PSICOLOGIA DEL DEPORTE

Parte I: 13. Acerca de la Visualización en el Deporte

Por: Dr. Jorge G. Garzarelli
Universidad del Salvador (Argentina)

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En tanto personas que habitamos un mundo lleno de estímulos, éstos forman parte de nuestra objetividad y de nuestra subjetividad. Desde niños toda suerte de objetos nos brindan su imagen la que percibida por nuestro yo funcional ingresan concientemente a nuestro interior conformando representaciones tanto intelectuales como afectivas.

Denominamos “yo funcional” a aquella parte de nuestra estructura psíquica conformada por la percepción, atención, concentración, memoria, entendimiento, comprensión y aprendizaje.

Veamos el siguiente esquema:

                                                  Yo
 Representación           Sujeto  Percepción       Imagen  del  Objeto (*)
 Intelectual-Afectiva                   Conciente

(*) conformada  por el color, forma, tamaño, peso, volumen, olor.
Para una mejor y mayor información sobre este proceso puede recurrirse a la fuente de la “Teoría del conocimiento” de Hessen.

Estos objetos pueden ser tanto físicos, como abstractos o bien ilusionados, imaginados o inclusive (en estados alterados de la conciencia) alucinados.

Esta forma de conocimiento es parte del increíble aprendizaje físico y mental que en forma evolutiva propende a nuestra ubicación y ajuste en la vida.

En cuanto al proceso de aprendizaje motriz se pueden mencionar tres fases: la cognitiva, la asociativa y la automática, la que en el caso de los deportistas son fundamentales. (Cfrs. Fitts- l964)

Este autor describe a la fase cognitiva como aquella en la que se acumula una comprensión de cómo se ejecuta alguna destreza, siendo éste generalmente un período bastante corto dependiendo de la complejidad o simpleza de la misma.

La fase asociativa es más larga intentándose en ella alcanzar un punto de fijación de las habilidades previamente programadas.

En la fase autónoma (o automática)la práctica de la destreza se realiza casi automáticamente o inconcientemente. Ejemplos de esta fase las podemos observar en los jugadores de tenis, basket, futbol,etc.

Aquí debemos señalar que un importante control del aprendizaje se mediatiza por un feed-back” eficaz, el que de hecho también tiene que ver con el entrenador. En el caso de la visualización, este “feed-back” es automático y autónomo. Entendemos como eficaz al “feed-back” a la información necesaria sobre la calidad de la ejecución. Sin este proceso el aprendizaje sería inexistente.

El proceso de autopercepción que se da en las visualizaciones concierne a la ejecución óptima y el recupero de controles, conocimiento de las disociaciones, así también como a la antelación de la acción.

Proceso imaginativo y evocación

La imaginación forma parte indisoluble de nuestra estructura de Personalidad. No se da solamente en lo artistas, científicos o deportistas, sino también en el hombre “común”. No es un privilegio de pocos, sino un proceso particular de la “raza humana” desde la aparición del hombre sobre la tierra. De ésta dan cuenta las creencias, las filosofías, las religiones,los mitos, etc.etc.etc. es decir la cultura en general.

Todos los seres tienen diferentes posibilidades en el uso de la imaginación debiéndose considerar no solo su personalidad también el entorno, el que puede actuar en forma positiva o negativa. Casos existen en que la imaginación ha servido de efectivo soporte para la evolución de la Humanidad.

En el deporte la imaginación, es el basamento del método de visualización, solo que ésta esta acotada al “trabajo” el deportista y a sus estrategias. Asimismo la imaginación es el sustrato básico de los procesos creativos. Cada persona, en nuestro caso cada deportista utilizará su “background” para recurrir a imágenes previas que le fortalezcan el proceso de visualización.
En realidad, cuando estamos deseando algo de lo que ya hemos tenido experiencia, la visualización del mismo se hace presente como una parte constituyente imprescindible.

En el caso que nos ocupa la visualización incluye a los cinco sentidos biológicos: la vista, el oído, el kinestésico, el gusto y el tacto. De este modo y en forma combinada aunque prevalezca un sentido sobre el otro, el deportista podrá ejercitar diferentes tipos de visualización. Algo relativamente similar ocurre con los artistas, aún en aquellos en los que los reflejos creativos pertenezcan al campo de lo automático.

Cuanto más real sea la imagen evocada más efectiva será. La coincidencia entre la imagen y la acción deberán ser lo más ajustada posible.

