PSICOLOGIA DEL DEPORTE

Parte I: 2. El Deporte

Por: Dr. Jorge G. Garzarelli
Universidad del Salvador (Argentina)

Volver al Indice

EL DEPORTE EN LA SOCIEDAD


Desde una aspecto ideal un buen deportista debería brindar un servicio para la sociedad y para el mundo ya que el deporte en su estado puro, solo habla de beneficios. Este aspecto es también valido para los deportes individuales ya que el beneficio que este produce en quién lo realiza actúa en forma directa sobre su medio. Por otro lado mucho de los valores que poseemos podrían ser sostenidos aunque sea en forma parcial por la estructura deportiva, ya que ésta actúa como un positivo co-educador.

Aún depués del mal llamado fracaso deportivo se pueden aprender muchas cosas. Este concepto de fracaso mucho tiene que ver con la estructura social “culpógena” que no le admite al denominado perdedor la caída de las ilusiones e idealizaciones que fueron puestas sobre él o sobre su equipo. Estas en la mayoría de los casos representan al deseo de grupos de personas que frente a su propia imposibilidad de realizar tales deportes, anhelan que el jugador o el equipo cumplan con sus anhelos. El juicio y la crítica en los casos de ”pérdida” son tan implacables como injustos.

A nuestro juicio el fracaso debería denominarse “frustración temporal” o bien “pérdida momentánea”, así como la crítica despiadada debería dar lugar a una actitud reflexiva aquella que a veces se genera cuando perdermos algo valioso de orden particular.

Pero ocurre que esta identificación con nuestros ídolos es tan fuerte y tan poderosa que hasta hablamos en plural, no perdió ni ganó el equipo, sino que “perdimos” o “ganamos”. Este es un valioso aunque peligroso factor inherente al acto deportivo.

Por supuesto que el deseo humano es tan poderoso y consistente que ante una pérdida del partido reaccionamos “a posteriori” con un “la próxima vez ganamos”, “seguro”. Pero hasta que ese manna
a no llegue ocurren otras muchas cosas, la decepción, la tristeza, “la bronca”, el enemigo, la violencia, el mal humor, etc.

Es de este modo como el deporte influye tanto positivamente como negativamente dentro del núcleo de la sociedad y es por esta influencia que es tan importante sea tratado en profundidad por las ciencias sociales.
Un síntoma de mala salud social es la ausencia de deportes en su seno. Todas las sociedades así lo tienen entendido y la muestra en los actuales tiempos es ya una muestra clásica de que el deporte es en la sociedad un termómetro calificado. En nuestro país a pesar de los múltiples inconvenientes por los que atraviesa, cuando gana Gabriela Sabatini, ganamos todos, gana la Argentina. Hasta tal punto es el grado de identificación masiva que se produce frente al éxito del deportista nacional y propio hasta el punto de nombrarlo por apelativos familiares como Gaby o Diego.

Son pocos los países cuyas comunidades no practique algún tipo de deporte. El beneficio del deporte es de una histórica evidencia, motivo por el cuál lo encontramos aún en las civilizaciones más antiguas. Pero, ha sido posible constatar que, si los países mantienen poco o ningún tipo de deporte, su canal saludable es la más de las veces las fiestas religiosas o conmemoraciones civiles con todo el profundo significado que éstas poseen en el mantenimiento de la estructura social. Y cuántas ha podido verificarse el orígen tanto religioso, como mitológico, como histórico de un deporte?

Será por ésto que el deporte cala tan profundo en el psiquísmo emocional de la sociedades?
Este aspecto emocional es claramente observable tanto en la juventud como en las personas maduras y aún en muchos ancianos, así también como en paralelo lo es, en los pueblos mas antiguos, en los modernos y aún en los contemporáneos. La persistencia de estos sentimientos probablemente esté relacionada con la profundidad de los aspectos que convoca los que de hecho pertenecen a la naturaleza humana en toda su extensión.

Por sí mismas, las actividades deportivas en forma controlada y orientada pueden ser practicadas desde la más tienra infancia hasta épocas muy avanzadas de los seres humanos, permitiendo en estos últimos una saludable vivencia de juventud que coincide con sus naturales y consecuentes beneficios físicos, psíquicos y sociales que el deporte genera en todos aquellos que lo practican en forma sistemática y progresiva. Que el deporte atrasa la senilidad que sobreviene a toda la humanidad como consecuencia del inflexible devenir de la vida es un hecho constatable en la experiencia inmediata. Un anciano que pueda auto satisfacerse no goza de un mayor reconocimiento que aquel que lamentablemente debe ser cuidado en los “detalles” de la Vejez? Además de este aspecto singular y específico, el deporte mejora profundamente la calidad de la vida de todos los atletas.

