Bullying o Acoso Escolar

Autor: Víctor Hugo Espino Sedano
Lic. en Psicología
C.Ps.P: 4914

El Bullying o Acoso escolar se va presentando en la actualidad con mayor frecuencia, sin que las medidas inmediatas logren un efecto, mucho de esto se debe a las ideas erróneas que existen sobre el mismo, pensando que se trata de solo un juego brusco entre escolares que puede regularse, lo que resulta ser una grave equivocación.

El Acoso Escolar tiene sus causas en la formación que cada niño, niña y adolescente tiene en su hogar, los padres no pueden deslindar su responsabilidad frente a estos hechos. Los hijos por vínculo socio familiar imitan el comportamiento de sus padres dentro y fuera de la casa, como de los referentes.

La atención de casos de Acoso Escolar, requiere de la intervención familiar, la coordinación con el colegio y la comunidad, todas para realizar la vigilancia necesaria y evitar el maltrato contra niños, niñas y adolescentes, pero es importante que las víctimas tengan prioridad en el trabajo de recuperación psicológica.

El presente documento busca, de forma amigable, dar a conocer que significa el acoso, sus causas, consecuencias y la intervención psicológica a nivel personal - familiar y del aula.

En espera que el material sea de ayuda, agradecemos su interés

Bullying o Acoso Escolar


Bullying

El fenómeno del acoso escolar (bullying, en inglés), también llamado intimidación, hostigamiento, acoso se está convirtiendo en un tema de la realidad escolar en todo el mundo y se refiere, específicamente, a maltrato físico o verbal sistemático por parte de uno o más alumnos hacia otro.

El maltrato puede consistir en agresiones físicas, daño a objetos personales, pequeños hurtos, amenazas, burlas, insultos, aislamiento, difusión de calumnias o cualquier recurso destinado a someter a alguien a una situación de inferioridad y humillación.

En general, el acto cuenta con espectadores, que suelen formar parte de un grupo acosador o que simplemente "disfrutan" del espectáculo; se divierten con las bromas y/o tratan de asociarse con el acosador para "compartir" su poder y, a través de él, llegar a hacer algo que quizá deseen, pero no se animan a concretar. También, por supuesto, lo hacen para evitar que se los coloque en el papel de acosados.

Si bien estos hechos han ocurrido en todas las épocas, ahora parecen haber obtenido su "credencial" y aunque tal situación pudiera significar que se produce con mayor frecuencia, al mismo tiempo indica la necesidad de iniciar caminos para su prevención, ya que uno de las factores que siempre lo han hecho difícil de abordar es su secreto, su clandestinidad, la ignorancia, conciente o inconsciente de los adultos al respecto.

La gente quiere sentirse importante. En todas las edades y situaciones de la vida. Sin embargo, no siempre y no para todos es posible alcanzar ese objetivo a través de esos medios y, por diversas razones, algunas personas apelan entonces a formas negativas de ganar poder y sentirse importantes, como por ejemplo el "bullying". En muchos casos, suelen contar con el sostén de creencias socioculturales, que no sólo no impiden sino que facilitan que sus actos intimidatorios se realicen y además queden impunes. En efecto, en algunos casos los padres y maestros no perciben la situación y en otros, si bien de algún modo la perciben o sospechan, la minimizan debido a que juegan en ellos ciertas ideas arraigadas que se resisten tenazmente a la prueba de realidad.

Acoso escolar

Muchos padres piensan que:

  • "Son cosas de chicos."
  • "Deben aprender a defenderse."
  • "Tienen que hacerse hombre."
  • "No vamos a estar metiéndonos en cada cosa de chicos..."
  • "Sucedió en la escuela, que lo resuelvan ellos..."

Muchos docentes frente al Bullying:

  • No saben bien qué hacer.
  • No prestan atención a lo que ocurre "entre los chicos".
  • El acoso no afectan el "normal desarrollo de sus actividades".
  • No suceden en el aula ni a la vista de todos.

La mayoría de casos de acoso escolar se han producido, sobre todo en los primeros años de enseñanza secundaria –edad estadísticamente crítica– que culminaron en suicidios u homicidios, ante la sorpresa y la perplejidad de adultos que no asumieron la gravedad que estos episodios pueden tener cuando se sostienen en el tiempo e incrementan progresivamente la soledad y la impotencia de las víctimas.