No obstante tal como Martens (1982) señala:”en la evocación son muy importantes las emociones asociadas a anteriores experiencias deportivas, sobre todo cuando ha existido en las mismas algún nivel de ansiedad que hubiera perjudicado su ejecución”

La imaginación es un producto de la memoria y puede superar a ésta ya que involucra a otras áreas del cerebro. En ésto, la neurología nos puede brindar brillantes ejemplos.

Según Penfield (1965) la experiencia de visualizar es algo similar a los resultados que se obtienen cuando se realiza una estimulación directa del cerebro, aquellas vinculadas con un aparato, el electromiógrafo, en técnicas de biorretroalimentación.
Al respecto señala Wigthtman,P :” En realidad una imagen muy nítida produce una enervación en sus músculos que es similar a la que se produce cuando Ud. está realizando un actividad física. Su mente no distingue entre lo que realmente está sucediendo y una imagen nítida y vivida”.

¿Cómo visualizar?

Muchas investigaciones (Corbin,l960-Oxendine,l969-Richardons,l967-Start,l960 y l962)han demostrado que el aprendizaje de las destrezas pueden ser realizadas también por medio del pensamiento y que las destrezas son más eficaces cuando están presentes tanto en la práctica física como mental. Es en este punto que podemos remarcar que la visualización es un método sumamente eficaz, sobre todo en los deportes de alto rendimiento en los que se plantean actividades más complejas acorde con las metas esperadas.

Recordemos que podemos visualizar utilizando nuestros recuerdos anteriores tanto de los positivos como negativos vinculados a la acción deportiva, como:

Imaginando vívidamente todos los movimientos que debe o quiere realizar en el trabajo.
Este proceso puede ser tanto “pasivo” como “activo”, En el primero se deberá concentrar mentalmente en las imágenes deseadas dentro de un espacio tranquilo, antes de dormirse, o por ejemplo en el caso de “insomnio” –quizás motivado por la preocupación – en el momento en que se despierta. Muchas imágenes mentales ocurren durante el sueño y si ellas están vinculadas a su actividad deportiva son una fuente segura de conocimiento y de ayuda. Es claro que aquí estaríamos hablando de otro tipo de visualización no conciente.

En el caso de visualizaciones activas, lo importante es que se realicen los movimientos que usted practica en su deporte y vincule las mismas en forma intetral.

Otro modo es el de “autoreferirse”, señalándose a si mismo en voz alta todo lo que tiene que hacer. Tal como si usted fuera su propio profesor y su propio alumno. En forma mas compleja sería dibujar sus movimientos.

En todos los casos el deportista debe tener muy en claro los movimientos y gestos de su actividad, primero en forma global y luego en forma parcial, y que existe la posibilidad de que en algunos de ellos se encuentre la “traba”. Tal el caso de muchos golfistas o tenistas que analizan “micrométricamente” sus movimientos.

Siempre en las visualizaciones la actitud personal debe ser positiva, reforzando las mismas con palabras de autoreconocimiento tal como “puedo”, “lo consigo”, “lo lograré”,”ok”,”es lo mejor”,”sirve para ganar”, o cualquier otra palabra que le permita “autobservarse”.

No solo el valor intelectual de la visualización ayuda, sino también el afecto que se incorpora a la misma. La palabra “éxito” es un gran reforzador de las visualizaciones ya que proporciona al deportista una fuerza extra derivada de la misma palabra y del producto que se desea conseguir.

Existen palabras “desencadenantes” que por su estructura gramatical, de sentido y de significado actúan garantizando que la técnica que se usa es la correcta. Estas palabras desencadenantes ayudan a los atletas a centrarse en los gestos correctos de su actividad. Muchas palabras desencadenantes son utilizadas con los principiantes, “que utilizan la imaginación como técnica para resaltar los elementos básicos de la destreza” (Lane,1980).   

Como en la mayoría de los deportistas la visualización “emerge” desde su interioridad, también ha resultado efectivo el uso de la visión externa de los movimientos y gestos. Tal el caso de los videos en los que el deportista tanto puede observarse y asimismo reconocer sus logros como sus inconvenientes.

También es necesario aclararles a los atletas que la imaginación no les permitirá ir más allá de sus propias limitaciones físicas. Utilizar técnicas de visualización o de imaginación que superen las mismas, producirá en los deportistas un grado de ansiedad o de angustia que impedirá de hecho la efectividad de sus actividades. El nivel de metas deberá siempre estar de acuerdo con las posibilidades efectivas del atleta.