Podríase pensar al deporte entonces como un “producto bruto nacional” que hace al Bien Común.

DEPORTE Y EDAD


Como la edad es formalmente significativa en variados ámbitos de la vida, los deportes también se ven afectados por este aspecto. La edad co-determina cuando una persona puede acceder a un deporte como también cuando sería beneficioso que éste se retirara de la vida activa como tal, pudiendo seguir en el mismo con otro rango. Son muy particulares los deportistas que siguen siendo excelentes aún después de haber superado el “standard” de edad óptimo para su continuidad en la actividad. Algo parecido sucede con los cantantes de ópera! Por supuesto que también hay excepciones para las edades de inicio de los diferentes deportes.

Una de las primeras manifiestaciones de la forma en que un nino puede llegar a practicar o no un deporte lo podemos encontrar en los juegos que juega o en los cuentos que escucha y repite y que conforman habitualmente una parte indisoluble del período de la ninez y aún de la juventud. Y esto es así ya que así como en cada juego o cuento infantil encontramos una o varias fantasías de base, también los deportes poseen en su interior fantasías y deseos inconscientes que los estructuran de un modo fijo y determinado.

De este modo es posible observar que, más allá de las destrezas físicas que se deban poseer para cada deporte en particular, existen factores “fantásticos” de personalidad que nos motivan a practicar unos y no otros deportes. Por supuesto que existirán tantos grupos de fantasías como deportes hayan. Las fantasías serán diferentes en el caso de deportes individuales o grupales. Y será por medio del deporte que las fantasías hallarán su satisfacción. Desde un punto netamente psicológico podemos afirmar que el placer en la práctica de un deporte deviene de la satisfacción física dada por el denominado “cansansio físico saludable” como de la satisfacción psicológica de la fantasía que acompana a ese deporte.

Por supuesto que como la satisfacción de una fantasía siempre es parcial, el anhelo de continuar jugando hará que sigamos practicando cada vez con mayor éxito el deporte elegido. En todos estos aspectos el placer es un completo determinante para tanto jugar como practicar deportes. El mismo juego en sí conlleva la esencia de la práctica deportiva y es probable que según lo que juegue un nino llegue a ser predecible que deporte y que tipo de deporte practicará.

Como las fantansías acompanan toda nuestra vida, sumadas a factores vitales y del entorno, la práctica de los deportes puede efectivizarse durante todas las edades, adecuándonos a las características del deporte. Hay deportes que son sólo para una edad y hay deportes para todas las edades.

El criterio para valorar según el “etarismo”, el acceso, desarrollo y desvinculación de lo deportivo, estará determinado no sólo por razones f’ísico-corporales, sino que deberán tenerse en cuenta factores psicológicos particulares, sociales, económicos, etc.

Es observable a simple vista y leyendo la biografía de muchos deportistas que por múltiples razones les ha costado desprenderse y abandonar en forma activa aquello que ha sido la pasión de su vida. Un punto paralelo al deportista lo podemos encontrar en el artista o en el profesional. Pero ésto acaso, no forma parte indisoluble del devenir humano?

Consideramos que, si del inicio de un deporte hasta el logro de sus más esperados éxitos, el deportista ha tenido en cuenta los valores que caracterizan a la sanidad personal, también más fácil y gratificante será poder acceder a un desenlace parcial en el que dignidad sea un companero de ruta.

La sociedad siempre seguirá “premiando”, aún después de muerto a aquel deportista que además de haber dejado una impronta significativa en sus actividades, estableciendo un paradigma tutelar, ha contribuído con conductas profesionales positivas a la riqueza de su tiempo.

En todo este proceso de ingreso, desarrollo, crecimiento, y finalización al mundo del deporte circunscripto por reglas y pautas bien definidas, existen internamente, no muchas veces observables a simple vista, procesos que pueden leerse desde un punto de vista antropológico como “ritos de pase”. Ritos de periódicas y sucesivas iniciaciones de la persona al deporte. Siguiendo al antropólogo francés A. Ban Gennep (1873-1957) se puede observar un período en el cuál el niño aún está separado por sus propias condiciones en rangos inferiores en los que va recibiendo, una instrucción elemental y básica que al irse cumplimentando la estructura que “a posteriori” será la base fundamental del deporte escogido. Gennep denominará a este período social, fase de separación. Existe una segunda “fase de transición” a la que se accede acorde con la edad, los logros obtenidos en el período anterior para por último ser la persona incorporada en forma definitiva (fase de incorporación), unida a sus companeros de similar competencia.

