
La TREC propone una explicación de biológica, psicológica y social de la conducta y emociones humanas, partiendo de la premisa de que casi todas las emociones y conductas humanas son resultado de lo que las personas piensan, asumen o creen
Vivimos en un mundo irracional. La forma de vida en las sociedades occidentales cada día nos lo pone más difícil. Cada vez oímos hablar con más frecuencia de alguien que sufre una depresión o ha padecido un ataque de pánico o de ira o simplemente que está estresado. Parece algo común, habitual. Igualmente parece común la idea de que los causantes de nuestras alteraciones emocionales son los factores externos a la persona y que nos encontramos indefensos ante tales situaciones y las circunstancias. Nada más lejos de la realidad.