3. Evaluación continua

Una vez recabada la información de la entrevista motivacional, de disponer también de las variables que están incidiendo directa e indirectamente en el consumo, y de tener establecido el diagnóstico del menor en cuanto a su consumo, hay que valorar los siguientes aspectos:

  • Buscar la explicación de las conductas, el modo de actuar o de ser del adolescente.
  • Saber discriminar, es decir, los profesionales que llevan a cabo el trabajo con el menor, tendrán que saber discernir los problemas que son típicos de la adolescencia con los que están causados por el consumo de drogas y están dificultando el proceso madurativo, y por otro lado, tendrán que diferenciar los conflictos generados por cualquier cuestión y aclararlos con la familia y con el propio menor.
  • Valorar la situación de riesgo y la vulnerabilidad del menor sin poner énfasis en las drogas. Los problemas de los adolescentes son globales y están relacionados entre sí, por lo que el consumo puede que no sea lo más importante. Hay muchas veces en las que el riesgo está centrado en otros ejes, como por ejemplo, el de desarrollo personal, sobre el que se trabaja a lo largo de todo el proyecto.
  • No etiquetar ni estigmatizar. El hecho de etiquetar al menor como un drogodependiente, conflictivo o fracasado es contraproducente y puede que se comporte como la etiqueta que se le asigna.

Tras valorar todos estos aspectos se elabora el Programa Educativo Individualizado (P.E.I.).

3.1.- Programa Educativo y Terapéutico Individualizado.

La elaboración de este programa, se realiza una vez que se tengan en cuenta las valoraciones anteriores, de modo que se trata de determinar qué es lo que se necesita conocer para después establecer los objetivos a alcanzar, así como el modo de llevarlo a cabo. El fin será fomentar el desarrollo del menor. El diseño de este programa es bastante amplio puesto que implica, como ya se ha comentado en el proyecto, cuatro niveles de atención, es decir, individual, familiar, escolar y comunitario. En el proyecto en cuestión, se trabajará desde la comunidad mediante el nivel individual. No todos los adolescentes son iguales, por lo que cada intervención será individualizada, teniendo en cuenta el momento evolutivo en el que se encuentran.