Estas fases a su vez incluirán en su seno divisiones acorde con sub-categorías. El foot-ball es un claro ejemplo de este proceso de maduración tanto en lo individual como en lo grupal. Si a todo este proceso se le anaden las calificaciones obtenidas, la visualización de los nombres propios de los deportistas en lugares especiales, los números, las categorías específicas dentro del deporte, etc. es natural que pensemos a ciertos deportes desde una Antropología Deportiva.

El deporte con sus reglas globales y particulares establece un espíritu de convivencia que mucho se parece al de la familia genérica. Y el Deporte une a la familia, tanto a los menores, como los jóvenes, como adultos y mayores en una cadena saludable que muestra que la edad, como señalan algunas personas, es una “cuestión de sentimiento”.


DEPORTE Y SALUD


Si recordamos que la palabra deporte proviene del latin “disporte” (dis y portare) que etimológicamente significará sustraerse al trabajo, observaremos que el placer está de hecho implícito en esta actividad. Por regla general todo aquello que presupone placer implica salud, aunque debemos admitir algunas extraordinarias excepciones que confirman este lema social.

Pero, cuando observamos la relación entre deporte y educación, hallaremos que en muchas oportunidades, sobre todo en la niñez y la juventud, la práctica deportiva también era “recetada” para ahuyentar la relación incipiente con las manifestaciones de la sexualidad. La cuestión era derivar en el deporte, socialmente aceptado, todas las fantasias que sobre la sexualidad poseía el nino y que por razones evolutivas lo invadía en toda su esfera personal.

Será en este sentido que el deporte era y aún lo es vivido como un tipo de catarsis especial que tanto puede servir para canalizar ese tipo de pulsiones como otras entre las cuales la agresividad constitutiva del ser humano ocupa un lugar calificado.

Como en el deporte la actitud es bien diferente a la del trabajo, excepto en algún tipo de personalidad especial, puede compararse al juego. En este sentido la experiencia consiguiente es de satisfacción. Por este motivo, todo aquel tipo de resultado placentero actua aumentando la participación.

Ya hemos mencionado que existe una larga serie de deportes que vehiculizan y canalizan los procesos de socialización, con resultados importantes en el desarrollo de la personalidad y la salud dentro de grupos.
El deporte, definido por John D. Lawther (l997)será un: “esfuerzo corporal más o menos vigoroso realizado por el placer y recreación de la actividad misma y practicado por lo general de acuerdo con formas tradicionales o conjunto de reglamentaciones”. Pero merece destacarse que este esfuerzo siempre comporta un nivel de placer concomitante, el que deviene del ejercicio equilibrado de todo el cuerpo. Como todo deporte utiliza generalmente áreas preferenciadas del cuerpo pero todo él y la mente están en actividad, este ejercicio diferente de los habituales y rutinarios de la vida cotidiana, sirve de liberación y de un agradable sentimiento saludable.

Globalmente podemos señalar que existen dos formas de practicar un deporte, como pasatiempo (“amateur”) o en forma profesional en la cual la dedicación es total con el objeto de lograr el máximo rendimiento. En este último caso obtener los resultados esperados para un alto nivel de performance, implica un esfuerzo continuado y fatigoso, pero aún así el placer está involucrado en la actividad. Y hablamos no solo del placer que emerge después del esfuerzo mismo, sino aquel que podemos categorizar como “el deber cumplido”, el placer psicológico por el logro obtenido que aumenta la autoestima.

La valoración del “quién soy” y a “que puedo llegar” está sustentada por metas y objetivos que están intimamente ligados a factores de personalidad. Si bien todas las personas precisan en determinados momentos mostrarse tanto a si mismo como a sus inmediatos, en su capacidad, en el sentirse apto, completo, mostrar su audacia, su coraje, el como resolver los retos de la vida cotidiana, en sus habilidades tanto físicas como psicológicas, será en el deporte en donde este conjunto de necesidades u otras más, hallarán el campo propicio ideal para cumplir con sus ideales.

La autoestima y la confianza en si mismo hará del deportista un tipo de persona que en términos generales desarrolla conductas estables y armónica. Como en todo este aspecto también tiene sus excepciones.