Bullying

No cualquiera es acosador y no cualquiera es acosado. Aunque sí cualquiera puede ser espectador, y este factor tiene suma importancia en buscar las soluciones, porque sin público no hay espectáculo y, al no ser protagonistas, los espectadores son a veces más susceptibles de intervención adulta que los participantes directos. Serían testigos y, sin importar el mayor o menor placer que les haya proporcionado la situación, podrían ser invitados a mantener una ronda de conversaciones para describir los hechos y reflexionar sobre sus posibles consecuencias. Más aún, un "¡Ya no!", dicho en forma decidida por uno o más de los asistentes a un acto intimidatorio puede acabar rápidamente con la situación de violencia y sentar un precedente valioso para otras similares.



CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS ACOSADORES Y ACOSADOS


ACOSADORES

Baja autoestima.
No pueden destacarse de otro modo.
Provienen de familias donde se usa la violencia para resolver los problemas.
Son mayores o más fuertes que la mayoría
Son líderes, por admiración o temor.
Son extrovertidos e impulsivos.
Pueden estar vengándose de abusos sufridos.
Pueden estar movidos por la envidia.
Tienen dificultad para reconocer los sentimientos propios y ajenos.
Existen patrones culturales-familiares.

ACOSADOS

Tímidos, temerosos.
Menores, débiles o torpes ante la mayoría.
Pertenecen a minorías: de género, étnica, social o de preferencias (varón que no juega fútbol).
Solitarios, no tienen amigos. Introvertidos.
Recién llegados.
Tienen alguna desventaja física
Destacan intelectualmente y provocan envidia.
Poco asertivos, acceden a las demandas para "evitarse problemas". (Pasividad ó aguante)
Alguna vez denunciaron y quedaron etiquetados.
Tienen gran necesidad de ser aceptados.
Por razones culturales-familiares, creen que no responder nunca a la violencia de otros es la mejor forma de apaciguarlos.



Karl Popper

De ello derivan la dificultad y, probablemente, el ocultamiento: parece ser una de esas situaciones paradojales en las que cualquier acción que se lleve a cabo estará mal. No sirve que el acosado reaccione violentamente, no sirve que se someta y no sirve que trate de "negociar" racionalmente con el acosador.

PASOS A CONSIDERAR

pasos a considerar

Qué acciones tomar:

  • Generar situaciones en las que se resalten la empatía y el altruismo.
  • En la atención - la prioridad la tiene el acosado-, por lo degradante de su situación y por los riesgos que tal condición implica para sí mismo y para los demás. Informar que, esa clase de hechos le ha sucedido y le sucede a muchas personas, incluso muchos de adultos han destacado en diversas actividades. No es "su culpa" ni tampoco un estigma que deberá llevar de por vida.
  • Desarrollar las capacidades asertivas. Muchas veces, la amenaza del acosador es mucho más simbólica que real, y un rechazo liso y llano expresado con seguridad puede detener el proceso.
  • La manera de ayudar al acosador es detener su acción. La escuela debe establecer y hacer cumplir las normas que considere adecuadas, que le permitan sostener el orden y la prevención.
  • Es probable que éste sea el tema que más duramente desafíe a la relación escuela-padres. Por tal motivo, es necesario instalarlo en la agenda institucional.

para lograr un cambio cultural desde la escuela

INTERVENCIÓN EN EL AULA

habilidades sociales

INSTALAR UN PROGRAMA PARA DESARROLLAR LAS HABILIDADES SOCIALES

A partir de ahí:

  • iniciar y mantener conversaciones,
  • finalizar conversaciones,
  • hacer cumplidos,
  • recibir cumplidos,
  • trabajo en equipo cooperativo,
  • resolver conflictos y llegar a un acuerdo,
  • hacer peticiones,
  • pedir un favor y decir NO,
  • realizar y recibir críticas,
  • pedir explicaciones,
  • solicitar cambio de conducta,
  • defender los propios derechos (asertividad) y empatizar.

En todas las dinámicas pondrán en juego estas habilidades, recibiendo orientaciones del docente para llevarlas a cabo, además de reflexionar sobre los resultados.

CONDUCTAS VERBALES COMO LAS NO VERBALES                          

Gestos, movimientos de las manos, mirada, etc., que puedan influir en las habilidades sociales, además de favorecer que haya grandes momentos de comunicación, en los cuales puedan contar anécdotas e incluso situaciones organizadas temporalmente para favorecer más el desarrollo de la función declarativa y lenguaje narrativo, que posteriormente influirá en su capacidad de pensamiento y lectura de su "mundo interior" (emociones, valores, etc.).

