8. Conclusiones

La problemática asociada a la infracción de la ley en adolescentes es la expresión de una compleja trama de factores sociales, culturales, económicos y personales que, en el transcurso de la trayectoria de vida de estos adolescentes, se configuran para dar paso a experiencias de vulnerabilidad social que, desde el nacimiento, marcan la existencia individual y social de estos niños y jóvenes (Schmidt, 2001).

Teniendo en cuenta que el proyecto de intervención que aquí se presenta, va enfocado al colectivo de menores infractores, con problemas de consumo de drogas en el contexto de la comunidad terapéutica, la evaluación e intervención de estos menores no puede estar separada de determinar el nivel de riesgo que presentan para la continuación con la carrera delictiva. En este sentido, habría que especificar, cuáles han de ser las necesidades que han de formularse como objetivos para el tratamiento dentro del sistema judicial juvenil (Garrido y López, 2006), ajustando los factores de riesgo que los vinculan tanto al delito como al consumo de sustancias. De forma más operativa, se podría considerar que la delincuencia juvenil se ha caracterizado por el estudio de diversos factores de naturaleza individual como son las características de personalidad del adolescente y la configuración de su sistema emocional y de creencias. Otras variables importantes son de naturaleza social y contextual como la influencia de la familia, el grupo de iguales, el contexto escolar y comunitario que condicionan el proceso de desarrollo individual y de socialización del menor. Un ajuste personal y social adecuado requiere la capacidad para afrontar con éxito las demandas del entorno personal y social en el que se desarrolla cualquier adolescente (Grana y Rodríguez, 2010).

Así pues, como conclusión, si un menor infractor muestra escasa destreza para manejar adecuadamente situaciones conflictivas de su vida diaria, será menos capaz de saber identificar los problemas que le puedan surgir, construir respuestas ante los sucesos estresantes, calcular las consecuencias que siguen a sus conductas tanto para él como para los demás, así como establecer soluciones a sus problemas y comprender la conducta de otros (Grana y Biezna, 2010). Por todo ello, el proyecto irá dedicado a este colectivo de menores que presenta tantas carencias a nivel personal y en las que se trabajará para solventarlas y que se puedan proyectar a otros niveles de su vida diaria.