EVOLUCION Y SALUD


Si bien no encontramos sistematizados, por lo menos hasta el momento, estudios que comprueben la íntima relación entre los aspectos evolutivos del nino y la salud, es facilmente observable que aquellos ninos que practican deportes adecuados a sus posibilidades, tienen un mejor nivel de salud tanto física como psíquica. De ésto es posible deducir que la actividad deportiva conlleva criterios de desarrollo estables y posibilitarian en mayor grado la maduración de las adquisiciones logradas.

Será en la experiencia deportiva en donde el cuerpo y sus representaciones psicológicas, pueden por medio de la estimulación y el aprendizaje de las funciones adquirir con mayor facilidad el grado de adecuación preciso para todo aquel tipo de actividad que se le presente novedosa, pudiendo resolver la misma en forma más inmediata y correcta. Un ejemplo estará dado por la facilitación de las conductas reflejas y automáticas u otras estructuras más complejas como podría ser frente a agresiones físicas.

Por otro lado el niño posee mayor cantidad de tiempo libre como para ejercitar una y otra vez determinadas acciones según el medio estimulante en que se desarrolle.

Todo parece indicar que cuanto antes un niño practique algún tipo de deporte adecuado a su nivel de maduración, más prontamente y profundamente se desarrolla en otras actividades.

Por otro lado deporte y salud están tanto en la más tierna juventud como “a posteriori” a lo largo de toda la vida, mutuamente implicadas, y esto parece ser, por que el deporte no solo otorga el placer del ejercicio, sino que le permite y obliga al deportista a usar adecuadamente toda su musculatura, su capacidad pulmonar, cardíaca, en fin, todo su cuerpo en forma integral e integrada.

EL DEPORTE Y LA GUERRA


El deporte en sí no es antisocial, por el contrario es en él donde el hombre puede mostrar su vocación por la armonía, sus progresos físicos, una estética calificada, sus habilidades psicológicas y principios éticos, valores estos que podrían ser utilizados para que en vez de guerras, pudieran ser dirimidas las diferencias de todo que a ellas llevaron. No podría existir un deporte específico que objetivamente aceptado por todas las naciones del mundo sea un medio de resolución pacífica de conflictos?

Hasta ahora nada parece frenar el avance e incremento de la violencia que posee en su interior la condición humana. Por qué no experienciar con un Deporte Antiguerras? Este aspecto que más bien parecería estar vinculado a un criterio romántico con poco asidero en la realidad inmediata, creo ha sido puesto como argumento de “Rollerball” una película de origen norteamericano que hace pocos anos fuera vista en nuestro país.

DEPORTE Y GENERO


El deporte asimismo permite la integración de los dos sexos. El ingreso de la mujer a mayor cantidad de deportes es de relativa reciente aparición. Obviamente que muchas cosas han cambiado durante este siglo. La necesaria independencia femenina ha dado sus frutos en varios órdenes sociales y el deporte no se ha sustraído a esta modificación ideológica.

Cabe reconocerse que por razones físicas, hasta el momento, muchos deportes les están vedados a las mujeres. No obstante paulatinamente la mujer desarrolla aptitudes generales y específicas que le permitiran competir con el “otro sexo”.

Además, la apertura intelectual y el paulatino desprejuicio que ha comenzado a caracterizar a nuestras sociedades y en algunas comunidades ha permitido este acceso. Al lado de este cambio imprescindible y evidente se encuentran las sociedades de aquellos países donde la mujer aún parece condenada a no ser un ser humano. Costumbres atávicas y principios religiosos, aunados a un folklore mitológico así lo determinan.

La modificación de los sistemas educativos con la integración de mujeres y hombres en los niveles primarios, secundarios y universitarios ha contribuido notablemente a este proceso.

Por otro lado, el deporte enseñado en forma paulatina permite no solo el desarrollo armónico de lo físico y de la mente sino que puede actuar como un organizador de las facultades sociales y sexuales tanto en lo estructural como en lo evolutivo. Y esto es así, ya que el deporte permite investigar las propias posibilidades y recursos en un amplio espectro.

Diferentes estudios realizados entre mujeres deportistas han mostrado que la personalidad “femenina” interviene selectivamente en la elección de los deportes a realizar. Algunos deportes son elegidos en virtud de que favorecerían las características de la “femeneidad”, un claro ejemplo es el de la danza ligado a destrezas físicas tales como el uso de cintas, pelotas, aros, es decir ejercicios libres, o el patinaje artístico, o el esquí, o bien la misma natación. En todos ellos es notoria la presencia de rasgos que hacen a la Estética.