TÉCNICAS DE RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS        

Compartimos la reflexión de que los conflictos son positivos en el sentido de que pueden ser considerados como oportunidades de aprendizaje. Podemos aprender a mejorar la convivencia entre nosotros a partir de momentos de tensión en los que tengamos que negociar una solución que pueda satisfacer a todos cuando llegue un momento en el que exista un conflicto. Un conflicto puede ser consecuencia de discrepancias entre personas a raíz de la satisfacción de una serie de necesidades en los sujetos. Si aplicamos una serie de técnicas de resolución de conflictos en las que se fomente el diálogo, la negociación, la asertividad, el análisis de la situación y desgranar los intereses y necesidades de cada uno, podremos llegar a un acuerdo que pueda beneficiar en esto. Podemos llevar a cabo en el aula diversos juegos de roles y cine fórums que permitan mostrar ejemplos de estos métodos, además de que el docente debe llevarlos a cabo en el aula cuando se produzcan.

EN RELACIÓN AL PROFESORADO                                                                                   

Tenemos que desarrollar un programa formativo dirigido al profesorado con contenidos que profundicen sobre el tratamiento de las conductas inadecuadas del alumnado:

  • Habilidades sociales,
  • desarrollo de la inteligencia emocional,
  • el acoso escolar (prevención e intervención),
  • sensibilización del alumnado ante las situaciones de discriminación y acoso,
  • estrategias didácticas para trabajar las políticas de igualdad de trato y no discriminación en el aula,
  • trabajar la diversidad en el aula como una oportunidad para el aprendizaje,
  • técnicas de resolución de conflictos en el aula,
  • estrategias didácticas para favorecer la convivencia en el centro educativo y el desarrollo de relaciones interpersonales positivas.
  • Si fuese necesario, ellos podrían también recibir un programa para desarrollar sus habilidades sociales.

No solamente será beneficioso para que sean capaces de llevar a cabo con el alumnado los conocimientos adquiridos, sino para que sean capaces de aplicarlas en su dinámica de trabajo, favoreciéndose un grupo de trabajo cooperativo entre todo el profesorado, en donde predominen las relaciones de confianza y apoyo en torno a unos temas en concreto.

En las aulas, tenemos que plantear diseños didácticos basados en el constructivismo y el aprendizaje cooperativo. Permitirá que se vivan situaciones que posibiliten que el alumnado se relacione con sus compañeros, incluyendo aquellos con los que habitualmente no mantenía relaciones interpersonales. Es importante que el profesorado se ocupe de realizar los grupos más heterogéneos posibles y que se redistribuyan los alumnos cada cierto tiempo para permitir que todos puedan tener la oportunidad de trabajar con todos y cada uno recibir las aportaciones de los compañeros además de que los demás aprendan de las suyas. Estas dinámicas favorecerán el desarrollo de las habilidades sociales (aunque conviene que previamente hayan recibido un asesoramiento para favorecer el desarrollo positivo de estas prácticas inclusivas) y valores positivos para la convivencia y la paz. Por otro lado, tenemos que plantear tareas en las que, mediante el análisis, la reflexión y la interacción con sus compañeros, permita que el alumnado evolucione su escala de valores y, por consiguiente, sus actitudes a otras más positivas: Dilemas morales, dinámicas de grupo, desarrollo de murales y exposiciones, juegos de roles, foros de discusión sobre el contenido de diversos recursos (películas, lecturas, etc.), resolución de conflictos en el aula, etc.

Un desarrollo positivo de sus habilidades sociales y mejora de las relaciones interpersonales con sus compañeros ayudará a superar dichas conductas. Para ello, incluiríamos técnicas para enseñar habilidades de comunicación, mejora de la autonomía personal e incluso trabajar la autoestima y el autoconcepto, puesto que aceptarnos a nosotros mismos nos puede ayudar a superar actitudes negativas y mejorar las relación con otras personas, es decir, ayudarnos a entender lo importante que es aceptar a los demás a raíz de primero aceptarnos a nosotros mismos, y a partir de esto surgirá la confianza en nosotros mismos y en los demás. Siempre tenemos que incitar a aquellas personas más tímidas o con dificultades para mantener unas relaciones interpersonales agradables y de simpatía (agresores, personas con dificultades para transmitir de manera adecuada lo que piensan, etc.) a que participen más y se impliquen en el desarrollo de las tareas.

Finalmente, desarrollar la inteligencia emocional le llevará a regular sus emociones y colaborar en la promoción de competencias sociales y en la prevención de conductas problemáticas, plantearíamos trabajar la autoconfianza, el autocontrol, habilidades para relacionarse bien con los demás, ser un buen espectador de la realidad, saber identificar las emociones y aprender a regularlas, saber mantener una actitud abierta ante las nuevas situaciones (por ejemplo, un nuevo compañero que presenta unas necesidades específicas y que hasta el momento nunca nos habíamos encontrado), disfrutar de la compañía de otras personas, saber situarse en el lugar de los demás (empatía), etc. Esto les permitirá, entre otras cosas, ayudarles a conocerse a sí mismo y entender cómo pueden verle los demás.

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