7. Cómo enfrentar los primeros días sin fumar

Una vez que ya has evaluado el número de cigarrillos, cuándo, dónde y las ganas que tienes de fumar puedes iniciar el reto: ¡Eliminar totalmente el consumo!. Recuerda siempre que si lo dejas del todo y desde el primer momento mucho mejor que intentar dejarlo poco a poco pues, aunque también hay muchos que lo consiguen, está demostrado que es mucho más difícil lograrlo.

El día anterior a dejar de fumar tira todos los cigarrillos pues “si has decidido dejar el tabaco no los vas a necesitar” por ello lo mejor es tirar los que tengas para evitar tentaciones que te lleven al consumo. ¡Ya tendrás tiempo de ver el tabaco sin que inevitablemente tengas que fumarlo! ¡Sin que te genere ansiedad o sin que te genere sufrimiento por no consumirlo! Una vez hayas roto el hábito todo te resultará mucho más fácil, dado que las ventajas serán inmensas.

Durante los primeros días sin fumar debes plantearte objetivos a muy corto plazo (el momento a momento, el día a día) Habrá muchas ocasiones en las que sentirás muchas ganas de fumar, pero no te preocupes que esto al principio es normal, lo importante es mantenerte firme en la decisión tomada y no sucumbir a la idea de que “por un cigarrillo no pasa nada” ¡pues sí que pasa!. Lo importante es aplazar ese deseo porque dura muy poco (apenas unos segundos) pero, sin apenas darte cuenta, se superan esos segundos de ansiedad por el cigarrillo y olvidas totalmente la necesidad de fumar. Piensa que ¡puedes hacerlo!, que ¡ya lo has aplazado en otras ocasiones!, que ¡el deseo dura muy poco!, que ¡rápidamente olvidarás las ganas acuciantes de fumar!, que ¡con un poco de esfuerzo puedes lograrlo! que ¡cada vez el esfuerzo será menor!... Si eres capaz de superar y aplazar esa primera necesidad de fumar, podrás comprobar que cada vez te resultará mucho más fácil, más distante y apenas sin darte cuenta habrá desaparecido el hábito adquirido.

El primer día que no fumes será un día muy importante para ti, disfrútalo y compártelo con los tuyos, eso también te ayudará. ¡Cualquier recurso que utilices te será de gran ayuda! ¡No dudes en utilizar cualquier cosa que te resulte útil! ¡Si cualquier estrategia te ha resultado útil una vez, repítela! ¡Con la repetición se adquiere el hábito tanto el bueno como el malo! ¡No lo olvides, repetir y repetir algo que nos ha funcionado es la mejor garantía de éxito!.

Es muy importante que comuniques la decisión que has tomado a las personas que te rodean y que te pueden ayudar: tus familiares, tus amigos, tus compañeros de trabajo o de estudios... No debes tener miedo al compromiso pues el hecho de comprometer tu palabra te ayudará a mantener tus fuerzas. Vas a hacer un intento serio y definitivo para dejar el tabaco y ellos serán tus cómplices. Por lo general la mayoría se implica en el compromiso y te ayudarán a mantener tu objetivo y eso también te aportará más ganas de continuar con la idea de querer dejarlo. ¡No pasa nada si no cumples con tu compromiso, lo importante es intentarlo tantas veces sea necesario hasta terminar por conseguirlo! ¡El no cumplimiento no lo mires como un fracaso, míralo como un error e intenta aprender de él para no volver a cometerlo!

Si cometes un error, revisa de nuevo los “motivos para dejar de fumar” ¡Repítete a ti mismo que lo estás intentando! ¡Que por un error no pasa nada! ¡ Que vas a continuar con el camino que has iniciado! ¡Que lo vas a intentar tantas veces sea necesario!… y esto tantas veces lo requiera la situación.

No pienses en los errores que puedas cometer, durante el proceso, sino en los pasos que estás dando y en lo que has conseguido hasta ese momento:
¡Fumar menos de lo que fumabas antes de tomar tu gran decisión!

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