También ha observado Anderson (l995) que las mujeres que poseen mayor destreza y habilidad son más independientes, poseyendo un nivel de maduración personal superior y gozando de una categoria social más elevada. Por el contrario las mujeres deportistas con índices más bajos de rendimiento físico, poseen rasgos neuróticos acentuados en su personalidad.

Este factor puede aplicarse también para los hombres, ya que existe una correlación inmediata entre un tipo de estructura de personalidad madura, abierta y expansiva y las conductas de éxito, y las personalidades introvertidas, neuróticas y con inconvenientes en la comunicación y su notable tendencia al fracaso. Es obvio que en los deportes individuales la introversión permitirá, acorde con su grado, la realización positiva de ciertos deportes. Pero al mismo tiempo, existen diversos estudios que han mostrado que deportistas con un alto nivel de ambición, agresividad y necesidad de triunfo, son los que realmente alcanzan metas que para otros emergen como imposibles.

La sensibilidad que poseen también los hombres le permiten acceder a deportes, tales como el patinaje artístico, que en principio aparecerían como más “femeninos”. Similar situación es observable en ciertos deportes que practican también las mujeres y que por sus características serían de los considerados clásicamente “masculinos”. En realidad todas las investigaciones realizadas hasta la fecha, indican que existe una correlación importante entre la naturaleza del deporte, la estructura de personalidad y las habilidades físicas.

Como en el deporte entra todo el cuerpo, la sexualidad puede ser mejor y mayormente percibida y aceptada. Con seguridad el acto deportivo solo, no genera esta comprensión, pero coayuva a la misma.

En muchas oportunidades a través de mi experiencia profesional he podido constatar los inmediatos como así profundos beneficios que la gimnasia como el acto deportivo producen en los pacientes. Al respecto cabe señalarse que el cuerpo posee en sí mismo esa asombrosa capacidad para “hablar” con ese lenguaje propio del movimiento, del gesto. Lenguaje de un orden inmediato, transparente y preciso. Es como si toda la naturaleza estuviera representada en el deporte, por medio del cuál el hombre imita graciosamente al Universo que lo rodea y del que forma parte indisoluble. Los beneficios no solo físicos sino también psíquicos que el deporte produce goza de un reconocimiento desde hace mucho tiempo e innumerables estudios lo comprueban científicamente.

DEPORTES Y PAISES


Cuando observamos que en cada país hay una cierta cantidad de deportes elegidos y practicados con mayor asiduidad, nos preguntamos que es lo que motiva que unos pueblos practiquen unos deportes en ves de otros, inclusive hasta que sean considerados los deportes nacionales por excelencia.

Acercándonos a una posible respuesta, encontramos que muchos son los factores que concurren a esta elección. Por un lado existen deportes que se han originado en esos países o por lo menos en esos continentes. Por otro lado existen factores geográficos que los han codeterminado, tal el caso del sky o el andinismo. Otros factores determinantes pueden ser la tradición, la riqueza, el clima.

Existen además culturas que dentro del deporte han depositado sus herencias, sus gustos, sus preferencias, sus mitos. Por otro lado, hay deportes que solo en países altamente productivos o ricos como los países denominados del “primer mundo”, puede llegar a desarrollar, debido a las considerables inversiones de dinero, instalaciones, tiempo, educación. Serán muy pocos los países que desarrollen el esgrima como un deporte común, ya que el esgrima de por sí se ha originado desde la guerra y en clases altas y ha permanecido como tal en las mismas. Deportes caros son también el polo, el pato, la equitación, del mismo modo que no pertenecen al grupo de los deportes populares.

Tal como señalamos anteriormente, existen deportes que se desarrollan mayoritariamente en unos países y no en otros.Tal los ejercicios gimnásticos que ocupan un primer lugar en los países europeos o en Japón, el hockey sobre césped que domina el interés y la práctica de los países asiáticos, a pesar que también ha adquirido fama en Inglaterra y Estados Unidos. Nuestro país ha desarrollado desde los últimos tiempos un notable interés por el Hockey masculino y femenino tanto sobre césped como sobre patines. Pero existen deportes que han cautivado multitudes en forma apasionante tal como el foot-ball y mucho más recientemente el tennis. Serán países como los africanos los que se destaquen en carreras de larga distancia, boxeo, mientras que en lucha el Sudeste europeo, Turquía y Rusia ocupan los primeros lugares.

