13. Valorar y no sucumbir a las ¡Fantasías del "Yo Controlo"!

Recuerda valorar siempre lo que estás consiguiendo gracias a tu esfuerzo y no sucumbir a las ¡fantasías del “Yo Controlo”!

Si valoras lo que estás consiguiendo gracias a tu esfuerzo podrás comprobar que no todo son dificultades. Es cierto que durante un tiempo tendrás que estar muy alerta para no retroceder lo andado, que tendrás que exponerte y afrontar situaciones difíciles, que experimentarás malestar y ansiedad por dejar de fumar en situaciones en las que lo has hecho durante tanto tiempo pero también habrá otras muchas en las que te sientas muy pero que muy orgulloso por haber plantado cara a algo que te tenía esclavizado y controlado sin que tú pudieras decidir por ti mismo. Y lo más importante: podrás comprobar cómo poco a poco va perdiendo fuerza el tabaco y, conforme la va perdiendo el tabaco, la vas ganando tú.

Desde que tomaste la decisión de dejar el tabaco has aprendido a superar situaciones que parecían insuperables. Has aprendido a controlar una adicción, has aprendido a utilizar unos recursos, unas estrategias y unas habilidades que pueden venirte muy bien cuando se presenten otras dificultades en tu vida. Ante estas dificultades hay que tener siempre muy claro que el fumar un cigarrillo no te las va a resolver, sino que muy por el contrario el fumar un cigarrillo, tras unos meses sin consumir, te traerá más problemas que satisfacciones.

Hay que estar siempre muy alerta para no ceder nunca a las ¡fantasías de control¡ Las tiene todo fumador y “ojo porque son muy traicioneras”. Son autoengaños, excusas inconscientes para volver a fumar, pequeños permisos a los que atribuimos control… pero son muy peligrosas. Debemos estar muy alertas y aprender a identificarlas y a cortarlas lo antes posible. Frases como: “Por uno no pasa nada” “Va, por una caladita qué puede pasar” “Que yo controlo, sólo un cigarrillo, sólo esta vez” “Qué bien me sentaría ahora un cigarrillo” “En estas situaciones es cuando más lo echo en falta” “Es insoportable, no puedo más, sólo uno” “Estoy muy nervioso, si fumo uno me relajaré, sólo por esta vez”… ¡Ojo, son muchos los cigarrillos que has fumado, muchas las caladas dadas, por eso no te dejes engañar! ¡Estar siempre alerta hará que puedas superar con éxito el hábito adquirido, después de tantos cigarrillos consumidos!

Todos estos automensajes son excusas que pueden destruir todo lo conseguido, si no las cortas lo antes posible. En su lugar puedes utilizar mensajes que contradigan esas creencias erróneas, que generen fortaleza y muestren la realidad. Mensajes como: “Si fumo una calada, me encontraré mucho peor” “Si fumo una calada, puedo recaer” “Si fumo un cigarrillo tengo que volver a empezar y no estoy por la labor, ya he llegado muy lejos” “He conseguido mucho hasta ahora, para qué fastidiar lo logrado” “Voy a seguir luchando” “Voy ser capaz de aguantar, sólo serán unos segundos, ya pasará” “Puedo seguir sin fumar, ya lo he hecho muchas veces” “Quiero vivir sin ser esclavo” “Quiero ser el dueño de mis actos”… Utiliza cualquier automensaje que te resulte útil ¡Ya tienes práctica en ello! ¡Se trata de mentalizarte, mentalizarte y ponerlo en práctica!

Comentarios: