6. Intervención en comunidad terapéutica con menores infractores en el consumo de drogas

Las actuaciones en un medio cerrado como la Comunidad Terapéutica lleva consigo la puesta en marcha de Programas Residenciales. Es decir, existe un alejamiento temporal del menor con respecto a su medio habitual de vida, con el objetivo fundamental de repercutir de forma positiva en el crecimiento autónomo que antes se encontraba bloqueado. La convivencia en estos espacios residenciales (CT), permite a los adolescentes relacionarse en un entorno integrador, alejado de ambientes nocivos para su proceso de socialización y posibilita centrarse en sus problemáticas y  encontrar soluciones a éstas (Arbex Sánchez, 2008). En estos Programas Residenciales, los menores viven en la comunidad terapéutica durante un tiempo determinado. En este caso, tratándose de menores infractores, durante el tiempo que marque su medida judicial (normalmente un año), con salidas progresivas al medio de referencia y al entorno comunitario, con el objeto de irlos conectando de forma gradual con los recursos normalizados (Arbex Sánchez, 2008).

Existen dos vías que apuntan el tratamiento residencial adecuado de aquellos adolescentes que muestran consumos dependientes de drogas y comportamientos conflictivos (Knorth, 1992):

  • La aproximación mediante proyectos en un ambiente altamente estructurado.
  • El trabajo gradual a través de una serie de etapas con el fin de aumentar la competencia social del menor.

La intervención que se lleva a cabo con el menor en régimen residencial tiene un carácter global en cuanto a que se intentan producir cambios en tres ejes: menor-familia-comunidad (Arbex Sánchez, 2008).

6.1.- Resultados de investigaciones empíricas de intervención en consumo de drogas en C.T. con menores.

Los resultados de investigaciones aportados a continuación, están extraídos del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas, (NIDA, 2003):

  • Un estudio de los resultados de los tratamientos para la drogadicción en adolescentes demostró que era más probable que los adolescentes tratados en los programas de las CT tuvieran experiencia previa con tratamientos para la drogadicción, problemas más severos, y un historial de problemas con el sistema judicial, que aquellos que estaban en programas libres de drogas no residenciales. A pesar de que son más difíciles de tratar, los adolescentes en estos programas de CT tienen resultados mucho mejores en cuanto al uso de drogas, ajuste psicológico, rendimiento escolar y actividades criminales.
  • Otro estudio comparó los resultados de los adolescentes referido a través de los programas de libertad condicional a tratamiento en las CT, con los resultados de aquellos referidos a hogares sin servicios especializados de tratamiento para la drogadicción. El estudio encontró que hubo fuertes reducciones en el uso de drogas, en el comportamiento criminal y en las medidas de disfunción psicológica para todos los participantes. Sin embargo, después de ese periodo, los que estaban en la CT mantuvieron o mejoraron sus logros en cuanto a comportamientos problemáticos, mientras que aquellos que se hallaban en su hogar, no lo hicieron.
  • Varios estudios han examinado los efectos a plazos más largos para los adolescentes que han participado en las CT. Por ejemplo, un estudio siguió a los adolescentes tratados en seis CT. Un año después del tratamiento, estos adolescentes mostraron disminuciones significativas en el uso del alcohol, la marihuana y otras drogas ilícitas, así como reducciones en la actividad criminal y otros comportamientos antisociales. Las reducciones en el uso de drogas también estaban fuertemente relacionadas con el hecho de tener buenas relaciones con los educadores y de evitar reunirse con delincuentes después del tratamiento.

6.2.- ¿Cómo se lleva a cabo el tratamiento en una Comunidad Terapéutica?

El tratamiento en la CT se puede dividir en tres etapas principales (Volkow, 2003):

  • Etapa 1: la inducción y el tratamiento temprano

Esta etapa tiene lugar durante el primer mes. Durante estos días, la persona asimila la vida en la comunidad: aprende las políticas y los procedimientos de la CT; establece una relación de confianza con el personal y los demás residentes; con ayuda inicia una evaluación personal de sí mismo, sus circunstancias y necesidades; empieza a comprender la naturaleza de la adicción y a comprometerse con el proceso de recuperación.

  • Etapa 2: el tratamiento primario

En ella se utiliza un modelo estructurado a través de niveles progresivos de actitudes, comportamientos y responsabilidades pro-sociales. La CT puede utilizar intervenciones para cambiar las actitudes, las percepciones y los comportamientos de la persona relacionados con el uso de drogas y dirigirse a sus necesidades sociales, educacionales, vocacionales, familiares, y psicológicas.

  • Etapa 3: el re-ingreso

En esta etapa, se intenta facilitar la separación de la persona de la CT y su transición exitosa a la sociedad en general. Un graduado de una CT deja el programa libre de drogas con un empleo o habiendo regresado a la escuela. Los servicios después del tratamiento residencial pueden incluir consejería individual y familiar y asesoramiento vocacional y educativo. En el caso del colectivo a tratar en nuestro proyecto, el menor permanece en la comunidad durante el tiempo que abarque su medida judicial. Aun así, el objetivo final sigue siendo la reinserción.

Teniendo en cuenta las etapas que se llevan a cabo en el tratamiento de consumo de drogas en una comunidad terapéutica, en el siguiente punto, se exponen las áreas en las que se interviene en este tipo de tratamiento con menores.

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