Asimismo, todos los países buscan por medio de sus clubes instituciones especializadas o federaciones, entrar en el concierto de la fama y el prestigio. En los países ricos la mayoría de los colegios y universidades suman a la normal educación, el deporte, el que con el avance de las tecnologías de comunicación es posible observarlo aún con los cambios de horario y las geografías. Valores económicos cuantiosos se encuentran detrás de las competencias, lo que de hecho no solo permite una ganancia especulativa, sino que se prodiguen capitales para el desarrollo y especialización de deportistas de otros lugares del mundo, que de no ser de este modo serían “notables” desconocidos.

También debe considerarse el significativo hecho que, ya que algunos deportes en particular favorecen la descarga emocional de grandes masas, puedan en algunos países servir al mantenimiento de cierta forma de equilibrio en la estructura de esas sociedades. Esta situación de hecho favorece la práctica sistemática de algunos deportes en estos países, lo que de hecho se acrecienta con el tiempo.

A lo antedicho se suma el hecho de que el deporte es expresión, entre otros, de valores tanto como la alegría de vivir, el deseo de progreso, la libertad, el movimiento, la canalización de energía. Estas razones sumadas al placer que desde el deporte deviene, hace que muchos países con pocos recursos económicos se preocupen por contener y desarrollar deportes dentro de sus estructuras. Y ésto puede ser así porque toda la Humanidad precisa del juego y de los deportes para enriquecer su vida y al mismo tiempo palear las durezas de la misma.

Si bien todos los deportes son sostenidos por reglas, normas, tiempos y técnicas, también lo son por sus tradiciones y por ese aspecto de “irrealidad” que alberga en su seno y que nos hace sentir que estamos en otro tiempo y espacio. Tiempo y espacio no comunes. Tiempo y espacio que mucho tienen que ver con lo mítico, con lo sagrado.

Así como el niño juega y le es necesario para múltiples aspectos evolutivos naturales y saludables, por qué no considerar al deporte en el mismo sentido? O no es notable ya que el deporte ayuda también al desarrollo de las naciones?

El deporte acorde con sus caracteristicas propias es practicado por todos los niveles socio-económicos, pero es notable el hecho de que algunos de ellos sean más populares y otros deportes solo sean realizados por pequenos grupos elitistas. Entre estos últimos, se encuentran el polo, el pato, el rugby, el golf, el esgrima, el automovilismo, el yachting, el tennis, el hockey, el sky, el aladeltismo, actividades que de hecho están co-determinadas por valores históricos, tradicionales, por su origen, el nivel socio-económico de sus practicantes, las posibilidades que brinda el ”tiempo de ocio”. Es raro, por lo menos en nuestro país, encontrar entre los deportistas del foot-ball, del basquet, o del voley personas de alto nivel socio-económico o vinculados a familias tradicionales; por lo menos hasta el momento actual.

En general, la fuente mutriente para estos deportes se encuentra en los niveles medio o medio bajo de las sociedades. No obstante, merecen tenerse en cuenta las excepciones que toda regla general admite.
También, por estos motivos en algunos paíse acorde con las estructuras socio-económicas de su sociedad, se practican algunos deportes más que otros. Es indudable que en países como Estados Unidos, donde el deporte se encuentra notablemente aunado a la educación y se le asignan grandes sumas de dinero que contribuyen a interesantes proyectos, se encuentren mayor cantidad de atletas que en otros países.
Pero no solo en los Estados Unidos, la salud integral, la fortaleza física, la estética corporal, la preparación para ciertas contiendas territoriales, el patriotismo, etc., contribuyen a enfatizar el ideal del cuerpo y la mentalidad consecuentes de la práctica deportiva.

Tan amplio es el espectro de posibilidades positivas que muestran que el deporte con todas sus raíces producen en el hombre, que cabe pronosticar que su práctica persistirá tanto bajo formas antiguas, actuales o futuras, a lo largo de la vida de nuestro planeta.

Bibliografía General

Dosil Dias, Joaquin - Psicología y Rendimiento Deportivo -Edic.Gersam 2002 - España

Gonzalez, Lorenzo J.- El entrenamiento psicológico en los deportes- Editorial Biblioteca Nueva S.L.- Madrid -1996

Lawther John D. - Psicología del Deporte y del Deportista. Ediciones Paidos - Barcelona - l987

Thomas Alexander - Psicología del Deporte - Editorial Gerder - Barcelona - l982

Williams, Jean - Psicología aplicada al Deporte (varios autores) - Biblioteca Nueva - Madrid - l99l

Volver al Indice