En otros casos, también es conveniente “visualizar” al posible contrincante y “jugar” con él. Los ajedrecistas, por ejemplo, tienen un acentuado sentido anticipatorio, “imaginando” las posibles acciones (intenciones) del otro jugador.

Los tiempos de visualización dependerán de las necesidades del deportista, pero por regla general se aconseja que se realicen diariamente tanto en los momentos previos al entrenamiento como durante los mismos y “a posteriori”.

Podemos señalar a la visualización como un proceso psíquico que tiene características bastante cercanas a las ensoñaciones (sueños diurnos) como a la meditación activa. En estos casos la imaginación concomitante es un sustrato de la creatividad, ya que por medio de la visualización se pueden obtener datos nuevos que contribuyan al enriquecimiento de la acción deportiva.

De este modo se puede construir un nuevo “mapa mental” el que se reactiva automáticamente durante la competencia.
En todo este proceso la ayuda de un psicólogo experimentado - en tanto conozca las técnicas psíquicas de cada especialidad - es imprescindible para el mejor rendimiento – del conjunto de visualizaciones que deba realizar el deportista.

Programa de visualización

Tanto por parte del deportista como del entrenador psicológico se hace necesario el establecimiento de un programa de visualización. Al respecto no señala Vealy,R (1991):”Existen cuatro fases para el establecimiento de un programa de imaginación Primero, los entrenadores deben vender a los atletas la idea del uso de la imaginación.En segundo lugar, los entrenadores deben evaluar la capacidad imaginativa de los atletas para desarrollar el tipo de programa más apropiado,. En tercer lugar, los entrenadores deben entrenar a los atletas en las destrezas básicas de la imaginación. Y en cuarto lugar, los entrenadores deben dirigir e instaurar un programa sistemático de práctica de la imaginación”.

Todo esto es importante, si los deportistas creen en la visualización, y hacerles conocer a todos los deportistas que siendo famosos han recurrido no solo a práctica física sino

En el alto rendimiento a todos aquellos profesionales que estén interesados en las metodologías de imaginarización en deportes sugiero puedan acceder al “Cuestionario para la imaginación en el deporte” (adaptado de Martens, en l982), Capìtulo XIV de Robin Vealey, en el excelente libro de “Psicología aplicada al Deporte” de Jean M. Williams.
En este capítulo merecen destacarse las evaluaciones de lo imaginativo en cuatro dimensiones:

1 – Con cuánta viveza has visto o visualizado la imagen
2 – Con cuánta claridad oyes los sonidos.
3 – Con cuánta viveza sientes tus movimientos corporales (sensación quinestésica)   durante la actividad.
4 – Con cuánta claridad eres consciente de tu estado mental o de ánimo o de sensación de las emociones que la situación conlleva.

(Cfrs.Williams, J.- ”Psicología aplicada al Deporte”, 1991, pag.337

En el alto rendimiento

Poner “todo” en los deportistas de alto rendimiento implica un compromiso tanto físico como cognitivo y emocional que incluye a toda la personalidad. Williams (1991) nos señala que para realizar una “ejecucin plena” es necesario integrar tanto los factores físicos como mentales no pudiéndose nunca separar la mente del cuerpo los que conforma una unidad estructural.

Muchos atletas y entrenadores de alta competencia afirman que en el 40 y 90% del éxito en el deporte se debe a la implementacin efectiva de factores mentales.

Asimismo Jack Nicklaus confirma que, en el golf, el éxito es un 90% mental. Por supuesto debemos considerar que la misma naturaleza del deporte condicionará que factores intervienen con mayor concurrencia. Hay deportes en que lo físico intervendrá en mayor porcentaje y otros en que lo mental primará.

En algunos la memoria física será mayor y en otros lo será la conciencia mental. Entre las técnicas para el desarrollo de conciencia, existen: un registro diario, completar las hojas de “feed-back” , las discusiones grupales con el equipo y el entrenador, en forma más profunda  la visualizacin individual, singular y particular conformando todas éstas un método de afirmación.

Queda viene en claro que, en los deportes de alto rendimiento visualizar los errores y discutirlos “a posteriori” brindan una mejor posibilidad de modificarlos y perfeccionar un grado conciencia acerca de los mismos acorde con las metas esperadas.
Bien podría señalarse que en el alto rendimiento, la posibilidad de autoconciencia debe ser mayor y mas organizada que en los otros deportes, ya que la exigencia tiene mayor pesa al igual que las diferentes presiones ejercidas sobre el atleta, quien en la mayoría de los casos pasa a liderar temporariamente un espacio que sirva de paradigma deportivo.

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